El impacto de la pandemia que vivimos nos sitúa en un escenario complicado por tres razones: el índice de contagio elevado, la prevalencia de casos asintomáticos y la falta de una vacuna. Así que hasta no tener medicamento para tratarlo o evitarlo, las conductas y dinámicas sociales a las que estamos acostumbrados tendrán que modificarse y adaptarse a las medidas no farmacológicas necesarias.

Con más de 2.4 millones de casos en el mundo y más de 165 000 muertes en sólo tres meses,1 es fundamental entender cómo se transmite el virus para poner en marcha las políticas de contención y mitigación más adecuadas. El R0 (número básico de reproducción efectiva, la cifra que define el número de casos secundarios generados por un caso primario) del virus SARS-CoV-2, sin la puesta en marcha de medidas específicas, se calcula entre 2.5 y 3.5. Es decir, una persona contagiada puede contagiar a tres personas y ésas a su vez a otras tres cada una, y así sucesivamente.2

Ilustración: Patricio Betteo

Existe evidencia de que la higiene y el distanciamiento social son las medidas no farmacológicas más relevantes en las que la comunidad puede participar para contener el virus. Si se reduce el contacto entre personas en una población determinada, disminuye la tasa de reproducción del virus que causa la epidemia.3 Tras fuertes medidas de distanciamiento social en algunos países, el R0 disminuyó hasta 1; a un punto en que la pandemia no crece, siempre y cuando no se relajen las medidas de distanciamiento social.4 Wuhan, por su parte, mostró que el distanciamiento social extremo logra aplanar la curva de contagio en algunas semanas.

El distanciamiento social generalizado es importante en esta pandemia porque los síntomas pueden tardar hasta catorce días en aparecer y un alto número de casos son asintomáticos.5 Se trata de sujetos difícil de identificar como enfermos sin prueba de detección, pero capaces de contagiar a otros. Un estudio realizado con datos de once países de Europa señala que el SARS-CoV-2 es mucho más prevalente de lo que se pensaba. En un cálculo retrospectivo a partir del total de muertes registradas, dicha investigación habla de un mínimo de doce millones de casos sólo en esos once países europeos, que oficialmente registraban el 3 % de esa cantidad al momento de su publicación.6 Otros estudios que sugieren que el 79 % de los casos documentados en China provienen de casos no documentados, es decir, que no fueron identificados y continuaron propagando el virus.7

Por otra parte, la llegada del virus y la etapa de contagio varía entre zonas de un mismo país. La intensidad del distanciamiento social debería darse según la etapa de la enfermedad en la que se encuentra cada una. Aplicar pruebas de detección tempranas contribuye a regionalizar medidas con exactitud y disminuir riesgos.

En países como México la falta de pruebas y muestreo por estado han hecho que el distanciamiento social sea genérico (México sólo ha realizado 384 pruebas por millón de habitantes, contra 22 436 en Italia o 20 629 en Alemania).8 Esto, además de la afectación económica temprana que supone por el cierre de industrias y negocios, también causa que las personas se cansen del confinamiento y lo relajen justo cuando el pico de contagio podría estar en el punto más alto para su región.9

Dadas las características del SARS-CoV-2, las medidas de distanciamiento social juegan un papel esencial en la desaceleración y reducción del contagio en la comunidad. En nuestro país la situación precaria y de pobreza en la que viven cuatro de cada diez mexicanos10 hace que no todos puedan quedarse en casa y que difícilmente puedan respetar la sana distancia recomendada en sus trayectos y labores, por lo que es necesario establecer medidas de apoyo a este sector. También se requiere establecer un eje de atención a la salud mental y para evitar la violencia familiar y de género, que incrementan por el confinamiento. Finalmente, con estas medidas y si se toman las debidas precauciones, se busca maximizar el bien común y la solidaridad por encima del bien individual. Las medidas de distanciamiento social han llegado para quedarse, al menos de forma periódica, hasta que exista una vacuna. ¿Podremos decir lo mismo de la solidaridad?

 

Eunice Rendón
Doctora en políticas públicas por Sciences-Po París y cuenta con estudios de posgrado en Ética Médica y Psicosocial por la Universidad de Chile.


1 Adam, David. “Special report: The simulations driving the world’s response to COVID-19”, Nature, 2 de abril de 2020. Disponible en: https://www.nature.com/articles/d41586-020-01003-6.

2 Zhang, J.; Litvinova, M.; Liang, Y.; Wang, Y.; Wang, W., Zhao, S., et al. “Age profile of susceptibility, mixing, and social distancing shape the dynamics of the novel coronavirus disease 2019 outbreak in China”, medRxiv, 2020.

3 Adam, David, ibid.

4 Mizumoto, K.; Kagaya, K.; Zarebski, A., y Chowell, G. “Estimating the asymptomatic proportion of coronavirus disease 2019 (COVID-19) cases on board the Diamond Princess cruise ship, Yokohama, Japan, 2020”, Eurosurveillance 25, 10, 12 de marzo de 2020. Disponible en: https://www.eurosurveillance.org/content/10.2807/1560-7917.ES.2020.25.10.2000180.

5 Elsland van, S. L., y O’Hare, R. “COVID-19: Imperial researchers model likely impact of public health measures”, 17 de marzo de 2020. Disponible en: https://www.imperial.ac.uk/news/196234/covid-19-imperial-researchers-model-likely-impact/

6 Ruiyun Li, et al. Substantial undocumented infection facilitates the rapid dissemination of novel coronavirus (SARS-CoV2). Disponible en: https://science.sciencemag.org/content/early/2020/03/24/science.abb3221.

7 Gonzalez, M. C.; Hidalgo C. A., y Barabasi, A-L. “Understanding individual human mobility patterns”. Nature. 453.7196, 2008, pp. 779-782.

8 Coneval. Disponible en: https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx.

9 Gonzalez, Marta C.; Hidalgo, Cesar A., y Barabasi, Albert-Laszlo. Ibid., pp. 779-782.

10 Coneval. Disponible en: https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx.

 

Un comentario en “El distanciamiento social llegó para quedarse

  1. Hasta que veo un comentario con buenas fuentes, es decir, artículos científicos, y no sacados de la manga