El Dieciocho de brumario de Luis Bonaparte de Marx siempre me ha parecido un texto maravilloso. Además de estar escrito con una bellísima prosa crítica, éste muestra la voz de quien vulnera su mirada al observar una realidad que no se ajusta a sus expectativas. Acorde a la teoría inicial de Marx, el surgimiento de rebeliones por toda Europa en 1848 debía convertirse en la tan ansiada revolución social del siglo XIX. Desgraciadamente, no fue así. El bonapartismo y sus fuerzas del orden fueron las que llegaron al poder. No fue la conciencia de la clase obrera, sino un zombi, aglutinando todo tipo de personas, quien venció en esta historia. La única hazaña de la política vencedora consistía en alzar de la muerte al tío para que el apellido le acompañara como sustituto de proeza política.
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