Son tantos los escenarios apocalípticos que amenazan nuestra existencia colectiva, que sólo me voy a concentrar en los que me parecen más probables e inquietantes. No voy a escribir tanto sobre la bomba atómica, porque creo que si una persona que hemos designado como nuestra “lideresa” es capaz de oprimir un botón para destruir millones de vidas y desencadenar un holocausto nuclear sin ningún remordimiento, nuestra especie merece extinguirse en una nube de vapor radiactivo y ahogarse en el caldo tóxico que quede cuando se disipe el polvo, y espero que no sobreviva ni un solo individuo de nuestra especie; espero que las cucarachas, que habrán resultado seres más nobles en todo sentido, hereden el hermoso planeta en el que tuvimos la suerte de existir por un breve instante de la historia del universo.
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.