Bernard Plossu dice que “en la fotografía uno descubre que todo cuenta, no sólo lo excepcional o lo espectacular. La fotografía permite fotografiar los momentos sin importancia aparente, ¡pero que de hecho tienen tanta importancia!”. Presentamos a continuación una muestra de los “momentos no decisivos” que este fotógrafo atesoró durante sus viajes en México.

Nick Dikema al volante de su MG descapotable. Bernard Plossu rentó una habitación en el departamento de Dykema durante su estancia en la ciudad de México en 1965.

Uruapan en la mirada de Bernard Plossu, 1965.

Bill Coleman dormido al lado de Karina Schmidt, 1965. Coleman fue quien acercó a Plossu a la cultura beat y hippie, también fue compañero esencial del fotógrafo en varios viajes que hicieron por la República Mexicana.

La misteriosa Helena o Elena. Esta fotografía tomada en 1966, evoca “la sensual mirada de Plossu hacia los gestos de las mujeres” (palabras de Salvador Albiñana).

En algún barrio de la ciudad de México, 1970.

Registro de Plossu durante sus andanzas por la carretera de Ensenada, 1974.

Tijuana, 1974.

Escena en Pie de la Cuesta, 1981.

La fotógrafa Françoise Nuñez, esposa de Plossu, 1981.
Fotografías cortesía de Fundación Televisa y Turner.
Y casi todo sigue igual…