24 de octubre de 1929

Las ridículas elecciones para Presidente de la República llevadas a cabo el día de ayer en esta ciudad, resultaron con un voto para José Vasconcelos y seis mil para Ortiz Rubio. Esto en Tampico que, con excepción del elemento oficial, integramente, de corazón, es a favor de Vasconcelos. Desde el sábado por la mañana, noviembre 16, Tampico quedó bajo el rigor de la Ley Marcial. Las tropas federales controlaron todas las entradas de la ciudad y a nadie, ni a los propios obreros en camino a sus trabajos, se les permitió cruzar las líneas militares. Fue suspendido el tráfico por el río y los empleados de la Huasteca Petroleum Company, conocidos como partidarios de Vasconcelos, fueron obligados por las tropas a permanecer atrás del río. Esta situación continuó hasta las 12 horas. Obrando, según se dice, de acuerdo con órdenes telegráficas desde la ciudad de México, el Gral. Amarillas, jefe de las fuerzas militares en este distrito, movilizó sus tropas a esa hora e inmediatamente alrededor de 6,000 peones entraron a Tampico en camiones proporcionados por las autoridades para su transportación. Estos camiones fueron previamente requisados a sus propietarios, bajo la amenaza de aumentarles los impuestos en caso de rehusarse a proporcionarlos. Se dice que tres mil de los hombres traídos a Tampico eran soldados con trajes civiles, lo que parece verdadero desde el momento en que estos hombres eran manejados por medio de toques militares. El desfile en favor de Ortiz Rubio se desarrolló íntegramente con estos peones traídos del campo. Desfilaron a través de calles y prácticamente sin ningún entusiasmo.

Los vasconcelistas, inteligentemente, decidieron permanecer en sus casas para evitar posibles conflictos y disturbios.

El domingo, día de las elecciones, apareció que las casillas estaban en posesión de esos peones. Cada casilla no solamente tenía 100 de ellos para protegerla, sino que estaban armados con barras de metal especialmente fabricadas y suministradas por las autoridades. Desde el amanecer y hasta que las casillas fueron cerradas, estos hombres estuvieron colocados frente a ellas, dedicados a molestar a los vasconcelistas e impidiendo que se acercaran para depositar su voto. Las fuerzas de policía y militares, listas para prevenir disturbios, desarmaron previamente a los vasconcelistas, dando su apoyo a las bandas de peones armados colocados en las cercanías de las casillas. En puntos estratégicos de la ciudad, las autoridades militares estacionaron camiones con ametralladoras. No hay duda ninguna de que si se hubiera permitido en Tampico una votación limpia, Vasconcelos hubiera conseguido conservadoramente 10,000 votos, mientras que los votos para Rubio no hubieran llegado a 3,500.

Informe del cónsul norteamericano Harnden, State Department Records relating to internal affairs of Mexico, file 812,00,929/113, citado por Joaquín Cárdenas Noriega en Morrow, Calles y el PRI, editorial Pac, México, 1986, pp. 232-233.

17 de julio de 1940

Ante el Notario Público J. Correa Delgado, un grupo de ciudadanos solicito asentar el testimonio siguiente:

Que estando frente a la casilla número 35 de la calle de Juan Escutia, casa en la que se instaló la casilla electoral, vieron que en diversos automóviles llegaron algunos individuos que con anterioridad habían llegado en camiones, para que asaltaran la casilla.

La policía, entonces, se separó de enfrente de la casilla y los asaltantes penetraron, tirando a la calle todas las boletas y apoderándose de las urnas y los paquetes electorales.

En seguida los mismos individuos que llegaron en automóviles salieron huyendo, abordaron los automóviles que tenían los motores en marcha, y empezaron a disparar sobre la multitud, indistintamente.

Al huir los asaltantes, quedaron varios heridos y la policía se acercó nuevamente a la casilla.

Suscribieron la declaración, entre otros, Manuel Ulloa, Javier Correa Field, Enrique M. Loaeza, Manuel Gómez Morin, G. Fernández del Castillo y Genaro García.

(Del Boletín de Acción Nacional, No. 16, 15 de julio de 1940).

8 de julio de 1940

En su edición con esta fecha, el New York Times, entre otros datos acerca de las elecciones del día 7, aporta los siguientes:

Una hora después de cerrarse las casillas (en la ciudad de México), había por lo menos 30 muertos y cerca de 300 heridos.

