Los últimos rebeldes

Dibujos de Ahumada

La palabra juventud oculta una pluralidad atravesada desigualmente por contradicciones de clase. La modernización mexicana conforma la idea de juventud como una etapa vital de preparación para asumir el papel de padre y trabajador responsable. Antes del 68 la imagen del joven fue la del estudiante de clase media que negaba la presencia de otros jóvenes distintos: Los olvidados, los marginales que pasarían rápidamente a la vida adulta incorporándose, por necesidad, al trabajo asalariado. La emergencia de las bandas puso en duda el modelo tradicional del joven: ya no es el que será oficialmente adulto, sino el que se opondrá a esa idea para diferenciarse. Este nuevo joven reclama un espacio propio habitado por sus iguales, dando vida a una ambigua imagen rebelde en la que se reconocen muchos inconformes. En las bandas juveniles es posible distinguir dos extremos: una parte pasiva, reproductora; y otra activa, creadora de un hacer diferente. Las minorías activas son generadoras de la búsqueda de opciones que impulsan la necesidad de agruparse, de levantar una resistencia a un estilo de vida que rechazan. Sus expresiones culturales son recicladas y vendidas a los jóvenes pasivos de todas las clases, que son quienes adoptan las imágenes que les ofrecen sin ir más allá de esas falsas necesidades.

La sociedad crea y rechaza a sus propios Frankensteins, pero utiliza la imagen a su conveniencia. Las bandas irrumpen en la vida nacional como una provocación, desencadenando un ciclo de procedimientos institucionalizados de represión que al final pueden concluir con la recuperación de los descarriados. El joven se vuelve estrella de cine y rockanrolero; en torno a su imagen se promueve una moda, haciendo de lo que fue una necesidad de los grupos juveniles una nueva tendencia a la uniformidad y al consumo. Hay un círculo vicioso donde la banda se renueva generacionalmente: cada una, en su momento, agota su impugnación al ritmo de la moda.

Su rebeldía, entonces, en gran parte es actuación imaginaria que vuelve insustanciales los conflictos sociales y generacionales hasta completar el paso a la vida adulta.

Los jóvenes del pasado son los que ahora nos atacan nos dicen “no se vistan así”, “no sean así”, o sea que antes la gente atacaba a Elvis Presley ¿no? y ahora llevan su música, son los mismos que antes eran rebeldes y ahora nos atacan a nosotros. Cada quien, o sea que los adultos vivieron su vida ¿no? y si no la hicieron que quién sabe por qué, porque tal vez no los dejaron ser en su tiempo ¿no? Los adultos sólo piensan en trabajar y ¿cómo te diré? nomás trabajar y estudiar, casarse, tener hijos y ya estuvo. Nosotros ya sobres lo que ha habido antes, dos tres generaciones que quieren libertad, ser como uno quiere, que ya no haya tantas injusticias y todo. Pero a las otras generaciones la sociedad las ha convertido en niños buenos ¿no? y nosotros pensamos que esta vez no va a ser lo mismo, que esta vez sí la vamos hacer de pedo, atacando a la sociedad en donde más le duela.

VERDUGOS

JUVENTUD EN CRISIS

Emergentes nacidos en tiempos difíciles, las bandas, las nuevas generaciones de las clases populares no son un fenómeno coyuntural ni están al margen: son un producto de la crisis y sus manifestaciones reflejan problemas estructurales. El desempleo anula sus posibilidades de proletarización y, por ende, de adultización. No hay empleos suficientes para la demanda de la masa juvenil, enfrentada a la dificultad de constituir la nueva fuerza de trabajo. El profundo desfase que existe entre el sistema educativo y el aparato productivo desvanece las expectativas escolares. El rechazo de muchos jóvenes a la escuela y al trabajo es una negación que revela, sin saberlo, el desgaste del proceso que da origen a la juventud como etapa formativa de los individuos.

No nos gusta la escuela íja, ja! Pues porque no, no va con nuestra categoría ¿verdad? No nos gusta estudiar ni madres.

SALVAJES

No encontrar una vacante empuja a los jóvenes a un vacío que llenan juntándose en la banda. Multitud de grupos invaden las calles sin llegar al lugar que alguna vez les prometieron y que cada vez es menos suyo.

Pss… es que a unos ya no les gusta estudiar, no pus eso piensan ¿no? ¿para qué estudiamos? O unos dicen: íNel! ¿para qué nos va a servir? o porque en sus casas no les pueden dar lo necesario para que puedan estudiar. O sea, aquí la mayoría de los chavos ya no estudian. Ya chafeó, ya casi nadie va a la escuela ni a trabajar. Además ya casi ni hay chance en las escuelas, nos rechazan, luego nos hacen otro examen y ya no pueden entrar porque eres rechazado, dicen que ya no hay lugar.

