En junio de 2024, por primera vez en la historia de México, una mujer ganó las elecciones presidenciales. La victoria de Claudia Sheinbaum fue interpretada dentro y fuera del país como un símbolo de progreso, reivindicación y retribución histórica. Su gabinete incluye a diez mujeres a cargo de secretarías, más que en cualquier otro sexenio. Hay trece estados gobernados por mujeres; cinco ministras en la Suprema Corte; 251 diputadas y 65 senadoras. La presencia de mujeres en cargos públicos no ha significado el fin de las desigualdades que históricamente han marcado al país.

¿Llegamos todas?
En México hay 126 millones de personas
- 64.5 millones son mujeres (51.2 %)
- 61.5 millones son hombres (48.8 %)
Del total de mujeres, el 75.5 % tiene 15 años o más.
El 70 % de ellas ha vivido algún tipo de violencia al menos una vez en su vida, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021.
- Psicológica: 51.6 %
- Sexual: 49.7 %
- Económica o patrimonial: 27.4 %
- Física: 34.4 %
Esto quiere decir que, a lo largo de su vida, cinco de cada diez mujeres han sido agredidas de forma psicológica o sexual, y tres de cada diez de forma económica o física.
Las entidades más violentas para las mujeres son:
- Estado de México, donde 78.7 % han denunciado violencia.
- Ciudad de México con 76.2 %
- Querétaro con 75.2 %
La violencia se expresa en distintos espacios cotidianos:
- En la escuela: 23.3 %
- En el trabajo: 27.9 %
- En su comunidad: 49.5 %
- Con la pareja: 39.9 %
Estas violencias escalan a formas más graves y sistemáticas de agresión:
- Las mujeres sufrieron más delitos sexuales, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2025, con una tasa de incidencia de 4160 delitos por cada 100 000 habitantes.
- Se contabilizó un delito sexual contra los hombres por cada ocho delitos sexuales contra las mujeres.
- Entre julio y diciembre de 2021, 371 252 mujeres fueron víctimas de violación. En el 97.3 % de los casos no hubo una denuncia o no se inició una investigación, según México Evalúa.
En el informe de violencia contra las mujeres que incluye las cifras sobre incidencia delictiva y llamadas de emergencia al 911, con corte al 30 de noviembre de 2025, el Inegi diferencia entre homicidios de mujeres y feminicidios. Los primeros se refieren a cuando una mujer es asesinada sin que se demuestre que fue por razón de género. En cambio, los feminicidios son aquéllos en los que el asesinato ocurrió por razones de género y es demostrado mediante factores como la relación con el agresor, los antecedentes de violencia o abuso sexual, la exposición del cuerpo, entre otros.
- En 2025 se registraron 4848 homicidios de mujeres, lo que equivale a un promedio de trece asesinatos diarios.
- De éstos, 672 casos fueron clasificados como feminicidios. Eso significa que al menos dos mujeres son asesinadas todos los días por razón de género.
A nivel nacional, la violencia en el ámbito comunitario es la más frecuente. Eso incluye consultorios y hospitales según la ENDIREH 2021:
- En los últimos cinco años, tres de cada diez de las mujeres de 15 a 49 años que tuvieron un parto o cesárea experimentó algún tipo de maltrato por parte de quienes las atendieron durante el procedimiento.
- Sólo ocho estados han incluido la violencia obstétrica como un delito en su código penal, según un informe de GIREsobre entidades que penalizan la violencia obstétrica. Este delito no está penalizado a nivel federal.
En el ámbito laboral, según la Endireh 2021, la violencia más frecuente es la discriminación. Tan sólo en 2021 el 26.9 % de las mujeres de 15 años o más denunciaron haber experimentado discriminación en alguna de sus tres formas:
- Tener menos oportunidad que un hombre para subir de puesto.
- Recibir un sueldo menor a un hombre por hacer el mismo trabajo.
- Ser excluida de ciertas actividades “reservadas para hombres”.
En México hay 61.5 millones de personas económicamente activas, según un comunicado de prensa del Inegi publicado en diciembre de 2025.
- 45 % de las mujeres son económicamente activas.
- 74.6 % de los hombres son económicamente activos.
- Los hombres reciben un salario promedio mensual de 12 016 pesos, un 52 % mayor que los 7 905 pesos que reciben las mujeres en promedio.