El PRM, principal apoyo del candidato del gobierno de Avila Camacho, comenzó a transmitir por radio desde hora temprana del día, diciendo que una mayoría aplastante en todos los estados había votado en favor del candidato oficial.

Avila Camacho voto en el distrito aristocrático de las Lomas de Chapultepec. Su casilla había sido ganada desde temprano por los almazanistas, quienes instalaron la mesa. Sin embargo, llegó después una fuerza de cerca de cien avilacamachistas en camiones, armados con ametralladoras y echaron a los almazanistas después de herir seriamente a tres de ellos. Cuando llegó Avila Camacho a votar encontró a sus partidarios ocupando la casilla.

Con excepción de unos cuantos centenares de personas fuera de las oficinas de Avila Camacho y de grupos de avilacamachistas que eran llevados a las casillas en camiones, todas las multitudes en las calles traían el distintivo verde y gritaban vivas a Almazán.

Ninguna persona imparcial que haya estado en México, puede dudar de que el sentimiento público en esta ciudad estaba enormemente a favor de Almazán.

El mismo diario norteamericano, con fecha 15 de julio, dio a conocer el comentario de Pravda sobre las elecciones:

La derrota de Almazán y la victoria de los candidatos del Partido Revolucionario Mexicano, sostenida por el Partido Comunista, representan otro golpe a la reacción americana, agencia del imperialismo extranjero. Todos los intentos de la reacción interior e internacional para arrodillar al pueblo mexicano han sido resueltamente rechazados.

Enero de 1946

El día 2, una multitud de guanajuatenses que sostuvieron las candidaturas lanzadas por Acción Cívica Leonesa fue ametrallada en la Plaza Mayor de León. Al respecto, el coronel Emilio Olvera Barrón, quien dio a la tropa la orden de disparar, declaró:

Desde la mañana, los de Acción Nacional, los sinarquistas y los otros de la Acción Cívica Leonesa estuvieron insultando al partido, al Dr. Quiroz y de paso hasta a nosotros. Desde las nueve de la mañana, estuvieron recorriendo las calles para que se cerrara el comercio. Después comenzaron a reunirse en la plaza y estuvieron insultando al PRM. Traían un ataúd negro, con las iniciales del Partido marcadas. Estuvieron causando escándalo. Rompieron parte de las puertas del Cine Edén y quemaron las palmeras del jardín. Bloquearon las calles con automóviles y trataron de asaltarnos. Disparó la Guardia, con los resultados que Usted sabe.

Luego añadiría que los leoneses abrieron fuego desde el Casino; por eso disparamos nosotros. El Casino esta a unos 150 metros del Palacio Municipal, desde donde la tropa “respondió”. Y su compañero de armas, el comandante del 39 Batallón de Infantería Jesús Hernández Orozco, añadió:

Había orden desde las nueve de la mañana para que abriéramos fuego, pero yo, arriesgando mi vida, me abrí de brazos frente a la Guardia e impedí que disparara. Siguió todo el día la gente frente a Palacio. Después, en la noche, nos apedrearon: a un soldado le dieron una pedrada en la cabeza, y la piedra cayó en la fornitura. Ante esa agresión, fue imposible impedir que disparáramos.

De la planilla del doctor Quiroz, del PRM, renunciaron los candidatos a regidores Manuel Alvarez y Adolfo Flores, “para no hacerse participes del crimen”. Al doctor Quiroz no se le encontraba por ninguna parte. El gobernador invitó a comerciantes e industriales connotados a formar una junta de administración. Algunos no quisieron aceptar. El asunto estaba a discusión.

Y todo porque el candidato de Acción Cívica Leonesa, Carlos Obregón, intentó tomar posesión el 1o. de enero, convencido de que había ganado las elecciones.

(Reportaje de Fernando Hernández Ochoa, La Nación, No. 221).

UNA CORTE SUPREMA

7 de enero de 1946

Por 20 votos contra uno, la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomó un histórico acuerdo: ejercer las funciones que le señala el Art. 97 constitucional de la República para averiguar, por medio de una comisión, si en los sucesos registrados en León ha habido violación a las garantías individuales, al voto público y a la Constitución. Unas cuantas horas después de que se tomara tal acuerdo, el Presidente de la República se dirigió a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión para solicitar la declaración de desaparición de poderes en el estado de Guanajuato.

