En un tiempo, quizás no muy lejano, los científicos sabrán el origen preciso del COVID-19. Mientras tanto, inmersos en el Antropoceno, esbozar hipótesis es adecuado. El Antropoceno, en síntesis, es la época geológica actual debida a los cambios, cada vez más significativos, producidos por las actividades humanas sobre los ecosistemas terrestres. En el siglo XIX, Antonio Stoppani habló de un nueva era geológica derivada de las acciones de nuestra especie. La denominó Antropozoico. Stoppani falleció en 1891. La comunidad científica ignoró sus advertencias.

En 2002, Paul Crutzen, químico holandés y premio Nobel de química, introdujo el término Antropoceno basándose en sus investigaciones sobre los cambios en la composición de la atmósfera secundarios a las labores humanas y advirtió acerca de las consecuencias por las alteraciones de la capa de ozono. Dichos cambios, afirmó Crutzen, presagiaban una nueva etapa en la vida de la Tierra.

Ilustración: Patricio Betteo

Imposible saber cuál es la “capacidad máxima” de habitantes en la Tierra, es decir, cuántos seres humanos pueden vivir sin destruirla. La cuestión no es retórica. Merece estudiarse, merece la pregunta: ¿es suficiente la capacidad de la Tierra para albergar, dotar de agua, aire y alimentos a más de 7500 millones de habitantes? Seis realidades para ilustrar el impacto de nuestras actividades sobre el planeta:

1. El 38 % de la tierra libre de hielo del planeta está dedicada a la agricultura. Los cultivos de maíz, trigo y soya arrasaron con bosques tropicales y praderas. En el mismo contexto, se requieren 15 000 litros de agua para generar un kilogramo de carne de ganado vacuno.

2. En Europa, Estados Unidos y Canadá han desaparecido la mitad de las aves. En los últimos 50 años hay 3000 millones menos de pájaros en Norteamérica.

3. En los últimos años el 80 % de los insectos ha desaparecido de la Tierra. Si no se modifican las causas en cien años no habrá insectos.

4. El calentamiento global es responsable de la disminución de hielo glaciar. Desde 1961 se han perdido 10 billones de toneladas; el nivel del mar se ha elevado 27 milímetros.

5. El cemento no sólo ha desplazado animales y destruido a la naturaleza. La elaboración de cemento produce más bióxido de carbono que todos los camiones del mundo.

6. Más del 80 % de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o en el mar sin ningún tratamiento.

Afirmar que las alteraciones señaladas son el origen del nuevo coronavirus es incorrecto. En cambio, afirmar que el ser humano es el lobo de la Tierra —plagio sin permiso a Plauto, “el hombre es el lobo del hombre”— es correcto. Learning to Die in the Anthropocene. Reflections on the end of a Civilization, de Roy Scranton (City Lights Books, San Francisco, 2015) es un pequeño libro con incontables admoniciones, tal y como lo refleja el subtítulo, “Reflexiones acerca del final de la civilización”. Destaco una: “El incremento en la temperatura global, los cambios en la precipitación de las lluvias, el aumento en el nivel de los mares y en la temperatura intensificarán la inestabilidad global e incrementarán el hambre, la pobreza y los conflictos. Habrá escasez de alimentos y de agua, aparecerán nuevas pandemias, aumentarán las disputas entre refugiados y habrá nuevos desastres naturales”.

Urge redefinir quiénes somos, qué podemos hacer y qué debemos hacer. Fundar un nuevo humanismo basado en valores ancestrales, i. e., compasión, ética, lealtad y justicia es necesario. Van Rensselaer Potter II, uno de los padres de la bioética, definió con claridad su necesidad: “La humanidad necesita urgentemente una nueva sabiduría que le proporcione el ‘conocimiento de cómo usar el conocimiento’ para la supervivencia del hombre y la mejoría de su calidad de vida”. Potter consideraba que la bioética era la ciencia de la supervivencia. Tenía y tiene razón.

Los destrozos producidos por el ser humano sobre su casa, la Tierra, no son gratuitos. Romper los delicados, finos, admirables y precisos balances de la naturaleza ha sido un error. La Tierra y la naturaleza saben más, mucho más que la especie humana.

