Hace un año el líder de Los Caballeros Templarios, Servando Gómez, La Tuta, se paseaba pistola al cinto en las plazas públicas de la Tierra Caliente. Las mujeres le besaban la mano: alcaldes, secretarios de seguridad pública, funcionarios estatales y municipales de todos los niveles acudían a rendirle pleitesía. El hijo del entonces gobernador, Fausto Vallejo, no tardaría en aparecer en un video, dando cuentas al líder criminal de la situación del gobierno del estado.

El 15 de enero de 2014 Alfredo Castillo dejó su cargo como procurador federal del consumidor y rindió protesta como comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán. Su misión era meter orden en una entidad que llevaba años incendiada: las instituciones se hallaban totalmente infiltradas por el crimen organizado y un grupo desesperado de ciudadanos había decidido tomar las armas para garantizar a sus paisanos la seguridad que no podía garantizarles el Estado.

Un año más tarde, Castillo afirma que La Tuta anda a salto de mata, duerme en cuevas de la sierra, desconfía de sus hombres más cercanos. Dice que hace meses dejó abandonados sus medicamentos en una caverna; que quienes le daban caza hallaron una cobija suya al lado de un río. Castillo cree que esto prueba que el imperio de La Tuta se ha desmoronado.

En esta entrevista Castillo abre el cofre de los secretos de Michoacán y habla sin tapujos del crimen organizado y su entreveramiento con la vida pública de la entidad.

 

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-Cuando el presidente de la República y el secretario de Gobernación me mandaron llamar, a principios de enero de 2013, llegué a pensar, sobre todo porque estaba comenzando el año, que querían saber cuáles eran los planes de Profeco para el nuevo ejercicio fiscal, o en todo caso como una forma de agradecimiento, una forma de atención a todas las áreas del gobierno, por lo que se había trabajado el año anterior. Cuando surge el tema de Michoacán, al principio de la plática, pensé: “Lo que me van a pedir es un punto de vista como ex procurador, como alguien relacionado con este tipo de tema. Supuse que estaban por preguntarme: “¿Tú qué harías?”.

Todavía cuando me dicen que el tema es tener de manera permanente un representante del gobierno federal en Michoacán, que esté en contacto con Gobernación, coordine las delegaciones federales y trabaje en colaboración estrecha con las dependencias locales, y además sea el interlocutor con las “autodenfensas”, pienso: “como idea me parece muy buena”. Pero no pensé que me fueran a decir que lo hiciera yo.

—¿Qué ocurrió en usted cuando se lo dijeron?

—Sorpresa absoluta. Tal vez me hice las mismas preguntas que el resto de la opinión pública: ¿quién financiaba a las “autodefensas”? ¿Eran realmente “autodefensas”? ¿Quién estaría atrás de ellas? ¿Cuántas eran, cuántas personas las integraban? Pasó también por mi cabeza el tema de las facultades.

—¿El tema legal, constitucional?

—Más allá de eso, porque el decreto en ningún momento viola la Constitución. Me pregunté más bien cómo poder demostrar que el enviado del gobierno federal realmente iba a tener el poder del Estado, iba a ser el representante del Estado y no sólo una persona en particular, alguien que llegaba a Michoacán con muchas ganas de intentar algo. Me aseguraron que tendría esa representación, la de las delegaciones federales, la de los recursos del gobierno federal, la de poder coordinar y supervisar a las instancias locales.

—¿Lo que la prensa ha llamado un virrey?

—Lo que el gobierno consideró que era lo más conveniente para una estado que enfrentaba conflictos agravados desde hacía muchos años.

—¿Con qué recursos contó?

—Lo primero que yo pregunté es: “¿Cuánta gente me va acompañar?”. Porque independientemente de que allá hubiera fuerzas armadas, no sabía qué tan bien o mal iba a ser recibido. Necesitaba un equipo de confianza. Me permitieron formarlo, así que invité a participar al equipo que me acompañaba en Profeco, y que antes había estado conmigo tanto en la PGR como en la procuraduría del Estado de México.

—¿De cuántas personas hablamos?

—Unas 80. Podemos decir que hubo un desmantelamiento de todas las áreas de Profeco porque salieron conmigo subprocuradores, directores generales, verificadores… toda la gente que quiso sumarse.

—¿No le pusieron límite?

—¿De personas? No. Hoy somos más de 700 los que estamos en Michoacán. Pero en aquel entonces fueron 80 personas las que al día siguiente habían tomado sus vehículos, habían arreglado el asunto de la familia, de los hijos, y se presentaron en la sede de la Policía Federal.

—¿Cuál fue su primer acto como comisionado?

—Cuando llego a Michoacán platico con el entonces gobernador y le comento sobre la pertinencia de nombrar nuevo procurador y nuevo secretario de Seguridad Pública: le pido apoyo en ese tema para iniciar cuanto antes la depuración de las áreas locales y empezar a conformar un equipo de trabajo. Él acepta y se hace la propuesta, que debe ratificar el Congreso. Entonces, en los primeros días se hace el cambio de procurador, y también de seis subprocuradores, seis directores de averiguaciones previas, seis directores de control de procesos, hacemos el cambio en el C-4 en el área de secuestro, y el cambio en la Policía Ministerial. De manera inmediata cambiamos también al secretario y al subsecretario de Seguridad Pública, al subsecretario del sistema penitenciario, a algunos directores de penal… y empezamos a ver la manera de dar de alta a nuevos agentes del ministerio público y policías de confianza. Todo eso pasa en la primera semana.

—¿Cómo lo reciben? ¿Cómo vive usted esa semana? ¿Cómo lo recibe, digamos, el gobernador?

—Tengo que reconocer que tuve un buen recibimiento de todos porque la sociedad sentía que había tocado fondo. Había expectativas muy altas: el presidente y su gabinete habían estado en Michoacán para anunciar que el secretario de Gobernación iba a estar al menos dos veces al mes en el estado, y había prometido hacer un seguimiento de las acciones que se realizaran. Así que las fuerzas políticas me reciben bien, me dan un voto de confianza.

