¿Legalizar o no? (Marzo, 2000)

Nexos invitó a varias personalidades del mundo cultural, artístico, político, deportivo y académico y les hizo la siguiente pregunta: ¿debe o no debe legalizarse el consumo de las drogas y por qué? La pregunta tiene alcances que no sólo tocan lo jurídico sino que se extienden al ámbito de la ética individual. Nexos también invitó a los candidatos a la presidencia de México por el PAN, el PRD y el PRI. Cuauhtémoc Cárdenas se negó a responder. Las entrevistas estuvieron a cargo de Yeri Correa.

Vicente Fox
Debemos estar en contra del consumo de drogas en México. Debemos cambiar la ley para que claramente estemos contra el consumo de drogas. En México, el consumo de drogas está legalizado, desde el punto de vista que no está prohibido; específicamente no hay castigo para quien tenga pequeñas cantidades o quien consuma droga. En tales casos lo más que se logra es detenerlos en barandilla. Las drogas hacen perder los cinco sentidos y provocan los mayores crímenes que hay en el país. Cuando vemos lugares con alta concentración de crimen organizado, grandes cantidades de asaltos, robos, apuñalados, crímenes, riñas son pleitos producto de las drogas, debe haber una iniciativa para que haya un castigo al consumo.

Francisco Labastida
No. Mi postura personal, de siempre, es que el consumo de drogas es un mal que debemos atacar, porque roba la salud y la libertad de los jóvenes y degrada la escala de valores de la sociedad.

El tráfico ilegal de drogas es la amenaza más grave para la estabilidad de la nación, la fuente de violencia y corrupción más grave para el país y. repito, para nuestros jóvenes.

De llegar a la Presidencia de la República me comprometo a impulsar una cultura de respeto irrestricto a la ley y de rechazo absoluto al consumo de las drogas, desde la familia, desde la escuela.

Vamos a combatir la cultura de los antihéroes de la violencia y lo haremos junto con la sociedad, con el poder al servicio de toda nuestra gente.

A delitos derivados del narcotráfico, los combatiremos con vigor y con toda decisión. Lo haremos con leyes más duras, apoyo político, recursos económicos adicionales y los mejores hombres. Yo me esforzaré para que así ocurra.

No temo tomar medidas drásticas y severas sobre éste y sobre cualquier otro problema.

Siempre he atacado de frente los problemas y en el futuro no va a ser distinto.

Agrego que ninguna medida de la lucha contra este grave cáncer social puede tomarse unilateralmente, por un solo gobierno o país. Es un cáncer que afecta a muchos países y deben tomarse medidas conjuntamente.

Amalia García
Decir sí o no sería una respuesta simple a un problema complejo, que tiene muchas aristas: la pobreza, el mercado de consumo, las complicidades y la corrupción, que permiten que funcionen; la miseria que provoca que los campesinos encuentren como solución última recurrir al cultivo de estupefacientes, porque les garantiza condiciones de vida menos difíciles.

La legalización del consumo de drogas es un tema de orden mundial, que no se puede decidir en un solo país. Es evidente que lo que se tiene que hacer es combatir lo que ha generado que el delito tenga tal fuerza en el planeta, que es el mercado de consumo. Lo fundamental sería que no exista este mercado y el ámbito de impunidad y complicidades que le permiten extenderse.

En el caso específico de México es evidente que si tomara una medida que no coincida con las del resto del planeta, sería absurda. La globalidad no es un invento. El narcotráfico es un crimen que atraviesa todo el planeta y, evidentemente, la decisión tiene que ser mundial.

Salvador Elizondo
No se debe legalizar el consumo de drogas. No tengo razones de carácter médico para sustentar mi opinión. Simplemente es una cuestión de sentido común, toda modificación de la conducta por medios artificiales es errónea. Toda modificación artificial de los estados de conciencia es dañina, comporta una carga ética y moral, ya que estos valores varían con el uso de las drogas y tienen consecuencias muy graves.

