Publicamos esta carta que llegó a la redacción de Nexos en referencia al caso de Juan Pascual Gay.


A la opinión pública
Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
A El Colegio de San Luis

El pasado martes 30 de junio el doctor Guillermo Sheridan, profesor-investigador de la UNAM, dio a conocer que su artículo “José Juan Tablada en su Diario”, publicado en la revista Vuelta en 1993, fue plagiado en el año 2000 por el doctor Juan Pascual Gay, actualmente profesor-investigador de El Colegio de San Luis, quien lo publicó en la revista española Arrabal. El hecho ha salido a la luz justo en el momento en el que existe una polémica en torno los plagios académicos en México, lo cual ha propiciado un juicio generalizado que ha impedido atender los matices de este caso en particular.

Quienes suscribimos la presente carta, en diversos momentos y espacios de nuestra vida académica hemos llegado a establecer una relación como alumnos, colegas o colaboradores en proyectos de trabajo con el doctor Pascual. Para cada uno de nosotros, en distinta medida, el doctor Pascual ha sido un excelente profesor e investigador, además de un ejemplo de dedicación, un aliciente profesional y un compañero próvido, lo cual queda demostrado por el trabajo académico que ha desarrollado en los últimos años.

Ignoramos las circunstancias que orillaron al doctor Pascual a cometer esta falta que, sin lugar a dudas, nos resulta reprobable; sin embargo, creemos que esto no debe ser motivo para el linchamiento público de una persona que, más allá de este hecho, ha destacado por tener una trayectoria brillante y honesta.

Creemos firmemente en lo anterior porque hemos sido testigos del rigor, la entrega y la generosidad con la cual el doctor Pascual ha desarrollado su trabajo como docente e investigador en las diversas instituciones en las que ha tenido presencia. Y así como no podemos sino lamentar que haya cometido ese error, tampoco podemos dejar de reconocer lo valiosa que ha sido su labor para cada uno de nosotros.

Esperamos que estas palabras den fe de lo significativo que ha sido su trabajo académico y del valor humano que nos ha demostrado siempre.

Nuestro aprecio para Juan Pascual Gay.

 

San Luis Potosí, SLP, a 18 de julio de 2015

 

Javier Sicilia (Secretario de Extensión Universitaria, Universidad Autónoma del Estado de Morelos / miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte)
Eduardo Subirats (Profesor, New York University)
Francisco Estéves (Miembro ICYT- Universidad Carlos III de Madrid / Crítico literario en Los Lunes de El Imparcial)
Andreas Kurz (Profesor, Universidad de Guanajuato)
Aureliano Ortega Esquivel (Profesor, Universidad de Guanajuato)
Carlos Rubén Medrano Ruiz (Profesor-Investigador El Colegio de San Luis)
Carlos Zafra (Profesor, Instituto Politécnico Nacional)
Carlomagno Sol Tlachi (Ex-investigador del Instituto de Investigaciones Lingüístico- Literarias de la Universidad Veracruzana)
Elba Margarita Sánchez Rolón (Profesora, Universidad de Guanajuato)
Felipe Oliver (Profesor, Universidad de Guanajuato)
Gerardo Bobadilla Encinas (Profesor, Universidad de Sonora)
Hugo Ortiz Blas (Profesor-Universidad Autónoma del Estado de Morelos)
Inés Ferrero Cándenas (Profesora, Universidad de Guanajuato)
Irma Guadalupe Villasana Mercado (Profesora, Universidad Autónoma de Zacatecas / Centro de Actualización del Magisterio en Zacatecas)
Jaime Luis Brito (Profesor de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y Periodista)
José de Jesús Sánchez Rodríguez (Profesor, UASLP)
Lilia Solórzano Esqueda (Profesora, Universidad de Guanajuato)
Liliana García Rodríguez (Profesora, Universidad de Guanajuato)
Luis Felipe Pérez Sánchez (Profesor, ENSOG)
Luis Fernando Macías García (Director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades, Campus León, Universidad de Guanajuato)
Mónica Uribe Flores (Profesora, Universidad de Guanajuato)
Ricardo Romero Perezgrovas (KULeuven, Doctoraat in Bio-ingenieurwetenschappen)
Rogelio Castro Rocha (Profesor, Universidad de Guanajuato)
Rolando Álvarez Barrón (Profesor, Universidad de Guanajuato)
Tomás Calvillo Unna (Profesor-Investigador El Colegio de San Luis)
Adán Joel Ayala Navarro (Profesor, Spanish Language Center de Chicago)
Adriana Guillén Ortiz (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Agustín Rodríguez Hernández (Estudiante, El Colegio de México)
Alberto Carranco Arauza (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Alfredo Zárate Flores (Estudiante, UAM-Iztapalapa)
Anuar Jalife Jacobo (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Bernardo Humberto Govea Vázquez (Egresado, Universidad de Guanajuato /Narrador oral profesional)
Blanca Fátima del Rosario Hernández Morales (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Blanca Olivia Ortiz Soria (Estudiante, UPN / Profesora Escuela Nivel Medio Superior)
Daniel Ayala Bertoglio (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Daniel Juárez Monzón (Estudiante, UNAM)
Daniel Silva Granados (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Daniela Orozco González (Profesora, Enseña por México, A.C.)
Dayna Díaz Uribe (Estudiante, El Colegio de San Luis)
David Osvaldo Eudave Rosales (Profesor, Universidad de Guanajuato/UDL/UCEM)
Ernesto Sánchez Pineda (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Fabián Gómez Arredondo (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Fernando J. Noriega Buendía (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Francisco Abel Villagrán López (Egresado, Universidad de Guanajuato)
Hugo Martínez Camacho (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Israel López Sánchez (Egresado, Universidad de Guanajuato)
Jesús Miguel Domínguez Rohan (Estudiante, Princeton University)
Jimena Aragón Moreno (Egresada, Universidad Autónoma del Estado de Morelos)
Kazuki Ito Cervera (Estudiante, Universidad Veracruzana)
Leticia Natali Herrera (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Lilia Cristina Álvarez Ávalos (Egresada, El Colegio de San Luis)
Lioubov Rovínskaia (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Luis Alberto Arellano Hernández (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Luis Alejandro Acevedo Zapata (Egresado, Universidad de Guanajuato)
Luz Andrea de León Ramírez (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Luz María Loya Orellana (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Mariana Alejandra Espejo Méndez (Estudiante, École des Hautes Études en Sciences Sociales)
Marcela Trujillo García (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Marco Antonio Vuelvas Solórzano (Estudiante, Universidad de Colima)
Marco Antonio Vázquez Rocha (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Marevna Mercedes Gámez Guerrero (Estudiante, UNAM)
Martha Isabel Ramírez González (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Paloma Guzmán Rosiles (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Patricia Guzmán Rosiles (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Reyna Alejandra Dávalos García (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Roberto Rivelino García Baeza (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Salvador García Rodríguez (Estudiante, El Colegio de San Luis)
Samantha Ramos Villanueva (Estudiante, Universidad de Guanajuato)
Sandra Elena Solano Rendón, (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Sandra Sofía Mosqueda Arista (Egresada, El Colegio de México)
Valeria Palacios Sosa (Egresada, Universidad de Guanajuato)
Víctor García Mata (Activista social)

 

115 comentarios en “Carta sobre el caso Juan Pascual Gay

  1. No entiendo la postura de los firmantes de esta carta, todos ellos gente seria y honesta, que quieran justificar a alguien que cometió un delito, pero sobre todo falto a su ética profesional,ademas no es la primera vez ya un postulante de Maestría lo habia acusado de haber plagiado su tesis y presentarla en Barcelona para recibir beneficios económicos. Por eso nuestro país esta tan devaluado en términos de honestidad y corrupción, y ustedes salen con que lo hizo pero hay que perdonarlo, tal vez no lo vuelva a hacer, espero que su carta no persiga fines politicos o economicos, como es concuño de un ex.presidente.

    • Uy, Dario, ya te quisiera contar yo la historia de uno que otro (¿o debería decir “una que otra”?) de los egresados (¿o debería decir “egresadas”?) que ahí firman que hicieron su trayectoria estudiantil en la UG chantajeando, mintiendo y ROBANDO EXÁMENES. Lo peor, que hasta llegaron a obtener beca de excelencia y toda la cosa, cuando todo lo lograron con engaños y mentiras.

  2. O sea: sí cometió un plagio, pero como es “cuate” no hay que juzgarlo tan duro.

  3. No entiendo cómo es que a estos firmantes no se les cae la cara de vergüenza al defender a este plagiario. No me cabe en la cabeza que, profesores-investigadores de distintas universidades quieran defender lo indefendible. Aseveran que, sí plagió, pero de inmediato esgrimen artilugios al estilo de “pero fue hace mucho tiempo” “ya se reivindicó” “él es diferente a los otros plagiarios”. Hablan de matices con respecto a los otros que han sido acusados de plagio, pero no mencionan los matices. Hablan de reivindicación del “Doctor” Gay, y seguramente esta afirmación no está sustentada por parte de los firmantes en una evaluación y dictaminación de todo el trabajo del Doctor Gay, sino que proviene de la estima que le tienen a este pillo.
    No creo que sea diferente a los demás, todo plagio es un plagio, y quien lo hace es un plagiario. Además, este plagio que realizó Gay del artículo del Dr. Sheridan fue en el año 2000 y siguió haciendo sus fechorías en 2006, así que no digan que se reivindicó. Al contrario, seguramente ha de tener muchos más trabajos plagiados, pero aún no han salido a la luz.
    Esperemos que realmente el CONACYT tenga el temple necesario para sancionar a este individuo que se ha aprovechado del trabajo de otros investigadores (Sheridan) y de sus alumnos. Y por si fuera poco, ha defraudado a las instituciones en las que ha trabajado y al mismo CONACYT.
    No conozco a ninguno de los firmantes, pero creo que están mandando un mensaje muy equivocado de las instituciones en las que laboran, así mismo a los investigadores y principalmente a los alumnos que están formando. El mensaje es sumamente erróneo.
    En fin, ya veremos lo que deciden los investigadores eméritos que van a revisar el caso en el CONACYT.

