Derecho a la salud

El supuesto derecho a la salud es una de las grandes apuestas y fracasos de la humanidad. No la mayor, pero hoy es una proclama cuasivacua para la población sin, la mitad o más de la humanidad. Hay fracasos y hay fracasos. A partir de la creación de las Naciones Unidas en 1945, el 7 de abril de 1948 se fundó la Organización Mundial de la Salud, organismo encargado de promover y cuidar la salud. Desde hace 75 años, el 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud.

Ilustración: Sergio Bordón
Ilustración: Sergio Bordón

Muchos años han transcurrido. Mucho se ha avanzado en los países ricos; mucho se ha prolongado la vida; mucho han disminuido los decesos infantiles, así como las muertes maternas durante el parto; muchas enfermedades infecciosas han sido controladas; muchas vacunas se han creado; muchos tumores malignos logran eliminarse; muchos fármacos han sido descubiertos; muchas personas enfermas de sida gozan de vidas normales. “Muchos muchos” son realidad en los países que se inscriben bajo el hoy confuso rubro “Occidente”. Muchos de esos muchos no son realidad en naciones pobres. Mientras que los grandes e incontables muchos sigan prevaleciendo en naciones ricas y no en la mayoría, su valor debe cuestionarse.

Los muchos previos tienen otras caras. A vuelapluma comparto tres datos. La esperanza de vida es dispar: en “muchos” países ricos sobrepasa 85 años, en “muchos” países pobres el promedio es menor a 65 años. En Occidente, cuando se practican abortos “seguros” la tasa de mortalidad es cercana a 0 %, mientras que en naciones con pocos recursos mueren anualmente aproximadamente 70 000 mujeres, la mayoría pobres, abandonadas y sin futuro. Por último, siempre es obligatorio pensar en el hambre y sus consecuencias: desnutrición, muertes prematuras, diversas enfermedades, escaso desarrollo intelectual cuando la madre se encuentra malnutrida, etcétera. Salud digna debería incluir alimentación adecuada. El panorama de la desnutrición en el mundo es desolador.

El Día Mundial de la Salud es uno más de los días dedicados por la ONU a promover la justicia social. Mientras el conocimiento —en este caso los bienes sanitarios— no se distribuya, el papel sigue siendo papel y las enfermedades y las muertes prevenibles siguen siendo enfermedades y muertes “injustas”. En 2021, de acuerdo con la ONU, 821 millones de personas padecían hambre en el mundo; debido a la pandemia de covid, en 2023 la cifra será mayor.

Comparto otros datos provenientes de la ONU: más de 5 millones de niños mueren cada año antes de cumplir 5 años; 4 de cada 5 muertes de los menores de 5 años ocurren en África subsahariana y en Asia meridional; los niños que nacen pobres tienen el doble de probabilidades de morir antes de los 5 años que los de familias ricas; la tasa de mortalidad materna en las regiones en desarrollo es catorce veces mayor que en las desarrolladas; en la mayoría de las regiones en desarrollo las adolescentes tienen más hijos que en las ricas; el sida es la principal causa de muerte en los adolescentes entre 10 y 19 años. Obviamente hay también noticias positivas, no las desprecio, pero el meollo del Día Mundial de la Salud, para quienes no militamos políticamente, es leer la cruda realidad.

Hay una serie de proclamas bondadosas en el calendario de la ONU. La bondad de las palabras nada tiene que ver con la crudeza de la realidad. Día Mundial del Refugiado, Día Mundial de los Derechos Humanos, Día Mundial de la Justicia Social, Día Mundial de la Mujer y un larguísimo etcétera. La ONU necesitaría años de mil días para invitar a la humanidad a pensar en la humanidad, y los humanos necesitamos, urgentemente, herramientas adecuadas para distribuir conocimiento.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: 2023 Junio, Bioéticas

18 comentarios en “Derecho a la salud

  1. El panorama es desolador, los países ricos son una excepción histórica en el desarrollo de la humanidad.

    1. Así es Saúl, el panorama es desolador. Nadie se acuerda de Beveridge, y de su plan. Inmenso diplomático británico. Sus propuestas para crear un Estado de Bienestar eran magníficas.
      Saludos,
      Arnoldo kraus

  2. Tengo una duda en torno a los "homeles" en USA que en forma repentina se multiplicaron en las calles de algunas ciudades californianas; a simple vista se aprecia un número indeterminado de pacientes siquiatricos, otro tanto con problemas de adicciones y en número menor personas simple y llanamente en situación de pobreza. ¿Que está pasando con los enfermos mentales? Es mi duda, son cuestiones sobre las que tendemos un manto de silencio. Gracias y saludos.

