A un año: el Pontífice del adiós

Hace un año que se fue, una vuelta al sol de cuando Benedicto XVI se bajó del trono para ser un silente y meditabundo Joseph Ratzinger. Ahora es claro que no estaba bajo un deterioro antesala de la muerte. Mientras más pase el tiempo y la Iglesia Católica siga con un ex pontífice morando por ahí, las explicaciones iniciales de su dimisión que todo lo reducen a un asunto de edad y salud exhiben su insuficiencia. Hay algo más; siempre hay algo más. No es la renuncia de un CEO o de un funcionario muy visible. Es la renuncia a un puesto que resulta de un cónclave inspirado por el Espíritu Santo ni más ni menos y la renuncia, además, de uno de los pontífices más calificados teológicamente hablando de toda la historia del papado. La renuncia y ese “tirar la toalla” no dejan de ser un acontecimiento impresionante para creyentes y no creyentes que le dediquen una mínima reflexión. El alemán erudito se cuidó de buscar un antecedente medieval para salvar la cara -suya y de la iglesia- y moderar así la lectura que hiciera el mundo de ese acto radical. El teólogo acostumbrado a conceptos y pronunciamientos categóricos tuvo que reconocer en sí mismo y en su alma -quizás por primera vez en su vida- la necesidad de ser ambiguo, de reconocer zonas de indefinición; de mandar un mensaje y decir al mismo tiempo que no pretende tal cosa porque hay un antecedente que lo avala: sí y no.

Sí y no: la muerte del discurso teológico y sus certezas en blanco y negro. Lo que hace excepcional esta renuncia en la historia moderna de la Iglesia Católica o de su historia a secas, no es que ocurriera en medio de una crisis mayor, sino que es un acto que, por todo lo que significa, transmite el mensaje de que no se tiene una respuesta doctrinal frente a ella; la confesión implícita que el arsenal dogmático se quedó vació o que no es la munición requerida para enfrentar la crisis y estado de sitio que se vive y que de un modo u otro propició. ¿Qué respuesta doctrinal podría dar Ratzinger a los católicos divorciados a quienes se les niega el sacramento de la comunión que no se les niega a los curas pederastas? No es difícil imaginar que esas mismas preguntas y otras similares se las formularon gente de su propio círculo y de su iglesia de distintas partes del mundo, todos esperando su respuesta; remolino de rostros interrogándole con la mirada en la vigilia y en los sueños; esperando su señal, su directriz, su fórmula de qué decir y cómo, su garantía que todo no es más que una pesadilla pasajera.  Ratzinger estudió toda su vida adulta con fervor, rigor y dedicación germánicos una tradición teológica para descubrir ahora que es uno de sus responsables y arquitectos, no uno de esos nombres a salvo del asalto de dudas y perplejidades como los que aparecen en los textos de esa tradición consagrada cuyos portadores seguramente imagina como titanes.

Ese Ratzinger tardíamente dubitativo, interrogado por los suyos como pontífice con toda la responsabilidad de la tradición teológica a cuestas y luego prófugo del trono papal envuelto en sus soliloquios, debiera ser un tema que -algún día esperemos- sepa explorar un novelista informado y competente. Sí, hay que imaginar a un Ratzinger observando con escalofríos las maniobras entre los icebergs de su sucesor conduciendo el colosal y lastrado navío sin instrumentos de navegación, apoyado más en el instinto o la intuición que en conceptos: El retórico latinoamericano maniobrando como puede y haciendo uso de la efímera (y no por todos aceptada) moneda del candor ahí donde fracasó el poco atractivo teórico alemán.