  4. Definitivamente los que firman esta carta no atinan a entender de lo que están acusando a Juan Pascual Gay, se le acusa de haber plagiado un artículo del Dr. Guillermo Sheridan. El plagio es un plagio aquí y en China.
    Los firmantes se enredan y contradicen:
    Lo llaman “próvido” “honesto”, pero de esto no tiene nada. Según consta en varios reportajes que se han hecho al respecto, este individuo ya ha cometido varios delitos de plagio.
    Afirman que, ha demostrado su honestidad en su trabajo académico de los últimos años. Yo les aconsejo que no metan las manos al fuego porque les puede dar una sorpresa cuando le descubran otros plagios, y en una de esas, hasta alguno de los firmantes resulta ser la víctima.
    Dicen que ignoran las circunstancias que lo orillaron al Doctor Juan Pascual a cometer esta falta. Sencilla la respuesta: es un plagiario, y no hay circunstancias que obliguen u orillen a alguien a cometer un delito como éste.
    Comentan que: “creemos que esto no debe ser motivo para el linchamiento público de una persona que, más allá de este hecho, ha destacado por tener una trayectoria brillante y honesta”. Pues honesta no, brillante tal vez, mientras no se supo de sus fraudes académicos. Y sí, este individuo merece el linchamiento público y, no sólo eso, merece que el CONACYT lo retire de sus investigadores y le exija que regrese el dinero que le otorgaron por los textos que plagió y que presentó como suyos, después de todo, es dinero mio y de todos los mexicanos que trabajamos y pagamos impuestos para que estos holgazanes se paseen y vivan de lujo.
    Pero miren que será posible que este señor haya pensado en plagiar al Dr. Sheridan, ¡AL DOCTOR SHERIDAN!
    Lo siento por las instituciones que le han dado cobijo: Les dio espejitos por oro.

  5. Definitivamente los que firman esta carta no atinan a entender de lo que están acusando a Juan Pascual Gay, se le acusa de haber plagiado un artículo del Dr. Guillermo Sheridan. El plagio es un plagio aquí y en China.
    Los firmantes se enredan y contradicen:
    Lo llaman “próvido” “honesto”, pero de esto no tiene nada. Según consta en varios reportajes que se han hecho al respecto, este individuo ya ha cometido varios delitos de plagio.
    Afirman que, ha demostrado su honestidad en su trabajo académico de los últimos años. Yo les aconsejo que no metan las manos al fuego porque les puede dar una sorpresa cuando le descubran otros plagios, y en una de esas, hasta alguno de los firmantes resulta ser la víctima.
    Dicen que ignoran las circunstancias que lo orillaron al Doctor Juan Pascual a cometer esta falta. Sencilla la respuesta: es un plagiario, y no hay circunstancias que obliguen u orillen a alguien a cometer un delito como éste.
    Comentan que: “creemos que esto no debe ser motivo para el linchamiento público de una persona que, más allá de este hecho, ha destacado por tener una trayectoria brillante y honesta”. Pues honesta no, brillante tal vez, mientras no se supo de sus fraudes académicos. Y sí, este individuo merece el linchamiento público y, no sólo eso, merece que el CONACYT lo retire de sus investigadores y le exija que regrese el dinero que le otorgaron por los textos que plagió y que presentó como suyos, después de todo, es dinero mio y de todos los mexicanos que trabajamos y pagamos impuestos para que estos holgazanes se paseen y vivan de lujo.
    Pero miren que será posible que este señor haya pensado en plagiar al Dr. Sheridan, ¡AL DOCTOR SHERIDAN!
    Lo siento por las instituciones que le han dado cobijo: Les dio espejitos por oro.

  6. Creo que más que defenderlo se está dando cuenta de que, más allá de ese plagio, indudablemente reprobable, existe el trabajo de muchos años: un trabajo valioso, generoso y honesto. Yo no veo la contradicción en ello. Todos hacemos cosas de las que nos arrepentimos, todos nos equivocamos, todos alguna vez actuamos de mala fe, incluso. Y eso no significa que no seamos capaces de lo contrario, de acertar de vez en cuando, de ayudar a nuestros próximos, de obrar de buen corazón. El plagio está siendo sancionado por las instancias correspondientes. Creo que estamos de acuerdo en que es lo correcto y ninguno de los firmantes está pidiendo lo contrario. También tendríamos que estar de acuerdo en que a ello no debe sumarse un linchamiento público, inspirado más por el odio y los prejuicios, que por la búsqueda de justicia.

    • Pero Anuar Jalife, ¿cómo va a ser un trabajo honesto si lo ha hecho más de una vez? No nos hagamos tontos, y si no te has enterado, busca las notas para que sepas ya cuántas lleva descubiertas. Desde el momento en que ha plagiado una vez o mil, el adjetivo honesto no se puede aplicar más a su trabajo. No lo hicieran los estudiantes, porque entonces sí todo el otro trabajo honesto no se los tomarían en cuenta como a Juan Pascual, y sabes perfectamente que eso es motivo de expulsión definitiva y total de la UG. Por ahí me tocó ver a uno de los firmantes reprobar a un estudiante suyo porque “el trabajo está demasiado bien hecho para que lo hayas hecho tú. Seguro es plagiado”… ¡SIN PRUEBAS! En cambio, tenemos todas las pruebas de Juan Pascual pero sale a defenderlo, porque Juan Pascual es cuate. Doble moral…

      • Que se pongan a trabajar los firmantes y que se titulen primero, jajaja. Y a Sicilia, ¿lo mismo defendería a secuestradores primerizos, que quién sabe qué circunstancias terribles les lleva a encarnizar el horror en sus víctimas?

        • Señora, está mezclando dos temas distintos, y su aporte es una reverenda tontería. No sea usted majadera y pida a lo que sea que crea que el mal no venga sobre usted

          • Rocío, lo que quiere decir don Don Max Amenazas, es que no tiene usted derecho a opinar. Así de simple. Y que si sigue de majadera, el mal caerá sobre usted. Este señor Max es todo un cortés caballero.

          • Jose Cabrera el señor Max no dijo eso, solo que le parece equivocada la opinión de Roció, a usted la de Max y a mi la suya, usted es inepto hasta para leer.

          • Ya se enojó el tal Max. Y para defenderse, ahora se inventó al gato Mau para maullar insultos. Por la bilis que muestra, parece ser el mismo sujeto bipolar. Ahora dice que no dice lo que dijo. Esta vez no cabe duda: se trata de todo un cortés y valiente caballero.

        • Señor Mau, interjección de gato, su frase no se entiende. Se escribe: “Soy otra persona, querido”. La coma intermedia es indispensable. Según lo escribe usted, el género del sustantivo “persona” no concuerda con el género del adjetivo “querido”. Usted es incompetente hasta para escribir. Y para pensar. Si le gusta tanto el plagio, plagie a escritores que conozcan las reglas de puntuación.

  7. Sobre la “polémica” levantada en torno al caso de plagio cometido por un investigador del Colegio de San Luis (COLSAN), quien ya había tenido antecedentes un tanto turbios: Juan Pascual Gay. Si bien, es probable que estos casos correspondan a una cacería de brujas destinada en poner en duda la credibilidad del sistema nacional de investigadores (quizá como una estrategia para ir desmontando “sectores no prioritarios de la economía” como lo es la investigación y el trabajo científico en instituciones públicas); tampoco hay que permitir que se solape este tipo de comportamientos, pues no faltan personas bien intencionadas e ingenuas que expresan solidaridad y apoyo incondicional tratando de defender lo insalvable, por simpatía hacia al acusado o por desconocimiento. La defensa a los académicos que cometen plagio u otras irregularidades, contribuyen al deterioro de eso que debemos defender: la producción seria y comprometida de conocimiento en instituciones públicas; y a la larga comprometen la existencia de estas instancias.

    No se trata de “linchamiento”, como insisten los amigos (asesorados y ex-asesorados, conocidos y demás) del todavía investigador que cometió el plagio: se trata de que el sistema recupere su credibilidad con un castigo ejemplar, y que no por tratarse de un SNI reciba cierto perdón que no tendría cualquier estudiante o persona fuera de esa posición.

    José Alberto Flores Navarro

    Saludos Cordiales

  8. A un criminal se le juzga y castiga por los crímenes que cometió, no por lo que hizo cuando no los estaba cometiendo. Por lo menos en mi planeta. No sé en el suyo. Por lo menos, procede que se le quite el SNI y que se levanten cargos por fraude, que es de lo que estamos hablando. Tampoco me imagino a ninguna institución académica que quisiera tener a alguien así en sus filas, pero ya si el Colegio de San Luis se quiere terminar de desprestigiar y mantenerlo en su puesto, allá ellos.

    • Yo estudié en la Universidad de Guanajuato y me da pena esta carta ignominiosa. Parece increíble leer lo que se lee, pero así es. A veces, no puedes creer todas las cosas que pasan ahí. Un sistema endogámico en el que la autocomplacencia, el respaldo a lo no respaldable y la falta de autocrítica carcomen todo el sentido de una institución que se hace llamar académica. Esta carta lo dice todo. Saludos.

  9. Que bajo cayeron los firmantes (casi todos de la Universidad de Guanajuato)… no hay más que decir al respecto.

  10. “Ignoramos las circunstancias que orillaron al doctor Pascual a cometer esta falta…”, ¿de qué forma podrían las circunstancias justificar un acto de plagio?… lo que los firmantes de esta carta deberían entender, como lo hacen en otras sociedades donde la honestidad es moneda común, es que actos como este, deben ser causa de rechazo social, pues sólo de esta forma la deshonestidad es mal vista y valorada de forma correcta como un acto negativo. y deberían entender que a nivel profesional (y en cualquier caso), la ética es fundamental; no está en juicio la calidad humana que el dr. ha mostrado a sus amigos y colegas sino su falta de compromiso para asumir una ética tan básica que le impida atribuirse la autoría de las palabras o ideas de otra persona. ante la falta de razón para justificar el plagio, sólo queda el patetismo, sino, lease bien y varias veces esta carta para comprobarlo…

  11. No me sorprendería que esta plagiario sea contratado por la Universidad de Guanajuato. De lo más de 70 firmantes, 72 son de la Universidad de Guanajuato, Campus Guanajuato. En esta Universidad está en proceso de renovación del Rector General, y precisamente el que será el siguiente Rector, Luis Felipe Guerrero Agripino, ha protegido a un grupo de académicos y administrativos que han robado a la Universidad, y abusando de su poder, ha impedido que la contraloría de la Universidad los sancione y por lo tanto los castigue. No sería extraño que en menos de unos dos o tres meses Pascual Gay vuelva a las andadas dentro de una Universidad que solapa la corrupción.

  12. De verdad espero que en este penosísimo caso, CONACYT-SNI se comporten con la misma escrupulosa severidad con que tratan solicitudes de aspirantes que no son “cuates”.