NAZIS

LAS BANDAS DE SANTAFAS

El área metropolitana de la ciudad de México alcanza en 1980 no sólo el primer lugar entre las megalópolis del mundo capitalista subdesarrollado, también es la que tiene mayor número de jóvenes. Tan sólo en el Distrito Federal, el X Censo entrega la cifra de tres y medio millones entre los 12 y los 29 años, de los cuales más de la mitad son considerados económicamente inactivos. Santa Fe es una zona popular al poniente de la ciudad de México que cobró notoriedad después de la alarma que desataron Los Panchitos en 1981. Aquí, como en muchos otros barrios, la banda nació de la miseria. La unidad de estos jóvenes empieza en sus conflictos, en la necesidad social que los agrupa frente a los otros. Los jóvenes-banda tienen edades que van de los 12 a los 22 años, y cada vez se amplía más. La mayoría son masculinas o mixtas, y algunas son exclusivamente de mujeres. En general, se ven a sí mismos como una agrupación juvenil de un determinado territorio que se defiende colectivamente.

En la heterogeneidad de los jóvenes que componen las bandas están los desocupados, los estudiantes y los trabajadores. En Santa Fe más de la mitad dicen estudiar la secundaria o carreras técnicas, pero existe un gran escepticismo hacia los beneficios de la escolaridad, muchos son reacios a incorporarse a la escuela; y así como la sociedad los margina hay quienes excluyen de la banda a los “estudiosos”, que van a la escuela obligados por sus padres.

Por su bien ¿no? piensan superarse quieren ser ingenieros íja, ja! En esta colonia si uno va a la escuela los demás dicen: no, pus este cuate íchale! bien decente íno lo queremos aquí!

GABACHOS

Los que estudian dicen hacerlo por las mismas razones que sostienen tradicionalmente los adultos: para superarse, mejorar, obtener un mejor empleo. En las secundarias oficiales ingresan muchos jóvenes que forman parte de bandas, lo que les acarrea múltiples problemas disciplinarios que propician su deserción.

Nos regresan, nos dicen: “íno, aquí no queremos Panchitos, tienen que venir con su pantalón bien !” En la 232 te mandan desentubar tu pantalón. En la 231 te llevan a la dirección y ahí mismo hacen que te lo desentubes. Se burlan los maestros cuando van peinados así, o si no te mandan con las de Belleza. En la 77 cuando traías el pelo largo te mandaban a Belleza para que te lo cortaran las alumnas que están empezando.

BRITANICOS

El desempleo los agrupa: al preguntarles su ocupación sólo una cuarta parte de ellos dijo que trabajaba, la mayoría de ayudantes en diversos oficios manuales, como mecánica, hojalatería y herrería; otros laboran en el tiradero de Santa Fe o como empleados en pequeños comercios. Los que no consiguen trabajo resienten las restricciones por no reunir los múltiples requisitos exigidos por los empleadores: certificados de escolaridad, cartilla del servicio militar, antecedentes no penales, cartas de recomendación. Por ser menores de edad y no tener experiencia laboral ni “buena presentación”, el reiterado rechazo a sus solicitudes los arroja al subempleo y al ocio forzado. Otra cuarta parte de los jóvenes-banda dicen dedicarse a “güevonear”, “cotorrear”, “aplanacalles” o bien a “andar de culero” y “talonear”. Ven el trabajo como una obligación ingrata, es “el camello”, una actividad alienante y que no esta de acuerdo con su estilo de vida, es asunto de los adultos o de los jóvenes “decentes”. Lo suyo es una pretensión de libertad temporal, mientras puedan seguir siendo banda.

íNel, pus que trabajen los casados!

íja, ja! Hay dos tipos de camello:

ir a atracar y ir acá. La neta si el

trabajo fuera fácil nadie anduviera

de ratero.

NEGROS PUNK

A estos jóvenes se les ve generalmente como portadores del mal y de la violencia. Se les señala como culpables del caos social, ocultando las condiciones de las que proceden y la violencia que se ejerce contra ellos. Si roban se les considera el origen mismo del robo y, como respuesta desde la lógica delincuencial, su aislamiento es la encarcelación del mal.

¿REBELDES IMAGINARIOS?

En la trama de los hechos que le da vida a la banda hay una perspectiva más gratificante y vital: el deseo de un espacio de hermandad idealizada entre jóvenes con problemas comunes. En la segregación, la banda es el lugar de la identificación, un espacio de realizaciones que se opone a la red social que los margina y reprime.

