Por razones que no expongo, terminé vacacionando durante tres días sola en uno de los cientos de hoteles all inclusive que plagan la costa cancunense. Para fines prácticos le llamaré al lugar All Sands Luxury Paradise All Inclusive Hotel and Resort. Un hotel con 550 habitaciones, cuatro albercas, un gimnasio, tres entradas a la playa, dos bares 24/7, cinco restaurantes al estilo Epcot, un parque acuático, un minigolf, cientos de gringos voraces y una promesa: la satisfacción.
Ya lo decía David Foster Wallace: la crítica al capitalismo no es el punto de llegada a ningún lado, sino el punto de partida, y lo que hay que descubrir es cómo, a pesar de este sistema, aún hay esbozos de humanidad en la superficie terrestre. Así que esto no es un pseudotratado contra el turismo, una retahíla contra la invasión yanqui o un manifiesto por los manglares caribeños; son sólo unas postales, un aguafuerte de un poco de lo que vi durante tres días en el All Sands…, con sus muchos o pocos avistamientos de humanidad.
I.
Brilla el sol como casi todos los días en Cancún. Es jueves 14 de diciembre de 2023 y apenas llego al hotel entiendo que preferiría no estar ahí.
El hombre de la recepción me recibe detrás de una barricada de mármol con una sonrisa tortuguil, al tiempo que me extiende un menjurje multicolor coronado con una cereza de brillo neón. Bienvenida al All Sands Luxury Paradise All Inclusive Hotel and Resort. ¿Cómo puedo ayudarla? Tiene una de esas caras a las que al parecer las leyes de gravedad afectan con particular ahínco. Unos cachetes colgantes se empozan en la papada y su pesadez contrasta con el buen ánimo del hombre. Buen día. Tengo una reservación para tres noches a nombre de Valeria Villalobos Guízar. El recepcionista vuelve a sonreír varias veces como si hubiera olvidado sus líneas y para sustituirlas decidiera hacer gimnasia facial. Pica tres teclas en su computadora, saca un fólder y desaparece detrás de una puerta después de decirme que le dé un momento.
Mientras lo espero, cinco gringas cuyo escándalo compite con el chirrido óptico de sus vestidos se instala en el otro extremo de la barricada. Pronto aparece un hombrecillo que con una amplia sonrisa les extiende un vaso de champaña de un dorado bizantino. Ladies, welcome to All Sands Luxury Paradise All Inclusive Hotel and Resort! Las chicas contestan con un Woooh! al unísono mientras maraquean sus brazos y se miran unas a otras entre risas. How can I help you?
Claramente todos ahí necesitamos ayuda.
El chico de la recepción regresa y me entrega un fólder lleno de formularios, contratos, mapas y un montón de otros documentos que me alertan sobre posibles letras pequeñas que muy probablemente no leí a la hora de comprar la oferta de viaje por internet. Firme en todas estas hojas. Son los reglamentos del hotel. Los horarios de uso y condiciones de las instalaciones y servicios: restaurantes japonés, italiano, steakhouse, fusión, mexicano, sports bar, pool bar, beach bar, spa, fitness club, beach club, crazy night club, snorkel, windsurf, scuba diving, catamarán, aqua aerobics, yoga, meditación, bingo, comedy nights, y varias otras más que harán de su estadía all inclusive en el All Sands Luxury Paradise All Inclusive Hotel and Resort todo lo que siempre ha querido.
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