La sentencia quedó jurada el mismo día de la década de los ochenta en que la autoridad concedió la licencia para construir aquel edificio de 10 niveles flanqueado por sus cuatro costados por casas de dos niveles construidas en la década de los años 20 del siglo pasado. Sólo había que esperar a que el tiempo o un sismo se encargase de ejecutarla.

En el perímetro de una pequeña manzana (la que circunscriben las calles de Plaza Popocatépetl, Huichapan, Ámsterdam y Cacahuamilpa en la Colonia Hipódromo) compuesta por apenas nueve predios y sus respectivas casas y edificios; todos ellos construidos entre la segunda y la cuarta década del siglo pasado –e incluidos dentro del catálogo de inmuebles de la Dirección de Arquitectura y Patrimonio Artístico Inmueble del INBA–, cinco inmuebles resultaron dañados gravemente en sus estructuras por los desplazamientos que el edificio de 10 niveles tuvo durante el sismo del pasado 19 de septiembre. Tres de esas casas están hoy en peligro inminente de derrumbe.

Casos como el anterior se repiten incesantemente y están a la vista:

Plaza Popocatépetl 46, Hipódromo: casa colonial funcionalista de dos niveles (alrededor de 1935), colinda con un edificio de 12 niveles. Estado de la casa: Daños graves en su estructura. Peligro de derrumbe.

Avenida México 3, Hipódromo: casa colonial de dos niveles (alrededor de 1940), flanqueada por dos edificios, uno de 12 niveles y otro de cinco. Estado de la casa: daños graves en su estructura.

Chihuahua 95, Roma: casa de estilo ecléctico de dos niveles (alrededor de 1912), colinda al fondo con un edificio de cinco niveles. Presentaba hundimientos diferenciales. Estado de la casa: derrumbe a consecuencia del temblor del 19 de septiembre.

Chihuahua 95

Chihuahua 77 y 79, Roma: dos casas de estilo ecléctico (alrededor 1920), lindando al fondo de sus respectivos predios con tres edificios de siete niveles de altura. Presentan severos daños estructurales por hundimiento, desplome y agrietamientos. Una de ellas dictaminada en condiciones de inhabitabilidad en las habitaciones afectadas.

Tabasco 263, Roma: casa de estilo ecléctico de notable arquitectura (alrededor de 1915), flanqueada por dos edificios de nueve niveles cada uno. Presenta severos daños estructurales.

No solamente los propietarios han sufrido un grave quebranto patrimonial sino que ahora transitan por el interminable camino de la burocracia esperando a que se les concedan los permisos y autorizaciones ya sea para reparar, ya sea para demoler, según fuera la suerte del inmueble conforme se plasmara en el dictamen de evaluación post-sísmica que tiene que rendir el perito autorizado por el gobierno de la Ciudad de México.

Para los que siguen habitando sus casas, la situación de emergencia aún no ha pasado. El sueño es una pesadilla: saben que duermen bajo techos que descansan sobre de estructuras frágiles y saben también que, de venir un nuevo sismo, aquel mamotreto cercano volverá a embestir contra de ellas y acabará por derrumbar sus casas y quizás por sepultarles bajo de los escombros. Cada minuto que pasa sin obtener respuesta de las autoridades la estabilidad de sus inmuebles se agrava poniendo en riesgo la vida de quienes las habitan y —en otros casos— la de los vecinos y de los viandantes.


Ámsterdam 32

Supongamos que los propietarios pueden reparar sus inmuebles (si es que los recursos del FONDEN llegaran) y que lo hicieran cumpliendo con los criterios más estrictos de preservación arquitectónica. Aún después de la reparación, si bien las condiciones de habitabilidad del inmueble pudieran haber mejorado, la condición de riesgo no se habrá reducido en lo más mínimo en la medida en que aquel edificio gigante y amenazador siga ahí, a su lado.

Los mecanismos de recuperación y de reconstrucción son tan inviables que aquellos inmuebles afectados están condenados a desaparecer. Sin duda esos inmuebles se convertirán a su vez en nuevos edificios (conservando o no sus fachadas que no serán más que los despojos de un complejo ejercicio de preservación patrimonial). Y de la misma manera, los que sobrevivan de aquella afectada manzana, pasarán a ser con el tiempo, también, nuevos edificios. Un evidente efecto dominó donde la primera ficha que golpeó, provocará el colapso de las fichas restantes.

¿Quién va a responsabilizarse por esos daños? ¿Quién va a pagar la mudanza y el doloroso éxodo de esos viejos vecinos? ¿Porqué la autoridad otorgó una licencia para construir un edificio de 10 niveles en una manzana cuya tipología arquitectónica era homogénea y que no levanta más de tres niveles? ¿Por qué se permitió un sistema constructivo invasivo en una zona cuyo suelo y sus condiciones de carga son peculiares? ¿Por qué la autoridad reguladora permitió que ese edificio se construyera sin observar la medida reglamentaria referente a la junta constructiva con sus colindantes?


Plaza Popocatépetl Num 36

En tanto las autoridades no actúan rápidamente rindiendo dictámenes y evaluaciones post-sísmicas y otorgando los correspondientes permisos de reparación o de demolición, ¿quién asume el riesgo de derrumbe de los edificios y casas afectados que aún están en pie? ¿Asumen las autoridades la agravación del riesgo por la demora?

Urge que las autoridades, —el gobierno de la ciudad y todas las instancias e institutos responsables— rindan de manera rápida los dictámenes de evaluación post-sísmica y que liberen los correspondientes permisos para llevar a cabo las medidas de mitigación de riesgos de los inmuebles afectados.

La Asamblea de la Ciudad de México ha lanzado ya la convocatoria para integrantes del Consejo Consultivo de Desarrollo Urbano; éste es el momento idóneo para que conjuntamente autoridad y ciudadanos revisen y adecúen de los programas de desarrollo urbano que tengan como ejes rectores ante todo la seguridad de los habitantes; luego que consideren el entorno inmediato (arquitectura, tipología, comunidad, geología y otros factores naturales de riesgo) y la preservación del patrimonio.

Salvador de Maria y Campos Q.

 

2 comentarios en “Patrimonio arquitectónico, el efecto dominó

  1. como siempre la CORRUPCION gana y la carencia total de cultura muchas veces he oído son casas viejas o sea hay que copiar a los vecinos con gran cultura y civilizaciob no cabe duda no tenemos identidad propia que pena

    como si