La gestión ante la Corte y la fundamentación de aquella habían sido materia de un telegrama dirigido a esta por el Sr. Andrés Servín Ojeda, de León, Guanajuato, y de otro análogo firmado por el presidente y el secretario general del PAN, licenciados Manuel Gómez Morín y Roberto Cosío y Cosío. El dictamen fue preparado por el Ministro Hilario Medina. Votaron a favor, además de este, los siguientes ministros: Salvador Urbina, Franco Carreño, Teófilo Olca y Leyva, Carlos Angeles, Vicente Santos Guajardo, Agustín Mercado Alarcón, Luis G. Corona, Carlos Meléndez, Fernando de la Fuente, José Ortiz Tirado, Emilio Pardo Aspe, Eduardo Vasconcelos, Alfonso Francisco Ramírez, Nicéforo Guerrero, Roque Estrada, Hermilo López Sánchez, Octavio Mendoza González, José Rebolledo y Manuel Bartlett. En contra, Antonio Islas Bravo.

Islas Bravo hizo sonreír a los asistentes a la sesión cuando, para fundar su voto en contra, dijo que la Corte no tiene facultades para examinar si existe o no la democracia, “porque se irían abajo todos los gobernadores”.

En su dictamen, que fue aprobado, el ponente señaló que la misión de la Suprema Corte es la protección de la vida y los intereses de los ciudadanos vulnerados por estos actos electorales (los de León). La Suprema Corte no puede aceptar la doctrina de la democracia dirigida.

(Notas de los diarios Excelsior y El Universal, y de la revista La Nación, días 8 y 9 de enero).

20 de julio de 1946

En su edición de esta fecha y en relación con las elecciones del 7 de julio, La Nación publicó la siguiente nota:

El Capitán Piloto Aviador del Escuadrón 201, de apellido Del Castillo, fue uno de nuestros gloriosos aguiluchos que bombardeo Japón…

Expuso su vida:

Porque oyó hablar de salvar a las democracias…

Porque oyó hablar de la tiranía nazi…

Porque oyó hablar de las libertades del hombre…

Retornó a su patria. Participo -como todo México- en la pasada lucha política, como candidato a diputado local por un distrito de Querétaro. Por supuesto que jugó como independiente.

Claro, la pandilla del PRI lo declaró derrotado…

Este glorioso aviador del 201, ¿volvería a pelear por las democracias?

6 de julio de 1952

El régimen no peleó el 6 de julio. Evitó cuanto pudo la votación real, fabricó cuanto pudo votos falsos en su favor, adulteró cuanto pudo los cómputos de la ya viciada elección para atribuirse una victoria en que nadie cree: ni los supuestos vencedores, ni los supuestos vencidos, ni los testigos del atraco, ni siquiera los cronistas de la sucia tarea imposicionista. No es lo mismo ganar un trofeo que escamotearlo, ni pelear que robar. (Editorial de La Nación, No. 562).

Declaraciones del candidato presidencial del PAN, Efraín González Luna:

La actividad ilegítima del Estado y del partido oficial para burlar la voluntad popular, ha superado las marcas anteriores, lo mismo en extensión que en perfeccionamiento técnico del sistema Contrastando con la recta y generosa conducta cívica del pueblo, la posición del régimen, obligado más que nadie a garantizar la vigencia real de las instituciones democráticas, es no solo retardataria, sino torpemente regresiva.

Tanto el acto mismo de la elección, como las etapas preliminares del proceso electoral, los escrutinios seccionales y los cómputos realizados por los Comités Distritales, han sido ocasión de un increíble desbordamiento de falsificaciones y atentados. Aun en los numerosos distritos en que fue impotente el partido oficial para contrarrestar la inocultable y arrolladora votación de la ciudadanía libre, la adulteración de expedientes y operaciones determinó la suplantación arbitraria de los resultados reales de la elección contra la más incontrastable evidencia.

