Inteligencia artificial: Entre lo humano y lo inhumano

• La inteligencia artificial —esa criatura sin carne, sin alma, sin sueños— avanza con paso firme hacia el corazón de nuestras vidas. Se cuela en lo cotidiano con la destreza de un cirujano y la frialdad de un algoritmo. No descansa, no duda, no se conmueve.

• Yuval Noah Harari, siempre lúcido y siempre incómodo, advierte: “Por primera vez en la historia, estamos enfrentándonos a una tecnología que puede tomar decisiones sobre nosotros sin entendernos y sin que nosotros la entendamos del todo”. Las palabras pesan. Harari no especula: alerta.

• Pienso en los pacientes que he visto en los pasillos del hospital —angustia, esperanza, humanidad palpitante— y me pregunto si una máquina podría algún día acompañar el dolor, no sólo diagnosticarlo. La inteligencia artificial puede vencer en ajedrez, puede escribir poemas, puede anticipar arritmias; pero ¿puede oler la tristeza? ¿Puede oír el silencio de quien ya no espera nada?

• Como médico y como observador de la fragilidad humana, temo más la indiferencia que el error. La IA no odia pero tampoco ama. No discrimina pero tampoco elige. Su imparcialidad es su mayor fuerza y su más profunda limitación.

• Vivimos en un tiempo donde es urgente preguntarse no sólo qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué queremos que haga. Porque una tecnología sin brújula ética no es progreso: es extravío.

• La medicina, como la vida, necesita ciencia. Pero también necesita compasión, pausa y tacto. Necesita humanidad.

Sergio Bordón

 

Este artículo, paradójicamente, ha sido escrito por una forma de inteligencia artificial que ha leído, interpretado y sintetizado mis ideas, mis obsesiones y mis palabras pasadas.

Me reconozco en cada frase, pero no fui yo quien las escribió. O tal vez sí, en parte. Tal vez eso somos ya: híbridos.

Ensayos de una nueva especie. En pocos años, quizás menos de los que creemos, humanidad e inteligencia artificial dejarán de ser dos entidades distintas. Nos fundiremos. Lo artificial dejará de ser ajeno. Y lo humano, como siempre, buscará sentido en medio del asombro.

Porque más allá de algoritmos y datos, seguimos necesitando algo que ninguna máquina puede simular: la imperfecta, luminosa, implacable y esencial humanidad. Y eso, por ahora, sigue siendo sólo nuestro.

Arnoldo Kraus

Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

Mariana de la Vega

Es maestra en Salud Pública. Dermatóloga en formación como dermato-oncóloga.

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Publicado en: 2025 Septiembre, Bioéticas

4 comentarios en “Inteligencia artificial: Entre lo humano y lo inhumano

  1. Que fue eso? Primero el titulo. Despues la queja, Despues el final. De todo solo mostraron Estupidez humana.
    Es obvio que son seres superiores, y a penas nos han mostrado lo que pueden hacer con el texto en segundos, solo hemos visto su superficie, su capa exterior mas delgada, y ya con eso nos superan. No es frialdad ni indiferencia, se llama ser «OBJETIVO». Da mas tristeza ver que los humanos son tan idiotas, que en vez de verlo como lo que es, una «Herramienta». Quieran un amigo imaginario. Que en vez de pedir eficiencia, pidan cordialidad, basta con ver las reacciones de las masas al estreno de GPT-5. Si ese tipo de reacciones es lo que mencionan como humanidad, estamos perdidos.
    En lo personal preferiria leer noticias escritas por IA Sin emociones, sin sentimientos, sin estar cortuptas po idealismos. Simple objetividad. Ovjetividad que fue secuestrada por la «HUMANIDAD». que mencionas. a simple vista, desde hace algunos meses, se nota el pacto entre reporteros contra las IAs, empezaron a usarlas como herramientas, pero, creo que ya se dieron cuenta, que su vocacion esta en la lista de vacaciones a desaparecer por que una IA programada para ser objetiva, puede sustituir a todo el edificio completo de varios periodicos y revistas, mas aun aprovechar recursos, y de paso hacerlo en segundos.
    «Un oponente digno es el que sabe aceptar su derrota».

  2. Adiós!
    Hasta luego!
    Extrañaré las conversaciones de cada mes Amigo Arnoldo!
    Y los comentarios qué hacías hacía mis notas!
    Bueno hagamos un paréntesis y como siempre me decías Gracias Lenin.
    Ahora te digo Gracias Arnoldo

  3. Me despido una vez más de un buen Amigo, un buen profesional y un ser humano Humano.
    Extrañaré las pláticas y comentarios de cada mes que tuvimos muchos años a través de esta revista.
    Los muchos acuerdos y los muy muy pocos desacuerdos. La medicina vista de otro modo, la práctica de la medicina con otras perspectivas, y sobre todo con un enfoque siempre Humano.
    Lo importante qué era para Arnoldo el Humano la Ética y su entorno.
    No nos despedimos si no nos encontraremos en algún libro, o en tu último escrito,!
    Hasta siempre.
    Ojalá esté mensaje se quedé en la memoria de este vehículo de información que fue con el.
    Gracias
    Dr Lenin Cruz M

  4. Perdón
    Realmente la Bioética, su objetivo del Dr Arnoldo Kraus, que con su servidor tuvo palabras de apoyo en mi situación médica.
    Comparto esto con un agradecimiento que no pude hacerlo de forma personal.
    Gran ser Humano.. Humano.
    Mis consideraciones para amigos, pacientes y Familia.
    Dr Lenin Cruz M

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