Ante la reciente ausencia del compositor y cantante Juan Gabriel, compartimos fragmentos del ensayo que Carlos Monsiváis le dedicó en su libro Escenas de pudor y liviandad.

“Había una vez una ciudad llamada Juárez en la frontera de México con Estados Unidos. Allí vivía un adolescente solitario, ajeno a la política y a la cultura, aficionado irredento de las cantantes de ranchero, de Lola Beltrán y Lucha Villa y Amalia Mendoza la Tariácuri… y ese joven, furiosamente provinciano (cosmopolita de trasmano, nacionalista del puro sentimiento) creaba por su cuenta una realidad musical nomás suya, la síntesis de todas sus predilecciones que no existía en lado alguno, y para su empresa disponía de la memoria (en donde resguardaba las melodías que no podía llevar al papel pautado), del ánimo prolífico, de una guitarra, de muchos sueños y de la casualidad de que en el país decenas de miles intentaban lo mismo: componer para hacerse famosos, componer por no hacer arte sino con tal de representar sentimientos y situaciones (enamorarse, desenamorarse, frustrante, narrarle a todos el dolor de no poder contarle a nadie el sufrimiento, desahogar el rencor, aceptar que todo acabó y todo empieza).

[…] Y al adolescente de Juárez, que responde al nombre de Alberto Aguilera Valadez, su inspiración le llevaba a diario melodías que silbaba, con letras adjuntas, y él las cantaba en un lugar llamado Noa-Noa, y lo que hacía agradaba, pero él no se resignaba a la modestia de la periferia, y se dirigió a la capital monstruosa, a pasarla mal como un trámite en el camino de la superación. Si no supiésemos del happy end sería triste lo que sigue: hambres, malos tratos del egoísmo urbano, noches sin sitio para dormir, una temporada en prisión porque un malvado lo acusó del robo de una guitarra, días y semanas aguardando en la afueras de las grabadoras, sin que siquiera las secretarias lo saluden.

Y la luz al final del túnel: un ser humano excepcional, la cantante de ranchero Enriqueta Jiménez La Prieta Linda, lo recibe en su casa, le graba los frutos de su inspiración, y le insiste a los directivos de su compañía: ‘Tienen que contratarlo. No se arrepentirán’. Ya entrado en los gastos de la metamorfosis, Alberto padece un segundo bautismo. Ahora será, con resonancias arcangélicas, Juan Gabriel así como se oye, según conviene en la época donde los apellidos nos interesan porque el impulso demográfico taló todos los árboles genealógicos. En 1971, el debut profesional: Juan Gabriel es tímido y protegible, es vulnerable y expresivo, y sus primeras composiciones celebran a una juventud alegre, intrascendente y levemente anacrónica, cuya limitación esencial es cortesía de la realidad

No tengo dinero, ni nada que dar.
Lo único que tengo es amor para amar.
Si así tú me quieres, te puedo querer
pero si no puedes, ni modo qué hacer.

De inmediato las quinceañeras lo adoptan y lo adoran, si el verbo adorar describe de manera adecuada la compra de discos, no se ha dado cuenta que me gusta, no se ha dado cuenta que la amo, los canturreos que ocupan semanas enteras, los telefonazos a las estaciones de radio, los suspiros ante la sola mención del nombre, la formación de clubes de fans… Y la lucha moral contra la intolerancia de padres y madres y novios: ¿Pero cómo puede gustarte ese tipo…? Muy mis gustos…

Y sí, hay razones del gusto que se esparcen, las chavas persuaden a los novios, a las madres se les desarrollan hábitos que muy pronto dejan de ser clandestinos, y el inflexible paterfamilia se descubre una mañana tarareando: Es esta primavera/ será tu regalo un ramo de rosas/ Te llevaré a la playa, te besaré en el mar/ y muchas otras cosas. La prensa informa del fenómeno de letras reiterativas y pegajosas y melodías prensiles, y reconoce un filón: el compositor más famoso de México es un joven amanerado a quien se le atribuyen indecibles escándalos, y a cuya fama coadyuvan poderosamente chistes y mofas.