Noviembre de 1952

Documento elaborado y firmado por los señores Francisco Becerra González (instalador), Ramón González (secretario), Natividad Lugo, Epifanio Vázquez y Rosendo Covarrubias, para dar cuenta del desarrollo de la votación del día 19 de noviembre en Rancho Quemado, Durango:

Por medio de la presente, los suscritos hacemos constar que fuimos nombrados por el instalador Sr. Francisco Becerra para formar parte en la mesa directiva de la casilla electoral No. 55 que fue instalada en el domicilio particular del mismo señor Francisco Becerra

Como presidente de dicha casilla designo personalmente al Sr. Francisco Avendaño, como secretarios a los señores Ramón González, Alfredo Avendaño, y por último como escrutadores a los señores Juan Amaro y Hermenegildo (apellido ilegible). El señor Avendaño es de la policía judicial. Hacemos constar también que la votación se verificó con todo orden, se recogió únicamente la votación de los simpatizadores del Partido Revolucionario Institucional que sumaron en total 353 -trescientos cincuenta y tres votos-. El presidente ordenó que sólo votara el PRI, firmando al calce varios ciudadanos de este lugar para hacer constar lo aquí expuesto.

En documento análogo se estableció que, en “Pueblito”, el:

C. Julio Olaguel fue el encargado de hacer que todos los compañeros ejidatarios votaran por nuestro partido, que es el PRI, a los que no querían se les dijo que si votaban por otro partido se les quitaría la tierra del ejido.

Firman el propio Olaguel (Primer Secretario de la Mesa) e Isaías Luna, “jefe de cuartel”. Un sello en la parte izquierda inferior, al centro el escudo nacional, dice Jefatura de Cuartel. El Pueblito, Dgo.

(Fascimilares reproducidos por La Nación, No. 521)

7 de julio de 1958

A las 00:05, el candidato del PAN Luis H. Alvarez declaró escuctamente a periodistas nacionales y extranjeros:

Los datos recibidos… de los Comités Regionales y del propio Distrito Federal, evidencían una gigantesca maniobra del régimen para burlarse cínicamente del pueblo de México. Es todo cuanto tengo que decir.

11 de julio de 1958

Los diarios capitalinos publicaron un boletín de la Secretaría de Gobernación, de la cual era titular Angel Carvajal, que a la letra dice:

Consta a la Nación entera que el (Gobierno ha otorgado amplísimas garantías a los ciudadanos, a los partidos políticos registrados y demás grupos existentes, y de manera especial durante la campaña que culminó con los comicios del día 6 del presente, llegándose incluso a extremar la tolerancia para evitar que maliciosamente se afirmara que se obstaculizaba el ejercicio de los derechos cívicos.

Pasadas las elecciones, en las que se puso de relieve en toda la República la ejemplar conducta de la ciudadanía y existiendo organismos electorales y autoridades competentes a quienes corresponde conocer y resolver legalmente las cuestiones que se presenten, en lo sucesivo no se permitirá la celebración de mítines, manifestaciones y otros actos que tiendan a perturbar el orden y la paz pública, que tanto la federación como los estados tienen el deber imperativo de salvaguardar. Asimismo, cualesquier otros hechos punibles que se cometan en los campos o en las ciudades por individuos o grupos y cualquiera que sea también el pretexto con que quisieran justificarse, serán reprimidos sin contemplaciones y con la mayor energía, atentos a los daños materiales y morales que se ocasionen a los particulares y a la colectividad, pues no deben escatimarse esfuerzos para conservar la tranquilidad pública, el progreso de la nación, que son firmes anhelos que comparten unidos el pueblo y el gobierno de la República.

13 de julio de 1958

El Consejo Nacional del PAN, convocado con carácter urgente por el presidente de ese partido, Alfonso Ituarte Servín, discutió durante dos días la posición de Acción Nacional en relación con las elecciones del domingo 6 y concluyo:

1.- Acción Nacional niega la validez de las elecciones de Poderes Federales efectuadas el 6 de julio de 1958.

2.- El régimen, incluyendo autoridades federales, de los estados y de los municipios, por su ilegal parcialidad y su desenfrenada y pública actividad imposicionista, es responsable de la invalidez señalada

3.- Acción Nacional y sus candidatos no estarán representados ni gestionaran ante los organismos de calificación de las mencionadas elecciones.

4.- La Administración Federal que emane del proceso fraudulento referido, será irremediablemente ilegítima y su ocupación del Poder Público una usurpación contra las instituciones democráticas que la Constitución establece.

5.- El Partido y sus militantes deben procurar una participación activa en todas las ocasiones y oportunidades de la vida pública, para gestionar el ejercicio del derecho y el cumplimiento del deber cívico y definir y exigir la realización del bien común.

