Trabajé en el periódico del instituto y en el de la universidad, y una semana antes de graduarme en Wellesley, en 1962, encontré trabajo en Nueva York. Había ido a una agencia de empleo de la calle Cuarenta y Dos Oeste. Le dije a la mujer que me atendió que quería ser periodista, y contestó: “¿Qué te parecería trabajar en la revista Newsweek?”. Y dije que bien. Descolgó el teléfono, me concertó una cita y me mandó directamente al edificio Newsweek, en el número 444 de la avenida Madison.
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.