La celebración encantada

En San Miguel de Allende, en el Valle del Maíz, un barrio en la parte alta de la ciudad, los vecinos cuentan que en algún lugar de Los Picachos, los emblemáticos cerros que se levantan imponentes al sur de la región, hay una cueva encantada y que dentro de ella se encuentra otro San Miguel, suspendido en el tiempo. Dicen que en las calurosas noches de Cuaresma, particularmente en la del Jueves Santo, muy de madrugada se escuchan a lo lejos los sonidos de una celebración: música, cantos, tamborazos, gritos alegres de niños, chirimías, trompetas, violines y cohetes, además de una banda de viento que acompaña a un par de animados personajes que gritan: “¡Vivan los novios!”.

Este artículo está disponible sólo para suscriptores

Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.

Suscríbete

 

Suscripción Plus

Suscripción plus
(impresa y digital)

1 año por $ 799 MXN

Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío

 

Suscripción Digital

Suscripción digital

1 año por $ 399 MXN

Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?

Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: 2022 Noviembre, Cabos sueltos