  13. No me extraña que tanto profesor de la Universidad de Guanajuato defienda o excuse un delito de plagio, porque en realidad son unos mediocres, aspirantes a escritores fracasados y pseudofilósofos que no saben decir nada propio y novedoso sin citar a otros, una muestra más del bajo nivel académico del Colegio de Vlenciana de la Universidad de Guanajuato, académicos de baja estofa que viven del cuento. Hay que recordar, asimismo, que el tal Juan Pascual Gay había sido denunciado por el plagio de un trabajo de tesis de dos alumnos suyos, y no hay excusas para defender a este tipo de delincuentes. Aquí va el enlace donde se comenta el plagio de un trabajo de tesis: http://www.larazonsanluis.com/index.php/local/item/85391-desde-2006-juan-pascual-gay-fue-acusado-de-plagios-academicos

    • Me arrepiento de este comentario, está muy fuera de tono, pero me indignó esa carta que es como un insulto en carne propia. El plagio no lo tolero porque he sido víctima, y la mejor manera de luchar contra ello es el escarnio público del delincuente y la mayor difusión de la propia obra para su conocimiento público. En el Colegio de Valenciana habrá buenos profesores y no tan buenos, pero lo que está en entredicho en la honorabilidad de una institución que debería gozar del mayor de los respetos.

  14. Quizá me exceda, pero que académicos de una universidad amparen y traten de excusar a alguien que ha cometido un delito, como es aprovecharse del trabajo y esfuerzo de otra persona, por medio del plagio de una propiedad intelectual, no está nada bien y supone un desprestigio para el centro donde laboran, y eso es muy serio: denigrar el nivel y los modos académicos en defensa de un acto de corrupción. Los firmantes de esa carta son una vergüenza para ellos mismos y para toda la comunidad académica del país. ¿En qué lugar dejan a la Universidad de Guanajuato?

  15. En mi opinión, no se debe satanizar a las instituciones en las que estudió y laboró Pascual Gay. Creo que varios de los últimos comentarios están sumamente desproporcionados hacia las comunidades académicas de dichas instituciones. En todo caso, los firmantes no son todos los profesores del Colegio de México, ni del Colegio de San Luis y tampoco de la Universidad de Guanajuato. Los firmantes hubieran hecho un pronunciamiento a nivel personal mas que poner su adscripción laboral o la institución en la que estudian.

    Mauricio Arias

  16. Que mal parada deja a la Universidad de Guanajuato esa publicación, esta parcial mafia de Valenciana, faltaba más… Cuando se supone que la mayoría de estos académicos exigen seriedad y honestidad en todo, cosa que al parecer no exigen cuando se trata de sus cuates, como es esta especie de unión entre todos los que forman parte de la lista, no fuera un estudiante con el cual no se tuviera empatía u otro colega que no sea un entrañable amigo, porque seguramente ahí cambiaría la cosa…

    • No sé si realmente a la Universidad de Guanajuato, a los académicos de esta Institución y en especial a los profesores del Colegio de Valenciana les interesa realmente el diálogo y la opinión más que pública estudiantil de los que conformamos parte de esta Institución, ya que han mostrado la típica indiferencia con la divulgación del tema hacia TODOS los estudiantes (debido a que es un tema que puede comprometer la calidad integral y educativa de los estudiantes) o por el contrario una desaprobación acuñada no solamente por su postura ética, sino por sus conflictos internos entre los profesores. Esperaría que más que un chisme nacional, los profesores tuvieran realmente la apertura al diálogo ante los estudiantes que DESAPROBRAMOS absolutamente su posición respecto a este documento que como dije anteriormente compromete la calidad de la Institución.
      Soy estudiante de la licenciatura en letras españolas y no comparto la postura ni de mis profesores ni de los estudiantes que han firmado dicha carta que me parece innecesaria, y desde mi punto de vista considero que una actitud humanística se refleja en las aulas, en su actitud ante hechos deshonestos, es decir en la vida cotidiana, no sólo en un acto que con una intención fraterna exhibe las carencias y la desunión que existe dentro de la misma Institución, que como cualquier Institución podría esperarse que lo fuera, pero en mi imaginario e ideal humanístico no me parece congruente.

      • Señor estudiante, ¿considera que, además de firmar la carta que usted reprueba, los profesores de Valenciana a los que se refiere han dejado de mostrar en las aulas, en la vida académica una conducta recta? Si es así, debería de señalar cuál es esa conducta a la que se refiere. Pero al parecer sólo puede culparlos de firmar una carta. Lo importante es que todos, incluso los que no firmaron la carta, sean sometidos a un escrutinio acucioso.

  17. DEFENSA DE PLAGIO EN LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO

    Académicos del Colegio de Valenciana, de la Universidad de Guanajuato, firmaron una carta en defensa del profesor Juan Pascual Gay, que fue despedido del Colegio de San Luis (Colsan), donde laboraba como profesor en el área de Literatura, por cometer plagios reiterados, en concreto de un artículo del doctor Guillermo Sheridan publicado por Pascual Gay en el año 2000 en una revista de Barcelona, de una tesis de dos alumnos suyos que le denunciaron por este hecho en el año 2006, además de extraer párrafos de obras de otros autores para presentarlos como propios, actos delictivos, por robo de propiedad intelectual, que demuestran la intención clara de Pascual Gay por cometerlos.

    Los académicos de la Universidad de Guanajuato, en una carta contradictoria publicada en la revista Nexos (http://www.nexos.com.mx/?p=25649), dicen que la “falta” cometida por el doctor Pascual no es razón para el linchamiento público porque el denunciado “ha destacado por tener una trayectoria brillante y honesta”, y así tratan de excusar o quitar peso a los delitos cometidos rebajándolos a la categoría de “falta”, como si aprovecharse del trabajo y esfuerzo ajeno, como es escribir una tesis, fuera un hecho liviano que se puede valorar como algo anecdótico que no demerita esa “trayectoria brillante y honesta”. El planteamiento de dicha estrategia de defensa, para señalar que hay un delito que debemos pasar por alto en su denuncia pública, por eso del linchamiento mediático, es como si al marido que asesina a su esposa hay que excusarle porque anteriormente llevó una vida normal y honesta. Un delito es un delito, algo tan vergonzoso como el plagio de una propiedad intelectual, y ha de ser expuesto, tal como es, para que sirva como ejemplo y para que otros no lo vuelvan a cometer, y tratar de exculpar al autor de un plagio, siendo por demás académico, resulta una falta de honestidad al denigrar el nivel y los modos académicos en defensa de quien cometió un acto de corrupción.

    Y ahora cabe preguntarse lo siguiente: ¿En qué lugar dejan los académicos firmantes de esa carta a la Universidad de Guanajuato y al Colegio de Valenciana? ¿Cómo se pueden presentar ante sus alumnos cuando salen en defensa de alguien que plagió una tesis de dos alumnos?

    Cometer un delito de plagio de la propiedad intelectual debe ser castigado, repudiado por la sociedad, y no cabe ninguna excusa para tratar de rebajar en su gravedad a las personas que lo cometen, por ello resulta una verdadera vergüenza que salgan en su defensa aquéllos que deben hacer valer la honestidad académica. La herida cometida por los firmantes de la carta de mención es profunda, muy profunda, porque ponen a la Universidad de Guanajuato y al Colegio de Valenciana como instituciones que defienden a quien comete un delito que no se puede exculpar, rebajarlo o pasar por alto.

    Pablo Paniagua

    Direcciones de interés:
    http://www.nexos.com.mx/?p=25563
    http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2015/07/24/despide-el-colegio-de-san-luis-juan-pascual-gay
    http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2015/07/24/despide-el-colegio-de-san-luis-juan-pascual-gay
    http://pulsoslp.com.mx/2015/07/25/pascual-gay-plagio-otro-texto/

    • Corrijo el título de mi comentario anterior porque no presenta con exactitud el tema de fondo:
      “DEFIENDEN EN LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO A QUIEN COMETE PLAGIO”

  18. Es patético.
    Realmente duele ver la forma (¿”malinchista”?) discrecional como se califica a algunas personas por el hecho de ser del clan más poderoso, el de “los cuates”.
    Ojalá CONACYT-SNI trate con los exageradamente estrictos criterios que aplica a los externos al clan a este señor.

  19. Vienen firmando la carta alumnos y profesores, mas que nada. Muchos de la Universidad de Guanajuato. Eso lo puedo entender. Algo le han de deber al señor Pascual Gay. O le tienen rete harto cariño. ¿Pero que tal eso de que tambien firman dos altos funcionarios? ¿Será que la Universidad de Morelos, y más la de Guanajuato, proponen que el plagio sirva como forma de trabajo? Tómala…

  20. GUANAJUATO, CUNA DE PLAGIARIOS

    La carta de un grupo de académicos (http://www.nexos.com.mx/?p=2564) defendiendo a un plagiario, la mayoría de la Universidad de Guanajuato, no es extraña si se revisa la historia de ese estado:

    1. Vicente Fox, guanajuatense, expresidente de México, plagió el programa de gobierno que usó durante su periodo como gobernador de ese estado y lo presentó como tesis de Licenciatura en la Universidad Ibaeroamericana (http://www.jornada.unam.mx/1999/03/28/mas-pastrana.html).

    2. María del Pilar Ortega, guanajuatense, fue acusada de plagio al hacer “copy-paste” para su “maestría en Harvard” (http://www.adnpolitico.com/2012/2012/09/25/la-suplente-de-lujambio-acusada-de-plagio-en-harvar)

    3. Fausto Alzati, guanajuatense, mintió en sus currículums, lo deseignaron Secretario de Educación, y cuando lo descubrieron, alegó que todo era una farsa,pero todo se comprobó. regreso a la administración federal y lo volvieron a correr por falsedades (http://www.milenio.com/politica/Despiden_a_director_de_tv_educativa-poema_pena-Fausto_Alzati-Aurora_Reyes-Fausto_Alzati_y_Ernesto_Zedillo-Alzati_y_SEP_0_318568481.html)

    4. La Universidad de Guanajuato solapó durante 15 años a un plagiario, Juan Miguel Ramírez Sánchez, quien mintió sobre su título, y llegó a ser rector de uno sus campus (http://www.excelsior.com.mx/2012/09/07/nacional/857903)

    5. La Universidad de Guanajuato es una de las principales universidades estatales que contrata a “Doctores” con títulos patito, actualmente con más de 5 en puestos directivos (http://elcuadrodedeshonor.blogspot.mx/search/label/Universidad%20de%20Guanajuato)

    6. Diego Leyva, guanajuatense, ex-candidato del Partido Acción Nacional para una diputación, plagió una canción para su campaña (http://zonafranca.mx/presunto-plagio-de-diego-leyva-en-cancion-tribalera-le-costaria-mas-de-4-mdp/)

  21. Raúl Solórzano realiza un comentario superficial, tendencioso y seguramente provocado por algún amargo sentimiento. Es una pena que lo que podría ser un espacio para analizar un problema grave, se convierta en el depósito de reflexiones absurdas y diatribas que sólo desean descalificar a enemigos o que buscan algún desquite.

