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UN CUESTIONARIO

La vida electoral en México ahora sí se ha vuelto materia de reflexión y debate. Sobre todo después de que el pasado 18 de agosto se registró una sorprendente afluencia de votantes. Entre la oferta partidaria y las expectativas ciudadanas, ¿qué desempeño tuvo el Instituto Federal Electoral durante los días que siguieron a las elecciones? nexos elaboró y le envió 5 preguntas al Presidente del IFE, Emilio Chuayffet para que él mismo determinara ese desempeño. El cuestionario no quiere ser un buscapiés sino un buscacifras. ¿cuántas casillas fueron computadas a tiempo y a que velocidad salieron a la luz los resultados preliminares? 

Se le ha reclamado al Instituto Federal Electoral la tardanza en dar resultados preliminares, como estuviera, la misma noche del 18 de agosto, día de la elección. ¿Hubo esta información? ¿Que ocurrió exactamente?

El Instituto Federal Electoral proporcionó la información con la mayor celeridad posible, dentro de los márgenes que le permitió la generación de datos de acuerdo al procedimiento marcado por la ley.

El IFE entregó a los partidos políticos, y a los medios de comunicación, 7 reportes -a partir de las primeras horas del día 19 de agosto- conteniendo los resultados que se iban recabando.

El primero de los reportes -dado a conocer a las 3:00 horas del lunes 19-, contenía los resultados correspondientes a la elección de diputados en 2519 casillas, y a la de senadores en 2683. Estas eran las casillas que habían sido reportadas al Instituto a esa hora y, consecuentemente, que se encontraban registradas en su sistema de cómputo.

El último reporte se dio a conocer el miércoles 21 de agosto, a las 8:00 horas, cuando se iniciaba el cómputo oficial de la votación en los Consejos Distritales. En este reporte se contenían los datos correspondientes a la elección de diputados en 63,308 casillas, que representan el 71.7% del total, y a la elección de senadores en 62,646 casillas que representan el 70.9% del total.

La información preliminar fluyó continuamente y así fue dada a conocer.

Usted ha dicho que el Código Federal Electoral imposibilita la opción de ofrecer tendencias electorales el mismo día de la votación mediante muestreos, sondeos de opinión, etcétera, como en otros países. ¿Podría remitirnos sucintamente a la parte del Código donde esta determinación queda asentada? ¿No será deseable contar con sondeos debidamente normados?

El Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, en su artículo 243, establece el procedimiento a seguir para dar a conocer la información preliminar de los resultados.

Este procedimiento comprende los siguientes pasos: escrutinio y cómputo en las casillas; integración de los expedientes y los paquetes electorales con toda la documentación utilizada durante la jornada electoral; traslado de dicha documentación a los Consejos Distritales; recepción de los expedientes y los paquetes en los Consejos Distritales; levantamiento de actas circunstanciadas en dichos Consejos, sobre la recepción de los paquetes electorales; lectura en voz alta ante el Consejo Distrital de los resultados de la votación que aparecieron en las actas de escrutinio y cómputo procedentes de las casillas; suma de esos resultados en los Consejos Distritales; y transmisión de esa información a las oficinas centrales del IFE.

¿Han sentido ustedes en el IFE un desfase, por decirlo así, entre la complejidad técnica que requiere el cómputo de los votos y la ley electoral? ¿Las computadoras podrían ir más rápido que los pasos que marca la ley?

Quisiera contestar juntas, la última parte de la pregunta anterior y la que se formula en tercer lugar.

Todo proceso de información entraña una serie de exigencias técnicas para que fluya eficazmente. Nuestra ley vincula el sistema de información a un proceso formal de escrutinio y remisión de expedientes de casilla al Consejo Distrital, que ciertamente retardan el envío de la información. Podrían explorarse -y esta afirmación la hago a título estrictamente personal- diversas técnicas que se aplican en otros países, y que recogidas por el Código, pudieran servir para dar mayor celeridad a la difusión de los resultados preliminares. Evidentemente, tendrá que cuidarse que dicha difusión garantizara plenamente a todos los partidos y a los ciudadanos, la veracidad e imparcialidad de las cifras.

¿Qué evaluación haría usted del desempeño del IFE? ¿Hubo algunas incomprensiones o trabas partidistas que incidieran en el trato del Instituto?

A mi juicio, el Instituto Federal Electoral cumplió cabalmente con el mandato de la ley. Ofreció la información al tiempo que la fue recibiendo. Los partidos políticos actuaron en ejercicio de sus derechos, escrupulosamente.

Por último, hacia las elecciones de 1994, aparte de que esto corresponda a los partidos y a los ciudadanos, ¿considera usted que habría que hacer cambios a la ley para agilizar el cómputo y la información de los resultados electorales? ¿Podría enumerar tres cosas que, a su juicio y a partir de la experiencia reciente, no deben cambiar en la ley por ser comprobadamente eficaces? ¿Podría enumerar otras tres que, por el contrario, en caso de seguir vigente, podrían entorpecer el proceso electoral te 1994?

El Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales se aplicó por vez primera en las pasadas elecciones de agosto. Como toda obra humana, es perfectible, y la experiencia será en este sentido, la directriz que debemos entender los ciudadanos, los partidos y las autoridades electorales para plantear eventualmente las reformas que se consideren pertinentes.

Ciertamente, vale la pena revisar el capítulo relativo a la información de los resultados preliminares.

Por otra parte, entre las innovaciones fundamentales de la ley que considero probaron ser agentes de una mayor calidad del proceso electoral, se encuentran:

1. La presencia de consejeros magistrados y consejeros ciudadanos como representantes de la ciudadanía en los órganos electorales nacionales, estatales y distritales.

2. La forma de designar a los funcionarios de casilla, mediante la insaculación y capacitación previos.

3. La desconcentración de decisiones como el registro de candidatos, o la expedición de las constancias de mayoría que dan mayor agilidad al proceso electoral. En relación a las disposiciones que deben ser reformadas con vistas al proceso electoral de 1994, me excuso de dar una respuesta concreta con el propósito deliberado de que el Instituto Federal Electoral sea receptor de los juicios que ciudadanos y partidos políticos, que son los auténticos protagonistas del proceso electoral, así como el Tribunal Federal Electoral y los Colegios Electorales, puedan vertir al respecto.