Ayer por la noche, gente de todo el mundo se detuvo por más de una hora y media para ver el primer debate entre los dos candidatos a la presidencia de los Estados Unidos de América: Hillary Clinton y Donald Trump.

Tal vez lo que vimos anoche no fue propiamente un debate, en el sentido estricto del término, pues “debatir” es un intercambio en el que dos o más personas opinan antagónicamente acerca de uno o varios temas y en la que cada uno expone sus ideas y defiende sus opiniones e intereses.

Dejando de lado el hecho de que es casi imposible debatir con un personaje como Donald Trump, parece que tanto entre los medios y opinión publica estadunidenses, como en los mexicanos que se ha manifestado al respecto, hubo un consenso sobre que la ganadora del debate fue Hillary Clinton. Pero no tan contundentemente. ¿Por qué? Una hipótesis es que hay un asunto de perspectiva de género involucrado que no debería ignorarse.

Clinton es la primera candidata mujer postulada por uno de los dos partidos principales en Estados Unidos a la presidencia y está ahora en campaña con la desventaja de ser juzgada con criterios basados en los presupuestos de la sociedad machista en la que, desafortunadamente, todavía vivimos. En pleno 2016, las características que se juzgan “naturalmente” aceptables para el género femenino siguen siendo su principal obstáculo a superar.

La campaña de Clinton ha sido particularmente difícil por esta razón. Los analistas y el público en general la han criticado constantemente porque no sonríe, porque habla muy golpeado, porque no parece amable, ni carismática.

Durante el debate, muchos comentarios de los propios seguidores de Clinton los mostraban frustrados porque no era más agresiva y no respondía con mayor ímpetu a los “argumentos” de Trump, quien la interrumpía constante y agresivamente. 51 veces para ser exactos. Si bien Clinton sí respondió a algunos de estos ataques de manera bastante contundente, en general mantuvo la calma ante su exasperante rival. 

¿Por qué? Porque si Clinton se presentaba más dura y más contundente, se le iba a llamar una “mujer enojada”; si Hillary se mostraba más pasional y respondía con más vigor, se le calificaría de “mujer emocional”. Hagamos el ejercicio honesto de pensar cómo analizaríamos esas mismas actitudes, posturas y palabras si, en vez de Hillary, el candidato demócrata fuera hombre. En ese caso, la agresividad, contundencia e ímpetu lo calificarían como “presidenciable”; esas mismas características a Clinton la han hecho ver como agresiva o mandona.

Hillary Clinton vivió en televisión abierta una situación que la mayoría -o tal vez todas- las mujeres profesionistas han vivido en el ámbito laboral, más de una vez: la constante interrupción y descalificación por parte los hombres.

Diversos estudios muestran que los hombres interrumpen constantemente a las mujeres en situaciones laborales y hablan en promedio 75% del tiempo en reuniones de trabajo. Cuando una mujer habla en un ambiente profesional camina por una cuerda floja. O no es realmente escuchada o es juzgada como demasiado agresiva. Cuando un hombre repite prácticamente lo mismo que la mujer dijo antes, se les suele reconocer por una buena idea con más frecuencia.

Recientemente The Washington Post publicó un artículo sobre la dificultad que experimentan las mujeres que trabajan en la Casa Blanca: desde “forzar” su participación en reuniones, hasta lograr que sus opiniones sean escuchadas una vez que consiguieron participar en ellas.

El artículo relata que las funcionarias en el círculo más cercano al presidente adoptaron una estrategia que llamaron “amplificación” consistente en que cuando una mujer diera una opinión, otras mujeres repetirían esa misma idea dándole crédito. Esto hace que los hombres presten atención a la contribución y les niega la posibilidad de repetirla ellos y llevarse el crédito. Gracias a esta táctica, según el reportaje, incluso el presidente Obama comenzó a notarlo y empezó a llamar a las funcionarias a las reuniones y preguntarles sus opiniones directamente.

Es una estrategia inteligente que se puede replicar en nuestros trabajos, y es de celebrar que las mujeres se unan ante situaciones adversas en el ámbito laboral. No obstante, es lamentable que las mujeres sean las que tengan que adaptarse para encajar en la dinámica de una sociedad patriarcal, pues la sociedad en su conjunto sigue sin cambiar estas prácticas. Socialmente requieren construir nuevas formas de comportamiento donde hombres y mujeres participen por igual en la vida colectiva.

Anoche, cuando Hillary se contenía ante las interrupciones y ataques de su adversario para evitar una lectura machista de su comportamiento, se vio a una mujer completamente capaz, preparada y calificada para ser presidente de su país, experimentando el mismo dilema que el resto de las mujeres profesionistas viven constantemente: el miedo de parecer mandonas, agresivas y ofensivas, cuando estamos siendo firmes, seguras y asertivas.