    • Pues la mera verdad yo no veo que utilices este espacio para analizar el problema, sino para sicoanalizar a Raúl Solórzano. ¿Alguna reflexión qué aportar?

  22. Apreciables amigos:

    En días recientes circuló en medios nacionales una carta en la que académicos de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guanajuato han externado su apoyo al Sr. Juan Pascual Gay señalado como autor de plagio.

    Personalmente no conozco al Sr. Pascual Gay, y no sé si realmente ha incurrido en la conducta que se le imputa, dejo eso para las autoridades e instancias correspondientes, si es el caso que se ofrezcan evidencias y se sancione la situación ( y si ya fué aplicada dicha sanción pues aún así sigo sin saber y tener certezas para acusar a un desconocido).

    Pero de lo que si puedo hablar es que como académico de la Universidad de Guanajuato no estoy de acuerdo con el plagio en ninguna de sus formas en contra de quien sea.

    Debe quedar claro: no todos los trabajadores académicos de la División de Ciencias Sociales de la Universidad de Guanajuato firmamos la carta que apareció en NEXOS y no todos convalidamos lo ahí expresado. Ignoro qué motivó a colegas a adherirse a dicha misiva pero esa es su opinión y pues no la comparto.

    Direcciones de interés:
    http://www.nexos.com.mx/?p=25649 (ESTA ES LA CARTA DE LA DISCORDIA, LEAN LOS MENSAJES DEL FORO).
    http://www.nexos.com.mx/?p=25563
    http://www.eluniversal.com.mx/…/despide-el-colegio-de-san-l…
    http://www.eluniversal.com.mx/…/despide-el-colegio-de-san-l…
    http://pulsoslp.com.mx/…/…/25/pascual-gay-plagio-otro-texto/

    Atentamente:
    Dr. Miguel Angel Hernandez Briseño
    Departamento de Filosofía UG

    • Al Dr. Miguel Angel Hernandez Briseño:

      Me da gusto escuchar que está en contra del plagio académico. Espero que ese rechazo también lo lleve a la práctica y deje de intentar robarse los libros de las escuelas y de sus alumnos. La comunidad de estudiantes recordamos muy bien de su salida de una Universidad por ese motivo. Celebro que al menos reconozca que el plagio es un acto indebido. Ahora falta que lo lleve a cabo.
      Saludos.

    • Hasta donde yo recuerdo este señor, curiosamente apodado El Mosh, era uno de los dealers de la Facultad. Es un gusto ver que se haya convertido en un connotado moralista. Enhorabuena.

  23. ME DESLINDO
    Yo no firmé ni habría firmado esa vergonzosa carta de apoyo al multiplagiario Juan Antonio Pascual Gay. Pinto mi raya. Me deslindo.
    Aún es tiempo de que recapaciten (ante la abrumadora evidencia) quienes lo hicieron.
    Valenciana no merece esto.

    Dr. Francisco Javier Martínez Bravo
    Departamento de Historia/ UG

    • Valenciana tampoco merece que un hecho como este se aproveche para ajustar cuentas con los enemigos. Si comienzan a tirarse lodo, nadie quedará limpio, se lo aseguro, pues cualquier falta, por mínima que sea, puede interpretarse como el peor de los pecados. En lugar de pensar en los defectos de los otros, deberían preocuparse por escribir textos que entiendan los demás, no sólo sus colegas amigos.

      • Juan, deja de cantinflear. Tranquis, no se te entiende nada, sólo estás cegado por cualquier comentario en contra de tu tocayo. ¿O serás tú el mismísimo Juan Antonio Pascual Gay? Yo también me deslindo de los firmantes valencianos, aún más, te repruebo, te detesto, te desprecio,…, a ver, ¿qué me dices a mí ahora?

        • Discúlpame Juan no Rodríguez, por más que busco no encuentro qué argumento refutarte, no expresas idea alguna. Tal vez sólo te pediría que te percates de que yo no estoy defendiendo a Pascual Gay. Simplemente no estoy de acuerdo en que se ataque ferozmente a los firmantes de la carta y reitero: quienes lo hacen están buscando sacar raja política. Se trata de grilla, nada más.

          • Ya te entendí, no eres Pascual, pero UNO de los FIRMANTES, según toooodos tus comentarios debajo de esta sucia, moralmente, carta. Entonces, piensas que tienes derecho a defenderte, pero lo haces mal: no se defiende lo indefendible. Más abajo exhortas a que se investigue a todos los profesores, incluso a quienes no han firmado la “cartucha” esta. Reitero, estás cegado, te falla el sentido común. Supongamos: un asesino es encubierto por un vecino suyo, ¿de qué rayos debe hacerse la investigación de todos los vecinos del barrio si no tienen nada que ver con el delincuente y, aún más, lo califican como tal? No, señor, que se investigue a quienes respaldan el delito, porque ya nos hemos enterado de UNA FIRMANTE PLAGIARIA, a través de un comentario más abajo, dirigido, a propósito, a tu persona, mismo que ignoraste. Tanto gritas: “¡Denme pruebas, todo es mentira!”, y cuando te dicen: “Ai’ tá, tómala”, estás de chitón. No te interesan las pruebas, tu papel es defender a capa y espada a quienes no tienen ninguna calidad moral, y como sientes que te estás ahogando quieres llevar contigo a todos, incluso a los inocentes. Y ya basta de especular con la “raja política”: el caso del estudiante belga se calló en el 2006 porque dizque era mentira, dizque se pretendía desprestigiar al concuño de Pascual en su campaña presidencial; ahora, dizque se pretende desprestigiar el SNI. Pronto, cuando se busque su “perdida” tesis de doctorado y se encuentre que también ahí plagió, será porque quieran desprestigiar la institución académica donde se doctoró. Está es tu lógica. Si Pascual no hubiera cometido lo que cometió, no habría motivo para desprestigiar a nadie ni nada. Y si algunos de los firmantes pronto pierdan sus puestos directivos – algunos cobardes no lo indicaron (Directora de Letras)-, se la buscaron. Esta mafia debe desaparecer!!!

        • Señor No Rodríguez, ahí le va la despedida. Si a sospechas nos vamos, yo sospecho que usted es alguien que no ha podido destacar por sus méritos y pretende aprovechar un escándalo para avanzar. El día que se descubra que hubo una tesis de doctorado plagiada, ese día hablamos. Le recomiendo ponerse a trabajar en sus escritos. Aquí, como anónimos, usted y yo somos unos cobardes que lanzamos piedras desde la oscuridad. Y, por cierto, yo sí pido que a todos los profesores se les investigue, porque reciben dinero público y como cualquier funcionario deben ser sujetos a auditorias aunque no exista motivo. ¿O acaso no son todos unos prohombres bañados en pureza?

  24. PLAGIO = ROBO…. ¿QUIEN DEFIENDE UN ROBO?…. ¿QUIEN DEFIENDE A QUIEN ROBA?…. PUES OTRO DELINCUENTE. ¿O NO?

  25. El “plagio” es un delito y no hay más, no existe ninguna justificación para solaparlo.

    Sobre plagio, cito a la UNAM: “Plagiar es equivalente a ROBAR el trabajo ajeno, o bien mentir y simular que uno el autor original de algo, sin serlo” http://www.eticaacademica.unam.mx/Plagio.html

    Debería de darle vergüenza a Juan Pascual Gay y a todos aquellos que lo apoyan. En hora buena que Pascual haya sido exhibido, con esa gran lección seguramente no volverá a hacerlo, espero.

  26. Esta joya de carta se podría traducir como “Los abajo firmantes apoyamos la corrupción mientras se trat de un amigo”. Y algunos de ellos se venden como “representantes de la sociedad civil”. Antes de representarnos, deberían aprender que quien roba un huevo, después robará un pollo.

    • Los firmantes deben tener sus razones, de las cuales usted no esta al tanto. Y por supuesto usted no parece mas que un cobarde a quien se le ha facilitado este medio anónimo donde puede despotricar a sus anchas.
      Si usted desea tanto que todos sean expulsados trabaje para que se cumpla su deseo, en lugar de solo escribir por aburrimiento.

      • Que razones tiene Ud para defender a un ladron? Y el ladron q creyó estar en el anonimato de su acción?

      • Hola Eliza.
        Gracias por llamarme “cobarde”. Si no he indicado mi identidad, es porque pensé que no era relevante para este caso. Si quiere mi identidad, soy Sylvain Jean Bernès F., adscrito actualmente al IF-BUAP, campus San Maunel, Puebla. Es obvio que mi comentario no era amable, pero en relación con este “caso”, escribí ante-ayer cosas peores al director del SNI.
        Saludos.

    • Apoyamos la propuesta de Jean. Este grupo no es digno de representar a la Universidad de Guanajuato. Muchos de los estudiantes no se atreven a denunciar porque el “grupo” siempre favorecerá a sus miembros y los denunciantes resultan afectados.

  27. Son puros vividores del sistema aquellos que han firmado. Al menos varios de ellos han recibido apoyo de la UG sin siquiera tener buena ortografía. Recuerdo a uno de ellos, cuyo apellido es muy japonés, que pidió un libro del Quijote en audio porque la lectura le daba “hueva”. Así que tanta experiencia desentrañando los misterios del plagio, pues no, no me la creo.