—¿Cuál es en aquel momento su mayor preocupación?

—Diseñar una estrategia, porque no existía un protocolo, no había un ABC de lo que se tenía que hacer. Nos estábamos enfrentando a un tema inédito, nuevo. Ni siquiera teníamos certeza sobre el número de “autodefensas”. Ellos decían que llegaban a 20 mil.

—Uno de los escándalos de aquellos días era la evidencia de que las policías estatal y municipal estaban completamente infiltradas…

—La procuraduría y la Secretaría de Seguridad Pública estaban totalmente infiltradas al grado de que en la oficina del director de la Policía Ministerial había una espada que le habían regalado Los Caballeros Templarios. No generalizo, pero era tal el miedo y tal el control que tenía esa organización, que incluso los buenos servidores públicos terminaron siendo rehenes de la dinámica que imperaba.

—¿Cómo era en esos días el clima anímico de la gente?

—Había una desconfianza total hacia las instituciones. Lo primero que me confesaron es que la gente no denunciaba porque si levantabas una denuncia ésta aparecía clavada con un cuchillo en la puerta de tu casa al día siguiente. Y además venían represalias. Habían quemado familias enteras y la gente ni siquiera se esperaba a que el ministerio público fuera a hacer el levantamiento del cuerpo: simplemente recogía a su muerto y se lo llevaba a enterrar.

—¿Cómo lo recibieron los elementos de las policías locales?

—Hubo una estampida en cuanto pusimos el pie en el estado. Muchos de ellos prefirieron darse de baja, no porque existiera investigación alguna, sino porque sabían que iban a resultar con algún tipo de responsabilidad. Como había muy fuerte presencia de la Policía Federal, llegó a haber seis mil 130 elementos, nos apoyamos en ella para empezar a dar de baja a los policías ministeriales y elementos de seguridad pública vinculados al crimen organizado.

—Que quedaran al frente de la seguridad personas que no conocían las problemáticas del estado, ¿no provocó serios desfases?

—No conocíamos la entidad, es cierto. Cuando nos decían “pasó algo en Rosales” teníamos que buscar un mapa para ver dónde era Rosales. Pero la gente que teníamos ya había manejado estados completos, muchos habían sido delegados en la PGR… era gente con muchísima experiencia, y que no tenía miedo.

—¿Qué idea tenía usted entonces de las “autodefensas”?

—Mediáticamente, y hasta por el secretario de Gobierno de aquel entonces, las “autodefensas” eran señaladas como grupos violentos y con posibles vínculos con los rivales de Los Caballeros Templarios.

—A la primera reunión con ellos, ¿cómo llegó? ¿Con prejuicios, con miedo, tal vez desconfiado?

—La primera reunión fue en la sede de la 43 Zona Militar. A ellos los llevaron en camiones blindados. ¿Yo qué esperaba? Que pudiera encontrar gente intolerante, que no quisiera abrirse. Me impresionó su sencillez. Nunca esperé que sus demandas fueran tan legítimas, ni que saldríamos de la primera reunión con un acuerdo. A las dos horas ya estábamos haciendo bromas, sentí que podíamos tener un diálogo franco.

—¿Qué solicitaban ellos?

—Que llegaran hospitales, medicinas, que hubiera atención en las escuelas, que se liberara a los limoneros que habían sido detenidos injustamente un año antes, luego de un ataque de Los Templarios. En fin, que se hiciera el compromiso de batir a esa organización.

—¿Ése fue su primer acercamiento a ras de piso a la realidad del narcotráfico en el estado?

—Ésa es la primera vez que recojo las voces de la gente que está sufriendo esa problemática. Esa vez alguien me refiere, incluso, que el líder de Los Templarios, Nazario Moreno, El Chayo, está vivo. “Es mentira que esté muerto”, me dicen, “lo hemos visto y hemos visto subir mucha gente hacia su rancho”. Yo comienzo a partir de ahí a descubrir el nivel de resignación al que se había llegado en Michoacán. “Si lo viste vivo, ¿por qué no lo has dicho?”, les preguntaba. Y me decían: “Porque me matan y ni se le ocurra decir que yo lo dije”. Una vez me enseñaron una foto suya. “Pero júreme por sus hijos que jamás la va a enseñar”. Lo juré y me dijeron: “Aquí está”.

—¿Cómo lo mostraba?

—En una especie de palenque en una plaza de toros que luego, después de un cateo, vimos que estaba en uno de sus ranchos. Él estaba sentado en un palco, como un rey, en algo que parecía un trono. Desde ahí estaba viendo las peleas de gallos. Era un rancho espectacular en medio de la nada.

—¿Por qué espectacular?

—Por el nivel de lujo que tenía. No debió costar menos de 60 millones, por ponerte un ejemplo. Me enseñan la foto y me dicen: “Es él. Ahí está El Chayo”.

—A propósito de El Chayo, circula la versión de que no fue abatido por la Marina, como dicen ustedes, sino que fue matado a palos por sus propios hombres. Esa versión dice que fueron ellos mismos quienes lo mataron, porque estaba incontrolable a causa de la droga, y porque su nivel de violencia y paranoia le había hecho asesinar a varios de sus hombres más cercanos.

—Sí, la he escuchado.

—¿Tiene algún sentido?

—Yo pedí que se hiciera una necropsia. Esa necropsia dice que no murió a palos, que la muerte se la ocasionó un disparo producido a 25 metros…

—Cuando presentan su cadáver aparece con el rostro hinchado…

—… y que las lesiones que tiene en la cara son propias de una caída producto del disparo. Esta situación te rompería esa leyenda.

—¿No es muy raro que en un enfrentamiento con la Marina sólo muera el jefe y ninguno de los lugartenientes?