Juntarse dos tres cabrones locos acá es una banda, es como comprenderse la juventud, los chavos acá, ya que no los comprenden los padres, uno busca un escape con los cuates.

PISTOLS

En primera instancia, la familia dañada muchas veces en el centro nervioso de la institucionalidad, es la depositaria de la responsabilidad sobre los hijos, de asignarles un lugar con sus normas y valores. Así, los primeros conflictos del joven se identifican con sus padres: la lucha por el poder se manifiesta a través de las relaciones familiares.

Muchas veces nos confunden con drogadictos, nos tratan como Panchitos, somos la oveja negra de nuestras familias. Nos toman como lo más bajo.

BRITANICOS

El joven que antes llevaba una relación subordinada y dependiente de su familia y la sociedad conoce abruptamente la posibilidad de romper con la simbiosis. “Desmadrarse” quiere decir encontrar un lugar desde el que el joven empieza a reconocerse. El chavo sale a la calle a buscar a otros que, como el, vienen de conflictos familiares, escolares y ausencia de oportunidades laborales. Ante la necesidad de plantearse problemas juveniles que les interesan se unen y protegen.

Se juntan de todas edades, de 14 años pa’rriba, también hasta de 22, sólo los casados ya no. Todos llegan aquí. Los que no trabajan ya están allí esperando, luego llegan los que trabajan, empiezan a platicar, supongamos, el domingo qué hay que hacer y todo eso, ahí entre todos los pensamos.

DANGEROUS

Los nombres de las bandas son el santo y seña con el que se identifican, principalmente provienen de múltiples fuentes socioculturales, de la moda del rock y de las películas sobre bandas: Sex Pistols, Scorpions, Dangerous, Warriors. Muchas veces el nombre tiende a revertir las imágenes con que se les conoce: son los inmaduros “Nenes”, los “Lakras”, un ejército de “Pitufox”. Hay una búsqueda incansable por diferenciarse de papeles asignados; ser “Chicos malos”, “salvajes” contra los domesticados, “verdugos” y no víctimas. De este modo, los “Nazis” no asumen una ideología, sino la voluntad de parecerse a los “malos” de la historia. Las bandas dan constancia de su existencia pintando su nombre en las paredes: “Las bardas son el medio y el spray nuestra voz.” Las pintas son de gran efectividad, allí marcan territorios, concertan alianzas y desatan pugnas.

Más que nada para comunicaciones y también para molestar un poco a la gente que está acostumbrada a ver todo igual ¿no? o sea, nosotros pintamos y la gente se molesta y es una forma de protesta. La gente se impacta, quizás por ver todo pintado y, o sea, ya es ir en contra de lo establecido ver una casa pintada y que nosotros lleguemos a pintarla. Y también porque nuestras letras llevan un mensaje ¿no? El logotipo que dice “SEX CAPADORAS PUNK”, cuenta que son unas chavas que ya están cansadas de que las tomen como objetos sexuales ¿no? con su nombre lo dicen todo ¿no? o sea que el nombre de las diferentes bandas dice algo.

VERDUGOS: “NO HAY FUTURO”

Copetes rockanroleros, chamarras negras y de cuero repletas de botones, pantalones entubados y tenis rotos son el distintivo esencial de las bandas. Para muchos de ellos no se trata más que de las señales de la moda punk, pero la apropiación implica una reelaboración de acuerdo con la situación que viven. Son rebeldes porque así se ven. El aspecto marca también una serie de desigualdades sociales que se recubren con la distinción simbólica entre la banda y los otros jóvenes y adultos “decentes”.

A unos les gusta vestirse así porque piensan que se ven muy malos; porque se supone que son de otro… ¿Cómo te diré? son de otra clase, de otro barrio. Entonces para diferenciarse ya sabes que siempre los más pobretones. Se visten acá malos y los más ricachones pus no, se visten más decentes ¿no?.

NAZIS

LA LEY DE LA CALLE

En la banda todos son iguales, el espacio es el mismo para cada uno de ellos, y si hay alguien que manda implica diferencias, por eso muchos rechazan los liderazgos autorizados de la pandilla. El valor de la igualdad se reivindica como la contraparte natural de las desigualdades cotidianas.

Aquí todos somos iguales. A la vez todos somos machines y todos somos culeros. Aquí no hay jefes, aquí todos mueven a todos, todos se mueven solos, todos contra todos. Unos dicen una cosa, otros dicen otra, pero nadie en especial que diga: vamos a hacer esto.

