Acción Nacional en el gobierno

La relación de Acción Nacional con el poder nunca ha sido fácil. Esta afirmación podría parecer sorprendente dado que la misión de todo partido político es alcanzarlo, y hacerse de él para ejercerlo. Sin embargo, a lo largo de su historia el PAN ha sostenido con el poder una relación ambivalente: por una parte, lo ambiciona, pero, por la otra, le repugna. Las buenas formas del panismo dictan el repudio, prohiben y condenan todo aquello que se identifica con una vocación perversa que durante décadas pareció reservada exclusivamente al PRI, negarla fue un rasgo de identidad de Acción Nacional. Sin embargo, desde los años ochenta los panistas —al fin humanos— han desarrollado el mismo gusto por el poder que otros políticos, gracias a los amplios recursos derivados de las actividades políticas y administrativas que el triunfo en las urnas ha puesto a disposición de los partidos.

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Publicado en: 2007 Julio