A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

La reforma de 2019 al artículo 3 constitucional desapareció a la institución que realizaba evaluaciones integrales de los componentes, procesos y resultados del sistema educativo nacional. En sus diecisiete años de existencia, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) logró consolidar una serie de dispositivos para monitorear el sistema, a partir de un ejercicio en constante mejora, siempre sustentado en los avances de la investigación educativa, tanto en México como en el resto del mundo.

Ilustración: Ricardo Figueroa

En su última etapa como organismo con autonomía constitucional (2013-2019), el INEE constituía ya un referente en materia de evaluación e investigación educativas para Latinoamérica. Esto lo llevó, además, a liderar discusiones sobre la mejora de la misma evaluación en educación —incluida la evaluación de aprendizajes y de sus factores asociados—, y en torno a los alcances y retos de las intervenciones desplegadas por el Estado para atender educativamente a diferentes grupos de población en los distintos niveles y modalidades del sistema.

¿Cómo se llegó a ello? En los años noventa, México emprendió nuevas formas de hacer políticas públicas. En ese tiempo, términos como “evaluación”, “transparencia” y “rendición de cuentas” estaban en boga. Aunque a nuestro país llegaba tarde —la evaluación de políticas tuvo su origen en Estados Unidos, durante los años sesenta, con la crisis del Estado de bienestar—, por fin se comenzaba a discutir la necesidad de evaluar y diseñar políticas basadas en evidencia, con la asignación de los siempre escasos recursos públicos a aquellas intervenciones que demostraran su efectividad. En el ámbito educativo también hubo un interés creciente por la evaluación. En esa década, y quizá antes del auge de la evaluación de políticas y programas —que inició con la puesta en marcha del Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa), luego Oportunidades y después Prospera—, toda la región comenzó a considerar la evaluación de aprendizajes como una herramienta indispensable para dar seguimiento a la calidad de la educación.

Con el tiempo, la evaluación educativa se diversificó, especialmente la desarrollada en el INEE, cuyo carácter fue cada vez más integral. Era posible observar —con datos construidos desde la autonomía— los diversos factores y las políticas asociados a la meta última del sistema: el aprendizaje de sus estudiantes. La evaluación que realizaba el INEE también apoyaba el fortalecimiento de capacidades locales, para que las entidades federativas ubicaran sus principales retos y actuaran, con acompañamiento técnico, en consecuencia.

Si bien hoy, en el terreno político mexicano, la palabra “evaluación” se asocia con un ejercicio neoliberal y fútil, lo cierto es que difícilmente puede haber una mejora de la educación si se desconoce la magnitud de sus retos. La evaluación, cierto, no conlleva per se a la solución de los problemas públicos, pero claramente constituye un “termómetro” que ayuda a medir la temperatura del sistema y a pensar en alternativas para no dejarlo desatendido.

Hoy, la evaluación educativa no parece ser parte del engranaje necesario para entender y resolver los problemas educativos desde la autoridad y para muestra un botón: desde la desaparición del INEE no se cuenta con datos sobre los aprendizajes logrados en matemáticas y lenguaje y comunicación, ni sobre el rezago en éstos, en razón de la pandemia de covid-19.

Así, la pérdida de este instituto no pudo darse en un escenario más adverso, marcado por los enormes retos que ya enfrentaba el sistema, y agravados, de manera muy lastimosa, por una emergencia sanitaria. Sin duda, en un mar de tempestad y niebla, hoy navegamos sin brújula.

 

Arcelia Martínez Bordón
Académica de tiempo completo en el Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, además de coordinadora del Faro Educativo

 

Un comentario en “Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) ✘

  1. Hice mi tesis sobre política pública educativa y volver a leer del tema me llena de nostalgia por pensar en el atraso de la evaluación de la educación en México. Gracias por un texto tan útil e ilustrativo. Un abrazo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.