—Dicen que él, como La Tuta, se movía solo por la sierra, montado en una mula. Hay quien nos ha dicho, inclusive, que La Tuta se viste de mujer para acudir a ciertos lugares. Para ir a determinados sitios, ellos van muy escoltados, pero para ir a otros deben pasar lo más inadvertidos posible. Así que esa vez lo agarraron solo. Una persona me dijo: “Mira, para que sepas que realmente es él, debe tener una placa en la cabeza”. Y sí, tenía una placa en la cabeza. Y tenía operado el mentón. Se lo había rebajado.

—Me imagino que en aquellas primeras reuniones con las “autodefensas” la gente le fue haciendo también la radiografía de los políticos involucrados con Los Caballeros Templarios.

—Ésa la hacían directamente sobre el procurador, sobre la gente que ellos decían que estaba involucrada. Pero esas reuniones eran más cerradas. En las primeras que tuve con ellos se trataba sobre todo de aplacarlos, de transmitirles la idea de construir una nueva policía tanto estatal como municipal, de decirles que los municipales que se habían ido no iban a regresar y que las autoridades que eran templarios iban a ser detenidas.

—¿Qué gente decían que podía estar involucrada con el crimen?

—Por poner un ejemplo, se quejaron mucho del presidente municipal de Apatzingán, del secretario de Gobierno, del presidente de Lázaro Cárdenas. Ellos mismos nos decían. Creo que sin ellos no hubiéramos logrado nada, porque muchísimas denuncias que se presentaron entonces, sobre todo ya con detenidos, fueron firmadas por ellos. Muchas veces ellos mismos nos dijeron quién era la persona que habíamos detenido, nos daban pistas: qué organización, qué jefe de plaza, cuál era su zona de influencia.

—Y mientras todo eso pasaba, ellos, las “autodefensas”, seguían con las armas en la mano…

—Nosotros les dijimos que si trabajaban de la mano con nosotros podríamos concentrarnos en combatir a Los Templarios, pero que si ellos se iban por la libre, tendríamos que dedicarnos a combatirlos a ellos y a Los Templarios, y de ese modo el 50% de nuestra fuerza la íbamos a perder, y al final terminaríamos por perder la mano.

—¿Cuál era la estrategia contra Los Caballeros Templarios?

—En los primeros dos o tres meses, todo estuvo concentrado en detener a los principales jefes y en quitarle la mayor base social a la organización. Ellos tenían un apoyo muy fuerte en Tierra Caliente. De hecho, ese apoyo fue el que le permitió iniciar el tema de la infiltración.

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—¿De la infiltración a ustedes?

—Oímos que las “autodefensas” comenzaban a hablar de “los perdonados”, que era gente que llegaba y les decía: “perdón, pero yo no tuve opción, quiero estar con ustedes, jamás quise hacer esto”. Ellos hacían sus asambleas para ver si el pueblo perdonaba a esas personas. Y en los lugares de donde esa gente era originaria, pues los perdonaban, pero en donde no tenían mayor ascendencia, la gente de esas zonas no estaba de acuerdo y comenzaban a decir: “si perdonaron a este, yo quiero que también perdonen a este”. El problema es que unos habían sido “halcones” y otros sicarios, unos manejaban el dinero y otros violaban y mataban. Se volvió de tal magnitud el problema de “los perdonados” que tuvimos que decirles: “miren, si se perdona a uno se tiene que perdonar a muchos, mejor que no se perdone a nadie”.

—¿Entre esos “perdonados” venían los infiltrados?

—El crimen consideró que la mejor manera de dividirnos era meter infiltrados en las “autodefensas” y que esos infiltrados empezaran a cometer abusos para desprestigiarlas. Esto nos llevó a la idea de que debíamos institucionalizar cuanto antes el movimiento, establecer controles para crear una fuerza rural. Pusimos el 10 de mayo como plazo para crearla y acordamos que quien anduviera por la libre después de esa fecha sería detenido.

—¿Así explica su decisión de detener a uno de los líderes de las “autodefensas”, el doctor José Manuel Mireles?

—Después del 10 mayo sabíamos que si no deteníamos al siguiente que desafiara al Estado íbamos a perder toda la credibilidad, íbamos a ser un chiste. Mireles había convertido su lucha por Tepalcatepec a una lucha por la Tierra Caliente, y luego por Morelia, y luego por Michoacán, y luego a nivel nacional, y después creo que iba a decir que por América Latina. Era un liderazgo muy fuerte que fue perdiendo el apoyo de su gente porque no le consultaba, el dinero que le depositaban en sus cuentas él lo utilizaba a su libre albedrío. De ser vocero se convirtió en el único ideólogo y eso a ellos les generó mucha molestia. Un día antes había dicho que iba a tomar Morelia. Yo todavía en una entrevista le mandé decir: “Ojalá que no lo haga y que reflexione, porque si lo hace lo vamos a detener”. Y no le importó. Creo que durante los días de su accidente en el helicóptero se perdió de muchos de los avances y muchos de los acuerdos que habíamos tenido. Traía un poco un chip del pasado. En un principio podía entenderse por el estado en que se hallaban las instituciones, pero ahora había canales permanentes y reuniones permanentes, y no podíamos dejar que saliera un grupo armado porque las condiciones ya eran otras.

—Regresemos un instante a profundizar en el asunto de la clase política local. ¿Ellos cómo lo veían, no era para ellos un intruso?

—Bueno, mientras mi tema fue la contención de las “autodefensas”, creo que a la clase política no le importó mi presencia. De hecho, creo que me veían bien porque era el que estaba controlando un tema incontrolado, y porque no nos estábamos metiendo con los servidores públicos. Creo que la mentalidad era: “son policías, su obsesión es controlar a las “autodefensas” y los indicadores de seguridad en temas de secuestro, homicidio…”. Jamás pensaron que podríamos tener otro tipo de intervención.

—¿Y eso cuándo lo piensa usted?

—La misma gente nos señala que no habrá credibilidad hasta que no se actúe en contra de autoridades cuya relación con el crimen era clara o evidente. Las primeras detenciones importantes son la del presidente municipal de Apatzingán, la del presidente de Lázaro Cárdenas y la del secretario de Gobierno.