¡Ay sí tú! Y Juan Gabriel ocupa la primera página de los periódicos amarillistas, en foros sensacionalistas, digamos en traje de baño n la playa de La Condesa en Acapulco. ¡Ay sí tú!, y los cómicos se benefician en sus ruinas: ‘Un día iba caminando Juan Gabriel con su perrito y se encontró a un marinero…’. ¡Ay sí tú! Y la mamá, afligida por los modales de su hijo le cuenta a su hermana: Ay, ay, ¿no me irá a salir como Juan Gabriel?’. ¡Ay sí tú! Las aportaciones del morbo afianzan la singularidad, y Juan Gabriel se instala sin declaraciones ingeniosas o audaces, sin concederle atención a bromas y rumores, sin el apoyo mitológico de la Bohemia o de la Parranda o del culto a la Autodestrucción. Él es un Ídolo Real que desplaza fantasías producidas en serie”.

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“Un Ídolo es un convenio multigeneracional, la respuesta emocional a la falta de preguntas sentimentales, una versión difícilmente perfeccionable de la alegría, el espíritu romántico, la suave o agresiva ruptura de la norma. Sin estos requisitos se puede ser el tema de una publicidad convincente, el talento al servicio de las necesidades de un sector, una ofuscación de la vista o del oído, pero jamás un Ídolo”.

 

“A Juan Gabriel nada le ha sido fácil, salvo el éxito”.

 

“A principios de 1977, en la inaudita entrevista de prensa al ser nombrado embajador de España, el ex presidente Gustavo Díaz Ordaz declara ‘Aquí me tienen, como dicen ahora, en la misma ciudad y con la misma gente’. ¡Santo Pedro Armendáriz! ¡El hombre del 68 cita a Juan Gabriel! ¿A dónde iremos a parar, seño Eduviges?”.

 

“El compositor Juan Gabriel no cree en la durabilidad del cantante Juan Gabriel. Él fuerza la garganta, trata sin piedad a sus cuerdas vocales, azuza el alma a fuerza de decibeles, su ferza es la emotividad con ganas, no la imagen juvenil al día”.

 

“Juan Gabriel [para las jovencitas] es su novio ideal, o algo más, el amigo inaccesible, el novio inalcanzable. Él es lo que jamás obtendrán, y por lo mismo, el ideal que se nulifica con la admiración excesiva”.

 

“Juan Gabriel mezcla la herencia de José Alfredo y el repertorio de conjuntos norteños como los Alegres de Terán, y produce en series polkas, redovas, rancheras. Las sinfonolas sobrevivientes se atestan, los mariachis enriquecen su repertorio, y los traileros sostienen su insomnio gracias a las capitulaciones y recapitulaciones que interpretan Lola Beltrán, Lucha Villa, Lupita D’Alessio, Rocío Dúrcal, La Prieta Linda, Beatriz Adriana”.

 

 

57 comentarios en “Juan Gabriel descifrado por Monsiváis

  1. Carlos Monsiváis, humaniza, enfrenta y confronta esa realidad de Juan Gabrieln no se como lo hace, pero ese Juan Gabriel de Monsiváis, es irrepetible.

    • Como siempre, podemos contar con la objetividad y capacidad periodística de Monsivais, en este caso también con la subjetividad del que nunca se atrevio a salir del closet descarada y abiertamente como lo hizo Juan Gabriel, al que le sobró gracia, talento y grandeza para aceptarlo, habría que recordar aquella mirada que le dirigio al entrevistador gris que le preguntó antes las cámaras, si era cierte que era homosexual, con una sonrisa entre bondadosa e irónica le responde

  2. Qué bien poder leer a Monsiváis descifrando a Juan Gabriel. El equipo de Nexos no pierde una.

    • Es lamentable, de una persona que se precie de intelectual, el reprimir sus verdaderos sentimientos y haga comentarios por quedar bien. Lo mas prudente seria opinar lo que, desde luego acorde a Nicolas Alvarado, sin mas, sin miedos. Que le podrian replicar quienes opinen lo contrario

  3. me nace de el corazón decir que juan gabriel para mi siempre fue el mejor desde que tengo uso de razon,precisamente anoche le dedique AMOR DE EL ALMA ami esposa mientras ella miraba la serie de juanga, lo recuerdo como cuando estaba en la primaria y yo cantaba canciones de el a mis compañeros, descansa en paz ALBERTO AGUILERA VALADEZ.