(La Nación, Num. 875)

Agosto de 1959

Elecciones en Baja California, el día 2, domingo. Salvador Rosas Magallón es candidato a gobernador por el PAN. Por el PRI, Eligio Esquivel y, en Tijuana, Xicotencatl Leyva. El orden estuvo a cargo del general. Hermenegildo Cuenca Díaz. El día primero, Eleuterio Torres, candidato del PAN por el IV Distrito, Luis Valdés, de la planilla municipal panista por Mexicali y Carlos Pineda Flores, delegado del CEN del PAN, fueron secuestrados por un grupo conocido como “Los Chemitas”. El día de los comicios, el candidato a alcalde de Tijuana Zeferino Sánchez Hidalgo, y Víctor González Rodríguez, corrieron la misma suerte. El lunes, lo fueron también el doctor Octavio Corral, presidente del PAN chihuahuense, Enrique Silva -presidente del bajacaliforniano- Manuel Rodríguez Lapuente y Javier Blanco Sánchez. “Los Chemitas” los sacaron del Hotel del Norte en Tijuana Enrique Silva fue torturado para que confesara ser parte de una conspiración armada

El ingeniero Esquivel llamo a los panistas “hordas de pachucos”. El general y licenciado Corona del Rosal habló de “libaciones alcohólicas”. El gobernador Maldonado de “contrabando de armas”. Irónico, El Universal Gráfico tituló: Solamente el 90 por ciento de los votos se atribuye el PRI en Baja California.

(El Universal Gráfico, 3 y 5 de agosto. La Nación No. 930). 

Julio de 1961

Declaraciones del Dr. Salvador Nava, candidato a gobernador de San Luis Potosí, después de las elecciones del domingo, el día 2:

Las autoridades, tanto en el campo como en las ciudades, presionaron grandemente para no dejar actuar con libertad al pueblo; se empleó (sic) de todas las artimañas conocidas para impedir el sufragio libre. Pero nuestro pueblo no se amilanó, ha dejado constancia de su valor y entereza. El día de las elecciones, el general Zuno me confeso que estaba bajo las órdenes de los jefes de las casillas; a éstos los había nombrado el PRI.

Hay que agotar todas las formas legales; después… el pueblo tiene la palabra.

19 de julio de 1964

Declaración del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, turnada por su presidente Adolfo Christlieb Ibarrola, en relación con las elecciones del domingo 5:

Por los informes recibidos, Acción Nacional reconoce que su candidato a la Presidencia de la República, licenciado José González Torres, no alcanzó la mayoría en las elecciones presidenciales del día 5 de julio en curso.

No obstante los resultados adversos que en la elección presidencial arroja el cómputo de sufragios emitidos, Acción Nacional considera satisfactorio el aumento en el número y el porcentaje de votos a favor de su candidato, que también representa un aumento en los porcentajes de votación obtenidos en elecciones anteriores.

Señalamos el hecho deplorable de que el mínimo de garantías de que en general gozaron los ciudadanos para emitir su voto en el Distrito Federal, no haya existido en gran parte de los distritos de provincia.

Por su parte, el candidato presidencial panista declararía:

Hago mías las declaraciones que con esta fecha ha formulado mi partido sobre los resultados de la elección presidencial.

Ambos candidatos manifestamos reiteradamente que, de llegar a la Presidencia de la República, gobernaríamos para todos los mexicanos.

En nombre de México, pido al Sr. Lic. Gustavo Díaz Ordaz cumpla dicha promesa durante toda su gestión, que deseo se realice para bien de la Patria, con respecto a los derechos humanos y a las libertades políticas de todos los mexicanos.

Por su parte, Díaz Ordaz respondió:

El honesto reconocimiento del triunfo de mi candidatura a la Presidencia de la República que hacen el Partido Acción Nacional y su candidato presidencial constituye, sin duda alguna, un importante y firme paso en la consolidación y perfeccionamiento de nuestro desarrollo cívico.

Y el PRI, a su vez, acotó:

El reconocimiento que hace el candidato al más alto cargo del país postulado por un partido opositor, lo consideramos como una demostración más del avance democrático que ha logrado nuestro pueblo.

Finalmente, en La Nación, comento el panista Efraín González Luna:

Las declaraciones constituyen una estela miliar en el camino de la rehabilitación política de México. La política es el arte de lo posible a partir de lo real, y por ello su premisa básica es el acatamiento del contexto histórico en que la acción política se cumple, tal como ese contexto es en la realidad. Un proceso electoral antidemocrático dirigido por el Gobierno para imponer a sus candidatos, arroja mayoría de sufragios en favor de aquéllos. No estamos todavía en situación de contrarrestar la imposición. Seguiremos luchando dentro del contexto histórico real en que nos ha tocado vivir, por la reforma de las leyes y prácticas que cierran el paso a la representación política del pueblo. La mayoría potencial de votantes favorables al PAN solo será eficaz cuando sea mayoría actual, es decir, cuando vote y haga respetar el voto.

