Durante la campaña, Andrés Manuel López Obrador y las figuras más importantes de su equipo económico expresaron su deseo de replantear el paradigma económico de México para que el Estado retome las “riendas de la economía”. En los últimos días, AMLO y su equipo presentaron un documento con una serie de medidas de austeridad que, en su conjunto, debilitan al aparato burocrático del Estado mexicano. Estas dos propuestas son intrínsecamente contradictorias. La experiencia internacional de los últimos años muestra que tener una burocracia eficaz y bien remunerada es un requisito sine qua non para un modelo económico donde el Estado lleve el mandode la economía de forma exitosa.

En términos de economía política, la nueva administración plantea la creación de un Estado desarrollista como el conceptualizado por Chalmers Johnsons en su estudio del MITI y el milagro económico japonés.1 A grandes rasgos, este modelo económico se refiere a sistemas donde el Estado lleva las riendas de la economía, y promueve su desarrollo de forma activa. Posteriormente, el economista Robert Wade describió el crecimiento económico acelerado de países asiáticos como Taiwán, Corea del Sur o Singapur, como estados desarrollistas con una política industrial activa.2

Gerardo Esquivel, el virtual subsecretario de egresos del nuevo gobierno —una de las posiciones más poderosas de la Administración Pública Federal—, escribió en abril en El Universal: “Debemos tener un Estado rector. Un Estado que defina prioridades y que haga lo necesario para que éstas se alcancen”. A continuación, describió de forma enfática: “en temas como el combate a la pobreza y la desigualdad, la preservación del medio ambiente, y la promoción del desarrollo económico, la participación del Estado es fundamental”.

Ilustración: Víctor Solís

La premisa de la propuesta de AMLO, expresada por Esquivel, parte del fracaso del modelo neoliberal adoptado por México desde finales de los años 80. En efecto, como se ha comentado ampliamente en estas páginas, este modelo ha dado resultados raquíticos en términos de crecimiento económico, no ha sido efectivo para reducir la pobreza y ha profundizado la desigualdad en México.

Las virtudes, defectos, o vigencia del modelo desarrollista merecen una discusión empírica que va más allá de estas líneas. El electorado le ha dado un amplio mandato a AMLO para que lleve a cabo un proyecto de cambio. Él, a su vez, ha confiado su agenda económica a reconocidos economistas, como Esquivel, que ha expresado de forma elocuente su visión económica: el Estado rector.

El equipo de transición de AMLO publicó un documento con 50 puntos que establece los “Lineamientos Generales para el Combate a la Corrupción y la Aplicación de una Política de Austeridad Republicana”. Entre otras medidas, estos lineamientos establecen reducir sueldos al personal de confianza (es decir, quienes no están sindicalizados ni forman parte del servicio civil de carrera); eliminar los seguros médicos privados y el seguro de separación;3 limita el número de asesores por secretaría y, quizá el más relevante, plantea reducir el personal de confianza en un 70%. Actualmente trabajan 278 mil 293 personas bajo este régimen, lo que implicaría el despido de 194 mil 805 funcionarios. Por otro lado, el presidente electo, propuso un tope salarial de 108 mil pesos al mes que se estima afectaría entre cinco mil y ocho mil servidores públicos, quienes actualmente ganan más. Como lo demuestran las cifras, estos recortes y ajustes no solo afectarían a la altaburocracia, sino a un número importante de servidores públicos de la administración pública federal.

Más allá de las virtudes o legitimidad individual de estos lineamientos, el conjunto implica la precarización de la condición laboral de los funcionarios públicos y debilitará el aparato burocrático de la Administración Pública Federal. Esto no solo tiene implicaciones potencialmente catastróficas para el ejercicio diario del gobierno, sino que es diametralmente contradictorio con el modelo de Estado desarrollista. La literatura e investigación realizada sobre este modelo muestran invariablemente que contar con una burocracia capaz, autónoma y bien remunerada, es una condición indispensable para tener una gestión exitosa.

El estudio de la burocracia como componente fundamental del desarrollo se remonta a los ensayos clásicos de Max Weber: Economía y Sociedad. En esta obra, Weber señaló la necesidad de contar con una burocracia profesional y capaz para fomentar el crecimiento económico en el modelo capitalista. Weber argumentaba que, las organizaciones de administración pública caracterizadas por un reclutamiento meritocrático y prospectos de carrera predecibles con altas recompensas para la administración pública son más eficaces para facilitar el crecimiento económico.