  4. Juan Gabriel el ídolo universal, ha muerto. Todo mundo le extrañaremos. Hijo adoptivo de Cd. Juarez donde vivo, lo extrañaremos más que nadie. Descanse en Paz.

  5. Pues sin un fenómeno humano Juan Gabriel, bien definido por Carlos Monsivais otro fenómeno, de los que nos van quedando pocos.

  6. Pues si un fenómeno humano musical, con estilo propio Juan Gabriel, bien definido por otro fenómeno Carlos Monsivais, de los que ya quedan pocos.

  7. Mi corazon late en silencio con angustia e incredulidad por su partida, descanse en paz el MÁS GRANDE DE LOS GRANDES idolos populares mexicanos.

  8. Es una lamentable pérdida, segura estoy que vivirá por siempre en el corazón de quien lo admirabamos, descanse en paz

  9. Cómo extraño a Monsivais y ahora también nos va hacer falta Juan Gabriel, dos hombres excepcionales que se han ido

  10. Juan Gabriel o Alberto era el sentimiento andante sus formas y posturas fueron siempre alejadas de la realidad esa que tanto lo atormento, pasar hambres y buscar el éxito para ser lo que fue, muchos al primer intento claudicaríamos pero se mantuvo fuerte y sereno, no era el compositor que abraza al alcohol o que la mujer fuera causa de sus desgracias,era diferente pues se mostraba sentimental, jamás le importo cantarle al lugar que le abrió la puerta al éxito o crear un single para una campaña, se mostró transparente y sus canciones de amor o desamor no eran corrientes o cargadas de lamentos, cantaba lo que su corazón le dictaba y enamoró a su generación y trascendió hasta nuestros tiempos actuales donde la música on line es la onda, sus éxitos son himnos para muchas madres como olvidar el Amor eterno o bailar pegajosamente no tengo dinero,se muere el hombre y se queda un legado que pasarán años o siglos para que alguien se le compare el está a la par de José Alfredo Jiménez y seguro donde este habrá fiesta pues a veces de dolor se canta o se dicen cosas que nacen del corazón….hasta siempre Juan Gabriel o Alberto eres único y ya eres leyenda

    • tu comentario me parece muy bueno, más no estoy de acuerdo que se le compare con José Alfredo Jimenez.
      José Alfredo solo escribio un tipo de canciones: desamor y parranda; en cambio Juan Gabriel tiene un repertorio grandísimo, donde no solo las rancheras se conviirtieron en exito, sino todas sus canciones fueran del genero que fueran, y que decir del número de canciones, nunca se podra
      comparar.
      Se nos fue el más grande cantante y compositor.

  11. Se nos fue y siempre seguirá, e las grande es y será, admirable por su talento al igual que por su vida, difícil mezcla a encontrar en los grandes artistas. Descane en paz nuestro Juanga

  12. Una gran pérdida, un gran artista que se nos fue, queda entre nosotros su gran legado, su talento vertido en un gran repertorio que no terminaremos de escuchar. Me declaro admiradora eterna de Juan Gabriel, ¡¡ Hasta Siempre !!

  13. Me deja en la memoria un repertorio musical que me acompaña a enfrentar mis ciclos con la vida, como lo fue con mis primeros amores de adolescente, mis tristezas con el desamor y, no han pasado ni dos meses de la muerte de mi madre que con mariachi fue sepultada cantándole TE LO PIDO POR FAVOR y AMOR ETERNO… Por ello no puedo ser indiferente ante su muerte y también porque para la canción mexicana hará mucha falta su presencia.

  14. La primera vez que lo vi en persona, fue a principios de los 80’s, en un palenque de Guadalajara, el resultado lo amé, desde ese momento y más me gustó cuando cantó por primera vez en Bellas Artes, fue una locura, lo vi no se cuantas veces mas en el Auditorio Nacional y todas sus presentaciones que vi fueron únicas e irrepetibles, lo admiro y guardo bellísimos recuerdos de esos momentos… Descanse en Paz

  15. Juan Gabriel, deja un vacío profundo que nadie podrá llenarlo. Tuvo el don dual del alma y el espíritu para ser el canta-autor más querido y cotizado de todos los tiempos.Voz y temperamento que impregnó a sus canciones de amor, alegría y felicidad. Ritmo, cadencia y armonía, sólo con sus canciones todo el mundo cantaría. Descanse en paz: Juan Gabriel.