  28. Hace un par de años un grupo anónimo dio a conocer una serie de plagio de una profesora investigadora de la FFyL de la BUAP y adivinen qué hizo la academia. Sí, la defendieron argumentando que la acusaciones se hicieron de forma anónima, ayudaron a la profesora para que se jubilara y asunto arreglado. No es posible que sigan permitiendo estos abusos, viven cómodamente de los recursos de las universidades y el conacyt, lo mínimo que se puede pedir es que se conduzcan correctamente y no cometan esta clase de acciones. Les dejo la lista de plagios de la BUAP: http://filsinplagio.blogspot.mx/

  29. Los que firmamos, deberían entender los demás, después de leer la carta con atención, no defendíamos ni defendemos el plagio. Muchos se han deslindado de dicha carta tal vez sólo para ser mencionados en una discusión de la que no formaban parte. Las firmas están ahí por algo: porque los que firmamos lo hicimos conscientes. No buscando un favor, no porque tengamos beca, sino porque estamos convencidos de que el linchamiento público fue desproporcionado y tiene tintes políticos que no deberían existir en la Academia. Ahora bien, si algo faltó, para evitar las lecturas que se han hecho de la carta, y que ahora estoy seguro fue por la prisa en que ésta se produjo, fue matizar lo que se pedía, que era sencillamente pedir un trato justo para el caso. Por justicia, aclaro, entiendo la proporción entre delito y castigo; es decir, que se sopesara la infracción y se tomara una decisión a partir de todos los factores involucrados. Aquí tienen razón, sí, el plagio es un robo y debe ser castigado, pero, como los que han seguido el caso pueden corroborar, no es comparable alguien que vive del plagio y gana un sueldo a partir del plagio a alguien que cometió una infracción y no tuvo beneficio alguno por ello (porque, como podrían constatar si quisieran, esto fue antes de trabajar en la UG, Colsan y pertener al SNI).* Algunos aquí, que deberían revisar algún libro básico de argumentación, han comparado la falta con un asesinato. Esto deja claro la desproporción con que se atacó tanto a la persona como a su familia, y por la cual muchos creímos necesario manifestar nuestro sentir. El castigo ya se dio: fue la expulsión del colegio y del SNI, por 20 años. Esto, para alguien que vive de y para la investigación, es la pena de muerte. Los que firmamos la carta buscábamos simplemente evitar esto, no por camaradería o favoritismos (como aquí se ha dicho), sino porque la Academia pierde al perder un profesor cuyo objetivo siempre fue impulsar líneas de investigación para desentrañar la historia de la literatura en México. Sí, firmamos, y esa tinta no se borra nunca. Ahora, sólo pido que hagan una lectura de la carta diferente a la que han hecho, para entender que hay otros motivos por los que se puede apoyar a una persona, motivos que no están en relación con la corrupción, la mafia y los favores, sino más bien con un criterio que se desprende de una carrera de humanidades, y que creemos hace falta, muchas veces, se manifieste más seguido y con más fuerza.
    .
    Ernesto S.
    .
    .
    *Los que basan su argumento en otro caso del 2006 deberían investigar sobre ese caso particular y el desenlace que tuvo y evitar brincar a conclusiones basadas en encabezados de periódico.

    • No linchemos al pobre señor. Solo llamémoslo delincuente como lo señala la ley y q ésta se aplique.

    • Contesto por alusión: Admito que es desproporcionado comparar un asesinato con un plagio de propiedad intelectual, pero lo hice porque en su carta nunca hablan de “delito” sino de “falta”, por lo que creí conveniente cambiar esa parte por otra que explica la clara intención de tergiversar, porque ustedes utilizan la expresión “linchamiento” que sí implica un asesinato, y así, por tanto, quedó el cambio del texto que ya circula por Internet donde ya se omite lo de asesinato:

      “…dicen que la “falta” cometida por el doctor Pascual no es razón para el “linchamiento público” porque el denunciado “ha destacado por tener una trayectoria brillante y honesta”, y así tratan de excusar o quitar peso a los delitos cometidos rebajándolos a la categoría de “falta”, como si aprovecharse del trabajo y esfuerzo ajeno, como es escribir una tesis, fuera un hecho liviano que se puede valorar como algo anecdótico que no demerita esa “trayectoria brillante y honesta”; y luego señalan como “linchamiento público” la respuesta de la sociedad y de otros académicos (cuando el linchamiento es muerte por medio de una multitud y sin juicio previo) en vez de “escarnio público” o algo similar que no implique un asesinato, lo que demuestra el ánimo de manipular a la opinión pública invirtiendo los valores, personas que, por demás, saben perfectamente el significado y peso de las palabras, y eso es tergiversar para ayudar a un delincuente.”

      Y lo que sí es desproporcionado es solapar los plagios de Juan Pascual, pues por ahí corre la voz de que en el Colegio de Valenciana ya sabían de ello y algunos de los que firman decidieron ocultarlo. Yo no lo puedo asegurar, pero corre ese rumor… Quizá alguien se atreva a decir si es verdad…

      • Es bueno ver que te esfuerzas en comprender lo que se escribe, es lamentable que te rehusas a entender las partes importantes: no se defiende el plagio y, si llegaste al final de mi comentario, tal vez deberías investigar sobre el caso del 2006. Lo que pedí era que se diera una lectura diferente a la carta, nada más, para que los que aquí se congregan supieran que no todas las acciones se explican por interés, corrupción o mafia.

        Espero este comentario, más pequeño y sencillo, se comprenda. Ya la decisión sobre el caso se ha entregado y no tiene sentido seguir discutiendo sobre él. Saludos.

        • Respecto al caso del año 2006 solamente señalo lo que se publicó en los medios y por dicha razón digo que fue denunciado (no condenado), pues nada sé de la resolución judicial (una migo mío está elaborando su tesis sobre el caso de la herencia de su abuelo donde la parte contraría compró al juez -esas cosas pasan en México, aunque, por supuesto, no hago ninguna acusación al respecto sobre la resolución de la denuncia en contra del señor Pascual-).

          Ustedes hablan de “linchamiento público” (que, por demás, es pleonasmo), y, como el linchamiento conlleva la muerte de la víctima, nos están llamando asesinos a los que alzamos la voz en contra de un delito de plagio. Aprenda usted, también, a leer… Asimismo, me queda claro que ustedes no comparte los plagios del Señor Pascual, pero quien apoya a un delincuente asume, de algún modo, el delito que cometió como algo que debemos pasar por alto debido a su historial de honestidad académica, algo puesto en duda y que amerita una investigación profunda sobre los trabajos de Juan Pascual para valorar si hay más plagios en su obra.

          Y esa carta de ustedes, en apoyo de Juan Pascual, más parece una carta de amor de su club de fans a la que le falta una suave melodía de violín…

          • Le respondo, mi estimado Juan Rodríguez: Yo no he dicho que un criterio de orden moral o ético invalide la obra de un autor (véase, por ejemplo, la Obra de Jorge Luis Borges que apoyó a las dictadura militares en Latinoamérica y que las propuso como modelo para gobernar el mundo, o el antisemitismo de Louis-Ferdinand Céline que escribió esa maravilla de “Viaje al fin de la noche”, por ejemplo. Lo que digo, es que se tiene que investigar toda la producción del señor Juan Pascual para valorar si ha cometido más plagios, y que mi admiración por esa “élite literaria de mi ciudad” se perdió, sin haber entrado, en ningún momento, a valorar la calidad de su obra aunque sí su honestidad y falta de ética por tratar de apoyar y dar la cara por quien cometió un delito de apropiación indebida de una propiedad intelectual, cuando ellos, a este respecto, deberían dar ejemplo.

          • Señor Paniagua, estamos entonces de acuerdo en cómo valorar una obra. En lo que no concuerdo es en que los firmantes deban ser condenados con el radicalismo que algunos proponen. Eso, por supuesto, ya es cuestión de opinión. Creo que, como usted lo dice, ellos afrontarán su responsabilidad por haber apoyado a quien consideraron una persona en quien podían confiar. Pero eso, al menos a mí, no me lleva a concluir que los firmantes están de acuerdo en que el plagio deba solaparse y menos a inferir que alguno de ellos es plagiador, para esto último se necesitarían pruebas. Pascual Gay ya fue castigado y de la manera más severa: fue expulsado para siempre de la academia. No creo que alguna universidad lo vaya a acoger ni en México ni en Hispanoamérica, por lo menos.
            Pero sí usted no lo ve, y eso se lo respeto, yo sí veo que existen quienes ahora buscan venganza o avanzar académicamente al desplazar a sus adversarios gracias a este escándalo.

          • El linchamiento no necesariamente es público, es tumultuario, que no es lo mismo, pero podrías checar algún diccionario como has hecho. Ya no voy a seguir esta conversación, porque si me tengo que ir deteniendo a explicar que las palabras cobran sentidos diferentes, esto no tendría fin. Puedes leer la carta como gustes, eso es lo que has hecho hasta ahora. Mi intención no era provocarte sino hacerte comprender que las acciones de las personas, por más que estés convencido que no, no siempre se rigen por motivos siniestros. Últimos saludos. Que estés bien.

      • Señor Paniagua, darle la voz a los rumores es uno de los peores hábitos. Otros lo llaman dar oído a los chismes. Le recomiendo además que se dé cuenta de que su “lucha” contra el plagio le está sirviendo y mucho a otros para realizar un ajuste de cuentas dentro de la propia UG. Es un rumor, tómelo como eso, pero se dice que usted está siendo utilizado.

        • Y si levanto la voz con vehemencia es porque la carta que firmaron es un insulto y una afrenta hacia todo aquel que escribe, sea académico o no, y que tiene el derecho de defender la originalidad de su obra.

          Soledad Loaeza dice (no me quiero plagiar su sentencia): “Los casos de Núñez de Arancibia y de Pascual Gay prueban que en materia de plagio hay que ser contundentes y definitivos. Estamos actuando en defensa propia.” Y ustedes, con su carta de amor, pretenden rebajar el delito a la categoría de falta y eliminar toda contundencia para no que sirva de ejemplo y no se vuelva a repetir.

          Levanto la voz porque vivo en Guanajuato y esa carta me parece una vergüenza, más por estar firmada por personas que podían ser consideradas como “la elite literaria de mi ciudad”, a los que admiraba y ahora me decepcionan, los que deberían sentar cátedra y dar ejemplo, todo lo contrario de lo que hacen, y eso me parece un insulto a toda la comunidad: salir en defensa de alguien que se roba los textos ajenos y que ni siquiera admiten el error de haber publicado semejante carta.