La conducta de Trump durante el debate ejemplifica el tipo de agresión masculina que busca empequeñecer a las mujeres públicamente como una manera de hacer notar su poder, y desacreditarlas. Ejemplifica también el fenómeno que se conoce como “mansplaining”, es decir, la forma condescendiente o paternalista en la que los hombres tienden a explicar algo a una mujer, partiendo del hecho de que ellos saben más.

Trump, además, le dijo a Clinton que no tiene el "stamina” (vigor) para ser presidente. Ese tipo de lenguaje cifrado es una manera clásica en la que veladamente se degrada su género al relacionarlo con debilidad. Trump también criticó el mal temperamento de Clinton, dando voz a la percepción mal fundada de que las mujeres fuertes son agresivas u ofensivas.

La campaña electoral estadounidense de 2016 pasa a la historia por todas las lecciones que deja sobre cómo entendemos los géneros en la vida política. La manera en la que se juzga a Clinton y el escandaloso sexismo característico de Trump, no solo hacia ella, sino hacia las mujeres en general, da luces sobre dónde estamos y a dónde queremos llegar.

Este primer debate, mostró una candidata informada, experimentada y serena, contra un candidato ignorante, agresivo, enojado. El problema, como muchos analistas han señalado ya, es que la agresión y el enojo de Trump pueden resultar más efectivos que la serenidad y preparación de Clinton para conectar con el desencanto de un amplio sector del electorado estadunidense. Sin embargo, no se debe ignorar que el problema para este amplio sector de la sociedad estadunidense –mayoritariamente conservador– sigue siendo, aunque no lo reconozcan, que Hillary Clinton es mujer.

 

20 comentarios en “El principal rival de Hillary Clinton

  1. Un artículo excelente sobre un debate muy triste que refleja la realidad actual no sólo americana sino mundial

  2. Excelente análisis! No solo los grupos conservadores tienen el resquemor de que la mejor propuesta sea mujer , también los más liberales , hispanos, afroamericanos y los que sean , mujeres y hombres no sabemos darle el lugar a una mujer en este caso política de carrera.

  3. Excelente artículo, que invita a la reflexión ¿en cuál etapa nos encontramos respeto a la igualdad?
    En lo personal trabajaré más en ello. Felicitaciones para Barbara Magaña (Nexos). que Gracias y saludos de

  4. Acierto a creer que los tiempos llegan. He visto que la soriridad femenina es un juego de niños frenre al machismo. Tal vez puedan ser las mismas temerosas y sumisas mujeres las que no favorezcan a Clinton. Es absurdo pensar que entre mujeres nos ayudamos cuando cada una cuida su territorio celosamente y patriarcalmente obedece a quien la somete y agrede. Es claro que Hilary no la tiene fácil. Si se porta suave es debil, si es dura es hombruna. Bien valdria no verla mas que con un filtro que solo exponga su capacidad de liderazgo y conciencia. EEUU si necesira un cambio de persoectiva y no de partida. Con Trump empesaria desde” Cero”

    • Así es, la rivalidad empieza desde que nacemos.Tenemos que competir por el cariño de nuestra madre, de nuestro padre, de nuestros hermanos.Cariño y amor que los varones tienen incondicionalmente.Competir por los espacios en casa, por la silla, por la tele etc.Sales al mundo y con quién compites ¿con ellos? si lo haces entonces te pasa exactamente lo que le está pasando a Hillary , entonces compites con ellas, tienes la ventaja de conocerlas y te es más fácil quitarlas del camino que al jefe. Si sobresales por encima del jefe y de todos ups, entonces se complican las cosas te inventan un delito o te corren vergonzosamente para que no regreses. Lamentablemente el poco espacio que nos dan, las pocas oportunidades que nos dan, los pocos salarios bien remunerados que nos dan y pocos reconocimientos que recibimos empezando por la casa los cuidamos celosamente por encima de todos y todas. No quiero sonar pesimista pero en parte mis experiencias.

  5. Excelente análisis del machismo velado que sigue imperando en nuestra sociedad a pesar de toda la publicidad trivial sobre “oportunidades” a las mujeres. Un anàlisis profundo sobre el liderazgo femenino es urgente difundir para acabar con el aplastante patriarcado patológico exacerbado en un especìmen como Trump donde ademàs hace alarde de que la mujer solo le puede servir de objeto sexual tipificado con su esposa.

  6. asertiva reflexión y coincido en que hay resistencia para admitir la igualdad de género, más aún cuando está en el punto de elección el país de mayor poder. Pero la ganadora de este primer acercamiento- que no, debate- es Hillary..Imposible debatir con quien no tiene el nivel.No es lo mismo el chacoteo que proponer y analizar y demostrar experiencia que en eso, estriba la carta fuerte de la real contendiente.

  7. No he visto ni escuchado a nadie opinar sobre el hecho de porque los republicanos escogieron un candidato con la personalidad del Sr. Tump, será porque creen que siendo odiado como es, sólo así pueda ganar la Sra. Clinton, y que además demuestre ella la superioridad al estar capacitada para ganar la presidencia de USA? Realmente no hubiera importado que candidato hubieran puesto los republicanos, se que ella ganará de todos modos el puesto por ella misma y no por haber puesto los contrarios un inepto como Trump.

