Ética moderna

La multicitada frase —la mayoría de las veces en forma equivocada— de El gatopardo (“Es necesario que todo cambie si queremos que todo siga igual”), de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, dice al pie de la letra: “Hace falta que algo cambie para que todo siga igual”. La idea, genial por su síntesis y sabiduría, no debe aplicarse a la ética. Los principios éticos pueden discutirse, pero su esencia, su leitmotiv:el bienestar y la integridad del ser humano, son normas inamovibles.

De ética, de su necesidad y de su esencia, es siempre necesario hablar. Más ahora. La destrucción de la Tierra y las próximas catástrofes debidas a la estulticia humana, responsabilidad de políticos analfabetas y empresarios insaciables, requieren avivar y contagiar ética. En febrero de este año, en Massachusetts, Estados Unidos, sede de grandes universidades, fue presentado un proyecto de ley de la Cámara de Representantes del estado que intimida y cuestiona principios bioéticos básicos.

El proyecto de ley plantea la posibilidad de reducir a presos su condena entre 60 y 365 días a cambio de un riñón, una sección de hígado o un aspirado de médula ósea. Por ahora la iniciativa no considera la donación de un pulmón o de una córnea. El ser humano puede vivir con un solo pulmón y un solo riñón. Lo mismo sucede con las córneas: se puede vivir con un solo ojo, como sucede en India, donde los “donantes” pierden uno a cambio de un estipendio suficiente que le permitirá a la familia no fenecer “pronto” por hambre o por enfermedades tratables.

Ilustración: Sergio Bordón
Ilustración: Sergio Bordón

La iniciativa viola leyes elementales. Propone “trueques” impensables: disminuir el tiempo en prisión a cambio de órganos. Esa modalidad, de llevarse a cabo, abre un abanico sin límites; cualquier preso, sea cual sea el motivo de la sentencia (robo, asesinato, violación), ¿podrá “donar” alguna parte de su cuerpo a cambio de reducir su condena?; de ser afirmativa la respuesta, ¿podrá el reo donar múltiples órganos y quedar en libertad?; y, en caso de ser un asesino serial, ¿se le colocará un chip para vigilarlo?

Leo: “Michael Cox, director ejecutivo de la organización para la abolición de las prisiones Black and Pink Massachusetts, ha calificado la medida de ‘poco ética y depravada. Incentivar la venta de partes de tu cuerpo a cambio del bien más preciado del mundo es simplemente espantoso’”. Cox se refiere a la libertad, uno de los bienes supremos de la humanidad.

Los juristas, abogados, bioeticistas, profesores, carceleros y médicos, sin obviar los etcéteras necesarios, afincados en Massachusetts, deberían leer las extraordinarias propuestas de Jack Kevorkian quien, inter alia, sugirió, para darle sentido y “dignificar” la muerte de los reclusos, solicitar su autorización con el fin de donar sus órganos. Dado que Estados Unidos es uno de los pocos países en donde se sigue aplicando la pena de muerte, incluso a menores de edad, filosofía trumpianasin visos de cambio, provechoso sería que la élite carcelera de Massachusetts lea las ideas de Kevorkian, así como las de la mayoría de los estados cuyas leyes no permiten la donación de órganos de reclusos a menos que éstos sean destinados a familiares.

Los infractores massachusettsianosde leyes éticas elementales deben responder, de acuerdo con sus tablas, (no) similares a las de Moisés, los siguientes dilemas: ¿cuántos días por órgano?; ¿a todos los reos se les efectuarán pruebas adecuadas y fidedignas para descartar enfermedades infectocontagiosas, como sida o hepatitis B?; ¿serán éticos en la selección, ya sea por medios darwinianos, trumpianoso hitlerianos de los donadores y no favorecerán a los reos de piel blanca?

Apena la pobre ética de la Cámara de Representantes de Massachusetts e irrita su desapego a la bioética. A diferencia del inteligente dictum de Tomasi di Lampedusa, la ética no se modifica al gusto del consumidor.

 

Arnoldo KrausProfesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: 2023 Abril, Bioéticas

4 comentarios en “Ética moderna

  1. Saludos cordiales Dr Kraus
    Eso no me parece nada que ver con Ética o Bioética estos hombres si es que les podemos decir esa palabra son unos completos mercenarios de del dinero, del materialismo de ver las cosas no cómo humildad de un ser vivo que da una donación para salvar una vida o varías. Eso de la donación entré comillas se ha vueyun negocio tan cruel como el bsrcotrayy se ha convertido en un tráfico de órganos de criminales. Y bueno si estás en la cárcel hagamos negocio.
    Patético, Ruin y Despreciable.
    Eso es, estás leyes.
    Los seres humanos han perdido el rumbo de gratitud y amor a sus semejantes.
    Tristeza y Coraje.
    Y entonces si hablemoyde Ética Humana.

    1. Lenin:
      Como siempre, muchas, muchas gracias por tu interés. Comerciar con la vida de los presos rebasa, aunque no hay ya espacio para sorpresas, lo que se puede decir y lo indecible. Así es Lenin, un nuevo mundo, ni siquiera Huxley y sucedáneos podían imaginar lo que ahora sucede con nuestra especie.
      Saludos y gracias,
      Arnoldo

  2. En el año 2009 en Tlaxcala el ejecutivo regresó la propuesta de la Ley de trasplantes al Congreso del Estado para que los presos pudieran donar órganos de forma similar a la que comenta. En ese entonces me llamaron para argumentar al respecto, los abogados del ejecutivo no pudieron argumentar a favor de la donación de órganos de parte de los presos, por lo que sólo dijeron que al fin y al cabo los que votarían serían los diputados. Afortunadamente el entonces presidente de la comisión de salud del Congreso de Tlaxcala no permitió que los presos donaran a cambio de reducción de su condena. Eso fué mi novatada cómo bioeticista 😅. Desde entonces entendí (e intento que todos lo entiendan), que la bioética es indispensable en la elaboración de las leyes y de cualquier política pública sobre la vida de cualquier tipo y el medio ambiente.

    1. Cristal:
      Tu comentario: súper, súper interesante Y tu novatada: grandiosa. Lo que cuentas -no lo sabía-, es muy interesante. Buena Comisión de salud te arropaba. Con todo mi sesgo, por supuesto, coincido contigo: la bioética, agrego, laica, es indispensable para incontables acciones humanas.
      Saludos afectuosos y gracias,
      Arnoldo Kraus

Comentarios cerrados