          Nadie me manipula, estoy actuando, como dice Soledad Loaeza, en defensa propia… y si me tocan o molestan tantito (que por lo visto son muchos y sin escrúpulos) escribiré una novela sobre este caso que se titulará “Plagio”. Avisados están…

          • Señor Paniagua, es muy curioso que usted base los méritos literarios en una cuestión ética. Lo que a usted y a cualquiera que se dice escritor lo hace valer como tal es lo que escribe, su obra. ¿Cree usted que alguno de los firmantes es un plagiario? ¿Tiene pruebas? Jean Genet fue un ladrón y eso no le quita valor a lo que escribió. Una falta moral no invalida la obra de nadie. (Ojo, que no me refiero a Pascual Gay, porque en su caso su falta es que él hurtó la obra de otro). Creo que se equivoca al querer invalidar el trabajo de los firmantes a los que acusa, basado en un criterio ético o moral y no en uno estrictamente literario. Sería fabuloso leer su novela, una obra bien escrita siempre es bienvenida.

          • Y añado: Hay algo que se llama Historia, la que se escribe dentro de 50 o 100 años, y este caso será comentado y pondrán a cada cual en su lugar, pero, hoy por hoy, el descrédito es inmenso para los firmantes de la carta, y cuanto más hurguen en la herida peor les irá… (sólo vean y valoren los comentarios de la gente).

            Y tú, quien está detrás de Juan Rodríguez, eres un cobarde porque ese nombre no aparece entre los firmantes de la carta, y encima vienes aquí, escudado, sin mostrar tu verdadero rostro, a dar ejemplo de nada… (más parece que estás de parte de los disconformes, en vez de los firmantes, y que vienes a enconar el asunto y a revolver las aguas para que salga el fango: no eres muy inteligente, quizá tú escribiste esa carta).

          • Señor Paniagua, me llama cobarde y quizá tenga razón, me llama poco inteligente y tiene razón, pero me incomoda que no se haya referido a mi argumentación. Se lo pregunto, ¿cree usted que un criterio de orden ético o moral invalida la obra de un escritor o un investigador? Yo creo que no (como le digo, no me refiero a alguien que se haya robado esa obra), pero usted ¿tiene alguna opinión al respecto?

  30. Sin afán de dar calificativo alguno al professor sancionado, mi punto de vista es que el CONACyT (y sus respectivas comisiones) han hecho lo correcto. Es bien sabido que hay diferentes grados de plagio y que una forma para las instituciones académicas y científicas proteger su reputación y darle credibilidad es precisamente no tolerando una ofensa académica como lo es el plagio. El darles a los dos investigadores la pena máxima es acertado a la luz de la ofensa y grado de plagio que se ha cometido. Para los investigadores que pertenecemos al SNI esta es una señal positiva desde mi punto de vista.

  31. El plagio es indefendible. Su defensa tiene la misma lógica del alcalde que declaró que sí robo “pero poquito “.

  32. Pensamientos flotantes cerca de la media noche.
    1. Increíble que tratándose de revistas indexadas argumenten en otros espacios que es imposible leer todo lo que se publica cada año sobre determinados temas. Hace años existe el software de detección de plagio, gratuito para individuos y búsquedas superficiales; de paga para instituciones que necesitan búsquedas exhaustivas. Si yo, simple profe de asignatura lo uso cotidianamente en aula.
    2. Siempre me han dicho que especializarnos en lo académico implicaba avanzar sobre un proyecto en específico, adentrarse, conocer. ¿A nadie le extrañaron los todólogos?
    3. ¿En qué momento la academia permitió que se le midiese con parámetros de la industria de la transformación? Con estándares basados en el aumento de productividad en el menor tiempo posible. No quito responsabilidades a quienes optan por recurrir al plagio pero claro que influye esta presión de orden no académico. Se deja de hacer investigación desde el momento en que los plazos se acortan. Ya no puedes enfrentar proyectos de largo aliento porque no los autorizarán. Mi proyecto de más de diez años no halló nunca lugar en las instituciones. Tenía que fijar metas ¡semestrales! ¿Qué puedes cubrir en ese periodo si además debes dar clases, evaluar a todos tus alumnos, impartir conferencias, tutorar, hacer el posdo mientras sigues publicando novedades como si tal cosa?
    4. Antes que pensar en desaparecer los apoyos a la investigación, debemos repensar, imaginar estructuras que de verdad fomenten la investigación. Al menos mi generación fue educada en un sistema de creencias estático: “todo lo que debes saber está en los libros”, “yo que los leí todos, puedo otorgarte un poco de este don divino, tanto así que no tendrás ni que leerlos” pero hace décadas no es así. Los más jóvenes son quienes están innovando, muchos de ellos sin apoyos ni becas ni subvenciones pero con preguntas y soluciones. La realidad ha cambiado, entendámosla. Ayudemos a crecer a este país.
    5. Qué conmoción ver los nombres de quienes fueron mis profes, compañeros de pasillo de otras generaciones en un documento así, que se presta a interpretaciones. En mi imaginario, Valenciana era un buen lugar para crecer.
    Podría seguir si el sueño no se tornase en pesadilla.

  33. Según Ernesto Sánchez “la Academia pierde al perder un profesor cuyo objetivo siempre fue impulsar líneas de investigación para desentrañar la historia de la literatura en México”. En lo personal, alguna vez asistí a las clases del ahora lamentablemente famoso Juan Pascual. Recuerdo que a lo único que se dedicaba este señor era a fumar adentro del salón, inundando, obviamente, todo el ambiente de humo y a dictar durante horas y horas (dictar!! en una clase universitaria!!) supuestas “clases” de poesía. Recuerdo también cómo este “ejemplo de dedicación” hizo muchas veces comentarios despectivos hacia el ColSan, decía que era un lugar donde él y todos “podían hacer lo que quisieran”, el “compañero próvido” “de gran valor humano”, denigraba a muchos estudiantes, entre ellos varios tesistas, a quienes jamás asesoró, por el contrario contrario, obstaculizó la conclusión de sus estudios. Estoy contento porque lo hayan sacado de SNI. Gente de este tipo no merece percibir ningún tipo de apoyo económico de nuestro país ni de nuestras universidades. En cuanto a los firmantes de la carta, no me extraña su accionar. Valenciana se caracteriza por tener pésimos profesores, se dedican a hablar mal de todo el mundo, no hacen el más mínimo esfuerzo por enseñar, están ahí solo para “jalar agua a su molino”, lo que menos les interesa es el conocimiento. Ojalá CONACYT y SNI abriera una investigación sobre los firmantes. ¿Por qué defender con tanta vehemencia a un delincuente? ¿Qué tipo de complicidades hay detrás de todo esto? Los firmantes no están acostumbrados a los límites, a observar lo correcto, a comprender que todo acto incorrecto merece una sanción. Cuando esto ocurre, salen de sus pequeños rincones a defender lo indefendible. No obstante, y como ya quedó demostrado, sí hay límites, sí hay sanciones, sí hay justicia, no es posible, al menos hoy por hoy, para el “excelente profesor” Juan Pascual “hacer lo que quiera”. ¿Quién de los firmantes será el siguiente?

    • Corresponde a usted señor Segovi, que por lo visto conoce a fondo tanto el Colsan como la Universidad de Guanajuato, presentar una denuncia, si es que algo sabe. Si no lo sabe, si no hay algo que le conste, creo que lo más atinado sería que se callara. Por que si a suposiciones andamos, a mi se me hace que usted está buscando vengarse de algún enemigo que lo dejó en ridículo por algo. Digo, o al menos sería bueno abrir una investigación a ver si lo que a mi se me hace posible tiene algo de verdad.

      • ¿Le quedó claro, señor Tomasi Segovi? Usted se debe callar porque el señor Juan Rodriquez así lo manda. Cállese, porque no le gusta al señor Rodriguez lo que usted dice. Eso es libertad de expresión de la buena, y no tonteras

        • Definitivamente, es mejor callar que abrir la boca y mostrar las carencias propias. También es mejor callar antes que abrir la boca para difamar o dejar caer sospechas sobre alguien cuando no tengo pruebas y ni siquiera sé si existen. Sí, ahí si recomiendo que alguien se calle.

          • O sea: si no dicen lo que quiero que digan, cállense todos, dice el Sr. Rodríguez, que es un demócrata ejemplar. Definitivamente.

    • Dios santo, usted parece predicador de iglesia extremista, cálmese que desde aqui se le nota el tono de desesperación y venganza.
      ¿Que tan complicado le resulta entender que la gente no comparte su opinión en todo? Los firmantes que hagan lo que quieran mientras no cometan delitos y usted mejor tranquilo que ya se juzgó al criminal al que tanto le guarda malos sentimientos.

  34. Me entristece ver como la academia de mi país se presta a este tipo de acciones desproporcionadas hacia un personaje que ha cometido delito de plagio, creo que varios de los que han comentado en este lugar deberían, en lugar de despotricar contra alguien que les caía mal o a quién le tenían envidia, ponerse a trabajar como es debido y enorgullecer a la literatura e investigación.
    Hay que dejar que las autoridades se dediquen a juzgar a los delincuentes, si no se hubiera hecho justicia creo que todos aquí tendrían razón para quejarse… pero atacar a los firmantes no debería ser algo a lo que se deben dedicar los licenciados, maestros y doctores aquí involucrados.
    A trabajar señores, dejen a los juzgados en paz y ya no sigan avergonzando a su gremio con acciones de tan poca clase y falta de criterio únicamente impulsado por la grilla y el rencor.

    • De “El ataque de los plagiarios”, por Soledad Loaeza: “La gravedad de estos casos estriba en que son un ataque contra la actividad científica y contra cada uno de los que nos dedicamos a ella. Los plagiarios se llevan páginas y palabras, pero lo más grave es que sobre todo hurtan el único capital que puede aspirar a tener un investigador: ideas –cuya propiedad es intangible y pasajera–, creatividad, originalidad, imaginación, aparte de las horas de trabajo en un archivo, frente a la hoja en blanco o a la díscola ficha a la que exprimimos en busca de la información que sabemos que está ahí pero que no se deja ver a la primera lectura.” ¿Comprende, Eliza? Esto va más allá de los juzgados y las autoridades. ¿O en qué país vive?

      • Vuelvo a citarme, y lea bien señor que por eso se supone estudioÑ
        “Hay que dejar que las autoridades se dediquen a juzgar a los delincuentes, si no se hubiera hecho justicia creo que todos aquí tendrían razón para quejarse… pero atacar a los firmantes no debería ser algo a lo que se deben dedicar los licenciados, maestros y doctores aquí involucrados.”

        Aqui no hablo sobre el caso de plagio, aquí le exhorto a tener mas juicio y calidad humana.
        Saludos y tómese una copita para los nervios.

