Aniquilada la antigua Tenochtitlán por las armas destructoras de los soldados conquistadores que la tomaron el 13 de agosto de 1521, instigados por el celo fanático de los frailes que los siguieron, fue construida de nuevo por los españoles en 1524; y aunque la planta que se ideó era cuadrada, las construcciones que se fueron aumentando sucesivamente le han dado en la actualidad una forma irregular, y de norte a sur entre las garitas es de 4 340 varas castellanas de diámetro [1 vara: 0.836 m.], y de oriente a poniente de 3 640. El piso es llano, sus calles rectas y amplias, y empedradas regularmente, y provista la ciudad con suficiente agua por dos acueductos; el que conduce la gorda viene de Chapultepec, y el de la delgada, desde Santa Fe, desde la distancia de dos leguas sobre una arquería de más de 900 arcos, de diámetro de ocho varas, cada uno, sobre tres de altura y 2 ¼ de ancho, y para surtir 806 fuentes se calculan 70 625 varas de cañerías.
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