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PULVERIZACIONES

«Durante todo el tiempo comprimido por el imperio soviético, como antes lo fue por Le Nouvel austrohúngaro y el otomano, el sentimiento Observateur nacional se expresa y se expande por Europa central y oriental como un gaz que sale de su prisión», escribe el siempre agudo y perspicaz               Julliard en Le Nouvel Observateur.

No es para menos. Hasta el menos imaginable de los nacionalismos europeos está encontrando su estandarte bajo las ruinas de los diversos centralismos porque, al fin y al cabo, el conjunto de factores indefinibles y sumados de la lengua, la religión y las tradiciones o costumbres, es lo permite reagrupar a diversas comunidades después de decenios de intentos de uniformación. «En el Este -afirma François Furet en el mismo semanario francés-, el retrato económico, envuelto en la mentira universalista, fortificó a la nación en su               papel de idea-refugio de la libertad».

Pero más allá de la desarticulación sangrienta de Yugoslavia, o de lo que está pasando en la Georgia exsoviética, el gusano pulverizador hace su tarea. Tal vez únicamente algunos barceloneses sabían que los 6,000 habitantes del valle de Arán -en las estribaciones de los Pirineos, junto a esa mota de polvo que se llama Andorra- llevan ya quince años peleando por lo mismo que los catalanes en general Cambio 16 frente a Madrid: un gobierno autónomo. Los araneses tienen lengua propia, distinta del castellano y del catalán, constituyen una comunidad rica -turismo invernal muy productivo- y quieren -como lo señala Cambio 16- televisión, escudo, himno y bandera. Para que el polvo apriete, ha de ser del mismo lodo. 

ALGUNOS SABÍAN

Ahora resulta que algunos iniciados sabían que habría un intento de golpe de Estado en la URSS. Así lo demuestran las confidencias de Le Nouvel Bernard Frederick al reportero Hervé Observateur Algalarrondo de Le Nouvel Observateur. El entrevistado -corresponsal en Moscú del cotidiano comunista galo L’Humanité- narra que L’Humanité hubo visitas a la capital soviética, desconocidas por los medios de información e incluso por los órganos directivos del PCF, de altos jerarcas del comunismo francés. Además Frederick señala que nunca el diario para el cual escribe habló de «golpe», sino de «nueva               dirección».

ESCÁNDALO A LA EUROPA

Patrick Coquidé, en Le Point, llama a escándalo Le Point y la portada de su hebdomadario le hace el mejor eco. En Francia hay menos 700 mil falsos desempleados que se las arreglan muy bien para cobrar el seguro respectivo y hacen subir al cielo las cuotas que pagan los que sí se registran como ocupados y remunerados. El reportero desglosa los métodos legales e ilegales de que se valen los tramposos y da una lista de los trucos «para permanecer en el desempleo» pagado. Es una especie de manual del               aviador en país desarrollado.

CRUDA Y COCIDA

Desde que en mayo de 1989 compareció ante las cámaras de la televisión norteamericana la primera soviética en practicar la más completa glasnost para Playboy, mucha perestroika ha Panorama pasado por debajo de los puentes. Cómo estarán las cosas, que la revista italiana Panorama se da ahora el lujo de incluir la «guía de la capital del postcomunismo», que incluye bien facturados mapas para moscovitísimas «noches en libertad». Corrado Incerticita -con ilustraciones poco edificantes- El Casino Moscú y el teatro-cabaret Tratyr, los sitios para conciertos de rock pesado y el Night Intourist, en la misma lista que el famoso Circo, la discoteca flotantante Riviera y el MacDonalds, donde también hay carne, pero tan extranjera               como cocida y envuelta.

MUJERES Y NIÑOS PRIMEROS

Epoca En Epoca, Raffaella Carretta se sumerge en la revista Fortune y traduce de manera selectiva Fortune al italiano y para italianos el más reciente reporte acerca de los multimillonarios del planeta. Raffaella optó por escoger a las mujeres y a los niños que ya están en la lista               tan exclusiva.

Botones de muestra, para alimentar el rencor o la envidia, o para estimular a los futuros habitantes de las zonas de libre comercio: Atenea Roussel-Onassis, huérfana de la infeliz Cristina, que tiene seis años de edad y una cuenta de mil trescientos millones de liras; Albert von Thurn und Taxis, principito de origen alemán que se apunta ocho añitos y 1,500 millones de dólares para él solo, además del               título de «niño más rico del mundo».

En el universo femenino va a la cabeza -como desde hace mucho- la reina Isabel de Inglaterra, 65 años y 10,700 millones de dólares; la sigue en dólares, con 5,200 millones, pero la aventaja en edad, con 83 años, Estée Lauder (la de blos cosméticos que, plebeya, partió de cero con el nombre de Josephine Esther Mentzer, neoyorquina de origen judío); vienen más abajo la estadunidense Alice Walton (4,000 millones), sus compatriotas Anne y Barbara Cox (4,800 millones en conjunto), la francesa Liliane Bettencourt -heredera de L’Oreal- (2,000 millones), la alemana Grete Schickedanz (2,000 millones), etcétera. Si añadimos los patrimonios de las siguientes seis -Johanna y Susanne Quandt, Ester y Alicia Koplowitz, Heidi Horton y Chantal Grundig- llegamos a casi la mitad de millones de dólares que debe México. Prohibido soñar, caballeros. Damas, a inventar perfumes pues parece que, herencias aparte, es lo único que deja en serio. Buscadores(as) de mecenas, abstenerse.               Negociadores de deudas externas también.