Según los “Resultados de pobreza en México 2022” del Coneval, hay 2.8 millones de mujeres más que hombres en pobreza y medio millón más en pobreza extrema. En 2022, 29.9 millones de mujeres recibían un ingreso inferior a la línea de pobreza y 8.3 millones inferior a la línea de pobreza extrema.
Las mujeres dedican más tiempo a las labores del hogar y de cuidados que los hombres:
En 2022, 31.7 millones de personas de 15 años o más brindaron cuidados a integrantes de su hogar o de otros hogares, según la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (Enasic) 2022.
- El 75.1 % correspondió a mujeres
- El 24.9 %, a hombres
Esto quiere decir que los hombres dedican 25 horas semanales a los cuidados, mientras las mujeres, 38. La brecha es de más de 12 horas de diferencia cada semana. Eso son 624 más horas al año que un hombre; o 26 días; o un mes de trabajo no remunerado.
El 79 % de las personas que asumen la mayor parte de las tareas de cuidado lo hacen dentro de su propio hogar y no son remuneradas. El 87 % son mujeres.
- Nueve de cada diez cuidan a niños de 8 años o menos.
- Ocho de cada diez son cuidadores principales de personas con discapacidad o dependencia.
- Siete de cada diez son responsables de los cuidados de la población adulta mayor.
Las mujeres que se dedican al cuidado dentro del hogar tienen más dificultades para obtener un trabajo remunerado.
La Ley Federal del Trabajo debería regular el trabajo de cuidados, aunque, en la práctica, la labor de las cuidadoras se desarrolla en la informalidad. Al no ser reconocidas como trabajadoras del hogar, la ley no les garantiza descansos, salarios, contratos, prestaciones, ni seguro social. El Sistema Nacional de Cuidados no reconoce a las personas que realizan cuidados no remunerados. Tampoco tiene presupuesto claro, no contempla un plan de formación ni garantiza la infraestructura o los servicios públicos necesarios, sobre todo en zonas marginadas, donde la responsabilidad del cuidado recae casi por completo en un familiar.
¿Cómo hemos avanzado?
Una de las primeras medidas de la presidenta Sheinbaum tras tomar posesión el 1 de octubre de 2024 fue presentar una serie de reformas para proteger los derechos de las mujeres. La más simbólica fue incluir en la Constitución la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres. Con esto busca garantizar:
- La igualdad formal ante la ley
- La prohibición de la brecha salarial por género
- La obligatoriedad de Fiscalías Especializadas con perspectiva de género
- La pensión universal para adultas mayores
Además, en 2025 hubo otros cambios relevantes:
- Una reforma al delito de abuso sexual que amplía las conductas sancionables, incluye actos que no estaban antes tipificados y aumenta las penas.
- Se incluyó la violencia con ácido como tentativa de feminicidio en quince estados.
- Hubo avances en la despenalización del aborto. Campeche y Yucatán reformaron su código penal para permitir la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación; Tabasco eliminó las sanciones penales por aborto voluntario; Tlaxcala y Chihuahua eliminaron normas que impedían el acceso a la interrupción legal del embarazo.
- Ciudad de México incorporó una medida que permite a las estudiantes justificar faltas escolares por dolores menstruales.
- El Senado aprobó una reforma a la Ley Federal del Trabajo que obliga a verificar la igualdad de salarios por trabajos iguales.
¿Presidenta feminista?
Claudia Sheinbaum se ha autonombrado feminista en múltiples ocasiones. Lidera un movimiento que ella misma denomina como una lucha por la equidad de género y la justicia social, que reconoce las desigualdades y que busca desmantelar a los sistemas que la reproducen.
- Una encuesta de Enkoll en colaboración con WRadio y El País asegura que el 86 % de la población cree que la situación de los derechos de las mujeres mejorará.
- El 54 % considera que vive en un país machista.
El feminismo puede asumirse de muchas formas. No debemos privar a nadie de ese nombramiento, pero tampoco debemos obviar su lucha. Reducirla a la equidad de derechos, el acceso a los espacios políticos o los roles de género. Aunque siguen siendo parte de la agenda, en México el problema se ve distinto; se suma la pobreza, la desigualdad económica, la discriminación laboral, la injusticia en la carga de cuidados, la violencia feminicida y el limitado acceso a la justicia. En ese sentido, nos queda un camino largo por recorrer.
Paula Simón
Estudiante de Periodismo en la Universidad Iberoamericana