(Excélsior, La Prensa, El Universal, ABC, Novedades, El Nacional, 10 y 11 de julio. También La Nación, No. 1,159)

Noviembre de 1969

El domingo 23 fueron las elecciones. Se disputaban la gubernatura del Estado de Yucatán Carlos Loret de Mola Mediz, por el PRI, y Víctor Manuel Correa Rachó, por el PAN. Roger Cicero Mackinney recuerda:

El caso de la casilla 3, del depósito de llantas “Firestone”, propiedad del dueño de la cantina de al lado, Jaime Angulo Marín, llamó la atención de entonces; tanto, que por lo menos el enviado de la Radio Nacional Suiza, Seraphim Wyler, y el del New York Times, Bernard Diedrich, le dedicaron buena parte de su tiempo. Y es que la consigna de la trampa en la casilla pudo más que la vergüenza de estar robando ante ojos, oídos y bolígrafos extraños.

– ¿Cuál es su nombre del policía, su jefe de ellos?

– Capitán Nájera, Luis Nájera -le contestó al periodista extranjero el guía.

– Su nombre de usted, capitán, ¿es Luis Nájera? quiso cerciorarse el periodista

– Si señor: capitán Najera.

– El pasa lista, ¿quién es él?

– preguntó a su guía.

Resultó ser un empleado del Seguro Social y, en la casilla, representante del PRI: Raúl Evia Cámara. Como los demás, se mostró muy diligente con una persona de cuerpo bajito y regordete al que el guía sí reconoció enseguida para poder complacer la nueva interrogante del reportero.

– El que acaba de entrar es el licenciado Julio Mejía Salazar, es el secretario de la Comisión Electoral del Estado.

A pesar de todo, anota Cicero Mackinney, los ciudadanos lograron rescatar algunas actas de escrutinio cuyos datos fueron publicados por el Diario de Yucatán.

Sin embargo, los resultados oficiales finales fueron: PRI: 187,094 votos; PAN 51,881. Porcentaje a favor del PRI: 78%. Fueron dados a conocer el miércoles 26. La prensa internacional abundó en titulares y detalles. Pueden verse, al respecto, las ediciones del 24 de noviembre del New York Times; del barcelonés La Vanguardia Española y del parisiense Le Figaró. La agencia Reuter describió las elecciones yucatecas como un “reinado de confusión… fuego y piedras”. El 4 de diciembre, el Congreso del Estado declaró “gobernador electo” a Carlos Loret de Mola Mediz, mejorando las cifras: PRI: 203,162; PAN: 55,921. Porcentaje a favor del PRI: 78.4%. Entre los diputados miembros de ese Congreso estaban Raúl Gasque Gómez, Petronilo Tzab Cupul, Ermilo Pacheco Larrondo y Víctor Cervera Pacheco.

(Del libro Correa Rachó: Tiempo de Liberación, Roger Cicero Kackinney, Editorial Dante, Mérida, 1987).

Julio de 1970

Manuel González Hinojosa, presidente del PAN, declaró el 18 en relación con los comicios federales:

Porque en estas elecciones, como en otras muchas, se han falsificado los resultados electorales, Acción Nacional no los reconoce como la verdadera expresión de la voluntad popular, ni reconoce como auténticos representantes populares a quienes simulan la democracia y usufructúan el poder. El sistema aplicado el 5 de julio ha tenido deficiencias muy graves, que no permiten conocer con certeza la votación real a favor de los candidatos del partido oficial.

Por su parte, el HABAS de Madrid, en editorial del 6 de julio comentó que el candidato oficial a la Presidencia de México fue nominado por medio de un sistema político auténticamente aristocrático, en el que el pueblo ratifica con sufragios la decisión adoptada por una minoría que expresa y cuida la continuidad del sistema.

El día 30, el PAN retiró a su representante ante la Comisión Federal Electoral por considerar que no existen las condiciones de legalidad e imparcialidad requeridas para que desempeñe sus funciones. El Comité Ejecutivo Nacional panista decidió que los presuntos legisladores no irían al Colegio Electoral. Ni nos rebelaremos ni nos someteremos. Es el régimen el que esta ante un dilema que puede resultar trágico: o da vigencia real a las instituciones democráticas, o repudia abiertamente el sistema constitucional y opta por un gobierno dictatorial.

