Durante los últimos años han ocurrido diversos actos públicos que constituyen violaciones al Estado laico de nuestro país, actos que violan las normas constitucionales y la ley de la materia. Pero en los meses recientes este tipo de eventos se caracterizaron por dos rasgos novedosos: uno de ellos es que, cada vez más, son funcionarios públicos quienes los han protagonizado pese a que, al tomar el cargo, habían protestado “cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen”. El otro es que, de un tiempo acá, tales transgresiones se han presentado tan reiteradamente que se puede afirmar que está en marcha un acoso al Estado laico.

Ministros de culto, asociaciones religiosas, personas que encabezan organizaciones pararreligiosas o candidatos a cargos de elección, han llevado a cabo infracciones de este tipo. Se trata de reacciones respecto a temas relacionados con la despenalización del aborto, el reconocimiento al matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de menores por parte de éstos, de promociones del clero propugnando que se legisle el derecho a la vida desde la concepción y la familia tradicional como el único tipo de familia. En tales casos, las iglesias y las organizaciones cercanas a las mismas presionan para imponer criterios religiosos en las normas civiles o penales y en las políticas públicas.1 En otro tipo de asuntos, los clérigos han intervenido en campañas o en contracampañas electorales, o bien diversos candidatos se exhiben en su campaña como profesantes para captar la simpatía de los feligreses, cuestión que en algunos casos llevó a la anulación de las elecciones.2

En cuanto a infracciones a cargo de servidores públicos se pueden recordar dos antecedentes destacados. El primero de ellos es la ocasión en la que en la recepción del papa Juan Pablo II el presidente de la República lloró, se postró y besó el anillo piscatorio que aquél portaba. Era el panista Vicente Fox Quesada y era el 30 de julio de 2002 en el hangar presidencial del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.3 Los invitados a dicho evento, entre los que se contó al entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, fueron testigos de la penosa escena sin que surgiera de ellos algún comentario crítico.

El segundo antecedente de este tipo es la entrega de Monterrey a Jesucristo, dispuesta y anunciada por la alcaldesa priista de esa ciudad. Tal suceso ocurrió el 8 de junio de 2013, en el evento público “Monterrey Ora” de la Alianza de Pastores. Como si hablara en un mitin, la munícipe dijo en su arenga: “Es por eso que hoy estamos aquí reunidos y yo, Margarita Alicia Arellanes Cervantes, entrego la ciudad de Monterrey, Nuevo León, a nuestro señor Jesucristo… para que su reino de paz y bendición sea establecido”. No satisfecha con lo anterior, entre aplausos de los feligreses presentes, añadió: “Abro las puertas de este municipio a Dios como la máxima autoridad”.4

Ilustraciones: Adrián Pérez

 

Contra lo que sus adversarios dicen, el concepto de Estado laico no es antirreligioso o anticlerical, sino primordialmente neutral respecto tanto a las creencias religiosas de las personas como a la decisión de quienes no adoptan ni practican credo alguno. Uno de los teóricos fundadores de la idea del Estado moderno, John Locke, en su célebre Carta sobre la tolerancia, expuso que la República era una sociedad de hombres construida para procurar, preservar y hacer progresar sus propios intereses civiles y que su jurisdicción excluía la salvación de las almas.

La libertad de pensamiento y la de creencia, que son parte sustancial de los derechos humanos universales, son tuteladas mediante tratados internacionales y están contenidas en las leyes y políticas públicas de los Estados modernos. Tienen por base, precisamente, la neutralidad que el Estado debe sostener frente a cualquier posición o valoración a favor o en contra del fenómeno religioso. Para ello es necesario que se disponga la separación de las iglesias y el Estado en las constituciones o leyes fundamentales de cada país, así como el que se excluya de las mismas el reconocimiento oficial a alguna o algunas religiones.

El papel del Estado (y el de los titulares de sus diversos órganos) como árbitro imparcial frente a la pluralidad de opiniones, puntos de vista y prácticas de corte religioso, tiene como condiciones indefectibles el reconocimiento de la diversidad de tendencias y pensamientos y una postura ajena a cualquier creencia o dogma religioso.

