ricos

Desde la crisis de 1982, México ha reformado a fondo su economía. Ha sido un buen y disciplinado alumno del Consenso de Washington. Pero no crece. La prosperidad no toca a su puerta. Los autores que aquí presentamos comparten diagnósticos y ofrecen algunas respuestas para enfrentar este estancamiento. El énfasis de sus textos no está en las “reformas que el país necesita” —laboral, energética, fiscal— sino en los rasgos de una agenda alternativa. Gordon Hanson habla del acceso al crédito, la política social, la productividad, la educación superior, los altos precios en electricidad y telecomunicaciones. Jaime Ros distingue entre una economía en recesión y una economía subdesarrollada: la mexicana —dice— tiene más de la segunda y por tanto necesita más inversión pública y una política de gasto que permita una alta utilización de la capacidad productiva. Gerardo Esquivel llama a atender el desarrollo del mercado interno, diversificar las relaciones comerciales de México y mejorar la distribución del ingreso. Fausto Hernández Trillo insiste en perder el miedo a conducir la economía, pues aunque la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria para el crecimiento, ha quedado claro que no es suficiente. Por una vez, no se habla aquí de la generalidad de las reformas pendientes, sino de la precisión de los instrumentos deseables.

 

El misterio mexicano
Gordon H. Hanson

Para salir del estancamiento
Jaime Ros

¿Cómo crecer?
Gerardo Esquivel

El miedo a manejar la economía
Fausto Hernández Trillo