Julio de 1976

Del acta levantada en la reunión del XXII Comité Distrital Electoral del DF:

Se hace constar que en las actas de escrutinio para elección de Presidente de la República no hay votos anulados, dado que los que estén en ese caso serán votos personales en favor del Lic. José López Portillo.

Se toma el siguiente acuerdo por unanimidad de votos del Comité. Dado que el Presidente de la Casilla tomó como votos anulados aquéllos en los que se voto en los tres círculos de los partidos que lo propusieron, por esta razón el Comité tomó la siguiente resolución: el 10% de un total de cien serán anulados y el otro 90 por ciento se computará en favor del Lic. José López Portillo.

Julio de 1982

En Puebla, el PAN, el PSUM, el PRT y el PSD publicaron un documento bajo el título “Nuevamente se implementó el fraude electoral”, en el que denunciaron la violación del mandato constitucional de Sufragio Efectivo, y asimismo sostienen que dadas las violaciones dictadas a lo largo de las presentes elecciones, cualquiera que sea el resultado de éstas dejan sin legitimidad a quien se atreva a proclamarse su vencedor.

Febrero de 1983

Israel de la Cruz Pineda, candidato de la Alianza Popular Revolucionaria; Francisco Ortiz Mendoza, de la dirección nacional del PPS, y Antonio Fabila, presidente estatal del PRI en Oaxaca, presidieron el cierre de campaña municipal en Juchitán. Anunciaron la derrota de la oposición (Ortiz Mendoza comparó a esta con las “tropas invasoras francesas”) cuyo candidato era Leopoldo de Gyves de la Cruz. Finalmente, la alianza COCEIPCM se alzó con la victoria en los comicios, a pesar de un comité municipal electoral formado por priístas, el no empadronamiento de cinco mil ciudadanos, el reparto clandestino de credenciales entre los priístas, la instalación de casillas en casas de los mismos y el manejo de padrones falseados, según denuncia de la COCEI.

13 de julio de 1985

El sistema electoral de México, exhibido otra vez esta semana, es una anomalía no democrática. Los ciudadanos pueden votar por el partido de su preferencia, pero sólo uno de ellos, el partido Revolucionario Institucional, puede ganar. Esto pone a México en una incomoda analogía con Chile, Haití, Paraguay, Cuba y Nicaragua, los otros gobiernos latinos que no permiten oposición significativa. México quiere algo mejor y se lo merece.

(The New York Times, 13 de julio de 1985).

Julio de 1986

El día 1o. en Chihuahua, el alcalde panista Luis Alvarez inició un ayuno para exigir limpieza en los comicios estatales del día 6. En Ciudad Juárez, se unieron a Alvarez el Dr. Víctor Manuel Oropeza y el empresario Francisco Villarreal. En febrero, el propio Alvarez efectuó una caminata de Chihuahua a Querétaro, con el mismo propósito. Después de las elecciones, los ayunantes señalarían en un desplegado:

Calificamos las elecciones del domingo como el atropello más violento, el fraude más sucio y el robo más vil que hayan sufrido los chihuahuenses. El sistema político mexicano se empecina en burlarse de la voluntad popular.

Suspendieron el ayuno a los 41 días de haberlo iniciado. Al respecto, 21 destacados intelectuales mexicanos publicaron un documento del tenor siguiente:

Los resultados oficiales de las pasadas elecciones en el Estado de Chihuahua arrojaron triunfos del PRI en el 98% de los casos en contienda. Desde lejos y sin ligas con los partidos, pensamos que estas cifras revelan una peligrosa obsesión por la unanimidad. Hoy más que nunca los electores necesitan creer que votar tiene sentido: mas sentido que la abstención o la violencia. Pensamos que las autoridades deben restablecer la concordia y anular los comicios en Chihuahua.

Firmaron Hector Aguilar Camín, Huberto Bátiz, Fernando Benitez, José Luis Cuevas, Juan García Ponce, Luis González y González, Hugo Hiriart, David Huerta, Enrique Krauze, Teresa Lozada, Lorenzo Meyff, Carlos Monsiváis, Carlos Montemayor, Marco Antonio Montes de Oca, Octavio Paz, Elena Poniatowska, Ignacio Soláres, Abelardo Villegas, Ramón Xirau, Isabel Turrent y Gabriel Zaid.