Como nos hace ver Lucila Domínguez Narváez en su ya citada obra, la participación política de los líderes religiosos se prohíbe y se sanciona en la tradición constitucional mexicana porque afecta la separación de los ámbitos político y religioso, pues tendería a la adopción por el Estado de la ideología religiosa de un grupo determinado en perjuicio de la libertad de pensamiento del conjunto de los ciudadanos. En el mismo sentido, si quien ejerce el poder se alinea en su actuación pública a los valores y dogmas de una doctrina religiosa, favorecerá negativamente a dicha creencia específica, pues su desempeño será incompatible con la igualdad de derechos de todos los seres humanos en materia de libertad de creencias.

Así, concluye la autora, un Estado laico es condición necesaria para garantizar la libre opción y el derecho de toda persona, en lo individual o en lo colectivo, de elegir y practicar la religión de su preferencia, o bien el de no adoptar ni ejercer creencia religiosa alguna.5

Con brillante claridad y capacidad de síntesis, Octavio Rodríguez Araujo6 hizo ver que:

• Una cosa es que las iglesias tengan sus derechos y otra que sus valores deban formar parte de las políticas públicas del Estado mexicano e imponerse a quienes no comulgan con ellos.

• El laicismo estatal no defiende ninguna verdad que debe prevalecer en lo público, sino que promueve una esfera pública neutral que permite abrazar una (o ninguna) verdad en lo privado.

• El signo de la laicidad es la neutralidad en materia de creencias.

 

El jueves 13 de septiembre de 2018, la actual Legislatura de la Cámara de Diputados llevó a cabo la primera votación en su trienio de un dictamen legislativo. En virtud de la misma, se aprobó una vieja minuta del Senado, plena de anacronismos legales y que estaba a punto de la extemporaneidad reglamentaria, para expedir la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos. Dado que para esas fechas no se había hecho el registro de las huellas dactilares de los diputados federales en el sistema de tablero electrónico, la votación nominal debió realizarse “a la antigüita”, es decir, mediante la alocución de cada legislador. Al corresponder el turno de votar a una diputada del partido Morena, quien por cierto es una cuestionada lideresa de comerciantes ambulantes del centro de la Ciudad de México, ésta clamó desde su curul: “María Rosete Sánchez, a favor. Gracias a Dios y a Andrés Manuel López Obrador, la transformación llegó, benditos sean diputados”.7 Pese a que lo anterior ocurrió en una sesión plenaria de los integrantes del Poder Legislativo de un Estado laico, ninguno de ellos verbalizó comentario alguno, mucho menos un reproche de tal conducta.

Uno de los varios legisladores que son adictos a las bendiciones de inmuebles oficiales es Pedro Carrizalez, alias El Mijis. El legislador local de San Luis Potosí organizó el 19 de septiembre anterior un evento en el edificio del Congreso estatal, en el cual el presbítero Rubén Pérez Ortiz, párroco de la iglesia de Tequisquiapan, consagró con oraciones y agua bendita el despacho del nóvel parlamentario.8 El diputado petista arguyó que la ceremonia no atentó contra el Estado laico, pues se realizó al interior de su oficina, respetando al resto del edificio sede del Poder Legislativo local (como si el interior de dicha oficina no fuera también propiedad pública). Paradójicamente, por cierto, ese inmueble lleva el nombre de Benito Juárez.

El 7 de octubre de 2018, en sesión solemne del cabildo de ese municipio, tomó protesta la alcaldesa de Centla, Tabasco, quien es militante del partido Morena. Guadalupe Cruz Izquierdo protestó su cargo arrodillada, para lo cual dispuso una ceremonia religiosa conducida por un pastor evangélico, quien le tomó de la cabeza mientras declamaba a gritos: “Ahora el pueblo de Dios declara que Centla está bajo el poder de Cristo Jesús, ¡Aleluya! y ninguna obra maligna prosperará. En el nombre de Jesús yo declaro bendiciones para tu hija, Señor, porque es sierva tuya, para guiar los destinos de este municipio”.9 Mientras tanto, los regidores y demás funcionarios municipales aclamaron el sermón con gritos a la divinidad, cual si se tratara de una misa evangélica y no de un evento cívico ordenado por la Constitución del estado.