No puedo hacer consideraciones de orden político acerca de este problema, pero yo creo que consumir drogas no es una decisión individual y el Estado sí tiene obligación de vigilar y prohibir. Posiblemente, para uso terapéutico, en los enfermos terminales las drogas sirvan, aunque no estoy muy seguro de sus propiedades analgésicas.

Alma Guillermoprieto
Ante un problema de efectos tan devastadores, sería imposible pensar en respuestas sencillas. Creo que las actuales políticas respecto al narcotráfico son un evidente fracaso, y que las consecuencias trágicas de la llamada "guerra a las drogas" las han pagado casi exclusivamente los países exportadores. Supongo también, junto con mucha otra gente, que la legalización del consumo de la droga le quitaría el elemento criminal al problema (pero esto solamente si la legalización se diera a nivel mundial, posibilidad que veo muy remota). Me parece también que cualquier decisión de legalizar tendría que darse junto con una campaña educativa de profundidad, dirigida principalmente a los jóvenes. Como nunca hemos logrado montar una campaña así a favor del consumo responsable del alcohol o del tabaco, por ejemplo, no sé si a la legalización necesariamente seguiría un aumento grande en la cantidad de muertes accidentales, semejante a las graves cifras de jóvenes que se matan cada año por manejar borrachos. Supongo, pero no tengo ninguna certeza de ello, que hasta esa cifra resultaría menor a la de sicarios, guerrilleros, policías, soldados y civiles inocentes que mueren en Colombia cada año en la lucha por usufructuar, domar o interrumpir la avalancha de dólares que produce el tráfico ilegal de drogas.

Pedro Armendáriz

Sería bueno, como medida, legalizarlas; eliminaríamos uno de los problemas más terribles del mundo. Hemos visto que el aparato jurídico no ha podido controlar al narcotráfico. Hasta ahora no ha funcionado nada, seguimos igual o peor. Las sanciones más graves no han servido y hay más consumidores o vendedores. La prohibición resulta incluso un incentivo, lo prohibido llama la atención. Así, la juventud, en lugar de estar en sitios más correctos, se dedica a la venta y distribución de drogas y crea un mundo terrible y aterrador. Ahí están como ejemplo las ejecuciones de Tijuana.

Actualmente, la situación es similar a la prohibición del alcohol con Al Capone. Quizá, tolerar el consumo de algunas drogas nos permitiría ir, poco a poco, combatiendo la producción, distribución y consumo y liberar a los jóvenes de este yugo de malandrines. Quizá despenalizar el consumo de drogas permitiría ampliar el mercado y así los narcotraficantes y los corruptos pagarían impuestos.

Héctor Aguilar Camín

Creo que el uso y consumo de drogas debe legalizarse, con restricciones similares a las del alcohol. Creo también que no se legalizarán en un buen tiempo. Es asunto de mala fama política en los centros mayores de consumo. En Estados Unidos no hay todavía un político que ponga en su agenda electoral la liberalización de las drogas. Todos en cambio traen la de la lucha contra el uso y el tráfico de drogas. He oído una razón interesante para esa negativa. Estados Unidos es una población que ya consume una enorme cantidad de enervantes. Si se legaliza el uso de las drogas, virtualmente toda la población será consumidora. Esto supone un nivel de intoxicación adicional que puede ser en el largo plazo un problema mayúsculo de salud pública. La legalización, para que sea efectiva, debe ser mundial. Mientras Estados Unidos no avance en ese camino, será imposible. Las drogas, como el alcohol, pueden ser un infierno, pero también un paraíso. Frente a ellas, como frente al alcohol, no está sino la libertad del hombre. Yo apuesto por esa libertad en todos los casos, con todos sus riesgos.

Luis Salazar
A mi entender, como la adicción es sobre todo un problema de salud y una cuestión de costumbres, el consumo debiera despenalizarse pero al mismo tiempo regularse, considerando la peligrosidad de las diversas drogas para la salud y también su impacto en los sectores más vulnerables (jóvenes, niños). Pero, al mismo tiempo, todo ello tendría que ser objeto de acuerdos trasnacionales como los que se han hecho en torno a problemas ecológicos… El problema es que ni siquiera ha comenzado un debate serio al respecto.