  16. JUAN GABRIEL

    “Seguirá, leal, su anhelo, pues debutará, . . . en el cielo.”

    De Michoacán, digno orgullo,
    Ciudad Juárez, lo hizo suyo,
    le gustaba la frontera,
    al gran Alberto Aguilera.

    Don, talento, sencillez,
    fiel, ajeno a la altivez,
    “sin dinero, para dar”,
    solo su amor, para amar.

    Inspiración, noche y día,
    mil seiscientas melodías,
    compuso en plena carrera,
    cincuenta años, de primera.

    Falleció el autor moderno,
    musical, . . . amor eterno,
    sus canciones, su poemario,
    intérpretes, escenario.

    De luto, por el momento,
    en señal de duelo intenso,
    de respeto, de tristeza,
    mas, tengamos entereza.

    La estrella sigue vigente,
    bien brillante, refulgente;
    México, lindo, querido,
    su público, consentido.

    Siempre lo tendrán presente,
    Juan Gabriel, no estará ausente,
    pues nos deja mil videos,
    cintas, cd’s, muy sinceros.

    Obra musical inmensa,
    polifacética, intensa,
    que se encuentra en los anales
    del disco, los historiales.

    Vendió centenas, millones,
    incendiando corazones,
    traducido a cien idiomas,
    el mundo oye sus aromas.

    Grammy’s, múltiples de premios,
    que solo ganan los genios,
    recibió el famoso “Divo”,
    por Dios, tan agradecido.

    Un altruista, no olvida
    su origen, en “la otra vida”,
    su guitarra lo acompaña,
    en esta nueva campaña.

    Seguirá, leal, su anhelo,
    pues debutará, en el cielo,
    el “Noa-Noa”, . . . la pista,
    esperan al noble artista.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    México, D. F., 28 de agosto del 2014
    Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

  17. Una pérdida grande en el mundo de la farándula porque pasará mucho tiempo para que alguien le supere, difícil encontrar otra gran Ser Humano como Juan Gabriel
    Le recordaré siempre, PAZ EN SU TUMBA

  18. CRECI ESCUCHANDO SU MUSICA Y ES LAMENTABLE SU PERDIDA, NOS DEJA TODA SU MUSICA PARA NO OLVIDARLO

  19. Un verdadero HOMBRE …. un claro ejemplo de que el amor, el trabajo y los hechos son los que dejan huella, independientemente del tamaño del bigote y la polémica.
    Alguien así nunca muere.

  20. En mi corazón de casi quinceañera me acompañaron sus canciones… Una foto que me envió firmada con su camisa de flores… No me fijé en el físico ni en sus manera solo en el ritmo y melodiosas canciones…. Así me acompaño en vida Decsanse en Paz… Misión cumplida

  21. Murió siendo el que siempre quiso ser, y haciendo lo que siempre quiso hacer. Y es justamente eso,lo que nos deja como enseñanza que no importa como y cuales son las condiciones con las que empiezas a realizar tus sueños, lo que importa es terminar de tal manera que cuando ya no estés aqui, sean tus acciones las que sigan hablando por ti. De eso se trata la vida. Así de simple. #grandeeldivodejuarez #Juangabriel

  22. La genialidad de don Monsi nos acerca más la interpretación que queremos de Juan Gabriel; hombre lleno de talento, amor y sensibilidad, creo para la gente de Latinoamérica la banda sonora de los momentos más importantes de nuestras vidas (amor, desamor, dolor, rabia, coraje, optimismo, etc.). Hay fiesta en el cielo porque Ha llegado un ángel, gracias por todo Juanga, desde hace mucho ya eras una leyenda viviente. QEPD

  23. Su legado va mucho mas alla de las letras de sus canciones o sus interpetaciones, geniales todas. Su estilo único e irrepetible, su desafio a la sociedad en defensa de sus creencias y gustos, su gran capacidad creativa y su carisma enrome lo hacen inmortal!