El diputado local Óscar Herrera Estrada del izquierdista Partido del Trabajo, aliado del partido Morena, invitó el 9 de noviembre de 2018 al rector de la Catedral Metropolitana de Guadalajara, Valentín Ruiz, para que éste impartiera la bendición católica a sus oficinas en la Cámara de Diputados de Jalisco. Relatan las crónicas periodísticas que el sacerdote dijo: “Porque aquí se viva en espíritu, sabiduría, justicia y servicio al prójimo, sea de cualquier condición social. En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén”, a la vez que agitó el hisopo para salpicar agua bendita en cada rincón de la oficina del legislador.10 En declaraciones posteriores, éste arguyó que el acto religioso no rompió con el Estado laico y lo equiparó con una consagración al pueblo.

El sábado 1 de diciembre de 2018, horas después de que tomó protesta como presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador convocó y participó en un rito de purificación religiosa en el Zócalo capitalino. Apareció en el evento portando la banda presidencial, fue sujeto de una limpia ritual por oficiantes indígenas y mestizos y se puso de rodillas para escuchar una de sus admoniciones, dicha en lengua náhuatl: “Toda la confianza está depositada en ti, no dejes solos a los pueblos indígenas. El indígena sufre, sufren nuestros niños. Le pido al Creador que te proteja en tu mandato…”, dijo el oficiante ataviado, extrañamente, con una camiseta que mostraba el anuncio comercial de Materiales para Construcción Martínez.11 Quien fuera presentado como un médico indígena por los entusiastas comentaristas de la red nacional de televisión, entregó al presidente un crucifico católico, quien lo recibió y lo abrazó junto con el bastón de mando que también le habían entregado.12 Hipólito Arriaga Pote, el presidente de la organización priista Gobierno Nacional Indígena, de muy discutible representatividad entre los pueblos originarios de México, fue el encargado de aportar el contenido regional y religioso del evento.

Un día después de lo anterior, el 2 de diciembre, Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, publicó un par de tuits refiriendo la sesión solemne del Congreso de la toma de protesta presidencial. Pontificó el diputado: “Desde la más intensa cercanía confirmé ayer que Andrés Manuel @lopezobrador_ (sic) ha tenido una transfiguración: se mostró con una convicción profunda, más allá del poder y la gloria. Se reveló como un personaje místico, un cruzado, un iluminado. La entrega que ofreció al pueblo de México es total. Se ha dicho que es un protestante disfrazado. Es un auténtico hijo laico de Dios y un servidor de la patria”.13 El destacado y veterano parlamentario recurrió a conceptos nítidamente religiosos, como la transfiguración (capítulo del credo católico según el cual Jesucristo se volvió radiante, en gloria divina, sobre una montaña) y la iluminación (experiencia de lo divino), para finalmente equiparar a los patriotas con la descendencia de Dios. Consciente de su error y arguyendo que su cuenta de Twitter es personal, Muñoz Ledo intentó deslindar del mismo al cargo que ostenta como presidente de la Cámara de Diputados.

El miércoles 12 de diciembre, en el interior del Palacio de Gobierno del estado de Morelos, el gobernador Cuauhtémoc Blanco recibió al sacerdote católico Gabriel Calderón Ruiz, a quien invitó para oficiar una misa. En su convocatoria el gobernador plasmó que “en el marco de respeto que debe prevalecer en un Estado laico, se les extiende una cordial invitación a la misa para festejar el Día de la Virgen de Guadalupe”.14 O sea que, en la concepción del exfutbolista, postulado al cargo por la coalición formada por Morena y el Partido Encuentro Social, el Estado laico debe respetar la realización de una misa en un recinto público, aunque ello resulte violatorio de la Constitución y de los derechos de quienes cultivan una religión distinta a la católica o no practican ninguna.

