Hace poco más de quince años, Severo Sarduy publicó un ensayo inaugural, titulado "El barroco y el neobarroco" en el ahora imprescindible libro América Latina en su literatura.(1) En él advierte, sin pretender explicarla en términos históricos o ideológicos, la señalada presencia de la estética barroca en algunas manifestaciones artísticas de la cultura hispanoamericana -particularmente literarias y de origen cubano-, y se propone precisar formalmente el concepto "barroco", que ha ampliado su espectro semántico hasta la metáfora generalizada: "la tierra es clásica y el mar es barroco", recuerda José Lezama Lima; "el Popocatépetl es clásico y el Iztaccíhuatl es barroco", creo haberle oído decir a Fernando Benítez.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.