28 de marzo de 2020

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

 

29 comentarios en “La humanidad como pandemia

  1. Inteligente, interesante y expuesto magistralmente. Abrir mentes es todo un reto
    Saludos

  2. Mil gracias Lis, gracias por el comentario. Lo aprecio.
    Saludos,
    Arnoldo Kraus

  3. Sería bueno añadir que hay una especie “humana” en particular, que es la principal causante de todo el daño al planeta y quizas hasta al universo. Esta especie es la plaga política que pudre y devasta todo lo que toca. Ellos son el virus y la pandemia en persona.

    • Einbeck:
      Concuerdo. Cito: “El ser humano es le cáncer de la Tierra (Aldo Leopold): lo dijo hace, más o menos 70 años. Y si: Homo homini lupus.
      Saludos, gracias,
      Arnoldo

  4. Gracias Dr. Kraus, una descripción precisa del origen de nuestros males sociales y ambientales a nivel global. La educación del futuro cercano durante y después del COVID (0 a 6 años en casa), me queda claro que debe ser basada en la bioética. El reto: los padres con hijos de cero a doce años ¿como motivarlos a entender lo que bien acaba usted de escribir? Excelente artículo.

    • Gracias Eduardo, concuerdo con tu comentario.
      Dos ideas simples:
      1. La ética se absorbe en casa. De preferencia, ética laica. Los niños/niñas comprenden “todo”.
      2. Yo he estado insistiendo en que la materia Ética se debería impartir en la escuela desde la primaria y hasta el doctorado. Hay escuelas y profesores susceptibles que desean modificar un tanto los planes de estudio. Hablemos.
      Gracias,
      Arnoldo kraus

  5. Muy ilustrativo este artículo, en la línea de compromiso característica del maestro Arnoldo Kraus. Hay que leer sus libros también, a mí me gusta particularmente “Cuando la muerte se aproxima” (Almadía, México, 2011) y “Una receta para no morir” (Alfaguara, México, 2010).

    • Mil gracias Luis, eres muy amable, aprecio tus comentarios.
      Saludos afectuosos,
      Arnoldo Kraus

  6. El fin de la raza humana será a consecuencia de una bacteria creada por del devenir de tanto experimento o cambio biológico de nuestro planeta

    • Raúl:
      Pues suena crudo tu comentario acerca del fin de la raza humana, pero, desdeñarlo, obviarlo, sería erróneo.
      Mil gracias,
      Arnoldo Kraus

  7. Hola Arnoldo. Excelente artículo como todo lo que publicas. En zonas turísticas como Cancun y la Rivera Maya se acusa a los inversionistas de dañar la ecología cierto se hace por interés económico que como Buena consecuencia Crea empleos y mitiga la pobreza de otros estados del país; un cocodrilo salvado en Can Cun probablemente signifique dos o tres posibles trabajadores en Yucatán o Chiapas que moriran de hambre.
    El problema ecológico tiene un subyacente demográfico…

    • Querido Miguel:
      !Me da gusto encontrarte después de tanto tiempo! Concuerdo, por supuesto, con lo que dices. Como en todo, el problema es lograr el balance adecuado, en este caso, diría, ser socio de la Naturaleza, no enemigo. Se puede y se debe: pensar no en hoy, en mañana. Seguro estarás de acuerdo conmigo: en muchos casos no se respeta a la Naturaleza, se utiliza hoy sin pensar en el futuro.
      Gran abrazo,
      Arnoldo

  8. Excelente articulo. Lupus homo Lupus– Hobbes —
    estoy convencida hasta la medula, que es deber de los Educadores impartir Civismo, pero desde el Kinder, para acabar de moldear las estructuras del infante, y continuar de por vida con la Ética, aplicada en todos los ámbitos de nuestra vida. Le comento que se encuentra mucha resistencia al respecto de parte de las autoridades universitarias. Estudie Filosofía, y aquí en mi estado los Rectores en turno, cerraron la Escuela desde hace mas de 20 años¡ increíble¡ vivo en Saltillo Coahuila

    • María:
      Es una pena terrible lo que cuentas, sucede en todo el mundo, lo cual no es ningún consuelo: filosofía, civismo, ética, sociología… no valen, no sirven: eso piensan las autoridades políticas, empresariales, etcétera. En México, en la época de Fox, se quitaron del programa esas materias.
      Gracias por tu interés,
      Arnoldo Kraus

  9. Excelente artículo, tenemos que recuperar la práctica en valores ancestrales, de igual manera nuestros hábitos, tenemos que pensar en la tierra como la casa común como el Papa, tenemos que revisar nuestra racionalidad científico-tecnológica, Trento a una sabiduría popular.