NENES

El número de integrantes de las bandas varía, según el tiempo y el lugar. Cotidianamente se encuentran en sus barrios grupos que apenas rebasan la decena; pero los fines de semana y en ocasiones especiales, -tocadas de rock-, los agarrones entre bandas llegan a sumar cientos, que llegan de distintas colonias.

Pertenecer a la banda significa estar en un frente donde siempre hay quien quiere dominar pero que generalmente se consuma en los “agarrones” con otros grupos que, como ella, están en constante lucha buscando un espacio propio y defendiendo su terreno. El enfrentamiento de las bandas es la imagen de una pelea contra el espejo: cada quien quiere afirmarse anulando a los otros que son iguales.

Porque se quieren pasar de lanzas. Algunos quieren dominar a otros y esos no se dejan. Aquí no hay nadie que domine, cada quien domina, cada quien hace lo que quiere. Cada quien sabe mover y sabe qué tranzas en su territorio. Como dicen: el león reina en su selva, así que cada quien sus punks. Cada quien se reina a sí mismo, nadie se gobierna. Pus porque quieren verse muy acá ¿no? que nosotros movemos acá y movemos pa’llá y que acá y pos ínel! cada quien mueve en su territorio ¿no? Hay algunos gandallas que se pasan de listos, por ejemplo ven a uno solo y dicen “es acá de tal banda” y llegan y los agandallan a quien sea. Por eso dicen: cuando andes en banda te va a tocar agandallar y cuando andes solo te van a agandallar a ti.

FZ5000/ GUERREROS 666

Cuando se les pregunta a los chavos banda por sus problemas hay un abrumador consenso en las respuestas: la policía y las “razzias”, que en la mayoría de los casos consideran injustificadas. En muchas ocasiones los propios vecinos, padres de familia y comerciantes alarmados solicitan las redadas. El policía es, entonces, una de las figuras de autoridad más inmediatas para los jóvenes ya que representa al gobierno, es “La Ley”, no sólo el encargado de ejecutarla. Así, una “Ley” degradada contribuye a aumentar los problemas. 

Ahí está, es igual como ahorita, ya viste cómo nos llegan, si no hubieran estado ahorita ustedes nos cargan aunque tuviéramos credencial. Si no estuvieran ustedes pa’rriba y putazos y a ver, ya subiendo ya te chingaste porque te chingaste. Y es que hay muchos que por evitar que lo agarren a uno se echan a correr y es cuando uno ya se empieza a dar cuenta de que pus ¿por qué se va a echar a correr en contra acá? ¿nomás por los policías? íNel! íentonces hay que enfrentarse también a ellos! Si tú te das cuenta, vas a cualquier parte, preguntas y en ningún lado quieren a la ley, por lo mismo. P.

Muchos chavos se enfrentan a “La ley policiaca” violentamente. Se trata de un cambio de autoridad: Ahora “La Banda es la Ley”. El chavo que pelea contra otras que son de su misma clase porque no parecen ser como él renueva el mecanismo que la sociedad les aplica excluyéndolos. Entonces él hace lo propio con los “Break dancers”, los “Tíbiris” y otras bandas, a quienes ve como enemigos sin pensar que son producto de la misma estructura, con lo que impiden una respuesta unificada de los jóvenes.

A mi manera de ver que otras bandas son mas mierdas, porque a esos güevones nomás les interesa robar y hacer desmadre y romperse la madre con otros. Robar a los mismos barrios no va ¿no? sino robar a los que tienen. Esos güeyes no entienden bien ¿cómo te diré? lo que es el pedo, lo que es la injusticia ¿no? A ellos nomás les interesa robar, drogarse, golpearse, ¿no? y nosotros somos diferentes, hay varias bandas que ya piensan así, que hay que organizarnos para hacerla de pedo íya basta de estarnos acabando unos con otros!  F.

BANDA DE BANDAS: HACIA LA ORGANIZACIÓN JUVENIL

La novedad en Santa Fe es que los jóvenes más activos son capaces de generar un proceso de organización, el Consejo Popular Juvenil, en el cual se unen con la idea de crear un movimiento. Lo político, negado por representaciones delicuenciales, ahora se vuelve perspectiva. El avance va desde bandas que atracan o las que piden trabajo, de las que sólo gritan rock a las que demandan espacios recreativos y culturales. La necesidad de organización surge del interior mismo de las bandas -en su parte activa- al problematizar su experiencia y percibir una situación común que amerita la unificación para hacerle frente.

Si no empezamos por nosotros pus va a valer madres ¿no? si no nos organizamos acá los jóvenes, si no salimos adelante nosotros ¿pus entonces quién?

