Dos eventos han puesto de relieve el problema de la indefensión de los migrantes mexicanos que se internan de forma indocumentada a Estados Unidos: la despiadada golpiza que lo agentes Tracy Watson y Curtis Franklin (suspendidos con goce de sueldo) propinaron a Alicia Sotero, Enrique Flores y a Santiago García el lunes 1 de abril en Riverside, California, y la persecución policiaca que derivó en la muerte de siete personas y 18 heridos en Temecula, California, el sábado 6 de abril. Esto incidentes se inscriben en un ambiente enrarecido por la exaltación de posiciones xenofóbicas y racistas que han orientado sus ataques contra los inmigrantes indocumentados.
LA 187 Y EL FACTOR BROWN
El 8 de noviembre de 1994, la población de California votó mayoritariamente a favor de una propuesta de ley impulsada por el gobernador de California Pete Wilson. La propuesta 187 catalizó ánimos xenofóbicos en la sociedad estadunidense. No obstante su inconstitucionalidad (señalada incluso por el presidente Clinton), Wilson organizó su fallida estrategia hacia la presidencia apostando al creciente conservadurismo estadunidense, exacerbado por prejuicios fortalecidos con la recesión económica y formados desde un universo simbólico que reproduce la desigualdad sociocultural. Además de California, se impulsaron propuestas similares en Texas, Arizona, Nueva York y Florida.
Conjuntamente con la propuesta 187 la frontera México-Estados Unidos ha vivido un clima enrarecido por la Operación Guardián en California, iniciada el 1 de octubre de 1994, la Operación Bloqueo en Texas, y otro tipo de disposiciones que tienden a conformar una imagen amenazante de la población mexicana: el uso de vehículos con rayos infrarrojos; helicópteros, lanchas, motocicletas, caballos, perros amaestrados; aumento del cuerpo policiaco; incremento de las agresiones; dispositivos computarizados que, al mismo tiempo que videograban las placas de los autos, registran los niveles de monóxido de carbono que producen, situación no problemática en sí, salvo que el argumento con el que se presenta es que son los autos de los mexicanos los que contaminan el aire estadunidense. La inmigración indocumentada ha sido la justificación para impulsar una estrategia conspicua de "militarización" en la frontera, para lo cual se ha incrementado sustantivamente el número de agentes, y se han sofisticado los mecanismos de detección mediante el uso d computadoras para registrar las huellas de los migrantes.
La propuesta 187 Salvemos Nuestro Estado fue iniciativa de los republicanos Alan Nelson y Harold Ezell, este último excomisionado del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), y parte de la premisa de que los inmigrantes indocumentados representan una carga para el presupuesto de California, dado que le cuestan al Estado más de 3,200 millones de dólares anuales por servicios de salud, educación y asistencia pública. La lógica con la cual fue impulsada la 187 refiere no sólo al aspecto económico, sino también social, en virtud de la supuesta conducta criminal de los indocumentados, o "extranjeros ilegales", por lo cual proponen que sean excluidos de los servicios públicos.
Este argumento ha sido utilizado en diversas ocasiones dependiendo de las necesidades económico / políticas estadunidenses. El propio Wilson, quien años atrás fomentara esta migración, ahora recurrió a su impugnación como estrategia de corte electoral. Existen varias investigaciones que documentan la falacia del argumento que sostiene que los inmigrantes indocumentados constituyen una carga para la economía estadunidense. El más reciente fue presentado por el Fondo México-Americano de Defensa Legal y Educativa (MALDEF por sus siglas en inglés), que analiza el monto de los impuestos que pagan los indocumentados de California, así como el costo de los servicios sociales que reciben, concluyendo que la diferencia representa una contribución de doce mil millones de dólares para la economía californiana, mientras que otras estimaciones consideran que esta diferencia es de 15,000 millones de dólares, de acuerdo con declaraciones de Jesse Jackson.