  24. A partir de ayer la épica nacional y patriótica me reveló como hijo de una familia disfuncional, donde nunca hubo ni se escuchó caset o disco alguno original, copiado o pirata de Juan Gabriel; y como ciudadano y padre de familia igualmente disfuncional, en cuyos varios domicilios hasta la fecha tampoco se ha escuchado ni copiado vinyl, cd o archivo electrónico alguno de Juan Gabriel. Obvio que con tales antecedentes puede deducirse que nunca asistí a un concierto del tal divo de Ciudad Juárez.
    Respeto el dolor de todos los dolientes, tanto de los respetables hiperbólicos que ven en las giras juangabrielescas por Estados Unidos dignas acciones nacionalistas frente a las agresiones producto de la orfandad neuronal de Donald Trump, como de los sencillos habitantes de los terrenos de la anonimia mexicana que echan en prenda la rola para que su llanto vaya en pos de ella. Sus sinceros arrebatos producto de la pena me enternecen por saberlos sinceros.
    Confieso que desde 1971 me sé el estribillo “No tengo dinero/ni nada que dar/ lo único que tengo es amor para dar.”, sé que existe un antro gay llamado el Noa-Noa, una canción llamada “Querida” y… hasta ahí. Y claro que leí en su momento el texto de Monsiváis sobre Juan Gabriel incluido en Escenas de pudor y liviandad, donde el entrañable cronista se vio traicionado por el fan del espectáculo y el consabido oropel que era, al igual que le sucedió con sus exageradas genuflexiones ante las coristas, las tiples y vicetiples.
    Sin embargo, vale decir que hay en mi vida una noche/mañana allá por 1995 en que escuché (involuntariamente al inició y voluntariosamente al final) a Juan Gabriel. Vaya y valga la anécdota en detalle.
    Habitaba yo en el centro del puerto de Veracruz cuando al filo de las veintitrés horas de un sábado veraniego (recuerdo la estación de año porque el ambiente olía a nanche, o nance, como se dice en Chetumal, Quintana Roo) tres vecinos empezaron a beber cerveza o licor frente a mi domicilio y el soundtrack que empezó a calentar los ánimos del respetable trío de varones era un andanada cancioneril de Juan Gabriel, lanzada al viento desde una radiograbadora portátil grandota, como la que porta el personaje Radio en Do it Right Things (Spike Lee, 1989); al uso de la época, pues.
    Coligo que Juan Gabriel debió sonar y acompañar toda la noche a los santos varones. Y lo hago porque seguía sonando cando me fui a acostar alrededor de las dos y aún sonaba cuando desperté a las siete y diez para, nomás abrir la puerta del dormitorio y entrar a la cocina con el fin de preparar café, reanudar mi escucha interrumpida cinco horas atrás. Sólo que ahora la voz del cantautor chihuahuense se había convertido en fondo musical, porque uno de los tres desvelados y embriagados ciudadanos emitía una serie de palabras que no alcanzaba yo a descifrar.
    Curioso por ocioso y chismoso por porteño abrí poco a poco las persianas de la ventana que daba la calle y vi enfrente al emisor del discurso amoroso/desamoroso, quien con los ojos cerrados, vaso de plástico oscilando en la mano izquierda y tambaleándose entre puntas y tacones de los zapatos (o sea hacia delante y hacia atrás, para ser claro) repetía a grito pelado tres palabras: “perra… desgraciada… puta… perra… desgraciada… puta…” Sólo eso.
    No recuerdo, por mi supina y autocríticamente asumida ignorancia en torno a la obra de Juan Gabriel, qué canción le hacía emitir al amoroso varón su mantra inspirado en la amada/el amado. Sí recuerdo que siguió y siguió y siguió así por un buen rato más, aunque dejé de escucharlo porque quizás el físico no le dio para más o el disco que puse adrede (para anular a Juan Gabriel más que para hacerlo con el hipersensible y lastimado gritón) opacó su enternecedora e interesante perorata.
    Hoy la muerte de Juan Gabriel y el transclasista, transcultural y desmesurado panegírico generado desde las izquierdas y las derechas (y desde todos los niveles educativos y grados académicos, no vayan ustedes a creer que…) acerca del ser, hacer y saber del compositor y cantante, me hacen sentir fuera de lugar e incapaz de conversa nostálgica alguna con vecinos y transeúntes. Y recordar al sensiblero, romántico y querendón varón de aquel verano porteño del 95 me aporta una luz al final del túnel, que termina siendo certeza: sí, las rolas de Juan Gabriel son irrecusables productos culturales que le han dado matria a muchos millones de mexicano y latinoamericanos, quienes los han integrado a su arsenal vital para sentidamente gritar “perra… desgraciada… puta…” cuando la ocasión lo amerita. Nada más, pero nada menos.
    Por lo anterior es que comprendo y respeto a esos compatriotas hoy vueltos dolientes adoloridos del corazón y demás vísceras. Y les pido/ofrezco una sincera disculpa por no acompañarlos en su dolor, ya que no me gusta lo hecho por Juan Gabriel ni la música de mariachis (aunque reconozco la sapiencia musical de muchos ejecutantes) ni las estudiantinas ni Pedro Infante ni… tampoco exageremos, aunque Cabrera Infante haya dicho que cualquiera puede llegar a ser poeta, pero que sólo los tocados por la gracia pueden ser autores/intérpretes de música popular.