NAZIS

Ciertamente en este intento insólito de unión subyace el interés de constituir algo diferente, pero más que pensar en la organización de los jóvenes en general, se concibe como una coalición de bandas.

Lo que nosotros quisiéramos es la organización de todas las bandas. Una organización en que no se pasara nadie de listo, ni nosotros… Nosotros así le entraríamos. Porque sería un porvenir para todos, no nada más para el estudiante, ni para los trabajadores, sino para todos los que andan en la calle.

NENES

La organización significa para muchos una extensión tentacular de la banda, la implicación del espacio fraterno de convivencia juvenil, en función del deseo de ser una sola, sin fallas, poderosa.

Organizarnos todos para que seamos una sola banda ¿no? sí, y hacerla de pedo íchido!

PITUFOX.

Indudablemente el paso a la organización juvenil representa un salto cualitativo para las bandas que está lleno de obstáculos. La unión supera las pugnas estériles entre ellas, vencer el miedo y la evasión dejar de aferrarse a su territorio como micro-poder para ver más allá, salir de su pequeño mundo para dar una respuesta ante la sociedad.

Orita en una banda está cabrón para organizarse, como quien dice les vale madres. Si tú les dices algo no agarran la onda porque siempre están drogados o cualquier onda. Tons si tú los quieres organizar dicen: “no, pus no me pasa eso” y se van para otro lado. Y no les gusta andar juntos porque hay broncas y cualquier onda de esas. O tienen miedo ¿si? tienen miedo de hacer cualquier cosa ¿por qué? porque no están organizados, si estuvieran organizados no les tuvieran miedo a la ley ¿no? a la tira.

GABACHOS

Pues como en tu alrededor no tienes, entonces tienen que juntarse entre varios para hacer lo que ellos quieren ¿entiendes? Debe de ser así, yo creo que hasta nos harían más caso yendo en butiresto. Así como vamos, pon tú cuatro, pues nos mandan a la goma y hasta nos clavan y acá, y si todos apoyamos ísobre de ellos! como esa vez que fuimos a ver a Durazo dos tres de la banda ¿no? sí nos recibió.el puto ese, hasta decía acá que era igual que nosotros y luego, ira, salió pior! íja.ja.!

X.

La otra cara de la organización es la de la protesta como forma de lucha cuando las experiencias de solución las depositan en la autoridades, haciéndolas responsables de su situación, con lo que mediatizan la acción en una búsqueda paradójica de la tranquilidad donde se revelan las contradicciones de su rebeldía.

Protestando todos, protestando todo el pueblo, teniendo amparos ¿no? alguien que los apoye, porque así nel, ni caso le hacen ¿de los jóvenes? Dándoles todo ¿no? todo lo de un deportivo, dos tres tranzas como el rock, yo creo que se tranquilizan.

FLOTZ

En los últimos años las bandas de distintos lugares ponen de manifiesto sus necesidades de acción política. Algunos síntomas relevantes: la banda de Neza que se atribuye la quema de camiones contra el alza del pasaje; los punks que apoyaron la candidatura de Rosario Ibarra para presidente; los cholos panistas de Ciudad Juárez; los que se unieron al paro cívico y los que pintan “mota” en vez de “vota”, todos ellos conforman un fenómeno heterogéneo que suscita a su alrededor enormes expectativas políticas. Los partidos que intentan acercarse a ellos tienen la obligación de replantear sus concepciones sobre la juventud y, cuando menos, modernizar su propaganda con el rock. La organización de los jóvenes representa hoy la posibilidad de unificar a un conjunto de grupos emergentes en una fuerza que busca su lugar en el movimiento popular. Con su práctica tal vez podrán romper el círculo, para que la rebeldía imaginaria se convierta en realidad.

Yo digo que está bien que nos organicemos todos y que tal vez por medio de nosotros haya un cambio en este país. Uniéndonos todos los jóvenes para ver si así nos hacen caso, o quedamos como los de otras generaciones que nada más quedo en plan de trabajo.

Yo creo que ahora sí la vamos a hacer de pedo ¿no? Ahora sí nos van a hacer caso porque ya llegó a un punto en el que ya no nos pueden ignorar. Cada quien va sobre su pedo ¿no?, los homoxesuales para que los dejen ser así, los trabajadores para tener mejor trabajo y mejor sueldo, y nosotros para que nos tomen en cuenta y que ya no haya tanta injusticia.

VERDUGOS.

