Ratatouille. Fue la siguiente preparación que aprendí, y me encantaba hacerla. Se servía fría, con cangrejo recién frito, a la temperatura justa. Parecía tan radicalmente básico… y el caso es que no lo era en absoluto.
Según David, mi instructor, es el sabor de un verano francés, porque está hecho con ingredientes que todo francés cultiva en su huerto: berenjenas, pimientos, calabacines, cebollas y tomates (más ajo), en cantidades más o menos iguales (salvo el ajo). Cada ingrediente se corta a trozos desiguales.
—Una vez hicimos una versión nouvelle-cuisine, con daditos perfectos —dijo Richard desde la mesa del chef—, pero era demasiado sofisticado. Es un plato rústico y eso es lo que debe seguir siendo.
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.