    • Gracias José Luis,
      Concuerdo contigo, los valores ancestrales, así como lo hacen las comunidades menos contaminadas por la “modernidad”, respetan la vida de la Tierra: Occidente lo hace poco.
      Saludos,
      Arnoldo Kraus

  10. Gracias por la reflexión. Tomar decisiones. Valorar . Primero valorar y eso nos hará tomar decisiones. Quizá no sea tarde todavía.

    • Gracias Patricia, gracias: !Sí!, pensemos que no es tarde. El reto es unir voces, exigir, reclamar.
      Saludos afectuosos,
      Arnoldo Kraus

  11. Querido Miguel:
    !Me da gusto encontrarte después de tanto tiempo! Concuerdo, por supuesto, con lo que dices. Como en todo, el problema es lograr el balance adecuado, en este caso, diría, ser socio de la Naturaleza, no enemigo. Se puede y se debe: pensar no en hoy, en mañana. Seguro estarás de acuerdo conmigo: en muchos casos no se respeta a la Naturaleza, se utiliza hoy sin pensar en el futuro.
    Gran abrazo,
    Arnoldo

  12. Estimado Dr. Kraus. Hará unos diez años, leí que la humanidad tenía 50% de posibilidades de desaparecer en los próximos 50 años. Se lo comenté a mi querido e inteligente tío y él me contestó “Hay que encontrar el otro 50% a como de lugar” tenía razón. Yo creo que no tenemos remedio ¡Somos demasiados! Demasiados millones dirigidos por políticos y religiosos abusivos e irresponsables hasta lo inverosímil. Con mil millones de habitantes evolucionados y repartidos estratégicamente, la Tierra se compondría. Pero sobramos 6.5 mil millones. Es mucho. Cada vez me sorprende menos la cantidad de científicos amordazados. Somos una raza fea. “Habiendo tantos planetas por qué me tocó nacer en este…?” (Quino). Un saludo afectuoso.

    • Beatriz H:
      Los números que citas son apabullantes, por cantidad y realidad. Asimismo, el número de académicos amordazados produce nausea: En mis sueños, pensé. los rectores de las grandes universidades de EEUU deberían poner un alto a Trump. Todos juntos. Cero. El tío y Quino tienen razón -en presente. Lo mismo la frase siguiente: “Donde hay poca justicia peligra quien tiene razón”, olvidé quién lo dijo, ¿lo buscamos?, perdón…
      Mil gracias por el comentario.
      Saludos,
      Arnoldo Kraus

  13. Estimado Dr. A. Kraus, Francisco de Quevedo fue el autor de la frase que usted cita y que, en definitiva, siempre ha estado vigente. Santiago Genovés decía que si algún Filósofo griego viniera del pasado a pasearse por cualquier capital mundial, vería muchísimos cambios en la vida diaria del hombre (coche, computadoras, satélites, etc) pero en el Hombre, ni uno. Y, al revés, la agradecida soy yo por su comentario a mi comentario sobre su artículo. Un abrazo.

  14. Gracias Beatriz,
    Claro, el gran Francisco de Quevedo… Me encanta lo que escribes sobre Genovés y su concepción de la humanidad: la firmo.
    De nuevo, gracias por tu interés: nutre.
    Saludos afectuosos,
    Arnoldo Kraus

  15. Que la gratitud de aquellos a quien les gusta aprender le de un apretón de manos. Uno de los pocos días que celebran con justicia al homenajeado.

  16. Me gustaría leer una opinión sobre la probabilidad de mutación del virus y del impacto en el posible fin de la civilización. Me parece tema de película de ciencia ficción pero creo muchas cosas que vivimos en la actualidad sólo las veíamos en las películas. Saludos.

  17. Gracias Fernando:
    Complicada idea la del ecofascismo, ¿nos aportas tus ideas anti fachas y constructoras de un orden mundial en pro de la Tierra?
    Gracias,
    Arnoldo

  18. Gracias Fernando:
    Complicada idea la del ecofascismo, ¿nos aportas tus ideas anti fachas y constructoras de un orden mundial en pro de la Tierra?
    Gracias,
    Arnoldo