En un estudio comparativo, los sociólogos de la Universidad de California Peter Evans y James E. Rauch demostraron el vínculo entre este tipo de organizaciones estatales y el crecimiento económico. El caso es particularmente notable para las economías asiáticas (por ejemplo, Corea del Sur, Singapur o Taiwan), que tuvieron un crecimiento espectacular en el periodo analizado por los sociólogos (1970 – 1990).4

Por otro lado, el mismo Evans, en un estudio sobre las características de los Estados desarrollistas exitosos, identificó una serie de particularidades que definen una burocracia eficaz, las cuales llamó, autonomía embebida (Embedded autonomy).5Para que esta fuera exitosa, definió que era necesario contar con una burocracia que estuviera blindada de los cambios políticos de coyuntura, pero que contara con fuertes vínculos e interacción con el sector empresarial y la sociedad.

El proyecto económico del virtual presidente electo y su equipo económico tiene la intención de revertir la tendencia neoliberal de los últimos 30 años. Busca regresar al Estado las riendas de la economía, o retomar el alto mando de la economía, como lo llamaron Daniel Yergin y Joseph Stanislaw en su libro y serie clásicos, Commanding Heights.6

Para lograr esto de forma exitosa, es necesario contar una burocracia profesional y capaz. Esta burocracia no se obtiene con base en buenas intenciones y personas que, en una vorágine de patriotismo, estén dispuestas a formar parte del gobierno con bajos salarios porque creen en el proyecto, es un esfuerzo a largo plazo. Durante años, y con diversos tropiezos, el Estado mexicano ha invertido una gran cantidad de recursos en atraer, formar y retener a cuadros en la administración pública. Esta inversión se ha dado a través de los programas de posgrados de CONACYT, las becas de formación para la administración pública, y años de experiencia acumulada. Hoy en día, existen funcionarios públicos especializados en diversas áreas, principalmente hacienda, economía y Banco de México, pero también en desarrollo social, salud y educación. La precarización de la condición laboral del servicio público, implícita en la propuesta de AMLO, expulsará a un gran número de servidores públicos en los cuales el Estado ya ha invertido mucho, y limitará la capacidad de reclutamiento de la administración pública hacia adelante.

Para reclutar y retener a los cuadros que dirigirán la economía en este nuevo paradigma, es fundamental crear un sistema de reclutamiento y promoción meritocrático. Por otro lado, las perspectivas de una carrera en el servicio público deben ser predecibles y ofrecer recompensas atractivas. El servicio público, como su nombre lo indica, es un servicio y un sacrificio, pero las recompensas en términos remunerativos deben ser competitivas para poder atraer y retener a los individuos más capaces y preparados de México.

Sin duda, en los 50 puntos presentados por AMLO y su equipo hay propuestas de soluciones a problemas que deben ser atendidos. Es necesario optimizar procesos, eliminar duplicidades y deshacerse de los excesos de la clase política que en muchos casos han transformado la administración pública en un sistema predatorio y de extracción de rentas. Existen un sinnúmero de abusos y arbitrariedades en la administración pública, en muchos casos corrupción, que deben ser eliminados. Por otro lado, las propuestas de austeridad enfocadas en eliminar los lujos como escoltas, automóviles o choferes deben ser aplaudidas. Sin embargo, las medidas referentes a la remuneración y las condiciones laborales del servicio público, deben ser revisadas para poder construir una burocracia capaz y eficiente.

AMLO ganó las elecciones con un amplio mandato a través de una promesa de cambio. En este, como en otros casos, existen contradicciones inherentes entre las promesas de campaña y las primeras señales del nuevo gobierno. Transitar hacia un modelo económico desarrollista de forma exitosa, con el Estado al mando de la economía, no es posible sin una burocracia weberiana, capaz yprofesional. Si el primero es el objetivo, las medidas presentadas precarizan la condición laboral de la burocracia mexicana.

 

Jorge Andrés Castañeda


1 Johnson, Chalmers. MITI and the Japanese miracle: the growth of industrial policy, 1925-1975. n.p.: Stanford, Calif.: Stanford University Press, 1982, 1982.

2 Wade, Robert. Governing the market: economic theory and the role of government in East Asian industrialization. n.p.: Princeton, N.J.: Princeton University Press, 2004., 2004.

3 Fondo de aportación donde el servidor público aparta un porcentaje de su sueldo mensual, el cual es igualado por el Estado, y que recibe al separarse del cargo como parte de su liquidación.

4 Peter, Evans, and Rauch James E. “Bureaucracy and Growth: A Cross-National Analysis of the Effects of ‘Weberian’ State Structures on Economic Growth.” American Sociological Review no. 5 (1999): 748. JSTOR Journals.

5 Evans, Peter B. 1995. Embedded autonomy. [electronic resource]: states and industrial transformation. n.p.: Princeton, N.J.: Princeton University Press, c1995., 1995.