ATENCIÓN COLEGAS

Pino Buongiorno y Fabrizio Coisson, en Panorama, se acercan a dos publicaciones exitosas y a una por aparecer. La primera es el Washington Washington Post, la segunda el parisiense Post L’Evenement du Jeudi y la tercera es un diario que comenzó a venderse en París el 30 de               septiembre, bajo el título La Truffe.

En relación con el gran cotidiano de la capital norteamericana, Buongiorno entrevista a Benjamin Bradlee, editor en jefe desde hace 26 años, quien cumplió 70 el 26 de agosto pasado y prepara ya el camino de su jubilación periodística: asumirá muy pronto la vicepresidencia del consejo de administración               de la sociedad que publica el legendario Post.

Los secretos de Bradlee: contar con la confianza y el dinero de los dueños, no tener amigos en el gobierno, desconfiar también de los grandes del dinero y trabajar a fondo con las fuentes, darle oportunidad a los jóvenes sin perder a los viejos y preferir al periodista que es capaz de escribir de todo. El caso Watergate y la publicación de los Pentagon               Papers son medallas sobre su casaca.

A éstas hay que añadir 23 premios Pullitzer conseguidos para la casa. Interrogado acerca de su poder, respondió: «Dicen que es mucho. He estado en la posición de quien puede hacer que las cosas sucedan. Creo que a esto se le llama poder, pero es algo limitado: por ejemplo, yo no puedo hacer que a alguien le quiten una               multa».

En cuanto a L’Evenement du Jeudi, Coisson asegura que es una publicación que ha humillado L’Evenement a los tres grandes semanarios galos – du Jeudi L’Express, Le Nouvel Observateur y Le Point-, por medio de una fórmula: polemizar con todo el establishment parisiense en particular, y francés en general, y no considerar intocables a tema y persona algunos. Sus instrumentos son los grandes abordajes de asuntos habitualmente soslayados por sus competidores, acompañados de noticias breves. Las utilidades son pocas, al parecer, pero las ventas y las satisfacciones muchas. Y así le gusta a su promotor, lanzador               y director Jean François Kahn.

La Truffe En cuanto al nuevo diario, La Truffe, señala Coisson en Panorama que se trata de una publicación sostenida por 20 mil lectores-accionistas, conquistados de antemano por Jean Shalit, un periodista administrador que sostiene las opiniones siguientes: «Si la prensa pierde lectores, es porque es incapaz de satisfacerlos. Los diarios se repiten porque desarrollan las informaciones que un día antes dan la radio y la televisión. Las raras investigaciones aparecen ahogadas en una masa de informaciones superfluas. Están llenos de comentarios y editoriales. No buscan ni aportan               los antecedentes de los hechos».

Consecuencia: será un diario delgado, para lectura rápida pero completo. No contendrá un centímetro cuadrado de publicidad en sus ocho páginas, compuestas por computadora e impresas a todo color. Habrá que seguir la experiencia               de cerca.

FERIA FUERA DE SERIE

En Bologna, Italia, capital de la Emilia-Romagna, una de las regiones más fieles a la tradición comunista en el espacio de la gran bota mediterránea, acaba de efectuarse -del 13 al 20 de septiembre- una feria inusitada: liquidación de stocks del ejército soviético. Se trataba de mostrar la voluntad de reconversión de la industria roja de las               armas.

En exposición y venta viejos modelos de ametralladoras como la Maxim 1910 o la Gournova Le Point 1943, uniformes (incluidos los de buzo militar), etcétera Patrick Bonazza, en Le Point, recuerda que el complejo militar-industrial devoraba a los mejores científicos y técnicos, y daba empleo a nueve millones de trabajadores y señala que, paradójicamente, en la hora de su mayor crisis -es decir, hoy- encama la más grande esperanza: su conversión a lo civil aparece como el recurso postrero de una economía               en ruinas.

Con la precisión que ha caracterizado a los planes económicos soviéticos en el papel, el programa de la conversia establece que, de 1991 a 1995 las fábricas militares producirán 3.2 millones de máquinas de coser, 7.7 millones de lavadoras, 6.7 millones de aspiradoras y 280 mil lectoras de discos compactos. Sin embargo, Grigori Yavlinski, el economista preferido de Boris Yeltsin -ojo: el 70% de la industria militar está en territorios que gobierna el presidente de la República Rusa-, asegura que únicamente el 15% de las tecnologías e instalaciones que se utilizan para la producción militar pueden ser transferidas a la producción              civil. No es fácil borrar el verde olivo.