Teresa del Conde
Se debe legalizar el consumo de drogas, porque mientras permanezca la prohibición seguirá existiendo el narcotráfico, que produce violencia, asesinatos y encarcelamientos. Despenalizar las drogas también permitiría acabar con la explotación que padecen las personas que trabajan como burreros. El alcohol, tomado en cantidades industriales, es bastante dañino y a nadie se le ha ocurrido establecer una ley seca. No estoy a favor del consumo de estupefacientes, pero considero que ésta es una responsabilidad individual. Si se permite, la familia, la escuela y los médicos deben participar. Por lo que se refiere a psicotrópicos, estas sustancias sólo deberían permitirse bajo incumbencia de los médicos. Sería más benéfica una situación como la que vive Holanda.

Arnoldo Krauz
Habría que particularizar porque hay varios tipos de drogas. No tendría ninguna reticencia en la legalización de la marihuana ya que si se comparan los efectos de ésta con los de sustancias como el alcohol y el tabaco, los daños que produce son similares, incluso menores a los que produce el consumo de alcohol. La legalización de las drogas para la sociedad sería benéfica. Eliminar la prohibición, sin duda, disminuiría una gran cantidad de problemas de poder y corrupción ya que la prohibición vigente hace de las drogas una fuente de poder y enriquecimiento, que beneficia a los narcotraficantes y a los políticos.
Por otra parte, el individuo es autónomo y puede consumir drogas siempre y cuando no dañe a los otros.

Carmen Aristegui

Una vez que se da por perdida la batalla contra las drogas, cada vez parece más lógico optar por otras fórmulas. Derogar la prohibición del consumo de estupefacientes, junto con un buen mecanismo de educación y concientización acerca de lo que significa ingerir drogas, abrirá un horizonte distinto al que hoy tenemos. Actualmente, el narcotráfico ha adquirido un poderío importante, así como los fenómenos que van aparejados con él: la violencia, la muerte y la corrupción.
Podríamos empezar por un proceso gradual; algunos países lo han intentado con la marihuana. Consumir drogas es una decisión individual, pero no puede verse sólo como un asunto personal. Es un tema de estrategia internacional que aterriza en lo individual.

Félix Fernández

Sí, porque lo prohibido es lo que se busca. Esto no significa que por tolerar el consumo de drogas todos vamos a andar bien pachecos. Está la experiencia de Holanda, donde las drogas están controladas, pero se pueden adquirir en los coffee-shops. La prohibición beneficia a un sector muy pequeño; para quienes tienen el poder es un negocio redondo.

Está comprobado que al anular la prohibición hay mejor control en el consumo y mayor madurez para enfrentar este problema a nivel personal y familiar. No deben permitirse todas las drogas, las drogas sintéticas son dañinas y riesgosas. Sin embargo, la legalización debe ir junto con una campaña de concientización sobre lo que significa ingerir estas sustancias, una campaña cuyo núcleo sea la responsabilidad.

En el fútbol se exagera, no puedes consumir un alka seltzer o una aspirina, porque se te acusa de buscar obtener ventaja deportiva y alterar tu rendimiento. Los grandes mitos de las drogas han desatado controles excesivos y absolutos.

Carlos Marín
Legalizar el consumo de drogas sería tanto como permitir el suicidio. Las drogas son un camino rápido a la muerte. No imagino que esta medida reditúe ningún beneficio. Los estupefacientes dañan el cerebro, secan las neuronas, las cuales no se recuperan jamás. Además, dada la abundancia de ánimos de escape, no sé lo que pasaría en una sociedad drogada en las arenas de decisiones.

Deberían prohibirse las drogas derivadas de la amapola y las de carácter sintético, es decir, morfina, heroína, crack, y todas aquellas que requieren un proceso químico para su elaboración. Sustancias como el hongo y la marihuana no entran en esta categoría y no constituyen un problema. Estas drogas podrían legalizarse y venderse con receta médica a quienes tienen necesidad, como enfermos terminales o adictos en tratamiento, pero no para consumo.

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Publicado en: Sólo en línea