¿Qué piensan los militantes del PRI?

Del 23 al  25 de junio de este año tuve la oportunidad de coordinar en un taller de tres días, en un estado del norte del país, con los integrantes del ejecutivo estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y los presidentes de los comités municipales de ese mismo organismo político. El taller se organizó en cinco mesas de trabajo, cuyos integrantes se rotaban, y después en sesiones plenarias, donde se compartían los hallazgos y conclusiones. Finalmente se abría el debate, que siempre fue plural y participativo.

Ilustración: Adrián Pérez

Quienes estuvieron presentes en los tres días de trabajo se asumen conscientemente como priistas; se identifican con el partido a nivel ideológico y afectivo. Es parte de su historia y de su identidad política, pero también personal. Las conclusiones que a continuación comparto no derivan de un estudio sociológico o antropológico, que sin duda debe realizarse, sino de la opinión que dieron los participantes en el taller: cuarenta priistas, todos cuadros altos y medios, con diversos años de militancia. Eso sí: lo que sigue busca recoger, sin ningún tipo de censura o maquillaje, lo que dijeron los participantes en este ejercicio. Nunca hubo diferencias significativas en lo que decían: es la opinión particular de militantes de un estado del norte; opinión que, considero, representa lo que piensan la gran mayoría de los cuadros dirigentes locales del PRI en las distintas regiones del país.

El taller se organizó a partir de diez preguntas. Van las respuestas a cuatro de ellas:

1. ¿Por qué el PRI pierde la gubernatura del estado en cuestión?
De las presentaciones de la discusión en las mesas de trabajo y del intercambio en la plenaria, se obtienen las siguientes respuestas: 

  •  El PRI perdió por vivir en el pasado.
  • Por no renovarse en la ideología y las personas.
  • Por los malos gobiernos del PRI.
  • Por el hartazgo de la ciudadanía ante el partido y sus gobernantes.
  • Por una falta de identidad y cohesión ideológica al interior del partido.
  • Por la desaparición del partido de la discusión pública.
  • Por la falta de formación política e ideológica.
  • Por las disputas y divisiones internas.
  • Por no contar con una estrategia de comunicación.
  • Por no saber ser una oposición verdadera. 
  • Por su abandono de las causas sociales.
  • Por su abandono de la atención al territorio.
  • Por dejar solos a los liderazgos sociales locales.
  • Por discutir sobre cargos a distribuir y no sobre ideas y acciones.
  • Por malos liderazgos y candidatos.
  • Por no saber escuchar al pueblo.
  • Porque quienes tienen cargos se desligan del partido.
  • Por la transferencia de militantes a otros partidos que les ofrecen cargos.  
  • Por una carencia de estrategia para hacer frente a la situación política actual.

¿Por qué Morena gana la gubernatura del estado?
De la síntesis de la discusión en las mesas de trabajo y del intercambio en la plenaria, se obtienen las siguientes respuestas: 

  • Morena ganó debido a la inercia del trabajo de dieciocho años de López Obrador como candidato.
  • Por la popularidad e imagen positiva del presidente López Obrador.
  • Por el hartazgo de la población con los gobiernos anteriores.
  • Por el voto de castigo ante la gestión del gobernador, a quien se le califica de corrupto. 
  • Porque la alianza opositora no funcionó: se quedó a nivel de las cúpulas, pero no se hizo realidad en las bases.
  • Por la explotación de la polarización social por parte de Morena.
  • Por el buen discurso y comunicación por parte de Morena.
  • Por el buen manejo de las redes sociales por parte de Morena.
  • Por la buena candidata —una mujer joven—que presentó Morena.
  • Por los efectos de los programas sociales en los electores.
  • Por los débiles candidatos de la oposición.
  • Por el abstencionismo.
  • Por la clara operación electoral del narco.

¿Qué piensa la sociedad del PRI en el estado?
De la síntesis de la discusión en las mesas de trabajo y del intercambio en la plenaria, se obtienen las siguientes respuestas: 

Visión positiva:

  •  Son capaces.
  •  Saben gobernar.
  • Cuentan con políticos de experiencia.

Visión negativa:

  • Son corruptos.
  • Son autoritarios.
  • Desaparecieron. Ya no existen.
  • Se fueron a Morena.
  •  Siempre son los mismos.
  • No están en los medios.
  • Viven en el pasado.
  • Abandonaron las causas populares.
  • Abandonaron a sus bases sociales.

¿Qué problemas identifica la sociedad?
De la síntesis de la discusión en las mesas de trabajo y del intercambio en la plenaria, se obtienen las siguientes respuestas: 

Los temas más mencionados:

  • Crece la inseguridad y la presencia del crimen organizado. 
  • Carencias en salud y falta de medicamentos.
  • Crece el número de migrantes.
  • Abandono de los programas de apoyo al campo.
  • Crece la contaminación del medio ambiente. 
  • Corrupción del actual gobierno.
  • Falta de mantenimiento de las calles y carreteras.
  • Marcada deficiencia en los servicios públicos.
  • Carencia de transporte público.
  • Deben ampliarse los derechos de las mujeres.

Los temas menos mencionados:

  • No se generan empleos.
  •  Crece el número de desaparecidos.
  • Aumentan las adicciones.
  • Ya no hay escuelas de tiempo completo.
  • Ya no hay guarderías.
  • Mala atención a personas con capacidades diferentes.
  • Ausencia de Estado de derecho.

A manera de conclusión

El PRI en los estados tiene militantes que le son fieles y quienes, a pesar de que ya no es lo que fue en el pasado, se siguen identificando con el partido en lo ideológico y también en lo afectivo. Se asumen con orgullo como priístas. Ahora, a nivel nacional, el PRI tiene una intención de voto que va del 15 % al 18 %. No es la de antes, pero tampoco habla de su desaparición inminente. Los priístas son muy conscientes de las dificultades por las que atraviesa el partido, y pueden dar cuenta, con precisión, de cuáles son sus problemas al interior del mismo y de este con la sociedad. Saben también por qué Morena ahora es exitoso y gana las elecciones. Conocen cuáles son los problemas que la sociedad identifica en sus estados. No hay ningún tipo de triunfalismo, pero tampoco ánimo de derrota. Lo que sí  hay es una gran dosis de realismo. Saben de sus límites y son conscientes que sí no se renuevan, la situación se puede hacer todavía peor.  

 

Rubén Aguilar Valenzuela

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Publicado en: Sólo en línea