—¿Qué señalamientos recibe, por ejemplo, sobre el secretario de Gobierno Jesús Reyna?

—Nos hablan de vínculos con el crimen organizado, pero esos señalamientos tardan en llegar. Notamos algo raro cuando las “autodefensas” no quieren que él esté presente en las reuniones. Pero nadie nos dice nada hasta pasados tal vez dos meses.

—¿Usted había tratado a Reyna?

—Lo había tratado poco. Yo pasaba el 80% de mi tiempo en Tierra Caliente. Creo que nuestra relación no era fluida, pero a mí me parecía que era porque cada quién estaba en sus cosas. Yo creo que a él le empezó a hacer ruido cuando empezamos a tratar muy en corto los temas de seguridad. Una vez institucionalizada la fuerza rural, nos empezamos a concentrar en esos otros temas y es entonces cuando el nombre de Reyna comienza a aparecer aquí y allá.

—La decisión: “Ya hay que detener a Reyna”, ¿cómo se da?

—Cuando dos o tres pruebas la hacen evidente, y la Seido actúa.

—Eso debió incendiar el medio político local.

—Todo empieza a ser más difícil a partir de entonces porque Reyna era un actor importante en los últimos años. Aparte de ser secretario de Gobierno y gobernador interino, fue candidato a gobernador en su momento y fue el interlocutor del PRI con el gobierno de Leonel Godoy. Allá hay un grupo al que llaman “los reynistas” y se desató una especulación enorme sobre qué iba a pasar con ellos. La detención de los alcaldes de Apatzingán y Lázaro Cárdenas, por otro lado, mete mucha preocupación a los presidentes municipales y a otros actores que empiezan a sentir preocupación y a considerar que la comisión es política. No lo es: sólo había evidencias y se tenía que actuar. Esto impidió que en Michoacán pasara, por ejemplo, lo de Iguala.

—¿Le parece que iba dando resultados, mientras tanto, su estrategia contra Los CaballerosTemplarios?

—Para el 10 de mayo la estructura de Los Templarios estaba muy mermada. Les habíamos asegurado muchos patios de acopio, les habíamos asegurado casi un millón de toneladas de mineral y 23 mil toneladas de madera. Teníamos mayor control sobre presidentes municipales que les pagaban dinero como “derecho de piso”. Y al quedarse Los Templarios sin flujo, su estructura empezó a perder fuerza. Yo te puedo decir que hoy es prácticamente imposible que Servando Gómez, La Tuta, coma en Apatzingán o vaya a un restaurante en Morelia o a una plaza pública en cualquier ciudad. Era como el rey de Michoacán y hoy anda a salto de mata.

—¿Qué significa exactamente a salto de mata?

—Que se esconde en la sierra, que duerme en cuevas, en lugares remotos donde hay tan poco ruido que un helicóptero puede ser notado 15 o 20 minutos antes de que llegue. Se hace rodear por dos o tres cinturones de seguridad. Y aunque sólo sean cuatro kilómetros los que te falten para llegar a él, esos cuatro kilómetros pueden volverse 14 horas de camino, abriéndote paso a machete.

—¿Considera que él está neutralizado?

—Sí, te puedo decir que está neutralizado físicamente. No tiene un gran margen de acción u operación. Sabe que está viviendo sus últimas horas antes de enfrentar a la justicia. Sabemos que su paranoia lo ha llevado a sospechar hasta de sus más cercanos. Yo imagino que hoy él debe ser el principal arrepentido de haberse querido dar tanta difusión en los medios. Se expuso a sí mismo, y tarde o temprano va a ser detenido.

—¿Entonces es imposible que esté en algún pueblo o alguna ciudad?

—A lo más podría pasar por Tumbiscatío, por Arteaga. Pero no volverá a llevar jamás la vida que llevaba antes.

—Si hoy él baja de la sierra, ¿en qué condiciones encontraría su estructura?

—La mayor parte de su gente ha sido detenida. El grupo tiene liderazgos de segundo o tercer nivel, que en otras circunstancias no estarían tomando decisiones. En general, en Los Templarios ha habido un efecto cucaracha, de fragmentación y dispersión.

—¿La Tuta ha intentado acercarse a usted?

—No.

—¿No está Alfredo Castillo en la videoteca de La Tuta?

—¡No!

—¿Quién filtra los videos que hemos visto? ¿Los hallaron ustedes en una casa de seguridad? ¿Son ustedes quienes los han distribuido?

—No, hay algunos que fueron encontrados en unos cateos y que fueron aportados al juez de la causa. Nosotros no podemos manipular un USB porque entonces pericialmente perdería su valor legal. Pero creo que hay gente que debe tener copias y las está administrando.

—¿Gente?

—Tenemos evidencia de una persona que en algún momento se acercó a alguien a ofrecerle en venta unos videos. Pero es un tema que realmente nos rebasa.

—¿Puede ser que él mismo los esté administrando? Parece ser que envió algunos videos a Carmen Aristegui.

—Habría que ver si el mensaje que ella dice que le envió es realmente de puño y letra de La Tuta. Habría que ver el tema pericial en la tinta, y habría que comparar… aunque nosotros, que sepamos, no tenemos un solo documento escrito de puño y letra por La Tuta.

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—¿Usted había recibido informes de las reuniones del hijo del gobernador Vallejo con La Tuta?

—Teníamos dichos de la gente, y algunos comentarios sobre actos de prepotencia o abuso de autoridad.

—¿Hasta qué punto está involucrado con ellos?

—Eso lo dirá la evidencia que siga saliendo. No sabemos cuántos videos más, donde aparezca él, puedan existir. Creo que van a salir algún día y entonces veremos qué nivel de involucramiento real llegó a tener.

—Por esa y otras razones Fausto Vallejo debe mirarlo a usted con poquísima simpatía.

—Mi trabajo implicaba, necesariamente, una confrontación con el poder local. Cuando el gobierno local empieza a asumir que no nada más nos interesa el tema de la seguridad y las “autodefensas”, sino que queremos poner un mayor orden en la parte del desarrollo integral, es cuando dicen: “Pues sí, vienen a todos los temas”.