    • Relajese amiga, no ae puede comparar de ese modo, son epocas y estilos diferentes, garinaldi no es garibaldi sin jose alfredo

    • Estimado Señor sino le gusta Juan Gabriel para que pierde su tiempo hablando de él.Para todas las personas que lo amamos por su música por la letra de sus canciones que de alguna manera marcaron nuestra vida.No necesitamos su comentario Recordaremos siempre al GRAN ARTISTA y al MARAVILLOSO SER HUMANO que fué un GRAN AMIGO Y UN GRAN PADRE no importando su orientación sexual.Querido Juan Gabriel Paz en tu tumba Te amamos y recordaremos siempre .Gracias por todo tu aporte a la música.

  25. la precencia de juan gabriel en nuestras vidas ,como la guadalupana ,es un mito genial,que sostiene a nuestro pueblo convulso””

  26. Excelente el artículo de Carlos Monsivais, nuestro fallecido cronista, no tan profundo como Octavio Paz , ni tan elegante como Carlos Fuentes, pero un escritor con un análisis y forma de ver cada realidad de nuestro México en forma interesante y verdadera, que daba luz a nuestras propias ideas.

    • Y yo para que quiero a Fuentes y a Paz en este entorno, si tengo a Monsivais, Cantinflas y Juan Gabriel, estos tres si son armonía en la identidad de México, los otros dos son escritores de otra faceta de México, tambien indudablemente genuinos. Ademas Juan Gabriel no solo canto, bailo y con que gracia amigos, hablo y con que sinceridad lo hizo, ante la avalancha ofensiva de los medios de comunicación mas agresivos que hay, que son los que se dedican a los espectáculos. A esa sarta de sicarios los puso en su lugar varias veces. Mil ve ces te lo agredezco Juan Gabriel haber marginado a esa gente que destruye por destruir las mas de las veces a los auténticos artistas. Pobres inutiles que no podrán parar las letras de tus canciones, las melodías, muchos menos la figura que has encarado de sentimientos íntimos de todos nosotros. Tu, tu siempre en mi mente.

  27. Juan Gabriel, A DIOS a tu cuerpo, pero tu esencia, tu espíritu y tus bellas composiciones y canciones SIEMPRE estarán siempre en mi mente, mi AMOR ETERNO!!!!!
    LA LUZ sea por siempre en tu camino!!!!

