Entre Occidente y Rusia: Ucrania o la nueva guerra fría

slide-ucrania-rev

Europa y Estados Unidos no podrán seguir ignorando el peso de Rusia tras los últimos acontecimientos en Kiev y Crimea. Actualmente, Rusia representa uno de los retos más grandes para la seguridad internacional. Un acercamiento a lo sucedido en Ucrania estos últimos meses hace evidente que el reto ruso no se apagó con el fin de la Guerra Fría.

Con la implosión de la URSS, Rusia fue degradada de su posición de súper poder internacional. Se convirtió en un poder disminuido y enclavado en una geografía hostil entre China y la Unión Europea, empujado a lidiar primordialmente con asuntos regionales. Para el liderazgo ruso, esta situación no solo es inaceptable, sino inédita desde la formulación de las aspiraciones imperialistas rusas del nacionalismo eslavófilo del que escribía Dostoyevski o el excepcionalismo eurasiático de la década de 1920. Para Moscú, el lugar justo en el mundo para Rusia, su espacio vital, se extiende dentro de Europa central.

Desde 1991, sumergida en una transformación económica y política interna, Rusia había buscado su reconocimiento como un gran poder autónomo, con intereses nacionales legítimos y control regional, reacio a tolerar el unilateralismo norteamericano aunque integrado dentro del sistema internacional dominado por instituciones occidentales.

Para lograr este objetivo, Rusia concedió a Occidente su influencia en Europa central y desmanteló gran parte del aparato imperialista soviético. Sin embargo, Occidente, precavido, mantuvo intactas las estructuras de la Guerra Fría y su desconfianza en el Kremlin y particularmente en Putin. La desconfianza de Occidente sobre la Rusia putinista no es infundada: domésticamente, el gobierno de Putin ha representado un enorme retroceso en el proceso de democratización ruso y es, sin duda alguna, un gobierno obscuro y corrupto hasta la médula.

La incompatibilidad de las visiones rusas y occidentales sobre el lugar de Rusia estancó las relaciones entre ambos bandos. Este impasse llevó a Putin, quien busca restablecer la influencia rusa en el tablero internacional, a adoptar una política exterior más dura, unilateral y asertiva, como fue la invasión a Georgia en 2008. Además, para Putin, la política exterior se ha convertido en una válvula de escape a los problemas internos y una forma de legitimación y justificación de sus políticas tras su enredadísima tercera elección.

Ucrania entre dos poderes

Ucrania se encuentra en una posición geopolítica comprometida entre dos grandes poderes: Rusia y la Unión Europea (UE). Su geografía la obliga a unirse a alguna de estas potencias o bien a ser perfectamente neutral. Desde su independencia, la mayoría de los países europeos colindantes con la actual Rusia entraron en una dinámica dual para reinventar su “nacionalismo” y buscar su “regreso” a Europa. Ya en 1991, Ucrania era el más poderoso de éstos y el Estado con mayor potencial de conflicto con Rusia.
Durante los primeros 13 años como país independiente, Ucrania buscó acercarse tímidamente tanto a la UE como a la OTAN. En 1997 el país impulsó la creación de GUAM, una unión entre Georgia, Ucrania, Azerbaiyán y Moldavia, como contrapeso a Rusia y como una herramienta de integración europea. Sin embargo, la influencia europea en Ucrania siempre ha sido más un anhelo nacional que una política europea de seguridad regional.

El escenario político de Ucrania cambió significativamente con las protestas masivas a favor del candidato pro occidental Víktor Yúshchenko y en contra del fraude electoral que Moscú orquestó en su contra en 2004. A partir de ese año la división entre el este pro ruso y oeste pro europeísta se exacerbó, generando una polarización política y en sus extremos, una polarización de identidades.

Durante la presidencia de Yúshchenko, Ucrania buscó con mucha intensidad su membresía a las instituciones occidentales y el rompimiento con Rusia. A través de conflictos energéticos maniqueos, el Kremlin tomó represalias en contra del gobierno y hundió a Ucrania en una profunda crisis económica.