6 Yergin, Daniel, and Joseph Stanislaw. The Commanding Heights: the battle for the world economy. n.p.: New York : Free Press, c2002., 2002

 

15 comentarios en “AMLO y el debilitamiento del Estado

  1. El error sería tan mayúsculo, que seguramente corregirán ese punto. Un funcionariado mal pagado está expuesto a la corrupción. Amén de que, los mejores serían captados por la empresa privada dejando en la administración del Estado sólo a los que no valen para otra cosa.

    • No sabía que contáramos con grandes y profesionales burócratas, tenía entendido que había mucho aviador y recomendado que pese a ganar buenos sueldos no se les ve por las oficinas. AMLO debió seguir las fórmulas del PRI y el PAN de no someter a juicio de los implacables e intachables plumas de especialistas sus propuestas para que no fueran acribilladas, debió sorprendernos como Peña con quitar la veda a los acuíferos, ahí nadie respingó, para eso están bien pagados varios. Porque como bien dicen muchos ganan más por lo que callan que por lo que publican o hablan.

      • Entonces si no es favor de las ideas y pretensiones de AMLO nadie debe opinar? Nada mas faltaba que desaparezca el debate público y la posibilidad de que todos podamos expresar nuestras ideas y que se fomente la opacidad para que no haya críticas ni gente que “estorbe” con “otras ideas” al gobernante. Craso error que la propia sociedad pretenda la censura si alguien levanta la voz para señalar lo incorrecto de una postura.

  2. La pregunta ¿Realmente la burocracia con la que contamos en México es profesional? Si es así los méritos deberían saltar a la vista. Efectivamente hay mucho que juzgar en las propuestas del candidato electo, aun no ha llegado y cometió el grave error de poner a disposición de las mayorías sus propuestas para que fueran juzgadas, tal vez hubiera sido mejor emplear las fórmulas del PRI y el PAN de sorprendernos día a día con sus reformas aprobadas por mayoría y noticias como quitar la veda a los acuíferos, sin anunciar, ni poner las propuestas en la mesa para el debate. Eso es mejor, observo cómo debutan varios como opinólogos y como especialistas, debería de contratarlos a todos AMLO, creo que nos darían un buen rumbo como país.

  3. LOS FUNCIONARIOS VIGENTES, ESTÁN MÁS QUE BIEN PAGADOS Y RESULTARON CHAMBONES. LAS INSTITUCIONES ESTÁN BIEN FUNDAMENTADAS, AMÉN DE SER PERFECTIBLES Y FUNCIONAN POR INERCIA, PORQUE SUS DIRECTRICES NORMATIVAS SON BUENAS. LAS LEYES SE HAN ELABORADO PARA CUBRIR EL AMPLIO ESPECTRO SITUACIONAL DEL PAÍS, ADMINISTRATIVO, JURÍDICO, ECONÓMICO, LABORAL, SEGURIDAD, ETCÉTERA. LUEGO ENTONCES LO QUE HACEN FALTA SON LIDERES QUE ENCAUCEN ESA INERCIA CON MEJORES RENDIMIENTOS. PERO ESO NO HA PASADO, Y SÓLO VEMOS QUE ESA ALTA BUROCRACIA QUE USTED DEFIENDE, SE ENRIQUECE INMERECIDAMENTE, Y ME TOMO LA LIBERTAD DE RECORDARLES QUE JURARON CUMPLIR Y QUE SINO: ” LA PATRIA ME LO DEMANDE”. JUSTO ESO ESTAMOS HACIENDO.

  4. En la Administración Publica Mexicana, persisten los vicios de siempre, personas bien pagadas según la recomendación o el peso del padrino, así sea un inútil sin estudios puede ingresar con sueldo de Jefe de Departamento o Subdirector (de 25,000 a 40,000 pesos mensuales) en el peor de los casos, la fuerza gubernamental se basa en los puestos de Enlace (entre 9,000 y 12,000 pesos de salario mensual) personas a las que se les exige profesión, horarios extenuantes, esto es mas de ocho horas, y se les considera personal de Confianza.Desde hace algunos años se ha propuesto el Servicio Civil de Carrera que se se trató de implantar en el entonces Gobierno de Distrito Federal proyecto que se congeló. Vicente Fox implantó en la Administración Pública Federal el Servicio Profesional de Carrera a través de la Ley del Servicio Profesional de Carrera, en la que a través de concursos amañados, manejados por la tapadera de la gran corrupción en México denominada Secretaría de la Función Pública que han perpetuado en muchos casos por tres sexenios la permanencia de funcionarios ineficientes en puestos clave de la Administración Pública Federal. Se requiere un cambio radical, ya que ahora se acostumbra tomar cursos de”maestria fin de semana en universidades patito para aparentar un mejor nivel de preparación que no justifican en el servicio. Saludos

  5. Debilitamiento del Estado es lo que se ha generado con los sobresueldos, el nepotismo y los miles de aviadores. Si corren a esa mayoría y contratan profesionales trabajadores y honestos se fortalecerá el Estado.