—¿Está diciendo que hubo una confrontación con el gobernador?

—Él había aceptado el relevo del procurador, del secretario de Seguridad Pública. Cuando quisimos sugerir la necesidad de hacer cambios en otras áreas, el gobernador dijo: “Yo ya no voy a aceptar ninguna otra sugerencia”.

—La prensa informa que el gobernador se opuso a que se hicieran cambios en el gabinete y se diera autonomía a la Auditoria Superior del Estado.

—…

—Se afirma que hubo una gira en la que el gobernador y usted ni siquiera se saludaron…

—Poner orden no te hace popular. Todos los faustistas no nos deben de querer, y todos los reynistas tampoco. Y no nos deben de querer muchos otros. Hay una economía que dependía totalmente del gobierno, de venderle al gobierno a través de licitaciones no muy claras. Paramos el tema. Entonces, todos los que vivían de eso dijeron: “¿quiúbole?”. Creo que hay muchos agraviados que quieren que nos vayamos, porque dicen: “éstos nos quitaron el poder, nos quitaron los negocios, nos quitaron todo”, y hay otros que dicen “con los otros, yo de menos subcontrataba, ahora ni subcontrato”.

—¿Ha recibido amenazas?

—No las hemos recibido: las hemos interceptado. Cuando balearon a los escoltas de un subprocurador los detenidos declararon que les iban a pagar determinada cantidad por cada uno de nosotros que lograran matar. En otro atentado contra gente nuestra descubrimos que los atacantes eran policías del Grupo de Operaciones Especiales: declararon que iban a pagarles una suma por cada policía y otra por cada comandante o cada funcionario procedente del Distrito Federal que mataran.

—¿Está llegando al fin de su responsabilidad?

—Nos alcanzaron los tiempos del proceso electoral y creo que me tengo que ir, en algún momento, antes de ese proceso.

—¿En qué situación deja Michoacán?

—Creo que dejaron de existir la movilización de grupos armados y la toma de comunidades y municipios. Que volvieron a abrir los negocios sin tener que pagar derecho de piso. Que 106 municipios del PRI, PAN y PRD acordaron la puesta en marcha de un mando unificado. Que los principales líderes del grupo delictivo fueron abatidos y otros encarcelados. Que se recuperaron espacios que estaban tomados por la delincuencia. Que hubo una reducción pronunciada en la incidencia delictiva: que los indicadores están por debajo de los de 2012 y 2013 en los delitos de alto impacto. Que el secuestro se desplomó. Que se recuperó la actividad económica del estado, se está reactivando, como lo muestran los datos del INEGI que indican un crecimiento del 4.1% en el segundo semestre de 2014 con respecto al mismo periodo del año anterior… En una analogía, si pensamos en una tabla de futbol de 20 equipos, creo que hace un año Michoacán estaba en el lugar 20, y con posibilidades de descenso automático, y yo pensaría que hoy estamos como en el lugar 12 o 13 de la tabla. Lógico, me gustaría dejar al estado en la Champions, pero para eso se necesita continuidad y el proceso electoral romperá la continuidad. Pero de que la subida ha sido exponencial, lo ha sido: de vivir 18 secuestros al mes a tener uno o dos al mes, hay un cambio.

—¿Hay para Michoacán riesgo de un retroceso?

—Hay avances sustanciales, pero hay que seguir fortaleciendo las capacidades institucionales. Ojalá que con el proceso electoral no empiece nuevamente el palomeo, ojalá no lleguen los políticos a repartir posiciones, “tú vente para acá y tú vete para allá, y yo te doy esto y tú me das esto”, porque eso podría poner en riesgo el avance.

—¿Qué titular le gustaría leer el día que se vaya?

—Uno que dijera: “Sí se pudo”.

 

Héctor de Mauleón

Escritor y periodista. Autor de La perfecta espiral, El derrumbe de los ídolos y El secreto de la Noche Triste, entre otros libros.

 

19 comentarios en “Los secretos de Michoacán. Entrevista con Alfredo Castillo

  1. me parecen buena la estraegia y los logros. Un equipo nuevo y de confianza haciendo las cosas.
    Cambios de funcionarios, frenar a otros con las pruebas correspondientes. perseguir al crimen organizado, deteniendo y juzgando, romper las redes de negocios ilícitos. Entre los resultados cabria mencionar la institucinalización de la policia comunitaria y facilitarle la tarea de participar en la defensa de los ciudadanos y las comunidades en el tema de la seguridad publica. No se aclara cuantos detenidos y cuantos abatidos, cuantos sentenciados, cuantos por sentenciar , de que delitos estan acusados.Que mecanismo quedará para continuar las investigaciones, si se intevenieron los bienes y finanzas de los principales jefes de los cárteles y que resultados hubo .¿Será posible que se reconstruyan las redes del poder político corrupto frente a las eleccioes? y que se hara al respecto..esta estrategia es replicable a otros estados, ¿Se aplicaría en Guerrero ?