El 16 de diciembre el presidente López Obrador convocó a un rito religioso en el que pidió permiso a la Madre Tierra para construir el Tren Maya, uno de sus más importantes proyectos.15 En la ceremonia realizada en Palenque, Chiapas, acompañado del gobernador electo Rutilio Escandón, el ejecutivo participó junto a “rezadores” que oraron y ofrendaron diversos bienes a la advocación divina, tales como guisos de pollo y aguardiente, para pedir su permiso para el megaproyecto de mil 500 kilómetros que circunvalará la península de Yucatán, cruzando los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, incluidas dos reservas de la biósfera, que son el reducto de especies en peligro de extinción, y numerosas zonas con alto valor arqueológico.

El 26 de diciembre, dos días después del incidente que cobrara la vida de la gobernadora de Puebla, Marta Érika Alonso y de su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, el presidente de la República, en su conferencia mañanera, después de atacar por igual a quienes le demandaron una investigación independiente y a los que, indebidamente, lo culparon del fúnebre suceso, puso a su declaración un matiz conciliador, pero lo hizo con un lenguaje parroquial: “Hay que serenarnos, portarnos bien, todos a portarnos bien. Todos a portarnos bien, eso es lo que me gustaría que quedara de manifiesto. Y que cero odios, nada de odios, amor al prójimo, más en estas épocas y, siempre, amor al prójimo… Sólo siendo buenos podemos ser felices. El que se porta mal puede ser que sea feliz por un tiempo, transitoriamente; es una felicidad efímera. La verdadera felicidad es estar bien con uno mismo, con nuestra conciencia y con el prójimo”.16

El 4 de enero de 2019 en Reynosa, Tamaulipas, el presidente dijo, refiriéndose al incremento salarial con motivo de la puesta en marcha de la Zona Libre de la Frontera Norte: “Esto nos va a hacer sentir mejor a todos, vamos a poder ir con más gusto, con más satisfacción a los templos y a la iglesia, porque vamos a estar cumpliendo los Mandamientos. Por eso es muy importante este programa”.17 Con tal discurso, una política pública que debiera tener una motivación civil (sea económica, democrática o de justicia social) quedó vinculada a una exaltación mística propia de la religión católica.

El alcalde de Juchitán, Oaxaca, Emilio Montero Pérez, emanado del partido Morena, convocó a una ceremonia religiosa que se realizó en el Centro Escolar Federal, un recinto de propiedad pública. Las invitaciones, impresas en papel oficial, decían que el evento era para que “… autoridad y pueblo cristiano, clamemos y veamos la respuesta de lo que Dios puede hacer si nos unimos a este propósito, pues es mi voluntad entregar la llave de la ciudad a nuestro señor Jesucristo y proclamar delante de todos que Jesucristo es el Señor de Juchitán”. Fue el 25 de enero el día en que se efectuó este evento, el cual fue encabezado por ministros de culto evangélico y el propio alcalde, quien arengó: “Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? Me siento muy contento, porque lo que un día fue sólo una oración, hoy es una realidad. El día del cambio llegó, ya empezó, ya está en curso”.18

El 31 de enero el presidente de la República predicó, a despecho del escudo nacional que muestra el pódium que utiliza: “Es un pecado, está en la Biblia, en el Antiguo Testamento, y hasta se los puedo citar, el no pagarle a un trabajador, el retenerle el salario a un trabajador, es ilegal y es un pecado social”.19 Así, en el discurso presidencial, el paro y el bloqueo de la CNTE en Michoacán tienen una justificación divina, sin importar que afecten a cientos de miles de estudiantes y a sus familias y que ocasionen pérdidas por mil 300 millones de pesos a la industria y el comercio, según algunas estimaciones.

