Hay una chamarra de Ermenegildo Zegna que capta luz solar, la transforma en electricidad y quien la viste puede ir cargando el teléfono móvil mientras da un paseo. Una nota de los Sandia National Laboratories, en Albuquerque, Nuevo México, informa que sus científicos han desarrollado células fotovoltaicas que transforman a un paseante en cargador de baterías. Las células de silicón cristalino tienen de 14 a 20 micrómetros de espesor, de una cuarta a una quinta parte del grueso de un cabello humano (un micrómetro es la milésima parte de un milímetro) y de un cuarto de milímetro a uno de ancho, eso permite entretejerlos en telas y ropa.
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