A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

El pasado 27 de mayo,1 el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, participó en la conferencia matutina de López Obrador; en ella abordó la evolución de las compras consolidadas de medicamentos durante el sexenio anterior, encabezadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Denunció la concentración del 80 % del mercado en diez empresas distribuidoras en aquel periodo y la existencia de corrupción y sobreprecios en esas compras —sin demanda hasta ahora—. Se declaró a favor de poner las compras consolidadas para el abasto 2021 en manos de la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS). Estas compras registran a la fecha más de cinco meses de atraso, en medio de un desaseo administrativo que reporta cifras muy lejanas de la realidad que viven los pacientes.

Ilustración: Izak Peón

En los “otros datos” de su relato, Alcocer Varela omitió resultados relevantes del modelo de compras consolidadas anterior. Entre 2013 y 2018:

•  Se adhirieron al sistema de compras consolidadas 55 instituciones de salud.

•  Las instituciones accedieron a precios descontados: al agregar su demanda a la del IMSS, se logró una deflación acumulada de 20.8 %, con un número pequeño de procedimientos de compra.

•  El número de laboratorios participantes creció 14.5 %, de 166 a 190. Los distribuidores (61 en promedio) fueron los responsables de integrar el mayúsculo volumen de piezas y garantizar su distribución en todo el país.

•  Fueron más de 800 claves de medicamentos convocadas en promedio que acumularon el 75 % de las piezas requeridas en todo el sistema de salud: ¡la concentración comienza por la demanda!

•  El volumen de piezas adquiridas creció en 45.6 %.

•  Los contratos de las compras consolidadas se ejercieron, en piezas, 84 % en promedio, según las necesidades de las instituciones.

•  Las claves de medicamentos declaradas “desiertas” (sin oferta o donde los oferentes no cumplieron económica o técnicamente) promediaron 10.7 % en comparación con el total convocado en esos años. En 2018 ocurrió el porcentaje más bajo: 5 %.

•  La mayor eficiencia de las compras consolidadas se logró en 2016 y 2017, según los indicadores de cobertura, gasto per cápita y dispersión de precios, desarrollados por el Instituto Farmacéutico (Inefam),2 al aproximarse al valor ideal de 1, como resultado de la mejora continua en el diseño de las compras bajo una planeación anticipada. En 2018 comienza el deterioro de dichos indicadores. Los años 2019 y 2020 han sido de desabasto e inanición.

Las compras consolidadas del segundo semestre de 2019 y del año 2020, a cargo del actual gobierno federal, se caracterizaron por su mal diseño y desorden:

•  Se inhibió la participación de laboratorios.

•  No hubo participación de distribuidores.

•  La mayor parte de claves quedó desierta.

•  Se registraron 6.3 mil adjudicaciones directas (AA), como nunca antes.

•  Los índices de eficiencia de las compras consolidadas registraron su peor momento: el índice de cobertura en 2020 fue sólo de un tercio, la dispersión de precios creció sustancialmente y el gasto per cápita se estancó.

•  En el primer trimestre de 2021 el desabasto se agudizó, al superar el 40 % en piezas en comparación con el primer trimestre de 2020 y con una inflación de 10.31 %, ante la incertidumbre provocada por los desatinos de la dupla Insabi-UNOPS.

•  Algunas instituciones hicieron compras emergentes para cubrir pocas semanas o meses, otras para el resto del 2021, con probables empalmes con las compras de UNOPS, las cuales apenas podrían cubrir el 45 % del total de piezas solicitadas.3

•  El desabasto de medicamentos y la inanición en salud son evidentes.

 

Enrique Martínez Moreno
Director general del Instituto Farmacéutico (Inefam)


1 Conferencia matutina del jueves 27 de mayo de 2021.

2      Martínez Moreno, E., y Ferreyra López, J. C. “Las compras públicas de medicamentos bajo la lupa”. La metodología de los indicadores de eficiencia de las compras consolidadas se detalla en: Martínez Moreno, y otros. “Las compras consolidadas de medicamentos: ¿una política pública de salud eficiente?”. Revista Legislativa de Estudios Sociales y de Opinión Pública. vol. 9, núm. 18, jul-dic. 2016, pp. 47-103.

3 Martínez Moreno, E., y Ferreyra López, J. C. “En compra masiva de medicamentos, la austeridad mata”.