  28. Sentir la muerte de alguien no es difícil .
    lo difícil es no sentir la muerte de nadie.
    el asunto no es coloquial si no de humanidad
    al menos de sensibilidad por que la muerte de un ser vivo,
    humano , animal , siempre causara, dolor, tristeza, llanto,
    amargura, soledad, ausencia, perdida, aun cuando no sea muy cercano,
    LA MUERTE DE JUAN GABRIEL, deja todo eso y mas a seguidores, que siempre lo escucharon
    que estuvieron, a la espera de la proxima grabacion, pero también a los que escucharon sus canciones, y se deleitaron con estas, que se hicieron inolvidables recuerdos de amores y desamores, encuentros y desencuentros y comienzos y finales amorosos.
    melodías que en cualquier momento regresan, ha nuestro pensamiento y sin darnos cuenta las comenzamos ha cantar, silbar o tararear.
    canciones que crecieron con nosotros,
    canciones que se hicieron con nosotros,
    canciones que nos hacen recordarlo,
    canciones que se quedan y no lo olvidaremos,
    canciones que heredarán, generaciones venideras y sabrán que son de él,
    canciones que volverán, ha hacer sentir otra vez lo mismo y dirán son de el,
    canciones que nos deja como legado, pero sabemos que son de el,
    no lo olvidaremos y no te olvidaremos gracias JUAN GABRIEL.

  29. Y por si fuera poco de un tiempo a la fecha, juntar un dinerito (asi en diminutivo) y lleva a la jefesita (la madrecita santa abnegada que todo lo dá) a un concierto de Juanga se había convertido en una especie de manda, asi como ir a la Villa al menos una vez en la vida!!! 🙂

  30. Juan Gabriel, ahora en ausencia que lamenta todo México, … que en paz descanse, …y que México cante.

  31. Juan Gabriel nos ha dejado y deja un gran vació. Pero sus recuerdos perdurarán siempre con sus canciones que serán tarareadas por muchos de nosotros. como un AMOR ETERNO. QEPD

  32. Los ángeles no tienen seo. Tienen gloria. Este juglar divino que estremeció un continente. Este mexicano universal que ablanda corazones con sus canciones y abre los compuertas sentimentales de un pueblo que siente en lo más profundo con poesía no muere. Es eterno, Su grandeza está en ser el mismo para la eternidad.

  33. Los ángeles no tienen sexo. Tienen gloria. Este juglar divino que estremeció un continente. Este mexicano universal que ablanda corazones con sus canciones y abre los compuertas sentimentales de un pueblo que siente en lo más profundo con poesía no muere. Es eterno, Su grandeza está en ser el mismo para la eternidad

  34. Alguna vez Monsi dijo “Alberto es un gran compositor, un buen cabtante pero sobretodo un excelente amigo”

  35. El guampetero, un repertorio de fomas y un granfalún.

    Para qué inventar el futuro, si como el pasado no hay dos!

  36. Es agradable leer de Juan Gabriel a través del maestro Monsiváis , más agradable tener claro , porqué es un ídolo y porqué se convertirá en una leyenda., felicidades a Nexos .

  37. Seguramente Arturo nunca se enamoró en su vida y por eso no le llegaron las canciones de Juan Gabriel. Me imagino que sólo escucha música clásica

  38. Que excelente narrativa, nos ha llevado de la mano a reconocer al Juan Gabriel que hoy todos recordamos y nos deja un hueco en nuestro corazón con un lejado increíble en el mundo de la música mexicana.

    Y grandes lecciones de vida. Es invitable conmoverse hasta las lágrimas.

    Estoy segura que en el cielo hay una festividad tremenda con un color a México Inconfundible pues se han reunido grandes estrellas de nuestra música con el último compositor de esta.

    Imagino las voces de Lola Beltrán, La prieta linda, Rocío Durcal interpretando juntas una melodía de Juan Gabriel para recibirlo. Que belleza!

