Todos leímos acerca del zapatazo que un periodista irakí lanzó contra el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush. También hubo numerosos comentarios acerca de sus buenos reflejos. En ese ruido se perdió que los zapatazos fueron dos y el objetivo del lanzador también pudo ser el primer ministro irakí, Nouri al-Maliki, ya que estaban juntos.
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