    • Bueno con todo respeto, me gustaría contarles soy de Morelia, Michoacán, lugar en el cual he habitado toda mi vida,y en efecto, como lo menciona el Comisionado Castillo, previo a su llegada la mayoría de personas pagamos derecho de piso, esto era desde quien vendía chiles en el mercado, hasta los grandes empresarios, y es cierto ya no se pagan cuotas,pero se despidieron a más de 1000 empleados principalmente de la Procuraduría General de Estado y de Seguridad Pública, se creo una policía que se denomina “Fuerza Ciudadana”. Las consecuencias: más de mil familias sin empleo, sin ninguna seguridad y en la pobreza total. En las dependencias de gobierno existe un gran despotismo, nada de sensibilidad humana, pereza y burocracia excesiva de sus funcionarios. Eso de que se abren negocios? en donde? si los pequeños establecimientos como tiendas, estéticas, tacos o comida china o japonesa que es del comercio de que se vive en la ciudad, son perseguidos por el ayuntamiento para el pago de excesivos impuestos, lo cual, provoca que las personas obtengan sólo para comer ese día.
      Respecto al mando unificado: en efecto circula por la ciudad patrullas con la leyenda de “Fuerza Ciudadana”, que lejos de proteger a los habitantes, ejecutan sin razón, ni legitimidad alguna todo tipo de abusos, existiendo muchas muestras de ello a través de vídeos tomados por varias víctimas, algunos se pueden ver en un programa de televisión llamado voz y solución, donde los han subido. “Recuperación de espacios que estaban tomados por la delincuencia”. Realmente no se a que se referirá el Comisionado, porque no puede Usted salir de su domicilio, cuando es asaltado, le quitan sus vehículos en cualquier semáforo, asaltos dentro y fuera de centros comerciales donde “existe gran seguridad”. Reducción delictiva?, cuando el temor fundado persiste de salir a la calle, para no ser agredido, claro el Sr. Castillo no padece este temor, porque no sale sin sus 8 escoltas, que antes que el baje de su vehículo sus escoltas han supervisado las zonas.
      Reducción de delitos de alto impacto? ps no, en su residencia en “tres marías”, no hay asesinados, balaceras, tiroteos en pleno centro de la ciudad, en las principales avenidas, el Sr. vive en una burbuja. Porque en la ciudad, como en el Estado, existe un gran índice de inseguridad, ejecutados, balaceras, muertes de familias enteras. Porque no hay empleo, oportunidades para los Michoacanos para las personas del Distrito Federal, por supuesto que si, en conclusión existe una alta incidencia delictiva, un gran temor de salir a las calles, porque somos víctimas de la delincuencia, organizada o no pero es un alto índice de inseguridad, pobreza, desempleo, nada de desarrollo económico. Muchas gracias; pero le quiero pedir al Comisionado que deje su cargo, cuando de verdad exista esa utopía que describió en la entrevista.

  2. El gran logro se da en el momento del diálogo con las autodefensas. Castillo debe tener sinceridad, tacto y buen uso de la palabra para haber llegado a entablar ese contacto de manera tan eficaz. Lo que preocupa de las autodefensas (después guardias rurales o policía comunitaria) es que sean guardianes de terratenientes. Preocupa que no se hable jamás de los campesinos más pobres, de los pequeños proyectos comunitarios. Que nadie piense en mejorar la situación de ese sector de la población. Ellos siempre serán aniquilados, coptados por el crimen u oprimidos. Yo quisiera ver un programa donde se apoyara el surgimiento de escuelas rurales y de auténticos proyectos comunitarios (agrícolas o artesanales). Ahí hay una gran “area de oportunidad” (horrendos términos empresariales, pero la idea así se comprende). Por último, una duda, ¿a qué se refiere con “metal” cuando habla de que se les interceptan a los C.Templarios madera y metal? Muy buena entrevista. Gracias.

  3. la percepcion ciudadana es muy diferente a lo que se menciona en la entrevista, si lo que menciona el sr castillo fuera cierto michoacan fuera casi el paraiso (que lo es) que dificil es empatar lo que ellos dicen y lo que la gente vive todos los dias, hay desconfianza no solo en las autoridades, sino entre vecinos, todos se cuidan de todos, algo esta roto y aunque se pegue todos sabemos que ya esta roto.

  4. Jajaja, que simpático el Comisionado Castillo ese. Se ve que por buen humor este régimen no va a parar. En este caso sin embargo se pone de manifiesto la razón por la que eligen al flamante comisionado desde la cúpula del poder, una vez tras otra no obstante su listota de pifias y fracasos, para éste tipo de “encargos”, tiene talento para mentir. Se ve bien formado entre las filas más añejas del “revolucionario”, instruido al viejo estilo, robar con clase y disimulo. Muy hábil manejando a su conveniencia el aparato estatal, quitando de en medio a los políticos y miembros de la sociedad civil que le obstaculizaban el logro de sus intereses, disfrazados también con una buena maquillada de los pocos o nulos resultados. ¿Porqué no habla del destino final de los dineros? tanto los incautados como los destinados a reactivar la economía. ¿A poco la gente de un mes a otro se volcó a los ministerios públicos a denunciar delitos?, ¿Porqué no dice que la Policía de Michoacán es la que más ha incumplido con los programas de desarrollo policial?, la menos preparada y la que menos controles de confianza ha pasado en el país. ¿Porqué no dice nada de los índices delictivos en Morelia en el último año?, del robo a casa-habitación. ¿Porqué no habla de la desbandada de empresarios y fuerza de trabajo?. ¿Y el turismo?…mejor ni hablamos. Pero bueno, para quitarle su sentido del humor al comisionado de seguro está difícil, de eso se encargará la propia realidad, sin ir más lejos, hoy le propina una bofetada el crimen de Erika Kassandra Bravo en Uruapan. ¿O es que ahora nos va a decir que el camino a la “Champions” implica uno que otro sacrificio?