Ratzinger es lo suficientemente profundo como para no engañarse respecto al hecho de que su apuesta teológica desembocó en un discurso obseso por la sexualidad así como en el autoengaño de la autosuficiencia moral de la iglesia; en la pretensión de que no necesitaba nada del mundo ni de la experiencia secular en él, guión que se lo creyó y siguió a la perfección su antecesor en el trono: ese Papa intelectualmente mediocre y probadamente obtuso, pero con una energía y carisma que a la larga resultaron una combinación letal para su propia institución. Es casi inevitable pensar en Juan Pablo II y parodiar al mismo tiempo las posiciones doctrinarias de Ratzinger: un Dios trino y uno creador de billones de galaxias y trillones de planetas que podrían albergar vida pero por alguna razón extrañamente preocupado por lo que hace la humanidad -especialmente cuando se encuentra desnuda, como diría Sam Harris. Con ese discurso –sí con ése- le toca a su iglesia enfrentar su crisis mayor desde el cisma de la cristiandad de occidente en el siglo XVI. El discurso de la condena más absoluta al cuerpo y sus pulsiones enfrenta la crisis de la pedofilia rampante de los pastores y vicarios del mundo incorpóreo. La sensación de haber llevado a la Iglesia a un callejón sin salida y a una posición de vulnerabilidad extrema necesariamente tuvo que pesar en los hombros de Ratzinger mucho más que su edad, el baldaquino de Bernini y el trono de San Pedro juntos.

Pero no es sólo la crisis de la Iglesia; Occidente todo se encuentra sacudido en sus cimientos culturales. También está maniobrando a ciegas. Los dos cortes de época que marcan 1989 y 2008 representan crisis, cada uno, de dos poderosas interpretaciones opuestas pero claramente herederas por derecho propio de la Ilustración. La crisis económica global europea también acontece en un contexto inédito; en uno en que dos apuestas seculares, el socialismo y el liberalismo, se han desprestigiado sucesivamente en el muy breve arco histórico de tan solo 20 años. La aventura científico tecnológica parece ser lo único que avanza en un trasfondo de esperanzas y recursos espirituales dilapidados.  Cabe preguntar a su vez en qué puede convertirse dicha aventura sin lo que había en ese trasfondo. Mientras tanto, religiosidad y secularismo están viviendo sus crisis respectivas endógenamente incubadas.

Los legados de Atenas y Jerusalén enfrentan cada uno su decadencia pero ahora de manera sincronizada. No, no estamos viviendo una época ordinaria. No se trata de proclamar el fin de los tiempos, pero sí la posibilidad de que el Occidente que sobreviva ingrese a una ruta irreconocible: no más distintivamente Occidente; no más esa seguridad en las fuentes que le dieron vida, en esa tensión dialéctica y fructífera entre su religiosidad y su secularismo, las dos placas tectónicas cuya colisión lo hiciera emerger en la historia como su territorio más vital y dinámico. El subsuelo se marchita y lo hace en el tiempo de una generación. ¿Cuánto demoraremos en acuñar el lenguaje requerido para hablar de estos tiempos? Eso lo lograrán otras generaciones: a nosotros nos ha tocado vivir el cambio de signo; otros serán quienes descifren su significado.

Rodrigo Negrete
Ariel Rodríguez Kuri

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Publicado en: Sólo en línea

6 comentarios en “A un año: el Pontífice del adiós

  1. El Papa Emérito, Benedicto XVI, y no simplemente Joseph Ratzinger, ejerció, con gran honestidad intelectual y humildad, un derecho contemplado por el Derecho Camónico. Tanto su elección como Papa, como su condición actual como Papa Emérito, han sido inspiradas por el Espíritu Santo, aunque esto no lo puedan entender muchos especialistas en asuntos religiosos, quienes se ufanan más en denostar que en valorar, desde su óptica mundana, a la Iglesia Católica.
    Parafraseando a un alto gobernante israelita, hoy muchos católicos podrían afirmar lo siguiente: el Papa Francisco es un Papa para los periódicos, mientras que el Papa Benedicto XVI ya es un Papa para la historia. Y sin embargo, los dos son grandes Papas, los dos máximas autoridades, en distintos momentos, de la Iglesia Católica, institución que sigue siendo, para quien así lo quiera aceptar, la gran maestra de Occidente, a pesar de las debilidades, defectos y pecados de sus miembros. ¿Tiramos la primera piedra?