La polarizada elección del 2010 que dio el triunfo del opositor rusófilo Viktor Yanukovych, produjo al mismo tiempo una renovada relación entre Rusia y Ucrania, y el retroceso de la incipiente democracia ucraniana. En noviembre pasado, con Ucrania al borde de la quiebra, Yanukovych suspendió los preparativos para renovar el acuerdo de asociación y libre comercio con la UE porque no ofrecía nada cercano a los 20 mil millones de dólares en ayuda que el país había solicitado. Al contrario, Yanukovych anunció su deseo de integrar Ucrania a la Comunidad Económica Eurasiática (el equivalente de la UE creado y liderado por Moscú) y renovar sus negociaciones económicas con Moscú que ofreció 15 mil millones de dólares de ayuda.

El abandono de las pláticas con la UE condujo a nutridas protestas en Kiev. El gobierno suspendió los derechos de manifestación y reunión, reprimió las manifestaciones con violencia y causó varias muertes cuyo costo político llevó al derrocamiento de Yanukovych.

El escenario del conflicto se enfocó en Crimea a partir de la caída de Yanukovych. Rusa desde el siglo XVIII y hasta 1954, la península simbolizó la materialización del sueño romántico de los primeros imperialistas rusos que anhelaban conquistar las tierras de los antiguos imperios clásicos. Crimea se convirtió en el lugar de descanso del liderazgo soviético y el idílico destino de verano de muchas generaciones de rusos. Pese a su población multiétnica aunque mayoritariamente rusófila, los rusos siempre la han considerado como territorio ruso. Sin olvidar, desde luego, que la península y la base naval rusa en su capital, dan a Rusia una privilegiada posición geoestratégica en el Mar Negro y el Mar Mediterráneo.

Desde el 26 de febrero 2014, Rusia inició acciones para tomar el control de la península. El 1 de marzo, Putin consiguió la aprobación del legislativo ruso para usar la fuerza en Crimea y Ucrania hasta que la situación política se estabilizara. El 18 de marzo Crimea oficializó su anexión a la Federación Rusa tras la realización de un referéndum polémico.

Inexplicablemente, antes de la intensificación del conflicto en Crimea, varios especialistas americanos y europeos escribieron sobre la improbabilidad de que eso sucediera. En el ámbito gubernamental, Europa y Estados Unidos juzgan y rechazan las acciones de Rusia pero no parecen entenderlas. La tibia oferta de ayuda original de la UE a Ucrania en 2013 y la inacción de la OTAN en el Mar Negro antes de la ocupación de Crimea son muestras claras de ello. Desde hace años, Putin ha aumentado notablemente el nivel de injerencia ruso en las políticas domésticas de sus vecinos para desmantelar las relaciones entre éstos y Occidente. La situación de Ucrania y Crimea es resultado de la ofensiva rusa.

Las emociones que resultan del exacerbado imperialismo ruso, mezclado con la percepción de Rusia de la humillación infligida por un Occidente que no le permite perseguir sus intereses nacionales, la crisis económica y el conflicto de identidad dentro de Ucrania que según el discurso de Putin pone en peligro a millones de rusos que ahí residen, así como el significado romántico y geoestratégico de Crimea, se convirtieron en la materia prima para la formulación de un discurso de seguridad maniqueo que permitió a Rusia, y más exactamente a Putin, apostar por la extensión de su influencia en Ucrania.

Escenarios para dos poderes

Putin es un realista con pocos escrúpulos que busca la consolidación de Rusia como poder internacional. En este contexto, la oportunidad para Rusia de actuar en Ucrania era inigualable para medir hasta qué punto Moscú puede controlar las dinámicas de seguridad de su región y equilibrar efectivamente a la UE en el continente.

La inacción de Occidente frente a Rusia ya tuvo efectos serios sobre Crimea. Hasta hoy, los costos para el Kremlin han sido insignificantes. Occidente, sorprendido, se encuentra a sí mismo reaccionando torpemente frente a Rusia. Encima, por su retraso y tibieza, la reacción parece haber fortalecido a Putin.

A menos de que se resuelva la situación en Crimea a favor de Ucrania, parece inevitable que entremos en una nueva versión de Guerra Fría: (1) asimétrica, debido a la clara superioridad militar de occidente y debido a la endeble situación interna de Rusia; (2) sin un marcado conflicto ideológico; (3) pero fría y delicada debido al armamento nuclear.

