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ZOCATO. —(ZOACATL. Radicales desconocidas.) “Fruta añublada…” (Molina). Derivado de “zoacati, añublarse la fruta o arrugarse y dañarse la calabaza, melón o pepino en la misma mata después de quajados y algo crecidos” (Molina). Hemos copiado a la letra todo lo que dice el P. Molina en su Vocabulario acerca de esta palabra, para que quede demostrado cuán erróneas son las etimologías del Diccionario de la Academia y del de Roque Barcia. Dice el primero: “ZOCATO, TA. Del latín succus, jugo”. Dice el segundo: “ZOCATO, TA. Del latín soccatus, calzado de zuecos, forma adjetiva de soccus. Sentido etimológico. Se llamó zocato, socato aludiendo a que se pone (el pepino o berenjena) como la suela de corcho”. Si no tuviéramos la autoridad indiscutible del P. Molina, bastaría la heterogeneidad de ambas etimologías, unida a la circunstancia de que la palabra zocato no se encuentra en ningún libro castellano anterior a la Conquista, para decir que son notoriamente inexactas. ¡Que no haya habido una alma caritativa en la Academia correspondiente de México que les haya hecho observar a los señores académicos y al Sr. Barcia, que lo zocato no tiene ninguna afinidad con los zuecos, ni menos con el jugo! Como aztequismo, se aplica a la fruta dañada por el hielo.

Fuente: Cecilio A. Robelo, Diccionario de aztequismos (1904), Ediciones Fuente Cultural para Distribuidores Exclusivos de Librería Navarro, México, 1965.