  6. Me parece un análisis juicioso el que nos presentan, sin embargo está presente todavía el espíritu de la competencia electoral, situación que inive la posibilidad de una discusión inteligente. Lo más grave es no aceptar que la autoridad “ahorita virtual” no puede ser criticada y eso nos puede conducir a una sociedad sumisa y o complaciente

    • Tú lo has dicho en “algunas dependencias” no en todas. Determinar sin analizar que se correrá al 70% de los trabajadores de confianza es irresponsable; es cierto que el gobierno tiene grasa, pero por bajar de peso, van cercenar grasa, músculo y órganos vitales al mismo tiempo. Mejor primero vean u luego decidan, no primero decidan y luego vean.

      • no en algunas… si no en la mayoria… esta corrompida.. yo que trabaje en el ieec, sedesol sagarpa .. te lo puedo decir.. es una vil porqueria..

  7. Un Estado requiere servidores públicos educados y competentes, si. México tiene esos servidores, no.
    En la administración pública para ser mando se requiere ser pariente, amante o recomendado, no importa si carecen de preparación, ética o compromiso, para eso tienen “a su gente”.
    El problema no es la eliminación de funcionarios, sino de funciones. Al eliminar áreas completas se suprimen funciones del Estado, y ese es el debilitamiento real.

  8. Algunas medidas de AMLO parecen adecuadas. Sin embargo tienen repercusiones no necesariamente positivas y favorables a sectores de lo que queda de clase media. Además la reducción del 70% del personal de confianza es algo que a detalle aún no se sabe cual es su alcance; es decir, hay personal de confianza (por honorarios) que no tienen ingresos altos y carecen de prestaciones sociales. Al desaparecer el rubro de Gastos Médicos Mayores, se elimina una prestación, constitutiva de privilegio. Pero este personal aumentará la demanda de servicios del ISSSTE, el instituto que brinda el servicio de salud a la gran mayoría de los empleados de base, tendrán que invertirle más capital a éste para mejorar las deficiencias de personal, servicios, medicamentos e instalaciones, las que ya padecen los derechohabientes. Y por cierto que muchas funciones del Gobierno requieren personal profesional, técnico u especialistas, para garantizar un servicio eficiente y de calidad. A despecho de ciertos morenistas sectarios, para quienes sólo basta su devoción a su Líder-partido Morena.

  9. Las burocracias mexicanas han suplantado al Estado pretendiendo que ellos son el Estado y que cumplen esa función, pero nada más lejano. El Estado es un conjunto de instituciones que sólo cobran vida en el accionar de los ciudadanos y en ese sentido el Estado mexicano podemos decir que prácticamente no existe, si existen las burocracias que en su inercia existencial parecen dar vida al Estado, pero sólo eso sólo parecen. El Estado representa los múltiples caminos por los cuales transita la sociedad hacia fines comunes, pero eso de los fines comunes es algo que no existe en el caso de la sociedad mexicana. Las elites no comulgan con los fines de una sociedad mexicana en su conjunto, merced a la filosofía neoliberal las elites económicas y políticas que controlan al Estado, se han desvinculado de los compromisos implícitos en su función de reproducción del conjunto social y han dejado a “la mano invisible del mercado” el papel que debieran ejercer las instituciones sociales. En ese sentido, las burocracias mexicanas sólo viven para subsistir y no desaparecer, para reproducirse sin compromiso social alguno, puesto que eso lo han dejado a la mano invisible del mercado. Más allá de los méritos académicos y de la experiencia práctica de algunos cuadros, la mayoría de las burocracias de alto nivel son “improvisados” para tareas que requerirían si no especialistas, por lo menos individuos enterados del campo de trabajo en que son empleados, pero no sucede de ese modo, salvo en casos aislados. Luego entonces las burocracias terminan por servir sólo a sí mismas y no a la sociedad, son aparatos volcados hacia su interior y en mucho menor medida hacia la sociedad a la que debieran servir. Sólo como ejemplo, yo trabajo en el Servicio de Empleo de la CDMX y puedo decir con certeza que es un aparato burocrático que sólo sirve para llenar formatos y crear informes de actividades que justifican su existencia y por lo mismo, son aparatos que no están dispuestos a servir verdaderamente a los fines para los que fueron creados, sus directivos son personas improvisadas y sin conocimiento del tema laboral, son burócratas empíricos en el ramo del empleo.

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