Louis Pasteur

En diciembre del año pasado se cumplieron dos siglos del natalicio de Louis Pasteur (1822-1895), figura señera y multidimensional. Gracias a sus descubrimientos, la vida y la ciencia, en su época y en la actualidad, cambiaron favorablemente. Se aduce, con razón, que pocos científicos/médicos han salvado y curado más vidas que Pasteur.

Ilustración: Sergio Bordón
Ilustración: Sergio Bordón

Al químico, matemático, físico y bacteriólogo le debemos (vide infra)una pléyade de descubrimientos e ideas, cuyas bases se transformaron con el tiempo en hechos; le debemos también su sabiduría para dialogar, con eficiencia, con políticos y con la sociedad. Hoy en día, como lo demuestran los sucesos negativos debidos a la pandemia de covid, prevalece la mala y mediocre comunicación entre políticos, científicos y sociedad. Quizás, si la comunicación hubiera sido más eficiente, desde el tratamiento inicial hasta la aplicación de las vacunas, el número de muertos —entre 7 y 10 millones, según la Organización Mundial de la Salud— hubiera sido menor. En un editorial reciente —“Louis Pasteur’s public engagement”, publicado en The Lancet (17 de diciembre de 2022), la afamada revista médica británica—, Ilana Löwy y William Bynum afirman que Pasteur buscó las vías para reforzar su imagen pública; entendió que el poder del conocimiento y el know-how son elementos imprescindibles para diseminar la información necesaria para comunicarse con la sociedad.

La sabiduría de Pasteur no ha permeado: en la pandemia por el virus SARS-CoV-2, la comunicación adecuada entre políticos, científicos y sociedad ha sido rebasada por la infodemia —sobreabundancia de información, con frecuencia falsa—. A diferencia de los sucesos actuales, Pasteur encontró los caminos correctos para dialogar con quien debía dialogar: “A pesar de que discutir con políticos sea cansado, debo enfatizar que en nuestro siglo, la ciencia es el alma de la prosperidad de las naciones y la fuente viva del progreso […] unos cuantos descubrimientos científicos y sus aplicaciones nos mueven hacia adelante”, escribió hace siglo y medio.

La precaria comunicación entre políticos, científicos y sociedad es un fracaso inmenso. Los intereses y el lenguaje de los dos primeros difieren, lo cual repercute en la sociedad. Dicha consecuencia no es gratuita: el rechazo a la vacunación contra el covid es ejemplo vivo del divorcio entre políticos y científicos. No por serendipia los movimientos antivacunas y sus líderes ganan terreno. Basta ver el éxito de Robert F. Kennedy jr., quien a pesar de su reciente declaración al invocar a la Alemania nazi en un discurso ofensivo contra las vacunas sigue sumando decenas de miles de seguidores.

El legado del erudito francés es inmenso. La humanidad siempre estará en deuda con él. Su principal aportación fue en el campo de la microbiología: a él se debe la teoría de que los gérmenes producen  algunas enfermedades infecciosas; dicha idea cimentó las  bases de la higiene como pilar para la salud global. Otras contribuciones no son menores: la pasteurización —someter un alimento a temperaturas altas con el fin de destruir microorganismos sin alterar la composición y calidad del líquido—; la lucha contra la hipótesis de la generación espontánea vigente durante 2000 años, que sustentaba que la vida aparecía en forma espontánea, i. e., las abejas salían del polvo y los gusanos de animales muertos; la primera vacuna contra la rabia; el rescate de la industria de la seda; el desarrollo de la vacuna contra el ántrax, organismo que produce la muerte en seres humanos y puede causar el deceso de animales de granja; e, inter alia, el desarrollo de la vacuna contra la difteria.

La infodemia asociada al covid podría ser menos dañina si políticos y científicos hubieran encontrado las vías para dialogar, tipo Pasteur, con el fin de mitigar los destrozos humanos, sociales y económicos secundarios al terrible potencial dañino del virus.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: 2023 Marzo, Bioéticas

6 comentarios en “Louis Pasteur

  1. Cuanta razón y cuán mala información tenemos .
    Hacen falta más seres como Pasteur y más claridad como la de Jraus
    Gracias siempre doctor por escribir con tanta acertividad
    Saludos

    1. Gracias Claudia por tus comentarios. Hacen falta "más Pasteurs", su legado y la visón que tuvo de la ciencia en su época, así como de opiniones en contra de sus teorías las cuales defendió con inteligencia hacen de su legado y de su persona un ser imprescindible, admirable. Lo respeto mucho. Pensemos en nuestra Secretaría de Salud…
      Saludos,
      Arnoldo

  2. La época de Pauster no conoció una pandemia como la que sacudió el mundo y nos tocó vivir y cuyo trauma no hemos superado a esta fecha. La Ilustración a fracasado frente al oscurantismo de las masas: el fanatismo es una realidad en el mundo contemporáneo en el que la comunicación lo hace más facil. ¿Que otra cosa fue el antisemitismo en la nación en su momento más ilustrada?

    1. Saúl, gracias por comentar y por tu tiempo. Pasteur fue grande y hoy es más grande. Lo del antisemitismo nada tiene que ver mi artículo. Esa corriente existe porque existimos los judíos, y, bueno, Netanyahu… que asco. Lee a Shakespeare. Aprenderás mucho acerca del antisemitismo.
      Gracias por tu interés,
      Arnoldo Kraus

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