Bandacomic: Cambio y fuera

· Ricardo Camarena Castellanos

Para Frida Avila

Hasta sus propios policías

los Rolling Stones nos echarían

Jaime López

Gandalla recorre y corroe la acera de la que ya sus tennis guardan el polvo. Es banda y anda rondando a la Amanda. Sabe que a las ocho viene al pan y para entonces Gandalla, ya tras la redada y sin banda, acicalado y así calado, dieciochoañero el ñero, en la penumbra fuma. No se va viva la chava, pues no por nada Gandalla se ha partido el hocico con dox que trex, entre ellos su quiuboCuñado, y nada de que deja-en-paz-a Mihermana. Gandalla la eligió para detalle, y del talle la ha paseado por Chapultepec y la Alameda; remeda a Maicol Yacson cuando baila con ella o ya sea que se torne cumbiambero si oye güiro. íChiro! Aunque esa Amanda está medio flaca; acá hay mejores, pero tiene bonitos ojos. Y íojo! que a la mejor es virgencita. Reliquia de la Ampliación Oriental. O incidental descuido de los banda, “vándalos sex ponk”, como autografían paredes  y autobuses.

-Mándalos a la chingada- se autoaconseja Gandalla, para quien billete es lejanía, pero no tanta como la del día en que ya no tenga que atracar para hacerse de muchos. O alguno. Uno de estos días le late que atina el pronóstico, pero como hay que sobrevivir, sobrebeber, de día sueña con poder y de noche puede no soñar mientras roba antenas de coches.

-No hay tos. Estos bisnes chance y cambien- reincide Gandalla, como disculpa. Además:

“Yo soy así ¿y? Acá banda, pellejo de asfalto, hijo. Somos todos y ninguno, musgos que crecen pa rifársela, y nel que alguien se quiera agandallar, porque se aliviana o se la hacemos gacha. El banda no sabe de propiedad, ése. Sólo territorios. Sólo bandas. Las bardas con que los burgueses se esconden de nosotros son el cuaderno donde pintamos nuestro nombre, marcamos nuestro rolar, donde queda nuestra huella. Cero grilla, cero jaladas, sólo Flexis, Carnales, Musgos, Chidos, Ramones, Satanes, Rockers: sólo el banda. No sólo estoperoles y el chemo, no namás el aerosol, nada de que “muera la disco” y ya, nel, nel. Otro rollo, otras broncas. Chapopote en el suelo, chapopote en el cielo de láminas de cartón. Cabrón. Mugre en los tennis, mugre en lo gris de las nubes, hijín. La redada, la soba diaria en los camiones; si se puede, el atraco ¿y qué? Unos en la lenta, otros sobres. Mastuerzo, el Chino, Pipocas, Kuino, el Escuby, la Marciana, la Checha, el Conejo, el Ronchas, otros güeyes y su padrote el Gandalla. íLotería! Cincho, los “vándalos sex ponk” y quéonda brosa. Que se mueran los ojetes ¿no, ése? Caraja vida: la jetean tus jefes, tus mairos, la tira, las apretadas, los grillos de Ceú, los pinches burgueses, los culebras que te prueban en las chambas, aquí hay que chingarle. Te duermes, ya no la hicistes; te descuidas, te bajan a tu nena: te pones gruexo, te apaña la ley; te guacha el rock, no te bajan de tizo; no tienes billegas, eras nada; no estudias, te joden. Chale, pos a qué mundo quieren que nos piremos… ¿A qué piensan que le tiramos? ¿A tiras?”.

Consulta el reloj de cuarzo, un sobrante de la muñeca ajena de Rebeca, afanadora del Seguro.-Seguro que le obraba- y va sobando el reciente botín, recién salido del horno. Las ocho y Amanda descubre a uno de entre otros tantos uniformados de mezclilla ajustada, chamarra de nylon negra y tenis deshilachados.

-Ai stá Gandalla- y ella siente tibia la entrepierna. El, como sin palabras, acostumbrado a no explicar, puro mutismo de cariz mazahua quizá, a señas platica:

-¿Quéonda? ¿Vamos a ir al cincoletras siempre sí? ¿O le sacas?

-¿Qué tanta prisa porque te “lo” dé, Gandalla?

-Se me vayan a adelantar.

-¿Crés que sería yo capaz de esa transa?

-Por pura comezón. Y ni le supongas, que te surto chido.

-¿Namás pa bronquiar querías verme? Nelson, yo ya no voy.

-‘nche apretada. Ya me lo pedirás. Chingá, si además te quería avisar que ya la rolo en la prepa.

-Yaj. ¿A poco ya entraste?

-Awevo. Me queda lejos, al sur, pero el Metro aliviana.

-A ver si no dejas de cotorrearla con la brosa por andar allá con los picudos ésos, Gandalla.

