Desde que me acuerdo, Cuernavaca es una ciudad ruidosa y llena de tráfico hasta que se abren las puertas de diversas casas, y detrás de muros de piedra aparecen los viejos jardines de la eterna primavera, por lo que es tan famosa. El Museo Brady es una de esas casas, a una cuadra del Jardín Borda. Fue la casa particular de Robert Brady, quien decidió abrirla al público para después de su muerte.
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