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Hay varias condiciones que es necesario tener claras sobre Tabasco.

Primero, casi toda la planicie del Estado se encuentra a menos de 10 metros sobre el nivel del mar. Hay de hecho zonas que están por debajo del nivel del mar, lo que las hace susceptibles de inundación casi siempre.

Segundo, la cuenca del Río Grijalva, que atraviesa el estado, es una de las más caudalosas del país, capta el agua de casi todo Chiapas, para llegar a Tabasco y desembocar en el Golfo de México.

El incremento en las lluvias en Chiapas y Tabasco incrementa el nivel de las aguas del Grijalva.

El Grijalva se ha utilizado como fuente de energía hidroeléctrica con la construcción de cuatro presas: Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas.

Las presas son administradas por un comité técnico, coordinado por Conagua, en el que participa CFE. La prioridad en la administración del agua y las presas NO es generar energía eléctrica. La prioridad es la seguridad de la gente.

Las presas tienen por norma niveles mínimos y máximos de trabajo. Cuando se está por debajo del mínimo, se debe retener agua para garantizar su funcionalidad. Cuando está por arriba del nivel, por seguridad se tiene que vaciar.

La generación de energía eléctrica por las hidroeléctricas queda sometida siempre a que no se comprometa el nivel mínimo ni el máximo.

Ahora, ¿cómo se opera la generación ahora? Se almacena agua en las horas de demanda mínima y se genera en las horas de máxima demanda.

¿Por qué? Así logras algo importante: recordemos que en las horas de máxima demanda, el costo de la electricidad sube y cuando menos se consume, baja. Si generas a la hora de mayor demanda, la energía que generas se paga mejor, pero además evitas que se le tenga que comprar a generadores más caros. Se beneficia así al dueño de las presas y al consumidor. Si generas constantemente, la energía que entregas tiene menor valor y cuando la demanda sea mayor, se tendrán que usar generadoras más caras. Estas generadoras caras generalmente son platas térmicas o de combustión interna, propiedad de CFE.

Esta forma de administración de las presas, ¿beneficia a los generadores privados?

Ilustración: Víctor Solís

No. De hecho, los que podrían no ser recibidos son los generadores más caros de CFE, pero los privados tienen costos de generación más bajos que las hidroeléctricas de CFE.

Ahora: el hecho de almacenar para generar en alta demanda ¿es la razón de las inundaciones? No, nunca.

Como se dijo antes, la prioridad en el uso de las presas es la seguridad, ahí manda el Comité Nacional de Grandes Presas, donde preside CONAGUA y no CFE.

El problema real de Tabasco son las características que mencionábamos arriba: planicie, poca altura y mucha agua, que además ahora se juntan con el cambio climático que como fenómeno provoca menos lluvias pero más intensas, o sea que llueve lo mismo pero en periodos de tiempo menores. Eso hace que las acumulaciones de agua se den en periodos más cortos y las inundaciones sean mayores y más frecuentes.

Ahora, ¿hay forma de solucionar esto? Probablemente haya forma de mitigar las inundaciones, con obras de infraestructura enormes, como el canal del río en San Antonio, Texas, la obra de contención y control en Nueva Orleans, construido tras el impacto de Katrina o los canales de Ámsterdam. Sin embargo hay que decir que el problema nunca fue, es, ni será de naturaleza eléctrica.

Las presas podrían mitigar en algunos momentos los efectos de las lluvias, siempre que no se les exija por encima de su capacidad. Pero esta capacidad no tiene que ver con la operación hidroeléctrica.

“Turbinar” de manera constante como propone el presidente terminará por encarecer la energía eléctrica y afectar los ingresos de CFE por venta de energía, sin resolver el asunto. Cuando haya lluvias mayores a la capacidad de las presas, igual se tendrán que desfogar y seguirán aportando su parte a las inundaciones.

Cuando vienen lluvias fuertes se tiene que vaciar las presas de forma preventiva, aunque eso signifique pérdida de capacidad de generación de las presas, no se podrá entonces “turbinar” de forma constante. En algunas condiciones, almacenar agua para generar puede evitar inundaciones, cuando esto se da dentro del limite de las presas.

El problema es que se mintió sobre las presas, buscando desacreditar el modelo de despacho eléctrico. Pero el problema se revirtió a quienes lo crearon, que ahora son testigos de la realidad, desde el otro lado.

Nunca fue privilegiar a privados ni es un asunto de venganzas la inundación en Tabasco, sino una consecuencia de la naturaleza (y tal vez como la hemos alterado los humanos). Si alguien puede tener la culpa del agravamiento de esto somos todos, los humanos, como causantes del cambio climático y en ese sentido este gobierno es doblemente responsable al insistir en mantener una política energética basada en hidrocarburos, que exacerba el cambio climático.

Justo por eso, por problemas como los que tiene Tabasco, la tierra del presidente, es por lo que se necesita una política energética moderna, de transición energética. Justo por eso es necesario evitar proyectos que promuevan o prolonguen el uso de hidrocarburos, como Dos Bocas, que terminaría siendo víctima de las afectaciones que esa misma obra causará.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.

 

5 comentarios en “Tabasco y las hidroeléctricas, ¿quién es el culpable?

  1. La mejor explicación que he leído sobre las inundaciones en Tabasco y las continuas opiniones que suscitan. Felicidades al autor y a Plataforma México Clima y Energía.

  2. Como bien se menciona es CONAGUA la que administra las grandes presas, por allí recuerdo que hace algunos meses fueron removidos muchos altos mandos y algunos medios de CONAGUA, por que se dijo que era corruptos, me pregunto si no se habrá perdido pericia técnica para pronosticar de manera mas precisa las lluvias y lo que vemos en Tabasco es la conjunción del peor escenario posible, técnicos nuevos e inexpertos en CONOGUA que hicieron un pésimo cálculo inicial mas las peores lluvias en 50 años y una CFE que sigue las instrucciones de un neófito en el tema con lo es el presidente, en suma una tragedia terrible.

  3. El problema principal que señala el autor es que gran parte de la superficie del Estado de Tabasco se encuentra al nivel medio del mar,poco arriba o poco por debajo. Países como Holanda se encuentran en una situación similar desde hace siglos y le han dado solución a su problema. Pero en vez de acudir a la experiencia de otros países, vamos a buscar soluciones más baratas: regular el flujo de agua en las presas y comprar dragas. Es vuelta a lo mismo, cuatro bocas no se inunda (al rato nos va a decir que se trata de la primera refinería submarina; Texcoco es imposible porque se inunda, cuando la tecnología para evitar ese tipo de inundaciones y construir
    Aeropuertos en terrenos ganados al mar está en pleno desarrollo. Da pena ver todo lo que se puede hacer y no se hace por la necedad de un hombre mayor y su incapacidad para escuchar a sus consejeros. Una gran oportunidad perdida

  4. Creo que la alteración del paisaje en los últimos 50 años merecería un espacio más prominente en el artículo para explicar los exagerados torrentes de agua y lodo en las diferentes cuencas hidrológicas. La rehabilitación de estos paisajes en donde prevalece la ganadería extensiva y los monocultivos puede contribuir no solamente a arrestar la intensidad de los flujos de agua (adaptación al cambio climático) pero también contribuir a reducir emisiones de gases de efecto invernadero (mitigación al CC), es decir, se requiere maximizar la sinergia entre adaptación y mitigación como parte de una estrategia del manejo territorial. Desde luego que una refinería en un pantano no tiene mucho sentido. Estoy de acuerdo con las debilidades del manejo de las presas en el maridaje Conagua y Cfe. Con todo respeto.