-Nel. Yo acá. ¿Tonces qué del recostón?

-Le saco. Luego.

-Se te va a oxidar. Pus ora discútete las gelatinas o los chescos y páirex al parque a reventarnos un fajardo, de perdis.

-Si namás piensas en el faje. Vamos, a ver qué.

Que Gandalla, a dos semestres de distancia, ya no atraca. Acá en la prepa nadie lleva en los bolsillos el Kalimán y resulta que Marx fue un barbón muy chingón. Gandalla sabe por fin quién fue y qué hizo el Ché Guevara, el del poster rojinegro que tiene pegado al de fut en la litera, en su pocilga. Y ya le da pena ir diario con la misma chamarra y los estoperoles y los vaqueros, porque acá las rucas parecen modelos profesionales. Cada hora libre es un desfile obligado de modas. A Gandalla se le embota la libido con las botas, las minifaldas, los jeans y las blusas platinadas de tantos rabitos que se pavonean frente  a él.

-Y ni cómo rollarles, chale. Y ¿de qué?

Siente que apesta con su baño de cada tres/cuatro días ante sus perfumados condiscípulos. Ninguno banda.

-Si Aquí en la prepa hasta los hombres apestan a SIDA.

Si, da lástima que las Superchavas se piren en los mejores carros con los Peoresmonos que tanto desprecia Gandalla cuando los mira desde el atestado camión. Pero le cae que el rollo va a cambiar. Y se muerde las ansias porque ya le gusta una de las del salón, pero no sabe cómo llegarle. Y él ni carro trae. Es que Deseada habla de la lucha de clases, del proletariado madremedia y no le laika el rock -por enajenante- dice. Que nel que Vanjeilin es Evangelio, ni EiciDici. Es sureña y apretada, supone Gandalla. Y se equivoca. Ella se ha acercado (se ha cercado):

“Tú lo sabes, rocker: no eres ‘another brick in the wall’. Neta. Tienes un potencial creativo con el que puedes subsanar el misérrimo horizonte del entorno en el que te hallas inmerso. No puedes seguir arrostrando la putrefacta tradición del subempleado. No tienes por qué ser un boleto del Metro más. No, maestro. No hay por qué revolcarse en el vil suelo, breaker mazahua. No asimiles una cultura de origen ultrafluvial. Eres un ente social que puede tomar conciencia de su papel en el proceso histórico actual. Dile grilla, lo que quieras, pero como tú dices: no le saques. No te coloques en el nicho irresponsable del ni madres ni te enquistes en el desmadre. No, Gandalla, la realidad es severa y no permite la evasión, séase rockera o cumbiambera.En los libros está la respuesta a lo que buscas cabizbajo en el asfalto, galán. Y recuerda que la trascendencia va mas allá del mejor pasito ‘bric’ o del pasón de ‘chemo’: Tienes de ‘punk’ lo que Boy George de mexicano. Serio. Aquí están los propios conflictos, la propia realidad, tu propia identidad, maestro, sin que te desarticules, sin tener que asumir el rol de híbrido de Rod Stewart y el Mil Usos. Para nada ¿eh? Norma tu léxico. Ubica tu entorno. Sé congruente con tu posición de clase, compañero. Rechaza la idiosincrasia sajona. Vincúlate con el proletariado. Estudia el proceso femenista, las tesis de Mao, el ‘boom’, averigua quién es Sartre, lee a Cortázar, define la contracultura, analiza el troskismo critica la obra de Revueltas, discute de Paz, pronúnciate por el desarme, recita a Benedetti, disfruta Mafalda, cita El Capital, nunca vayas a Disneylandia, procúrate un librero, un morral, si te sale la barba, déjatela, y déjate de agresiones machinas y sexistas, que no sólo de piel son nuestros estuches; asume el amor… José Luis.”

Gandalla se aplaude al despreciar a Amanda por pasguata y flaca; acá está ya en la lejanía. Un cambio y… ps ífuera! Ahora Aurea le ha mostrado que las cumbias son música menor de feria y la periferia; que poesía no es hacerle al pendejo, como Gandalla siempre pensó; que el Canto Nuevo es “esperanza liberadora” y que ahora, en vez de atracar obreros (como él le ha confesado que obraba) los organice. Gandalla no entiende muy bien para qué, pero la cercanía de Aurea lo aleja del entorno, lo vuelve distinto. Incluso le ha hablado de un gran cambio. Gandalla conjetura al respecto:

· Cambiará Aurea en relación a él y “quizá haya relación amorosa”;

· Cambiará él y quizá se vuelva José Luis en lugar de “Gandalla”;

· Cambiará la propiedad sobre los medios de producción, o no sé qué madresgüiriblábla.

