Poema de la mercancía y el desasosiego

¿Existe acaso un texto menos poético que un tratado comercial? Quizás, pero sólo si no sabemos leer la escritura espectral que se esconde detrás del árido lenguaje técnico. Como prueba de ello, basta con asomarse —por ejemplo—al Testimonio de Charles Reznikoff: un “recitativo” épico, publicado por primera vez a mediados del siglo pasado y recientemente traducido al español por Sarug Sarano (Matadero, 2023), que se apropia de cientos de documentos jurídicos para pintar un mural de la violencia estadunidense en sus incontables formas.

Ilustración: Daniela Martín del Campo

Pero es posible que, de todos los métodos que la literatura moderna y contemporánea ha desarrollado para acceder a la poesía que se oculta en textos decididamente no poéticos, ninguno produzca resultados más emocionantes que la técnica conocida en inglés como erasure (borrado). La mecánica es muy sencilla: el poeta, armado con un marcador negro, borra la mayor parte de un documento, conservando solamente aquellas palabras y frases en las que escucha una voz más profunda que la del texto original. Como en tantas expresiones “vanguardistas”, hay algo aquí de regreso o restauración —renovación, diría tal vez Ezra Pound— de la vieja función profética o adivinatoria de la poesía: una concepción del poeta no como un artista que expresa sus emociones o su experiencia interior, sino como un vate, un intérprete de signos oscuros.

La técnica tiene una larga historia en la poesía estadunidense (dos ejemplos recientes son Zong!, de M. NourbeSe Philip, que borra documentos jurídicos en torno al asesinato de cientos de africanos esclavizados a bordo de un buque “negrero”, y Voyager, de Srikanth Reddy, que toma como punto de partida las memorias de Kurt Waldheim, el secretario general de la ONU que fue también un destacado funcionario nazi) y, en menor grado, en la mexicana. Entre los poetas mexicanos que han trabajado la técnica o sus variaciones se cuentan Ulises Carrión, Julián Herbert y Hugo García Manríquez.

El trabajo más conocido de García Manríquez —quien es también traductor de obras clave de la poesía estadunidense moderna, como Paterson de William Carlos Williamso De ser numerosos, de George Oppen— es Anti-Humboldt (Matadero, 2011): una borradura bilingüe del texto del Tratado de Libre Comercio que saca a relucir las resonancias espectrales del documento más importante para la historia reciente de México. Para este número especial, nexos comisionó a García Manríquez una suerte de post scriptum conmemorativo, mucho más breve, en el que el texto borrado es el del sucesor del TLCAN: el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Invitamos al lector a aproximarse a este poema menos como a un texto con un significado claro que como a una transmisión de radio llena de estática y ecos evocativos, quizá incluso aterradores, que producen en aquellos capaz de escucharlos una sensación de desasosiego.

Nicolás Medina Mora

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Publicado en: 2024 Enero