  5. Se nota en el comisionado Castillo un discurso político muy bien preparado pero con muchas imprecisiones y dudas que arrojan una visión de su trabajo triunfalista que muchas personas que vivimos en Michoacán no compartimos. Con toda razón establece claramente la primera intención del Gobierno Federal de erradicar a grupos delictivos del Estado y la estrategia le va resultando de lo que la ciudadanía le comenta entonces la pregunta ¿Cuál estrategia tenia planeada? si por lo que comenta en la entrevista así fueron resultando las cosas con base en ocurrencias y a eso el le llama ¿buen trabajo?. Por supuesto que la ciudadanía esta asatisfecha con que se aplique la ley a los que delinquen, (asociación delictiva, desvió de fondos, robo), llámense políticos, empresarios o cualquier otro actor social. Sin embargo, vale la pena reflexionar en relación al estilo de vida que llevaban las más de 700 personas que terminan acompañando al comisionado, desde el inicio llegaron a los mejores hoteles del estado y en las mejores condiciones posibles, con grandes beneficios económicos y sin revisión alguna de la correspondencia o no de esos beneficios laborales y salariales, en tanto ello viven como reyes los trabajadores del Gobierno del estado limosnean literalmente el pago de sus salarios, derechos laborales consagrados en Condiciones Generales de trabajo y ellos en que basan los altísimos salarios y los carisimos hoteles en los que pernoctan despilfarrando los recursos económicos que corresponden a las finanzas del Estado de Michoacán. Pareciera que el comisionado ha manejado a su discreción y conveniencia el dinero y sólo ha aplicado la ley a los que al parecer fueron chivos expiatorios de las dos administraciones anteriores sin tocar siquiera de “roson”a los verdaderos responsables de las administraciones estatales. Hoy día existe falta de pago a trabajadores de la SEE, de la misma casa de gobierno, Cobaem, a los mismos proveedores del estado y otros. La falta de pago de derechos como aguinaldo, prima vacacional y beneficios establecidos en distintas Condiciones Generales de Trabajo de algunas dependencias no hace más que evidenciar la falta de conocimiento de la ley y la incongruencia entre su primera intención al arribar al Estado y lo que lamentablemente deja al despedirse.

  6. Difiero del apartado de “logros”; seguramente la realidad se percibe de diferente forma en un barrio popular de Morelia, Uruapan o de Apatzingán. Los crímenes de orden común se multiplican y La Fuerza Ciudadana se ha ganado en pocos meses la desconfianza de los que dice servir; al grado que la misma Procuraduria declara que el crimen organizado no desolló a la joven enfermera de Uruapan el fin de semana pasado. Rescato su analogía futbolera y concedo que ya casi estamos a media tabla: Por qué entonces retirarse? Sí el trabajo realizado se pusó por encima de los intereses partidistas y se afectó a los que “hacían del crimen, negocio”, por qué retirarse ante un proceso electoral? Los Partidos Politícos, también están involucrados con La Tuta y por eso no lo “quieren” (para usar sus propias palabras). Seguramente el Señor Comisionado “Gordon” (así lo llamamos algunos) no ganaría un concurso de simpatía en Michoacán, pero no es un individuo, sino el representante de una Institución muy importante para grandes segmentos de la sociedad: La Presidencia de la República y su trabajo, debe convertirse en una Política de Estado, precisamente más allá de los vaivenes electorales. Podrá irse él; la política pública de pacificación, recuperación de territorios, desmantelamiento de las redes de complicidad y castigo a los culpables de los agravios a la sociedad Michoacana, debe continuar.

  7. Felicito al comisionado por el trabajo realizado hasta ahora en el estado de Michoacan, no cualquiera se hubiera querido aventar ese paquete, es muy fácil criticar y ver los toros desde la barrera.

  8. FALSO DE TODA FALSEDAD. Michoacán paso del imperio de la Tuta al imperio del Comisionado y sus arbitrarios secuaces. La criminalidad continua nomas enmascarada a la buena o a la mala en los medios de comunicación. El Comisionado y sus gentes utilizaron indiscriminadamente los recursos de las Delegaciones Federales y hasta de dependencias estatales. SOLAPÓ PRESIDENTES MUNICIPALES QUE SIGUEN TRABAJANDO PARA LA MAÑA y que fueron electos con votos exigidos a la fuerza para el PRI en los tres niveles de gobierno.

  9. No es un secreto que en Michoacán históricamente los grupos políticos en la lucha del poder por el poder llevaron al Estado a un nivel de debilidad institucional que la federación tuvo que intervenir como lo hizo. Todos los michoacanos y michoacanas sabíamos de la colusión de la política, el gobierno, medios de comunicación con el crimen organizado. (no todos algunos cuantos) Sin embargo el ciudadano común y corriente es el que ha tenido que quedar en medio, ya que en el nombre de la comisión para la seguridad y el desarrollo de Michoacán se quedaron sin empleo cientos de personas de gobierno estatal, claro las mejores plazas, los mejores sueldos. De pronto se criminalizo a los michoacanos por igual. ningún ciudadano fue ni es digno de confianza de la “Comisión”. Del equipo del Comisionado no hay resultados el Comisionado el Lic. Castillo tiene que hacerles la tarea, por poner uno de muchos ejemplos el Secretario de Seguridad Pública Carlos Hugo lo hizo secretario de seguridad de un estado que como dice el comisionado con situaciones inéditas, el Lic. Carlos H sin experiencia, sin resultados, con ambiciones políticas, se hizo consejero político del PRI MICH. Arribo a la SSP con igual equipo del EDOMEX, que a la fecha tienen en los niveles más inseguros y violentos a la capital del Estado Morelia. Pero eso sí no salen de los mejores restaurantes, de los eventos artísticos, etc. A la fecha en el nombre de la seguridad y el desarrollo de Michoacán se han movido cosas, se han detenido a ex funcionarios que si abusaron de su puesto y que estaban coludidos con el crimen, pero también en el nombre del desarrollo de Michoacán ha habido muchos abusos de poder, de conflictos de intereses con los proveedores del estado de México etc. Frente al proceso electoral ojalá no se pierda lo poco que se ha logrado y los michoacanos seamos capaces de retomar el rumbo del estado sin la necesidad de la intervención de un personaje como el Comisionado y el equipo del estado de México que aunque mexicanos todos como dice don Sergio Aguayo el lado oscuro la Cultura Méxiquense tiene una especial forma de actuar.

  10. Desgraciadamente este narco del gobierno solo vino a Michoacan, a fregarnos la vida, que se largue y que no piense que van a votar por el en el 2015 y ojalá Dios le perdone todo lo que nos hizo.

  11. Los resultados que tanto presume el Comisionado no se ven en la capital michoacana en dónde ha aumentado la inseguridad, el robo y el desempleo. Son pocos los policías que patrullan por la ciudad y muchos de ellos son prepotentes y abusan de su autoridad. Creo que estamos lejos de tener una ciudad tranquila! Más bien se vive una sensación de depresión social.
    Urge una estrategia que reactivela economía y proporcione la paz de los michoacanos.