· -Sepa, pero es segurito que nada fuera del cambio.

José Luis cursa otro semestre y aún no desentraña el cambio que Aurea le ha musitado antes. Ahora aguarda afuera del club deportivo privado donde Atlética practica el tenis y la natación. Ya son las cuatro del domingo catorce, dicen quesque día de los novios y, puntual, Esplendorosa- Reciénbañada, Deseada ahora, Aurea llena la pupila de José Luis. Se impone un café por ahí.

Y en Carronuevo Aurea lo pasea. Por charlar de algo, José Luis, como sin palabras, le comenta:

-¿Ya vistes el nuevo símbolo del Mundial de fut?

-Vis-Te. Es el colmo, José Luis. ¿También eres de los tarados que están al pendiente de semejante nadería? -replica Sofocada.

-Era por cotorrear de algo, no te encrestes. Es que como te guacha el deportiux…

-El deporte, no el negocio. Pero no divagues; sólo trata de pensar: con mentalidades como la tuya ¿crees que se pueda dar algún cambio?

-Sepa.

Aurea orilla el auto, para y retoma la andanada:

-¿Qué significa para ti, banda, el parteaguas de nuestra historia contemporánea que viene a ser Tlatelolco?

-íAaahchále, Auria, si andábamos en pañales cuando pasó la onda esa. Ni tú ni yo sabemos cómo fue la madriza.

-¿Supones entonces que el movimiento estudiantil no implicó nada? íCarajo! Chance y el único cambio que se te puede ocurrir es que hemos pasado de un olímpico ’68 a un futbolístico ’86. Sencillo ¿no? Inversión de numeritos y a encajarse el Pique.

-¿Y ps qué quieres, Auria? Tanta taravisión.

-íVaya dilema el tuyo! Tan cerca del televisor y tan lejos de la conciencia.

-Ps pica la salsa que nada más repites rollos que hemos leído de bolón, y nel, esas broncas se viven.

-Vaya. Sólo faltaba que un mugroso iletrado me cuestione. Oye bien, desfasado: si te soporto es porque me sirves para una tesis, no por tu apestosa presencia. Mi trabajo de investigación sobre el lumpenproletas no me obliga a soportar para siempre tus estupideces. Y mucho menos que especules sobre mi convicción política.

-¿Y? Chale. ¿A poco nadando y jugando tenis vas a mejorar el mundo?

-Te vale, patán, Vete al diablo ¿sí? Das pena. ¿Qué sabes de cambios? íFuera! íGet out, bastard!

-íOjete tú, chingá! íSs!

íCómo cambia de repente Aurea! Lo echa de su auto y de su amistad y José Luis no puede ni decirle que ya la ama en silencio, en el mismo con el que padroteaba a Amanda.

“El cambia. Deja colgado el suéter cerrado azul marino con cocolitos blancos, los pinches libros y conecta a un cuate de la otra cuadra que es tira. Estira el físico y pronto lo acompaña a madrear noctámbulos por la Zonaja. Total, vale gorrión. Si la escuela estorba pacer billete, pelas. (Mínimo que la escuela). Empinozuárez está cada cual por su gusto. Nches viejas, burguesas o proletas todas le ponen al recostón. Sólo que las hay apretadas, como la Auria. Ni pedijo. Pica choncho. Y cala, le cái. Otro semestre más que ya no cursa en la prepa. Y para olvidar a Aurea los burdeles son trincheras. Y era de esperarse que cambiara. Años tiene que se pasea en el coche ‘chocolate’ con su gabardina oscura, fusca en la bolsa interior, con su ‘pareja’ o sin ella, como en esta tarde.”

Para el coche sin placas y aplaca el recuerdo gacho sobando la cacha de su escuadra veintidós: no le cuadra que a sus veintidós años, ahora, sepan que llora. Casi mira tras los lentes polarizados el casimir con el que le hubiera gustado que lo viese enfundado Aurea ya sin la roída mezclilla sudada, azulado, a su lado. Si ella supiera que ya cambió.

Viola su silencio enronquecido mandato radial. Y al momento Gandalla-José Luis-Lobato 12 cesa el lagrimeo polarizado, da otro trago al ron y una mueca preludia:

-Si, yastuvo el apañón, Central 5. Ubico un sospechoso. Bajo por él -informa Gandalla, como sin palabras-. Cambio y fuera. Este trabajo es parte de una investigación conjunta entre el Centro de Estudios sobre la Juventud Mexicana y el Consejo Popular Juvenil.