 

El 20 de febrero de 2018, al acudir al Congreso Nacional Extraordinario del hoy extinto Partido Encuentro Social, López Obrador orientó su discurso de aceptación de la candidatura a postular su propuesta de Constitución Moral. No eludió fundamentarla en el Nuevo Testamento, en el que dijo: “Se señala que Jesús manifestó con sus palabras y sus obras su preferencia por los pobres y los niños. Y para muchos, Cristo es amor”.20

Aunque ya como presidente matizó lo tendencioso de esta propuesta, refiriendo la pluralidad de pensamientos y adjudicándole un carácter laico, la convocatoria de la Constitución Moral para una Nueva República, dada a conocer el 26 de noviembre, sigue reivindicando una trasformación espiritual de México. La comisión redactora de la misma, designada de a dedazo por el propio presidente, está constreñida a su criterio unilateral. Aunque se establece que no será un estatuto jurídico ni obligatorio, dispone en su Base 6 que su elaboración culminará con una convención el 31 de julio de 2019, en la que se aprobará el texto final.21

Carente de fundamento jurídico, la elaboración de dicho ordenamiento es indebidamente un esfuerzo gubernamental, como lo prueban la convocatoria respectiva expedida con la firma del presidente de la República y el micrositio dedicado a la misma, hospedado en la página oficial de internet del gobierno federal.

Aunque la Constitución Moral no tenga obligatoriedad jurídica, su aprobación mediante un simulado acto democrático intimaría a los ciudadanos a conducirse en la forma en que el presidente cree que es la correcta, sujetándose a su concepto personal de moralidad.

La propuesta de Constitución Moral desconoce que no existe una moral, sino muchas, una de las cuales es la moralidad cristiana, que es la que favorece el presidente. Ésta es válida para los creyentes de diversas denominaciones religiosas, pero no puede ni debe imponerse al conjunto de la sociedad, salvo que se haga violando el derecho humano a la libertad de pensamiento y de creencias que garantizan la Constitución y los tratados internacionales de los que México forma parte.

El acoso al Estado laico amerita su denodada defensa. La prevalencia del carácter laico del Estado es una tarea primordial para el mantenimiento y fortalecimiento de la democracia, no sólo en su noción electoral, sino en su sentido vital.

Ni la mayoría electoral que se expresó en las elecciones federales de 2018, ni los índices de popularidad que arrojan las encuestas de opinión, justifican que se atropelle la libertad de pensamiento y de creencia.

El Estado laico es una conquista de México que debe defenderse si se quiere la sobrevivencia y el fortalecimiento de la democracia. Representa la oportunidad para que, en la neutralidad de éste, pueda generarse y llevarse a cabo, con libertad, el progreso de la cultura y de la convivencia de quienes pueden tener creencias y cosmogonías diversas, pero están unidos en los objetivos de un mejor desarrollo que beneficie a todos.

 

Rafael Hernández Estrada
Fue diputado por el PRD y representante del mismo partido ante el IFE.


1 Tal es el caso de la intervención de la iglesia católica en los asuntos políticos con motivo de las reformas que, paulatinamente, despenalizaron el aborto en el Distrito Federal, hoy Ciudad de México, entre los años 2002 y 2007, así como el litigio que la Suprema Corte de Justicia de la Nación debió resolver sobre la constitucionalidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo en 2010. Al respecto, véase: GIRE, El proceso de despenalización del aborto en la Ciudad de México, México, Ed. GIRE A.C., 2008, pp. 18-24.

2 En cuanto a la participación de candidatos en eventos de culto religioso o la intervención de ministros de culto y asociaciones religiosas en campañas o contracampañas electorales, recuérdense los casos de Zimapán y de Santiago Tulantepec, que llevaron a la nulidad de las elecciones municipales, así como del “Caso Arquidiócesis de México”, que concluyó en la imposición de una sanción a esta asociación religiosa y a su vocero. Al respecto, véase: Domínguez Narváez, L., Expresiones de ministros de culto en materia político-electoral, México, Ed. TEPJF, Serie Temas Selectos de Derecho Electoral núm. 43, 2014.

3 Proceso (30/07/2012), “Lágrimas de Fox en la bienvenida al Papa”. Consultado en: https://bit.ly/2On438t.

4 El Siglo de Torreón (10/06/2013), “Alcaldesa regia entrega Monterrey a Jesucristo”. Consultado en: https://bit.ly/2JCNzdI.