  2. Raul Gonzalez Lima, de la Universidad Lasalle , muy estimado amigo y respetado quien junto con(Fernando Pietrasanta, Roberto Escalante, Alfredo Mobarack entre otros mas tu minimo servidor) estudiamos y departimos por ahi de los Rumbos de Benjamin Franklin 47, que gusto encontrarte, ojala y volvamos a coincidir si respondes con tus datos a este blog

    En otro orden de Ideas, aqui tenemos un magnifico escrito con buen manejo de erudicion cultural y tambien, como todo trabajo humano, con sus impresiciones, quiza por falta de informacion.
    Con las Modificaciones Canonicas de Benedicto XVI mas la capacidad de ejecucion que les es casi conatural a los Jesuitas, hasta hoy, EN MENOS DE UN AÑO , se han cesado a mas de 11,000 sacerdotes, y no solo por que no queden claras sus inclinaciones y devilidades del orden sexual, sino que ateniendose a las Reglas Que instituyo BenedictoXVI, y el empuje de Francisco, las vocaciones no claramente probadas terminan en expulsion, es decir no es verdad de que a la escoria ( que antes de ser pederasta, camuflada bajo los simbolos de una sotana, ya eran primero homosexuales), se les permita el sacramento de la comunion, no es verdad, ahora se les expulsa y como dijo el Nuevo, en una excelente entrevista que le hizo el Rabino, Abraham Skorka por cierto honrado con el reconocimiento Honoris Causa por la Universidad Catolica Argentina, " de lo que se trata no es solo descubrir y ventilar frente a la sociedad universal, las culpas, sino buscar el castigo y la Reparacion ( Sobre el Cielo y la Tierra Abraham Skorka ; Editorial Debate, Pagina 72)

    1. Estimado Javier Negrete, efectivamente, tuvimos la suerte de estudiar en la Preparatoria de la Universidad La Salle entre 1973 y 1975, con grandes maestros, entre otros, Ezcurdia, Vargas Montoya, Torres Lemus, Rivero Borrell, Jacqueline Peschard, Howland. Aprendimos a pensar y a formular nuestros primeros juicios críticos. Y después de tan grata experiencia académica, tomamos distintos caminos por la vida. Quizás podamos vernos para desayunar (rumbos Insurgentes Sur) o para comer (rumbos de Santa Fe). Indivisa Manent.

  3. La Obsesion por la isuficiencia de los "Instrumentos de Navegacion y demas discursos que no existen.

    Digamoslo asi, el vuelo del Booumerang el que, por mas lejos y fuerte que se lance, solo es aceptado, si su trayectoria nos conduce…….al punto de partida.
    Criticos incansables del "Credo" de la Iglesia, no llegan a advertir que sus "analisis" sus disquisiciones intelectuales, no son otra cosa mas que , OTRO CREDO .. Lo suyo es lo que creen, no lo que prueban .

    Con sus limitaciones Ideologicas auto impuestas,,en sus articulos en la Revista Nexos, no dejan de ofrecer como el cimiento argumentativo de sus afirmaciones, que la Iglesia, y el mundo Catolico, navega ahora mas por intuicion, que por conceptos o instrumentos de Navegacion ; que La Iglesia no tiene "respuestas doctrinales" ni para su propia crisis ( que vaya que si las tiene y ha tenido e idudablemente, tendra ) ni para las de nuestro mundo actual, vamos pues, descubridores de la muerte del discurso Teologico, esto dicho con sus propias palabras.

    Un CREDO, que pretende autoconvencerse de discernir por la via de la Razon Historica, respecto de la muerte y limitacione de este , nuestro OTRO CREDO.
    Para ellos , el vuelo de la Javalina no existe, ni existio, solo es valido el del Boomerang, o sea el que solamente hace exegesis autoafirmativas, en donde ellos se puedan encontrar y auto reconocerse, no hay POR QUE NO HA HABIDO otra verdad que no sea la suya.

    Para entender bien un articulo como el que ahora nos presenta la Revista Nexos , hay que partir de la explicacion del Credo de sus articulistas que a su vez explica y pretende narrar el inebitable naufragio o por lo menos la proximidad al abismo de este nuestro otro Credo.