    1. El sistema de salud, Saúl, en EU, es pésimo: casi la tercera parte de la población no tiene acceso a ningún tipo de seguridad social. De ahí tu observación. Tratar pacientes psiquiátricos, internarlos, es muy caro, amén del desentendimiento hacia esa población.
      Saludos,
      Arnoldo

  3. Los políticos hablan de "ideologías" y me pregunto ¿Qué tiene que ver la ideología con salud, seguridad y educación?
    No cumplen ni con lo básico.
    Qué podemos esperar de ellos?
    Nada.

  4. Gracias Beatriz, coincido contigo -confieso, me gustaría no hacerlo-. El peor cáncer actual en el mundo son los políticos, peor aún que los fanáticos religiosos. Del Imperio del narco, en buena medida, los responsables son los narcopolíticos.
    Gracias por tu comentario.
    Saludos,
    Arnoldo Kraus

    1. Mil gracias Dr. A. KRAUS

      (4,000’000,000 de años de explosiones, formaciones, combinaciones, evoluciones… para acabar en "ÉSTO"!!!!)

      1. Estimada Beatriz, la pregunta de siempre, ¿qué podemos hacer? Recién terminé un artículo hace de México como país exportador de presidentes: Zedillo, Peña Nieto, Calderón y Salinas de Gortari viven fuera de SU país. ¡Qué asco!
        Gracias por escribir, gracias por tu interés.
        Arnoldo

  5. Estimado Dr. KRAUS,

    Lo que más amo de México es SU GENTE.

    Lo que más odio de México es SU GENTE.

    Esos mexicanos "exportados" son puros del segundo grupo.

    Un abrazo querido Doctor.

  6. Querida Beatriz,
    firmo tu carta, Y la firmaré y explotaré siempre. M gusta repetir una frase del gran Sartre -acepto que no estés de acuerdo conmigo. E"Los condenados de la Tierra", de Fanon él decía que quienes tenemos derecho a la Voz debemos usarlo. ¿No te gustaría ver a los cuatro sátrapas enunciados en mi correo en la cárcel’?. No sucederá, pero, prometo, yo iría Garibaldi a festejar.
    Saludos afectuosos,
    Arnoldo

    1. Me fascinaría Doctor.

      A Garibaldi iría también. Con gusto lo acompaño.
      (La música mexicana es de las pocas cosas que todavía me enorgullecen de este Pais)
      Y celebrar con ella es un lujo!!!

  7. Estimado Dr. Kraus
    ¡Pero cómo no!
    Aunque si bien la cárcel me parecería un kindergarden para estos satrapitas, Garibaldi por el gusto, bien valdría la pena!

    Reciba un abrazo afectuoso.

    1. Hola Beatriz, bueno, bueno: concordamos!!! El próximo domingo en El Universal publicaré un artículo intitulado "Nuestros ex presidentes": un poco-mucho de lo que hemos escrito.
      Abazaos afectuosos,
      Arnoldo

      1. Querido Doctor Kraus,
        Vengo del Universal y no pude entrar a leer "EXPRESIDENTES DE MÉXICO"
        Di mis datos.
        Y hasta ahí pude llegar.

        Un abrazo.
        Beatriz Rudolf

        1. Beatriz, buenas noches, si me da su correo le mando en PDF el texto. No hay otra forma de compartirlo, o bien, quizás en la red si pones mi nombre y lo publico algún otro medio.
          Saludos cordiales,
          Arnoldo

  8. Dr Kraus
    Saludos cordiales
    Derecho a la salud?
    Derecho a no enfermarse?
    Deberás existente tal paradigma, en el mundo, la pregunta es los seres humanos han entendido su existencia en este mundo, sobre todo los que habitaron y habitan en este siglo. Porque tal afirmación, nadie puede negar los grandes avances en la ciencia y ahora en la tecnología, nadie los cuestiona y el precio que pagamos, y las consecuencias económicas, sociales y humanas, dónde las dejamos. La gran brecha entre la riqueza y la pobreza, la gran brecha del egoísmo y el miedo. El temor de día a día.
    En fin hasta donde el hombre entenderá su actuar.
    O como decía el Dr Pablo González Casanova; el problema ya no solo es de orden socio-económico y político, es fundamentalmente ético.

    1. Lenin,
      No existe el derecho a no enfermarse -linda utopía-, lo que debería funcionar es lo que todos sabemos: la obligación de los estados a proporcionar salud a sus habitantes es lo que se requiere. Pocos países en el mundo lo cumplen. Requerimos también nuevos Pablos González Casanovas para que ilustren a la satrapia política mexicana.
      Saludos afectuosos,
      Arnoldo K

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