Finalmente, las autoridades darían el triunfo a Fernando Baeza, del PRI. El candidato del PAN fue Francisco Barrio. En Chihuahua se pusieron en práctica las medidas de “resistencia civil”: bloqueo de puentes internacionales, boicot a empresas propiedad de cómplices del fraude, huelgas de pagos de impuestos y servicios, etcétera.

6 de julio de 1988

Firmado por Rosario Ibarra de Piedra, Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Clouthier, llevado por ellos mismos hasta las manos del secretario de Gobernación Manuel Bartlett, y leído por la Sra. Ibarra de Piedra en un mitin efectuado a eso de las 10 de la noche en la calle de Bucareli, se dio a conocer el “llamado a la legalidad” en el que los tres candidatos presidenciales señalaron:

El anuncio anticipado de una supuesta victoria del partido oficial… mucho antes de que haya culminado el proceso de cómputo y el de calificación, reafirma nuestras sospechas de que se esta configurando un fraude de grandes proporciones que desvirtuaría el sentido de la voluntad ciudadana expresada en las urnas…

En caso de que no se restablezca de modo inequívoco la legalidad del proceso electoral, los candidatos que suscribimos este documento no aceptaríamos los resultados ni reconoceríamos a las autoridades que provinieran de hechos fraudulentos.

A las 17:45 de la tarde de ese mismo día, la Secretaría de Gobernación había informado: Se cayó el sistema.

Julio de 1988

Cuauhtémoc Cárdenas dijo ante sus seguidores, en el Zócalo de la ciudad de México, que si el gobierno consumaba el fraude electoral cometería técnicamente un golpe de Estado para imponer a un gobierno usurpador que carecería de legitimidad, débil ante las presiones internacionales y también frente a los diversos y contradictorios intereses internos. En septiembre, el propio Cárdenas -después de que el Colegio Electoral calificó en favor de Carlos Salinas de Gortari- afirmó en el mismo lugar que el Frente Democrático Nacional obtuvo la votación más alta en la elección presidencial y pidió a Salinas que renunciara como Presidente electo para así abrir el camino a la restauración de la legalidad. El 21 de octubre, Cárdenas publicó su “llamamiento al pueblo mexicano” en el que convoco a la fundación del Partido de la Revolución Democrática. El 28 de noviembre, insistió:

Reitero la demanda de renuncia -o licencia o, en fin, retiro del cargo- de Carlos Salinas, para que abra la posibilidad de legitimar el Poder Ejecutivo, lo que no se dará mientras el lo siga desempeñando y tenga un origen ilegal e ilegítimo.

Noviembre de 1988

El PAN publicó un documento titulado “Compromiso Nacional por la legitimidad y la democracia”. En su parte introduciría, dice:

Dentro de pocos días, como última etapa de un proceso electoral viciado en medida tal que a nadie permite afirmar quien ganó la elección presidencial del 6 de julio pasado, tendrá efecto una nueva ceremonia de toma de posesión de la Presidencia de la República.

Frente a este hecho, el Partido Acción Nacional hace públicas las consideraciones siguientes:

1) La mera formalidad en el traspaso del poder de ningún modo equivale a la legitimidad de origen del nuevo Ejecutivo Federal.

3) El nuevo gobierno sólo conseguirá legitimarse si, desde el primer día de sus funciones, actúa como gobierno de transición que acata el mandato popular de democratización, pluralismo, justicia social y soberanía nacional expresado por medio del voto realmente emitido el 6 de julio, a pesar de todas las irregularidades registradas.

6) Como para Acción Nacional la oposición democrática responsable no es por si misma obstáculo permanente frente a la acción gubernamental, sino que sus funciones tienen un alcance que rebasa los límites partidistas en la búsqueda del bien superior de México, exigimos al gobierno que entrara en funciones el 1o. de diciembre próximo, con el fin de iniciar el proceso de legitimación por ejercicio y la transición a la democracia plena, la discusión pública de los puntos de concertación que se citan, con miras a buscar en el diálogo razonable y respetuoso las mejores soluciones para el pueblo de México.

Firmaron el documento el presidente del PAN Luis H. Alvarez y su secretario general Abel Vicencio Tovar.

Por la recopilación: Carlos Castillo Peraza