• A fines del siglo XIV el predicador dominico John Bromyard escribió: “Los abogados se apegarían más a la verdad si empezaran sus presentaciones no con ‘En el nombre de Dios, Amén’ sino más bien con “En el nombre del puro dinero, Amén’. En sus cortes todo se rinde al dinero, y a la moneda, más que a Dios, es a la que se escucha y sirve”.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.