  39. La única razón que puede tener alguien para NO gustarle las canciones de Juan Gabriel es el ESNOBISMO: “es para gatos”, “es para naquitos”, “es para jodidos”. La ignorancia brilla en quienes creen que la “cultura” son los libros escritos para la cofradía libresca, para leerse con diccionario en mano, las obras de arte complejas y de difícil acceso al público, cuando la etimología que nos refiere al cultivo, a lo que nos da el sustento diario, está más cercana a lo popular, lo vivo, lo accesible a todos y creado por todos porque finalmente una cultura somos muchos y por muchas generaciones. Quienes rechazan la figura de Juan Gabriel como un icono, un ídolo, un genio en lo que hacía, afirman que su fama debe más bien compararse a la de Chespirito o Chabelo en el sentido de que a “la mayoría” le gusta la basura. Si bien las letras de sus canciones son reiterativas (y por ello pegajosas a más no poder), y carecen de “refinamiento poético”, constituyen un diccionario exhaustivo de la cultura sentimental del mexicano formado en telenovelas, José Alfredo Jiménez y la música de mariachi, la religión católica y el culto por el sufrimiento y el azote. Juanga pasará a la posteridad y seguirá siendo conocido por las generaciones por venir, porque sus canciones son un espejo de nuestros gustos y sentimientos “culposos”, los reales, los inconfesables. Hoy lo lloran no solo miles de millones de personas que somos sus fans en todo el mundo, sino artistas y músicos, gente de la cultura y el espectáculo, y también presidentes, reyes y jeques a quienes cantó (siempre en español) con igual entrega y dedicación, sin distingos. Juan Gabriel fue para tod@s, no solo para un@s cuant@s, y lo seguirá siendo. Muertos Paz y Monsiváis, no veo una figura de su talla en el horizonte mexicano para explicarnos cómo somos.

  40. Ahora que lo pienso Juanga representó un respiro desde el alma para la clase gay en aquella época en que el odio a la clase gay era pan de cada día. Supongo que gracias al Divo, ese desdén tuvo que ser transformado en una clase de adoración disimulada por los grupos homofóbicos más radicales.

  41. NOS ESTAMOS QUEDANDO HUERFANOS, SU FUE MONSIVAIS, JORGE SALDAÑA Y AHORA JUAN GABRIEL…QUE FEO…

  42. Solo puedo citar que una noche antes de su muerte, en un bar que frecuento una clienta me busco hasta mi lugar para interpretar con ella la cancion de Destino de JuanG y RocioD yo pedi ademas Me nace del corazon una de mis canciones favoritas, creco con su musica pues mamá no para de escucharle he hice mias muchas de sus letras tambien me encerre muchas noches y he llorado creyendo que no nací para amar, Gracias JuanG por hacer de tu musica de tus letras una y mil noches felices, seguire cantandote por siempre… vives en mi mente en mi corazon y en mi voz.

  43. Juan Gabriel fue y seguirá siempre grande por hablarle a la gente en un lenguaje sencillo y entendible. Una vida marcada por muchos sinsabores, mismos que superó y le hizo llegar hasta lo más alto que soñó. Aunque los “perros” nunca le dejaron de ladrar, el siguió adelante, si se hubiese detenido a tirarles piedras, nunca hubiese sido lo que fue: Un gran hombre y un espiritu libre. Crecí con tus canciones y siempre continuarás en mi recuerdo, gracias Juan Gabriel, Gracias Alberto, por cantarle a tu gente, al pueblo, por darnos alegría y enseñarnos que el ser humano puede superar cualquier adversidad si se lo propone. Descansa en Paz. Hasta siempre Querido Juanga…!!!

  44. Hace falta la vena en el espíritu para tener comentarios, más objetivos que sentimentales o justicieros, acerca de la personalidad y la obra de este personaje. Yo en el espíritu del estilo Monsivais digo qur : si hemos de ser justos habría que apreciar el fenómeno Juan Gabriel, como una muestra del fondo psicológico que mueve a los dolientes del cantautor, no juzgarlo como bien o mal, ni en los extremos de canonizarlo culturalmente, creo que su popularidad es el haberse mostrado como un individuos surgido de las filas del pueblo común y corriente–como Pedro Infante– y en el corazón y la mente de un pueblo de muy bajos perfiles culturales, la letra de sus canciones alcanzan dimensiones filosóficas, traza coordenadas del sentimiento de la gente común…cómo vivir, cómo pensar, cómo vivir el romance, cómo homenajear a los seres queridos, como vivir el desamor, y así va el significado del éxito y el arraigo del cantautor

  45. Sin duda el más grande cantautor mexicano y latinoamericano de todos los tiempos, murió el hombre pero nació la leyenda, muchos incluyendome no nos dabamos cuenta de la grandeza de este astro mexicano hasta ahora que murió, en mi punto de vista supera a Agustín Lara y a José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel es el más grande Icono de la cultura popular mexicana comparado solo con Pedro Infante