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El 30 de abril de 2003, con 92 % de los votos del Senado y 72 % de los de la Cámara de Diputados, el Congreso de México aprobó la creación del Sistema de Protección Social en Salud, cuyo brazo operativo fue el Seguro Popular. El objetivo de este sistema fue ampliar el gasto público en salud para garantizar la cobertura integral de servicios de alta calidad con protección financiera a la población no asalariada. Fue concebido como el primer paso para terminar con la segmentación corporativista del sistema de salud y construir en cambio un sistema universal, con derechos iguales para todos.

Ilustración: Izak Peón

El Seguro Popular se financió preponderantemente con recursos del gobierno federal, complementados por aportaciones estatales y una cuota familiar ajustada por ingresos, de la cual quedaban exentos más del 90 % de los beneficiarios. Hacia 2018 era el seguro público de salud con mayor cobertura, pues protegía a 53.5 millones de afiliados, 98 % de los cuales pertenecían a los tres deciles más bajos de ingreso. Todos ellos contaban con la garantía explícita de acceso a 290 servicios de salud esenciales y 65 intervenciones de alto costo, incluidos los cuidados intensivos neonatales y el tratamiento para todos los cánceres en niños, el VIH/sida, el cáncer cervicouterino y el de mama, el infarto agudo de miocardio, entre muchos otros.

Dentro de los logros del Seguro Popular destacan: 1) la expansión del gasto público en salud; 2) la ampliación de la cobertura de protección social en salud; 3) el fortalecimiento de la oferta de servicios, y 4) la reducción de los gastos catastróficos.

Entre 2000 y 2015, el gasto total en salud como porcentaje del PIB aumentó de 5 a 6 %, gracias sobre todo a la ampliación del gasto público. El presupuesto de la Secretaría de Salud creció casi cuatro veces en términos reales, al pasar de 39 422 a 153 839 millones de pesos constantes.

Gracias a ello, el número de mexicanos con un seguro público de salud pasó de 40 millones en 2000 (41 % de la población) a 102.3 millones en 2018 (81 % de la población).

La mayor disponibilidad de recursos permitió ampliar la infraestructura en salud y mejorar la oferta de servicios. Entre 2000 y 2011 se construyeron quince centros de alta especialidad, más de doscientos hospitales y cerca de dos mil unidades ambulatorias.

Uno de los mayores beneficios del Seguro Popular fue su contribución a la economía familiar, pues protegió a los hogares más vulnerables de los efectos devastadores de un episodio de enfermedad grave. El porcentaje de hogares con gastos catastróficos o empobrecedores por motivos de salud se redujo a menos de la mitad, al pasar de 5.5 % en 2000 a 2.4 % en 2018.

Todos estos cambios influyeron de manera positiva en las condiciones de salud de la población. De hecho, México pudo alcanzar en 2015 casi todas las metas de salud de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, incluidas las relacionadas con la mortalidad en menores de 5 años, la vacunación y los derechos reproductivos.

Estos logros se reconocieron en múltiples evaluaciones realizadas por instituciones nacionales e internacionales, que hicieron del Seguro Popular uno de los programas gubernamentales más extensamente evaluados en la historia de México.

A pesar de estos logros, el actual gobierno decidió desaparecer el Seguro Popular. El 14 de noviembre de 2019, el Congreso de la Unión derogó las reformas que dieciséis años antes habían dado nacimiento al Sistema de Protección Social en Salud. Al mismo tiempo, se creó el Instituto de Salud para el Bienestar, iniciándose así la restauración del sistema corporativista de salud que el Seguro Popular se propuso superar.

 

Julio Frenk
Rector de la Universidad de Miami y exsecretario de Salud de México (2000 - 2006)

 

Un comentario en “Seguro Popular ✘

  1. Excelentes datos del Seguro Popular¡ Miles de personas beneficiadas, lo mas absurdo de lo absurdo es que lo hayan quitado, por favor, se recomienda cautela en estos casos tan sensibles para toda la población necesitada de cuidados de la salud, deseo que pronto muy pronto termine este regimen absurdo y kakfiano ( pobre Kafka) y regrese las posiciones que ya había dictado el Dr Julio Frenk tan atinadas. Es mas que regrese el Dr. Frenk a consolidar todo de nuevo… Ojala sea¡¡