El conspirador Joaquín Clausell

En 1906, al llegar sus cuarenta años, Joaquín Clausell fue el artista sobresaliente en la exposición de pintura que organizó la revista Savia Moderna, convirtiéndose así en la figura que hacía falta para garantizar la nombradía de un acto que surgió y se realizó con independencia del Estado. Apenas diez años atrás Clausell había cerrado un capítulo de su activismo demócrata al regresar a casa luego de tres años de destierro. Vivía de la práctica privada de la abogacía y pintaba en sus ratos libres. En el tiempo de su íntima consagración pública como pintor simpatizó con la posibilidad de que el general Bernardo Reyes ocupara la vicepresidencia cuando Díaz se postulase por la grande en 1910. La posterior desarticulación del movimiento en favor de Reyes y la reelección de Ramón Corral como compañero de fórmula de Díaz, lo llevó a respaldar la causa de Francisco I. Madero, quien subió al poder en 1911. Unos meses después Clausell vivió una de las etapas más intensas de su activismo con el fin de derrocar a Madero.

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Publicado en: 2009 Febrero