Adén. En una carta a sus amigos, Rimbaud describió así a esta ciudad árabe a la que llegó a los 26 años, después de renunciar definitivamente a la literatura: “Adén es una roca espantosa, sin una brizna de hierba ni una gota de agua buena: se bebe agua de mar destilada. El calor es excesivo, sobre todo en junio y septiembre, que son las dos canículas. La temperatura constante, día y noche, de un despacho muy fresco y muy ventilado es de 35 grados. Todo es muy caro, y así con todo. Pero no hay más: estoy como prisionero aquí y sin duda tendré que quedarme al menos tres meses antes de afianzarme un poco o de tener un empleo mejor”. Los tres meses se convirtieron en 10 años. Rimbaud entró y salió de esa ciudad de 1880 a 1891, año en que, debido al grave deterioro de su pierna derecha, tuvo que viajar a Marsella, donde después de una amputación, murió. (Cartas de Adén y Harar, traducción de Esteve Serra, José J. de Olañeta, Editor, 2010.)
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.