        • La cito, señora: “Me entristece ver como la academia de mi país se presta a este tipo de acciones desproporcionadas hacia un personaje que ha cometido delito de plagio, creo que varios de los que han comentado en este lugar deberían, en lugar de despotricar contra alguien que les caía mal o a quién le tenían envidia, ponerse a trabajar como es debido y enorgullecer a la literatura e investigación.” Es decir, en lugar de andar criticando a alguien por la inocente travesura de haber plagiado, mejor que cada quien se meta en sus asuntos. Y que ignore lo que hacen los delincuentes, al cabo y solo es asunto de los jueces. Ah, que señora Eliza. Siga su propio consejo. Sueñe proporcionadamente que los delincuentes no cometen delitos, y viva en su mundo de fantasía. Ese es su derecho. Pero respete el derecho que tienen los demás de defenderse de los plagiarios. Y de denunciarlos. Ah, y no se me entristezca tanto, porque nos van a salpicar sus lagrimitas. ¿Quiere usted un pañuelo?

  35. Le respondo por aquí (no me deja el sistema en el lugar que corresponde), mi estimado Juan Rodríguez: Yo no he dicho que un criterio de orden moral o ético invalide la obra de un autor (véase, por ejemplo, la Obra de Jorge Luis Borges que apoyó a las dictadura militares en Latinoamérica y que las propuso como modelo para gobernar el mundo, o el antisemitismo de Louis-Ferdinand Céline que escribió esa maravilla de “Viaje al fin de la noche”, por ejemplo. Lo que digo, es que se tiene que investigar toda la producción del señor Juan Pascual para valorar si ha cometido más plagios, y que mi admiración por esa “élite literaria de mi ciudad” se perdió, sin haber entrado, en ningún momento, a valorar la calidad de su obra aunque sí su honestidad y falta de ética por tratar de apoyar y dar la cara por quien cometió un delito de apropiación indebida de una propiedad intelectual, cuando ellos, a este respecto, deberían dar ejemplo.

    • Señor Paniagua, estamos entonces de acuerdo en cómo valorar una obra. En lo que no concuerdo es en que los firmantes deban ser condenados con el radicalismo que algunos proponen. Eso, por supuesto, ya es cuestión de opinión. Creo que, como usted lo dice, ellos afrontarán su responsabilidad por haber apoyado a quien consideraron una persona en quien podían confiar. Pero eso, al menos a mí, no me lleva a concluir que los firmantes están de acuerdo en que el plagio deba solaparse y menos a inferir que alguno de ellos es plagiador, para esto último se necesitarían pruebas. Pascual Gay ya fue castigado y de la manera más severa: fue expulsado para siempre de la academia. No creo que alguna universidad lo vaya a acoger ni en México ni en Hispanoamérica, por lo menos.
      Pero sí usted no lo ve, y eso se lo respeto, yo sí veo que existen quienes ahora buscan venganza o avanzar académicamente al desplazar a sus adversarios gracias a este escándalo.

      • Estimado Juan Rodríguez, tiene usted razón en todo salvo en lo último: “Son los defensores de Juan Pascual los que tienen secuestrado al Colegio de Valenciana”, así, con esas palabras, me lo dijo un estudiante de Literatura, y creo que debe de tener razón porque son los que dan la cara por alguien capaz de robarse textos ajenos, alguien ya condenado por corrupción. Los firmantes están del lado equivocado, del lado del malo de la película, del corrupto, y eso no los pone en el mejor lugar. Las razones sobran… Y usted mismo ya lo califica como “escándalo”, porque ya no es “El caso de Juan Pascual Gay”, es “El caso de los que firmaron la carta en apoyo de Juan Pascual Gay”, una operación arriesgada y poco inteligente que hace que todo este asunto continúe vivo y se acreciente… No sé cómo se les ocurrió publicar y firmar algo así. El que no tiene la razón pierde, y ya ve, mi estimado amigo, la reacción de la sociedad. Los que firmaron la carta están desarmados y frente al pelotón…

        • Creo que para terminar, sólo le diré que tenemos puntos de vista diferente en la conclusión a la que llegamos. Pero, admito que puedo estar equivocado, aunque creo que usted también puede estarlo. Lo cierto es que vemos las cosas desde puntos de vista diferentes y por eso vemos cosas diferentes.

      • “No me lleva a […] inferir que alguno de ellos [los firmantes] es plagiador, para esto último se necesitarían pruebas” (Juan Rodríguez). Sí, Señor, al menos una de los
        firmantes es plagiador, es ahora egresada de la carrera de Letras (UG), Lioubov Rovinskaia, quien plagió de la misma manera como lo hizo Pascual Gay con el texto de Sheridan: entregó el trabajo de su compañero cambiando el nombre del autor por el suyo. No la denuncié ante la Comisión de Honor y Justicia, pues, lloró, rogó y prometió no volver a hacerlo. Espero que cumpla su palabra. Hasta el momento, tengo en mi disposición esta “obra”, y si le interesa, le puedo proporcionarla. Efectivamente, las ideas es una propiedad intangible, como se opinó aquí, pero las ideas expresadas por escrito ya son registros materiales, y, como vemos, pueden ser robados. Una simple comparación de los escritos ya es una prueba del delito.
        Puede no comentar lo que acabo de escribir, no entraré en polémica (por esta razón no dejo mi nombre, usted dirá que por cobardía, mas no me importa su opinión), aunque me indigna “la actitud de avestruz” (meter la cabeza en la arena en los momentos de peligro) de algunos defensores, como si todas las pruebas todavía no lo fueran: “si no lo vi, entonces no existe”.
        Solo dígame si le interesan las pruebas del caso que menciono y, en caso afirmativo, proporcióneme algún medio para que le pueda enviarlas escaneadas. Omitiré el nombre del alumno plagiado, porque es víctima de este delito, que ya no quiere saber nada sobre su compañera, su ex amiga.

    • “Quand la haine des hommes ne comporte aucun risque, leur bêtise est vite convaincue, les motifs viennent tout seuls.” Louis Ferdinand Céline, Voyage au bout de la nuit. Interesante me resulta que toquen a Céline, al que conozca dicha obra reconocerá estas palabras y tendrá algunas pistas del comportamiento mezquino que están demostrando. El hombre ya fue juzgado, los jueces hicieron su trabajo. Fue expuesto de forma humillante, desterrado del sacro recinto de la academia, denigrado, en fin: dura lex sed lex. Ya fue aplicada la ley, ahora, no entiendo por qué ensañarse tanto. ¿Tal vez sus amigos también fueron afectados? De ser así, bien valdría la pena alentarlos a que también denuncien, para no desaprovechar esta oportunidad de patear lo tirado. Sería bastante ordinario, suspicaz y hasta insultante creer que tan dignos representantes de la rectitud y la integridad estén aprovechando este incidente para saldar cuentas. Entiendo también que hay personas que sólo pueden conseguir sexo por medio de violaciones tumultuarias y utilicen los mismos medios para tener algo de atención. ¿Creen que realmente las altas esferas académicas estaban con el Jesús de la boca preguntándose si el Colsan o Valenciana defendían o se deslindaban de este personaje? ¿Cómo le hacen para subir comentarios, seguir las “polémicas”, redactar documentos -a favor y en contra- y encima de eso estar investigando y publicando artículos y libros de su propia inspiración y sólo suya de ustedes de su propio pensamiento suyo de su propiedad?

      Recuerdo con gracia el caso de Pierre Bourdieu, personaje que destruía a todo aquel que intentara hacerle sombra, e igual que Umberto Eco, tuvo varias acusaciones de plagio. ¿Emprenderán una campaña en contra de ellos también? ¿Intentarán hacer un movimiento para que le quiten el nobel a Paz por su apropiación del Laberinto y otros tantos textos (más de 10 comprobados)? ¡Por favor! ¡Me tienen que dar un adelanto del próximo capítulo de su “telenovela”! ¡No me pueden dejar así!

      Esto, además de evidenciar lo ya por demás sabido, también vulnera esa tan derecha institución, fundada por ese picarón de Salinas (otro delincuente), en la cual la inclusión de las humanidades siempre ha sido tema de discusión. Si andan viendo que nadie los quiere por su petulancia y demagogia disfrazada de falsa erudición, todavía así, con todo eso ¿se siguen arañando entre ustedes? Inteligentes salieron los muchachos. Esto expone la altura del gremio. Me asombra que nadie haya puesto un comentario que dijera “fulano de tal se saltó tres números de la tanda” “mengano no me ha pagado las pinturas para las uñas, sólo me dio dos pagos, Avon, la belleza del mundo, te repudia” . Esperaba más, no sean mustios, ya entrados en gastos, saquen a su Paty Chapoy que llevan dentro y que, por lo visto, es la altura argumentativa que tienen.

      ¿No es igual de insultante aquellos investigadores que no roban textos, pero han estado de aviadores por años y que se mantienen en la academia sólo por la grilla? ¿No es una patada en la cara que personas que por sus propios medios no puedan llevar vidas de sibaritas y anden saltando de beca en beca y viajando a congresos con apoyos de la universidad y presentando recibos de comidas “falsos”, sólo porque se embriagaron a expensas de esas instituciones que tanto defienden? ¿Qué diferencia hay entre las tetas, es decir, aquellos escritores de pacotilla, remedos de poetas malditos y simulacros de novelistas del beat que han mamado becas del FONCA, FLM, etc? ¿Para qué utilizar recursos de diversas instituciones para mantener a esos vividores del choro y que sólo publican textos académicos ininteligibles y que hasta sus colegas y amigos les mienten cuando les preguntan si los han leído?

      Saludos cordiales y no me tomen mucho en cuenta, no valgo la pena, sólo soy un acoplado y oportunista más.

      • Se aprecia su intención clara de desviar el fondo del asunto, que no es que se ensañen con un delincuente que ya recibió su sanción, hecho que sucedió después de que se publicara la carta que motiva estos comentarios, aquí de lo que se trata, y usted evita, es que se hace una condena del plagio pero se defiende a quien lo comete, actitud que rebasa toda hipocresía.

        Y ya que usted sabe tanto, quizás pueda responder a estas preguntas: ¿Quién o quiénes dieron refugio por años a Juan Pascual en el Colegio de Valenciana cuando sabían de sus plagios académicos? ¿Por qué en el Colegio de Valenciana le protegen y en el Colegio de San Luis lo despiden? Hay mucho más y probablemente la patética carta de apoyo a un plagiario sirva para destapar la corrupción que persiste en el Colegio de Valenciana.

  36. Es increíble la exageración por un tema laboral, castigado con las medidas institucionales pertinentes. Le quitaron el SNI y no regresa, fin.