5 Domínguez Narváez, op. cit., pp. 15-16.

6 Rodríguez Araujo, O., coord., La Iglesia contra México, México, Grupo Editor Orfila Valentini, 2010.

7 Cámara de Diputados, Versión estenográfica de la sesión ordinaria del jueves 13 de septiembre de 2018. Consultada en: http://cronica.diputados.gob.mx

8 El Universal (19/09/2018), “El Mijis bendice su oficina en Congreso del estado”. Consultado en: https://bit.ly/2CAHzw5.

9 Tabasco Hoy (7/10/2018), “Causa controversia toma de protesta de alcaldesa de Centla”. Consultado en: https://bit.ly/2FxjUyk.

10 El Occidental (09/11/2018). “Quitan las malas vibras de la oficina del diputado del PT, Oscar Arturo Herrera Estrada”. Consultado en: https://bit.ly/2QpzjDU.

11 Traducción libre al español, la cual agradezco a mi amigo Samuel Hernández Galicia y a su familia, hablantes del náhuatl de la sierra nororiental de Puebla.

12 Foro TV (2018), AMLO se arrodilla ante indígena. Video consultado en: https://t.co/bwft7ZN22A.

13 Los mensajes aludidos se pueden consultar en la cuenta de Twiter @PMunozLedo, de fecha 2 de diciembre de 2018: https://twitter.com/PMunozLedo/status/1069368383920119808.

14 La Jornada (12/12/2018), “Participa Blanco en misa por el día de la Virgen de Guadalupe”. Consultado en: https://bit.ly/2CyKzco.

15 Milenio (16/12/2018), “AMLO pide permiso a la Madre Tierra para construir Tren Maya”. Consultado en: https://bit.ly/2TtQWTZ.

16 AMLO (26/12/2019), versión estenográfica de la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador. Consultada en: https://bit.ly/2HPnpSh.

17 AMLO (04/01/2019), versión estenográfica del inicio del Programa Zona Libre de la Frontera Norte. Consultada en: https://bit.ly/2un9gnA

18 Apro (29/01/2019), “Oaxaca: alcalde morenista entrega las llaves a Dios…”. Consultado en: https://bit.ly/2MG8mei.

19 Ana Paula Ordorica (31/01/2019), “Es un pecado no pagarle a tiempo a un trabajador, está en la Biblia: AMLO sobre CNTE”. Consultado en: https://bit.ly/2Wo8pyZ.

20 El País (22/02/2018), “¿En qué consiste una Constitución Moral como la que propone López Obrador?”. Consultado en: https://bit.ly/2FrjVT1

21 Gobierno de México (2018), “Convocatoria para la elaboración de la Constitución Moral”. Consultada en: https://constitucionmoral.mx.

 

3 comentarios en “Acoso al Estado laico

  1. Le adelanto que mi ideas contrastan con las suyas. Es cierto que existe un cierto deber a respetar las leyes, pero al mismo tiempo, la legitimidad de las mismas siempre debe ser revisada. Recordemos que la persecución judía en Alemania o el Holodomor en Rusia estaban sustentandos en leyes y reglamentos. El Derecho Positivo no siempre es justo ni correcto.
    Es cierto que muchos no están de acuerdo, pero pertenecemos a la “Civilización Occidental”, fundada en la filosofía griega, la moral judio-cristiana y el derecho romano, están en las raízes de lo que vivimos hoy. Además, en ninguno de los ejemplos colocados se le impuso a ningún ciudadano la participación en un rito, o valores para que los viva en sus actividades particulares, que además, si de verdad nos apegamos a dicha moral judío-cristiana, acabaríamos viviendo mejor, ¿No lo cree? Reconociendo que esta vida es un pasaje temporal, con esperanza de vida menor a 80 años pero con elementos en nuestra mente que nos sugieren una trascendencia, y amando al prójimo como a nosotros mismos.

  2. El pensamiento dogmático cree que tiene la verdad y que Dios esta de su lado, eso es un grave peligro, no solo para la democracia sino también para la paz, el progreso y el bienestar de la humanidad.
    El mensaje que leí pregunta que ” si no creemos que si nos aoegaranos todos a los preceptos juduo cristianos estariamoa mejor”, desde luego que le respondo que no lo creo.