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El primer autor norteamericano que leí fue Edgar Allan Poe. Aunque el primer escrito que leí de él, cuando yo tenía trece años, El escarabajo de oro, no lo entendí en esa ocasión, a lo largo de más de cincuenta años mis reencuentros con Poe han sido frecuentes. Recuerdo que cuando ya sabía inglés leí los cuentos y las prosas cortas que pueden considerarse como pequeños poemas en prosa entre los que destaco uno que se me ha quedado en la memoria. The Sphinx, una breve fantasía sobre el paisaje de la bahía de Nueva York. Leí con pasión sus cuentos entre los que nunca se me han olvidado El gato negro, El tonel de amartillado, The Purloined Letter, así como las novelas cortas de Los crímenes de la calle Morgue, entre otras. He leído con avidez su poesía de la que destaco, claro está, The Raven. Hace dos o tres años hice con Víctor Manuel Mendiola la edición trilingüe de este poema con las traducciones de González Martínez y Mallarmé, que incluía mi traducción de The Philosophy of Composition ensayo capital para entender no solamente El cuervo, sino que es también un ensayo capital para entender la poesía moderna ya que influyó fuertemente en la obra de Baudelaire y Mallarmé. De los tres ensayos que Poe escribió sobre poesía, dos me parece que son importantísimos: The Philosophy of Composition y The Poetic Principle en que estudia el efecto que produce el poema, un efecto real pero indefinible. El otro ensayo, The Rationale of Verse, trata de cuestiones de métrica y versificación particulares de la lengua inglesa y no es de interés para nosotros.

De la poesía, como ya he dicho, tengo familiaridad con El cuervo, pero casi toda me gusta. Recuerdo con emoción A Dream Within a Dream, Annabel Lee, Ulalume.

Poe me ha seguido durante toda la vida. Hará unos quince años hice mi última lectura importante de Poe en un libro que recogía una selección de obras de ficción científica de este autor y que me regaló un alumno. Se trata de Eureka, largo ensayo que pocas veces viene en las recopilaciones y que el mismo autor califica de poema en prosa. Se trata de una concepción total del universo y pretende ser un organon en el que se conjugan la filosofía y la ciencia; la astronomía, la termodinámica, la teoría atómica, la relatividad, la evolución, etc., para componer una imagen notable de todas estas cuestiones, algunas de ellas asombrosamente modernas. Eureka influyó poderosamente en el pensamiento de Valéry que le dedica un largo ensayo.

Poe fue el primer autor norteamericano que leí y también el primer escritor que me dio a entender, desde la primera juventud, la idea de la literatura como un proceso deliberado y como un producto de la voluntad y de la sensibilidad conducidas por un imperativo técnico omnipresente. n