    Se afirma implicita Pero aprioristicamente, (hablando terminos Kantianos) que un Jesus NO PUEDE SER DIOS; y por extension, milagros misterios y medios de gracia, son tres clases de creencias erroneas, meras quimeras y por ello no se puede deducir de los libros sagrados, que los hechos que ahi se encuentran,,puedan ser hechos reales, ESE ES SU CREDO, y asi pues, como no hay pruebas de laboratorio que comprueben el nuestro, pues ya esta, CREEN que van a la segura, y de ahi para adelante, todo lo que merecidamente le pasa y le va a pasar a la Iglesia,
    Por lo tanto, Lo que hoy dia no puede suceder, en modo alguno no pudo suceder tampoco ayer, y no se sucedera tampoco mañana.

    No reconocen que pueda haber otros horizontes con fronteras ensanchables y por tanto moviles, Claro coincido con ello, la Javalina en su vuelo, afronta poderosas y graves turbulencias que provocan desastrozas caidas….pero la Javalina, o sea la Fe DE Y EN LA IGLESIA, se vuelve a reanudar, y se lanza con la Fuerza del pasado, y la perseverancia y agiornamiento del presente,, hacia el futuro; como aqui dice el Sr, Gonzalez, algo que ellos no pueden ni reconocer y por lo tanto, ni aceptar.

    La Validez de la renuncia de Benedicto XVI, el mismo lo explico al diario la Stampa de Italia, se fundamenta en el hecho de que fue un acto total y absolutamente LIBRE y autonomo,.. Nadie se lo pidio, nadie lo presiono para ello, nunca ha perdido su confianza en el fundador vivo y vivo sostenedor de La Iglesia, alguien que llevo su pontificado con plena honestidad y humildad.

    Por lo que a mi toca, recomiendo, la magnifica Lectura del Libro "En Defensa del Papa" de Paolo Rodari y Andrea Tornieli de la editorial Planeta Madrid bajo el sello editorial Martínez Roca 2011 En donde se podra encontrar el detalle punto a punto, perfectamente circunstanciado del Pontificado de Benedicto XVI donde quedan claramente establecidos los QUES ,QUIENES , CUANDOS COMOS Y DONDES, de la actuacion de este pontifice, y mejor aun, los Instrumentos de Navegacion de los que se valio (hasta el 2011) para conducir a la Iglesia y por cierto algo muy interesante para el publico en general y con especial recomendacion a los Jovenes estudiantes de periodismo, sean creyentes o no, ( una obra es buena por merito propio ) para que encuentren como ha sido el que la gran prensa mundial, omisa, tergiversadora, deliveradamente mal intensionada y calumniadora al tratar todos y cada uno de los asuntos que hoy como ayer, mantienen en la vanguardia, en el mundo vibrante y absolutamente actualizado, –como no lo ha podido hacer ninguna otra manifestacion cultural en el mundo– de la marcha de la Iglesia Catolica, CON Y PARA EL MUNDO

    Aqui mi deseo es que contribuyan a desarrollar una Prensa Mexicana, autonoma, que no se limite a colgarse del sesgo tramposo pseudo informativo de los poderosos multimedia ,que con esto contribuyan a formar y nutrir los necesarios criterios de valoracion y juicio en temas tan interesantes como los que aqui se nos ofrecen.

    Vamos que generen y difundan opiniones sobre hechos, no sobre postulados aprioristicos ligados a sus inebitables e inutiles conclusiones.

  4. Emmanuel, el tuyo, otro credo. Aún peor, pues no hay peor discurso que el que se niega. Tu comentario es casi-más largo que el artículo, el exceso de adjetivos y los ataques directos a la prosa que sustenta el artículo de Negrete y Rodríguez, vuelve inútil el mensaje que quieres transmitir, cualquiera que éste sea. Si se quiere defender a la iglesia mal se hace en defender a sus dirigentes, que ni son "la piedra" secular de la fe -como mal se ha querido hacer creer por parte de quienes detentar poder y dominio sobre la feligresía- ni son seguramente sus representantes más categóricos. Tu fe ciega en los dichos y no en los hechos de Benedicto -o de cualquiera- dan cuenta de un dogma que muy poca salud le aporta a la iglesia católica, que se encuentra en una crisis profunda más allá de que lo creas o no, porque los hechos se imponen a la fe.

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