  8. de vedad creen que Hilary Clinton es mejor que Trump?? En serio piensan que solo es criticable por ser mujer y no por su política belicista?? Yo creo que olvidan su papel en el congreso estadounidense votando a favor y avalando abiertamente la ficticia e ignominiosa Guerra de Irak. Elegir entre Clinton y Trump es como decia Assange, lo mismo que elegir entre la cólera y la Gonorrea. En mi opinión el único de los candidatos que tenia opciones de modificar para bien las cosas era Bernie Sanders, y lo cepillaron. Hillary Clinton es mas de lo mismo (incluido Obama)

  9. Deplorable la cultura machista, pero más aún las actitudes fememinas de miedo, sumisión y celo territorial que contribuyen a reforzar ese lastre que es la cultura patriarcal.

  10. Este debate fue falso, ninguno de los dos representa una verdadera alternativa, un cambio :si uno es un racista, misoginia e ignorante, la otra es hipócrita : está a favor de bombardear a Siria, esta a favor del fraking, esta a favor del desmantelamiento de los apoyos a mujeres en problemas etc….

  11. Si Hillary Clinton fuera hombre, el FBI ya la habría investigado y encarcelado por su mal uso de servidores. Ni siquiera estaría corriendo por el cargo.
    El sexismo (o miedo a ser visto como sexista) es lo que mantiene a Clinton a la cabeza en las encuestas. No el hecho de que es mujer. Clinton tiene a todos los medios de comunicación a su favor. Por cada cosa negativa de clinton que se ve, hay 5 o seis más cosas negativas de Trump. Y sin embargo, Trump sigue ganando terreno en una elección que se suponía iba a ser fácil de ganar para ella.

  12. Bien en la superficie, pero apenas el artículo toca el contenido político en las preguntas y respuestas. En mi opinión, advierto al público que no se dejen engañar por el montaje gringo. La finta es polemizar sobre el género para que por mera comparación, escojan a la menos mala. Pero hagan a un lado al estúpido pero conveniente macho Trump, la competencia entre géneros y analicen a la otra persona. Verán que no es de color de rosa, ni se debe perder el tiempo en argumentos sobre su capacidad. Es sobre los intereses que respalda Hillary de quienes la patrocinan. Se vendió a las ambiciones más voraces del capital mundial. Y dictará el guión que se tiene para México, como se viene haciendo desde Fox a la fecha, para depredar nuestros recursos, territorio, el libre tránsito de consumo de drogas y productos extranjeros a través del mismo, con un control de fronteras de acuerdo a sus americanos y segregadores intereses. Sin contar los planes de guerra e intervención para detonar la economía del vecino país y recuperar su hegemonía, que se ha reducido ante la emergente China y superpotencia líder número 1: La Rusia de Putin.

  13. No la criticamos por ser mujer, la criticamos por corrupta, por sus tratos con dictadores africanos, por su trafico de influencias desde la secretaría de estado, por las “mordidas” multimillonarias que recibió vía la “fundación Clinton”, por estafar a las víctimas del terremoto en Haití, por su hábito de mentir, por los muertos de Benghazi, por las guerras civiles de Siria y Libia, que ella alentó. Porque dispuso irresponsablemente de información clasificada, porque solapó al menos una docena de casos de abuso sexual por parte de Bill. No es cuestión de género, es que la tipa es una rata tan grande que parece canguro.

    • Estimado Sr. Garibay Camarena,

      Tiene usted un poquito de razón, la política es así. Pero su comentario es tan excesivo que hasta pareciera que usted es un misogino.
      Bush Sr. y Bush Jr. Son los responsables de todo lo que usted menciona. Fueron sus tiempos.
      Los abusos que cometa ‘Bill’ no son cosa de ella…… Hay víctimas…. Si las hubiera, hay leyes, que las hay, y si no hubiera ni víctimas ni leyes, Clinton tiene enemigos que, como usted, deben saberlo y tienen la obligación de acusarlo.
      Conclusión… Se pasó usted de la raya.

  14. Estupendo artículo. La Sra Cinton excelentemente preparada no logra conectar con los jóvenes. Muy importante. Espero pronto pueda cambiar su discurso y pueda llegar a ellos

  15. Así es, ser mujer en un mundo machista (aunque han cambiado muchas cosas) la esencia de quién tiene el poder sigue presente.Durante el debate aparte de todo lo que mencionó el artículo en varias ocasiones le dijo que mentía es decir mentirosa. El mensaje es será una jefa de estado mentirosa y además delincuente por que dijo que la quería ver en la cárcel, si él llegaba a presidente. La descalificación es típica de cualquier grupo de trabajo sea cual sea, así que ser mujer en un mundo machista es “no ser” nada.
    Gracias por el artículo, es una reivindicación a la mujer en todos los ámbitos.