A nivel europeo, la prospectiva luce preocupante. Una lista de situaciones reales y posibles plantean ya un escenario tétrico para el continente: (1) Desconfianza y deterioro de las relaciones trasatlánticas debidos a los escándalos de espionaje de EUA a sus aliados europeos; (2) Profundas crisis económicas y sociales en la Europa Latina; (3) Avance del populismo y de la extrema derecha tanto en elecciones domésticas como europeas; (4) Triunfo de las políticas domésticas vs. la política regional; (5) Parálisis de la UE debida a su ampliación y profundización; y (6) Renovación de relaciones históricas de enemistad. En un contexto así, el resurgimiento de esta Rusia imperialista que empieza a presionar por el Este, como actualmente lo hace en Ucrania, podría representar el último paso para un retroceso radical en la seguridad del continente que ha sido siempre arena central de conflictos de escala global.

 

Gonzalo Escribano. Maestro en Asuntos Internacionales por Science Po-Paris y en Relaciones Internacionales por la London School of Economics. Profesor de la Universidad Iberoamericana.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Sólo en línea

3 comentarios en “Entre Occidente y Rusia: Ucrania o la nueva guerra fría

  1. Excelente artículo que nos da una visión completa del conflicto en Ucrania!

  2. http://www.leap2020.eu/El-GEAB-N-83-esta-disponible-Crisis-sistemica-global-Escalada-en-la-reaccion-de-supervivencia-de-Estados-Unidos-se_a15805.html
    "Cuando en noviembre de 2013, Rusia invitó a la Unión Europea a una negociación tripartita sobre los acuerdos de libre comercio de Ucrania con sus dos vecinos con el fin encontrar puntos de acuerdo que sean aceptables para todas las partes directamente involucradas (1), incluía con ello la estabilidad, la integridad y la independencia de Ucrania y que pudiera continuar el vínculo, naturalmente entre Europa y Rusia.

    Pero ni la Sra Ashton, ni Sr. O’ Sullivan (2), responsable del Servicio de Acción Exterior de la Comisión Europea, ni siquiera el Sr. Fule que desde lo alto de Dirección General de Ampliación pasa su tiempo tratando de integrar todo lo que se mueve al este de Europa (3), no querían esto. Por el contrario, obligaron a Ucrania a " tomar partido " (4), creando así las condiciones para la conocida e inevitable secuencia de acontecimientos: Ucrania escogió… y lógicamente, entró en un dramático y sangriento proceso de división del que estamos asistiendo solo al comienzo. Ashton y O’ Sullivan literalmente le tendieron una trampa a Ucrania y a Europa.

    Cinco meses más tarde, los daños derivados son inmensos: más de 100 muertos (5), Ucrania se reencuentra con un gobierno no electo llevado al poder por facciones de extrema derecha (6), las relaciones euro-rusas se han roto, Ucrania y Rusia están al borde de una guerra que no está lejos de ser una guerra entre Europa y Rusia (7), el ejército ruso recuperó el control de su arsenal de Crimea, la flota estadounidense surca las aguas del mar Negro (8) el arsenal nuclear de Estados Unidos es desplegado en Polonia, Lituania y Rumania (9), los medios de comunicación excitados por la sangre son una máquina pura de propaganda decididos a empujar a políticos y al pueblo a la guerra, el Tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Ucrania está a punto de ser firmado en contra del interés ruso, por Washington y un gobierno ucraniano no electo (10) (si el mismo método se emplea para el TTIP, Washington y Sra Ashton lo habrán firmado en abril a más tardar), los Occidentales están a punto de negar la legitimidad del referéndum sobre la Crimea lo que agravará la crisis y continuará plateando dudas sobre el combate democrático de los Occidentales, … (11) "

  3. Putin ofreción 15il milones de dólares deayuda a Ucrania mientra KErry solo ha ofrecido mil millones de ´dolares. Deswde le putno de vista economico le convenia mása ucrania aceptar la oferta rusa.

