La noche luminosa de una presencia

El ojo nace a sí mismo, como visionario, pero en cierta medida la visión no se inventa más que negándola. Estas palabras de Mikel Dufrenne, extraídas de un breve ensayo titulado “Pintar, pintar siempre”, convienen al conjunto que ahora presenta Guillermo Arreola en la Casa del Lago.

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Publicado en: 2006 Agosto