    La ética de todas las voces, altas y desequilibradas (y que seguramente nuuuunca han faltado a su labor), que se leen es despreciable.

    • Sí, esto no es solo un tema laboral, es sobre un delito y de quienes apoyan a quien lo comete, y claro que hay mucho más, aún no hay fin y quizás usted pueda responder a esto: ¿Quién o quiénes dieron refugio por años a Juan Pascual en el Colegio de Valenciana cuando sabían de sus plagios académicos? ¿Por qué en el Colegio de Valenciana le protegen y en el Colegio de San Luis lo despiden? Hay mucho más y probablemente la patética carta de apoyo a un plagiario sirva para destapar la corrupción que persiste en el Colegio de Valenciana.

      • Hablar desde la ignorancia es patético. ¿Cuáles son los plagios académicos que se cubrieron? Los delitos que cometió Pascual Gay están muy claros y ya fueron castigados. Si hay más afectados por otros plagios, este es el mejor momento de que los afectados acusen y muestren las pruebas. Pero claro, también es el momento de que quienes no han podido destacar por méritos académicos quieran sacar ganancia de una grilla triste, ruin y barata. Todo lo que no sean acusaciones concretas son solamente chismes propios de personas incapaces de ofrecer argumentos.

        • “No me lleva a […] inferir que alguno de ellos [los firmantes] es plagiador, para esto último se necesitarían pruebas” (Juan Rodríguez). Sí, Señor, al menos una de los
          firmantes es plagiador, es ahora egresada de la carrera de Letras (UG), Lioubov Rovinskaia, quien plagió de la misma manera como lo hizo Pascual Gay con el texto de Sheridan: entregó el trabajo de su compañero cambiando el nombre del autor por el suyo. No la denuncié ante la Comisión de Honor y Justicia, pues, lloró, rogó y prometió no volver a hacerlo. Espero que cumpla su palabra. Hasta el momento, tengo en mi disposición esta “obra”, y si le interesa, le puedo proporcionarla. Efectivamente, las ideas es una propiedad intangible, como se opinó aquí, pero las ideas expresadas por escrito ya son registros materiales, y, como vemos, pueden ser robados. Una simple comparación de los escritos ya es una prueba del delito.
          Puede no comentar lo que acabo de escribir, no entraré en polémica (por esta razón no dejo mi nombre, usted dirá que por cobardía, mas no me importa su opinión), aunque me indigna “la actitud de avestruz” (meter la cabeza en la arena en los momentos de peligro) de algunos defensores, como si todas las pruebas todavía no lo fueran: “si no lo vi, entonces no existe”.
          Solo dígame si le interesan las pruebas del caso que menciono y, en caso afirmativo, proporcióneme algún medio para que le pueda enviarlas escaneadas. Omitiré el nombre del alumno plagiado, porque es víctima de este delito, que ya no quiere saber nada sobre su compañera, su ex amiga.

    • ¿Un tema laboral? Señor Max, se ve que no sabe absolutamente nada del tema. Se lo recuerda Soledad Loaeza en su artículo “El ataque de los plagiarios”: “La gravedad de estos casos estriba en que son un ataque contra la actividad científica y contra cada uno de los que nos dedicamos a ella. Los plagiarios se llevan páginas y palabras, pero lo más grave es que sobre todo hurtan el único capital que puede aspirar a tener un investigador: ideas –cuya propiedad es intangible y pasajera–, creatividad, originalidad, imaginación, aparte de las horas de trabajo en un archivo, frente a la hoja en blanco o a la díscola ficha a la que exprimimos en busca de la información que sabemos que está ahí pero que no se deja ver a la primera lectura.” ¿Lo puede entender, señor Max? No es sólo un tema laboral, porque afecta a muchos. Y no ha terminado aquí, porque el tema del plagio está siendo revisado en muchas universidades. Principalmente, en las más afectadas. Pero se nota que le urge que ya nadie hable del tema… para que los plagiadores sigan “trabajando” a gusto. Eso es lo despreciable.

      • ¿Cuáles son los otros plagios de los que habla? Los afectados están en la mejor oportunidad de acusar ahora. ¿Dónde están las acusaciones concretas?

        • ¿Cree Ud. que la Junta de Honor del SNI pueda castigar con la máxima pena prevista en su reglamento sin pruebas concretas?
          El asunto es relativamente sencillo para el Dr. Pascual Gay así como para el ex-Dr. Rodrigo Núñez: engañaron sus colegas, los directivos del SNI, y sus lectores, durante más de 10 años. La diferencia entre ambos es que el primero vive en su mundo de fantasía, mientras el segundo reconoció que desde el principio, esto era su plan.
          Los firmantes de la carta de apoyo al Dr. Pascual Gay publicada en Nexos son unos ingenuos.

  37. “No me lleva a […] inferir que alguno de ellos [los firmantes] es plagiador, para esto último se necesitarían pruebas” (Juan Rodríguez). Sí, Señor, al menos una de los
    firmantes es plagiador, es ahora egresada de la carrera de Letras (UG), Lioubov Rovinskaia, quien plagió de la misma manera como lo hizo Pascual Gay con el texto de Sheridan: entregó el trabajo de su compañero cambiando el nombre del autor por el suyo. No la denuncié ante la Comisión de Honor y Justicia, pues, lloró, rogó y prometió no volver a hacerlo. Espero que cumpla su palabra. Hasta el momento, tengo en mi disposición esta “obra”, y si le interesa, le puedo proporcionarla. Efectivamente, las ideas es una propiedad intangible, como se opinó aquí, pero las ideas expresadas por escrito ya son registros materiales, y, como vemos, pueden ser robados. Una simple comparación de los escritos ya es una prueba del delito.
    Puede no comentar lo que acabo de escribir, no entraré en polémica (por esta razón no dejo mi nombre, usted dirá que por cobardía, mas no me importa su opinión), aunque me indigna “la actitud de avestruz” (meter la cabeza en la arena en los momentos de peligro) de algunos defensores, como si todas las pruebas todavía no lo fueran: “si no lo vi, entonces no existe”.
    Solo dígame si le interesan las pruebas del plagio que menciono y, en caso afirmativo, proporcióneme algún medio para que le pueda enviarlas escaneadas. Omitiré el nombre del alumno plagiado, porque es víctima de este delito, que ya no quiere saber nada sobre su compañera, su ex amiga.

  38. El plagio en la investigación. Un caso donde el SNI e institución educativa, es favorable. Este fue uno de los recursos más viables ante una legislación con muchas lagunas en materia de derechos de autor. Esto funcionó como una medida alternativa antes de un proceso judicial. Sin duda, se trata de una de las vías para sancionar al plagario por que en México no ha habido casos judiciales favorables sobre el asunto. Además, en algunas Universidades de alto prestigio en México, se gestando una modalidad de graduación entre los estudiantes y ex alumnos. El modus operandi consiste en localizar una tesis de cualquier Universidad de México (de cualquier disciplina afines) para después presentarlo y graduarse. Al decir, el plagio y falsificación en algunas instituciones educativas ya comenzó a permitirse. Esto será nuestro futuro para México, donde el poder de un individuo tendrá derechos para apropiarse del otro. Pues este último sus derechos se encuentran limitados. La posible alternativa para ser juzgado es la suspensión o sobreseer el juicio de amparo en México. CONACYT debe contemplar una investigación sobre el trabajo de los investigadores, porque hay quienes aprovechar los recursos de conacyt y promeb para hacer fraude, porque solicitan estancias en el extranjero y México para cometer sus plagios académicos, que se quedan en el archivo de la institución, justificando que dicha institución no cuenta con recursos para publicación de la obra. Esperemos que quienes firman la carta no forme parte de esto.

  39. Para quienes firmaron la carta:
    Colegas de la Universidad de Guanajuato, disculpen la grosería, pero, ¿por qué demonios defienden a un plagiario? No me importa si el hombre es un santo, él ha cometido un delito que ustedes mismos califican como imperdonable. Este intento de apología sólo nos está dando mala imagen (o la está empeorando).
    Para todos los demás lectores:
    Sepan que somos muchos los que no compartimos la idea de quienes defienden al Dr. Gay. De hecho, nos sentimos muy molestos por esto.

    • No es extraño que estén molestos, deberían significarse en grupo mediante un documento que deje clara su postura ante sus profesores, ante el Rectorado de la Universidad (que no ha dicho ni pio), la comunidad académica del país y la opinión pública, y, de paso, la envían a la revista Nexos para que tenga su debida difusión. Ese documento, para rebatir el de la vergüenza, es una obligación moral. Ustedes, ahora, estudian en una institución desprestigiada.

      • Pero tal parece que sólo hay que investigar a los que firmaron la carta. Yo no soy de Valenciana, pero pago mis impuestos en Guanajuato, y ya que hay tanta sospecha, sería bueno que a TODOS los profesores de Valenciana les hagan una auditoria, porque aunque no hayan firmado una carta, tienen obligaciones que cumplir y parece que hay muchas sospechas. Que los investíguen, sí, a TODOS los profesores y funcionarios en Valenciana.

  40. Desde siempre, yo había pensado que los grados académicos mejoraban a las personas.
    Mis alumnos universitarios recibían de mi el encomio para avanzar, estudiar y obtener un nivel superior, resultando esto no solamente en sabiduría sino también en personas mejores.
    Creo firmemente que me creían…
    Por ello, en mi muy personal caso, este desafortunadísimo asunto de un plagio académico tan comprobado y sonado, resulta doblemente doloroso por su secuela y efecto en las mentes jóvenes que se supone debemos encausar.
    Ya es “cosa juzgada”.
    Que bueno, pero no lo olvidemos y no lo utilicemos para desarrollar una dialéctica perniciosa para todos.
    Que nos sirva como ejemplo y que no se vuelva a repetir.
    Ya se hizo suficiente daño.

  41. Vaya, qué curioso. Juan Pascual Gay está en el Consejo Editorial de la revista Valenciana. Sigue ahí, aunque haya sido expulsado del SNI . Y del Colegio de San Luis. Y “casualmente”, en esta revista apareció un artículo del otro plagiario famoso, Rodrigo Núñez Arancibia. En el número 13. Es curioso ver a dos plagiarios en una misma revista, uno como gran personaje y otro como articulista. Qué gran prestigio para una revista.

    • Ja-ja-ja, buen punto, José!!! Ya se rumora en Valenciana que pronto Juan Pascual reaparecerá en Letras bajo la protección de la Jefa del Hampa, la poderosa Elba. ¿Será posible esto?