    Auqnue no incentivaron directamente las protestas, Yatseniuk y Klichko, representantes de los partidos "Patria" y "UDAR" lograron posicionarse comoposibles sucesores de Yanukovich. En una conversación telefónica entre Victoria Nuland (responsable de asuntos europeos del departamento de estado) y el embajador de eeuu en ucrania (Geoffrey R. Pyatt) Nuland le daba instrucciones para apoyar a Yatseniuk, en detrimento de Klichko (candidato de los europeos) y dejar de apoyar al lider neonazi oleg Tiagnibok

    Y es que lso radicales en Ucrania son los miembros del partido Svoboda (Libertad), y miembros delmovimiento Azatlik (Libertad). Svoboda surgió en los noventas como el "social national party of ukraine", defiende un nacionalismo extremo, y "denuncian" que los judios tienen un fuerte control del congreso del país. http://en.wikipedia.org/wiki/Svoboda_(political_party)

    Azatlik está formado por jóvenes tartaros de crimea. participaron en la jihad en siria y al inicio de las manifestaciones en kiev regresaron a ucrania, ofreciendo servicios de seguridad a los manifestantes.

    el conflicto escaló rapidamente, desde la toma de un edificio gubernamental hasta enfrentamientos en las calles con decenas de muertos (incluyendo policías, hay un video en youtube con un policia herido al que le sacaron un ojo

    http://www.youtube.com/watch?v=RI0nUu_7jpc

    ). Se cree que Azatlik estuvo detrás delos enfrentamientos más violentos. Actualmente organizaescuadrones de "autodefensa" en Crimea.

    Originalmente EEUU y la UE iban juntos en Ucrania. McCain visitó a los manifestantes y les prometió apoyo, incluyendo a Tiagnibok. Pero la revelación de la llamada entre Nuland y Pyatt enojó a los europeos.

    http://rusiahoy.com/noticias/2014/02/14/ministro_de_exteriores_aleman_uc

    Alemaniainició un acercamiento conRusia. Negó que en Ucrania hubiera un conflicto geopolítico,contradiciendo a Catherine Ashton quien declaró al Wall StreetJournalq ue occidente habia reabierto la lucha geopolítica en Ucrania.

    Se abrió la posibilidad de un acuerdo entre Yanukovich, Klichko,Yatseniuk y Tiagbonok, con presencia de los ministros de relaciones exteriores de Polonia y Alemania, y con un representante francés. ralemnet no hacia falta la presencia de los rusos, creo habian accedido tácitamente al acuerdo.(21 de febrero)

    http://www.modernukraine.eu/agreement-on-crisis-settlement-signed-by-yan

    Según algunos analistas, Rusia no partició activamente enla crisis ucraniana por temor a un atentado terrorista en los juegos de Sochi, como los que mataron a treinta personas dias antes de iniciar los juegos.

    http://eleconomista.com.mx/internacional/2013/12/30/24-horas-atentados-r

    Pero el22 y 23 de febrero,la RAda (después de la renuncia del presidente del parlamento tras ser amenazado demuerte), su puesto fue ocupado por el jefe de los servicios secretos Alexander Turchinov. El 22 la Rada derogó la constitución y la sustituyópor la de 004, liberó a Timochenko y el 23 nombraron presidente interino a Turchinov. Aparentemente se violaron varios articulos de la constitución en el proceso.

    Turchinov eligió como primer ministro al delfín de EEUU, Yatseniuk, quien formó un gabinete donde cinco miembros de Svoboda lograron úestos, apesar de representar solamente 10% del electorado: Andrei PArubiy (ministerio de defensa y fuerzas armadas, no es parte de Svodoba pero fue cofundador del social nationalist party of ukraine), Alexander Sych (prmer ministro adjunto), Serguei Kvit (miniswtro de educación), Andrei Mojnyk (ecologia y recusros naturales), Igor Chvaika (política agrícola y administración), Oleg Maknisky (fiscla general),

    Dimitri Yaosh es secretario adjunto del consejo nacional de seguridad y defensa. Sele acusa de pedir a los extremistas chechenos que ataquen rusia en apoyo a ucrania Yarosh luchó en chechenia en las filas islamistas.

    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/121370-proceso-rusia-lider-ultr

    La marina ucraniana le declara su lealtad a crimea,no a kiev. el parlamento de crimea destutuye a las autoridades y nombra autoridades prorusas,Soldados uniformadospero sin insignias toman puntos importantes de crimea. se dice que son tropas prorrusas, otros que son tropas rusas disfrazadas.

    Hay rumores de que M;ercenarios de Greystone limited están llegando a Odessa desde Kiev.

Comentarios cerrados