  12. los cambios en michoacan alguien los tenia que hacer, le toco al comisionado castillo enfrentara michoacan los cambios que se han logrado tambien tiene meritos de la gente que vive en michoacan y el mismo lo piensa que sin la gente que le brindo el apoyo no lo hubiese logrado asi lo afirma, michoacan tenia que dar este paso a como fuera era nesesario despertar al pueblo, y ahora despierto el pueblo quien lo va a sostener, ojala activaran la economia que llegaran grandes empresas ensambladoras de carros empresas donde den empleos a muchisimas personas, que rectiven en la modernidad a los municipios que realmente un municipio sea autosufisiente economicamente faltas programas de estudios donde se fomente en los pueblos el avito de que los jovenes quieran realizarse como profecionales en la vida cuantos desempleados hay en la ciudad no hay trabajo si no se activa la economia en michoacan y se controla a los intermediarios que son los que encaresen los productos donde ni siquiera gana el productor ni gana el comprador solo el intermediario como vamos a salir de la pobreza que nos encontramos esto a garantizado que muchos jovenes o la edad que tengan 20, 30 50 ,60 años no tengan con que sostener a su familia esto ocaciona un desorden en cualquier estado, un estado que da empleo por que tiene la FUERZA DE LAS EMPRESAS creo que ningun joven o señor tendria ganas de cometer delitos solo se dedicarian a trabajar onestamente, señores la s estratejias que sean solo valores el estado de economia que nos encontramos y asi cada quien puede elegir a donde quiere llegar aser un buen ciudadano o un delicuenete por que esta de la patada no tener un treabajo no tener que darle de comera la esposa y hijos hacia donde los arrincona la desesperacion si no hay nadie que le heche la mano, aqui sobran premios por lo que se hizo, como humanos que somos estamos artos de destrozarnos unos a otros no hay union no hay paz no hay esperanza nesesutamos unirnos todos por un bien comun que es la gente michoacana que me gano con hecharle la culpa a la delincuencia o hecharle la culpa al gobierno nada la balanza esta por ensima de todo, todos los michoacanos nos rompimos el osico unos con otros para que asi como michoacanos que unirnos por un bien comun de todos y dejar de hechar culpas a todo mundo por que todos tenemos responsavilidsad de una o otra manera “ojala hall un michoacan nuevo” si es haci la historia lo reconosera y vamos a ver si realmente michoacan es el punto de lanza de un cambio en todo mixico.

  13. el virrey castle vive en una realidad alterna, las cifras que maneja reflejan la prepotencia con la que se maneja desde que llegó; quienes vivimos nuestro día a día en las calles de Morelia sabemos cuan riesgoso es que lo detenga a uno una patrulla de seguridad pública, no sabe uno si temer más a los delincuentes o a la policía; de verdad ha hecho más daño que beneficio, justo es que cese la intervención que padece Michoacán y el gobierno federal nos permita lamernos las heridas y comenzar nosotros mismas la reconstrucción de nuestro estado, basta ya de tolucos ávidos de riqueza ilícita…

  14. Se va a ir por la presión de Morón y sus secuaces? Y todos los demás?
    Presionan porque les incomoda que aparezcan sus videos y sus delitos, sus fallas y deslices.
    Seguramente amenazan con el prurito de que si se queda será un crimen de estado, aunque electoral, pero al fin y al cabo es la victimización característica de los delincuentes muy en boga en estos días.
    Si un delincuente lo hacen senador no deja de ser lo que es, a pesar de su perorata.
    El Comisionado no se representa a sí mismo, o al Presidente de la República o al Gobierno Federal. No, creo que representa la esperanza de poder construir un futuro mejor para los michoacanos, especialmente para los nuevos, los que vendrán, los que podrán formar nuevas empresas, nuevas familias, nuevos caminos,… nuevas personas para un nuevo estado, eso es lo que se espera de su equipo y de usted, Lic. Castillo, al precio que sea, Michoacán no puede seguir en las mismas manos y conb los mismos intereses que, aunque se digan claros y limpios, han sido cómplices y beneficiarios del estado de cosas.

  15. Malísima entrevista, donde prácticamente sin ningún ángulo objetivo se deja correr la grabadora para que el entrevistado diga lo que quiera, sirvase a su gusto. No estaría mal y en abono a la objetividad, que realmente a la entrevista -como ha sido en otros casos en Nexos cuando hablan del estado-, la acompañarán con un trabajo periodístico de valor, para confirmar que como muchos ciudadanos opinan en sus comentarios, la presencia federal en el estado no ha sido postiva, ¿dónde están los empleos o nuevas empresas instaladas?; cómplices o no del comisionado o del crimen organizado, los poderes locales están sometidos y muchos michoacanos nos sentimos ofendidos, humillados ante esas visiones centralistas que nos consideran incapaces, visiones de las que no escapan medios donde la intelectualidad pretende definir la realidad o tener la verdad. Lástima.

  16. Pero y entonces, todo comenzó con el gobierno priista??? Y entonces el comisionado exculpa a Leonel Godoy? a Lázaro Cárdenas Batel? La corrupción en la Procuraduría de Justicia comenzó cuando llegó el PRI??? No creo. Y los miles de millones de la deuda financiera que creció con el PRD durante 10 años qué? Falta más y considero que el trabajo del comisionado Castillo se queda corto, muy corto…

  17. Así pasan las cosas cuando hay voluntad y un actor con capacidad. A diferencia de otro mexiquense que no quiere hacer bien las cosas: Luis Miranda. Tanto Alfredo Castillo como Luis Miranda son muy cercanos a Peña Nieto. La diferencia es, por supuesto, biológica: uno puede con el trabajo y el otro no. Como mexiquense, y aunque falta todavía un buen rato, tenga la certeza, señor Castillo, que si usted contiende por el estado de México, ya tiene, por lo menos, un voto seguro.