La propuesta 187 estipula la privación de la libertad por periodos de 5 años ó 25,000 dólares de multa para el inmigrante que utilice documentos falsos. Asimismo se establecen modificaciones al código penal, con el fin de que todos los cuerpos policiacos de California apoyen al Servicio de Inmigración y Naturalización, interrogando y denunciando ante el INS y el Procurador General de California a todas aquellas personas que arresten y que sospechen que se encuentran "ilegalmente" en Estados Unidos y a quienes deberán exigir que presenten los documentos que refrenden su status legal como ciudadano de Estados Unidos, extranjero con residencia permanente o temporal.
También se proponen reformas al Welfare and Institutions Code, estableciendo que ninguna persona podrá recibir asistencia o servicio social público hasta que se verifique su residencia legal en Estados Unidos. En caso de que se tenga una sospecha razonable de que la persona no cumple con este requisito, no se le otorgará ningún beneficio ni servicio, se le notificará por escrito su apariencia de ilegal, y se le informará al Director Estatal de Servicios Sociales, al Procurador General de California y al Servicio de Inmigración y Naturalización, presentando la información que se le solicite. Igual condición se establece para los servicios médicos, públicos y la educación pública elemental, de nivel secundario y postsecundario.
Asimismo, se establecen compromisos de verificación del status migratorio de los niños, además de verificar la condición migratoria de los padres y tutores. Algunas estimaciones consideraron que esto propiciaría la salida de 300,000 ó 400,000 estudiantes californianos y el despido de aproximadamente 10,000 maestros.
El clima generado por la 187 y el paquete de acciones vinculado con ella para dar credibilidad al argumento que criminaliza al mexicano y al chicano, generó acciones inmediatas de grupos supremacistas, incrementándose los actos atentatorios contra el llamado factor brown, nombre con el que denominan a la población latina. Así, grupos como el Poder Blanco distribuyeron volantes donde convocaban a la violencia contra los "animales color de lodo" y se conmina:
"Si no es blanco, deséchalo". En esos volantes se utilizan una serie de imágenes denigrantes tales como: "Se trata de detener la avalancha de lodo o ahogarse", "Cuando vean a un traidor blanco caminando en público con su animal de lodo, saquen su lata de líquido antitraidor y acaben con ellos", "garrapatas", "su apestosa esposa escupirá bebés dos veces por año", "sálvate de esos buitres comefrijoles", "una basura de raza", "primero a garramos a los hispanos, luego a los asiáticos y por último a los negros".
EL HUEVO DE LA SERPIENTE
Establecer como criterio de política migratoria la denuncia fundamentada en sospechas razonables, resulta un eufemismo siniestro en un país donde existe un universo simbólico dominante productor / reproductor de prejuicios, estereotipos y racismo. La estigmatización presente en la vida estadunidense hará más vulnerables a los grupos y personas portadoras del estigma: chicanos y latinos. El color de la piel, el idioma o la cultura son elementos conspicuos de sospecha. Se equivocan quienes piensan que sólo estamos frente a los excesos derivados de la contienda electoral estadunidense.
Las disposiciones que señalan la obligatoriedad de denunciar a los sospechosos, abren un nuevo periodo de vigilancia y denuncia, una reedición postguerra fría de las estrategias macartistas donde todos los grupos étnicos, pero especialmente las minorías, saldrían perdiendo. La nueva composición de las cámaras estadunidenses, aún más conservadoras, abre una amenaza real de que la condición de inconstitucionalidad de la 187, u otra similar, sea modificada. Esto no detendrá la migración pero como evidencia la situación cotidiana en la frontera y los casos recientes de Riverside y Temecula, incrementa la vulnerabilidad y riesgo de los migrantes y estadunidenses de origen mexicano, al mismo tiempo que estimula las acciones racistas y xenofóbicas. No estamos frente al huevo de la serpiente, la serpiente crece en varias partes del mundo, pero también crece el sentimiento y la convicción antirracista.
José Manuel Valenzuela Arce. Investigador de El Colegio de la Frontera Norte.