La destrucción como modelo de desarrollo

México va a asumir costos ambientales y de salud pública enormes para que prospere la industria de los combustibles fósiles en Texas. A pesar del discurso de soberanía energética, durante la administración de López Obrador se echaron a andar el Plan Sonora y Puerta al Sureste, dos megaproyectos de reestructuración territorial y energética que se caracterizan por la subordinación a los intereses económicos de Estados Unidos y la dependencia del gas fósil. Que los países del sur sacrifiquen a su población y recursos naturales para que se generen riquezas en el norte es la esencia del sistema capitalista. La diferencia es que hoy hemos llegado a un punto tan crítico, que en cada uno de estos proyectos se juega la existencia misma de cientos de especies y la posibilidad de una vida humana saludable.

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Publicado en: 2024 Julio, Derrotero