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La generación distribuida es un fenómeno bastante simple y lógico. En lugar de generar la electricidad en puntos lejanos a decenas o cientos de kilómetros y traerla hasta donde se consume, se genera en el punto de consumo. Esta forma de generación se vio beneficiada por el uso de paneles solares o fotovoltaicos, que bajaron de costo de forma acelerada y podías generar desde un panel de 150 watts o menos.

Antes de la reforma de 2013, vender energía era ilegal, pues el monopolio de la generación eléctrica lo tenía el Estado. Pero con la reforma, ese monopolio dejó de existir en generación. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) está obligada a pagar, por ejemplo, los excedentes que se generan y no se consumen. Además ya desde 2016 se le podía vender energía a la CFE en pequeña escala y la CFE está obligada a conectar, recibir y pagar excedentes.

Para mejorar todo, el año pasado la Comisión Reguladora de Energía (CRE) aprobó un mecanismo mediante el cual tu podrías tener paneles solares que generaran más energía de la que consumías y venderle tus excedentes a tus vecinos, siempre que tuviera el mismo punto de interconexión y tarifa. Eso permitía, por ejemplo, que una plaza comercial le vendiera a sus locatarios energía limpia y a costo más bajo, o por ejemplo, que en algún fraccionamiento se pusiera un pequeño parque solar para alimentar a varios vecinos. Era una colectividad dueña y usuaria de un pequeño parque de generación.

¿El proyecto era perfecto? No, era limitado. De hecho algunas asociaciones solares manifestaron que lo ideal era que se pudiera dar ese intercambio más amplio, entre todos los usuarios de la misma tarifa, siempre que el precio de la energía fuera el mismo.

¿Cómo es eso? Un nodo es una región del sistema eléctrico. El país se divide para fines operativos en poco más de 2500 nodos. En cada nodo hay un precio de energía y es el mismo para todos los que están en el nodo. Si tu generabas energía de más en tu techo y se lo “vendías” a cualquier usuario que estuviera en el mismo nodo, al tener el mismo precio y considerando que los costos del uso de la red eléctrica ya se pagan mediante el cargo por distribución de energía, entonces nadie cargaba con pérdidas, se generaba más energía en la zona, había más energía disponible, con costos más bajos, energía limpia y hasta se relajaban las lineas de transmisión. Pero el proyecto que se aprobó estaba limitado a tener el mismo punto de conexión.

Ilustración: Víctor Solís

Aunque no perfecto, el proyecto permitía la creación de cientos, tal vez miles de sistemas de intercambio de energía entre particulares, instalación de miles de paneles solares en el país, ahorros en pequeños y medianos negocios que se instalaban en plazas comerciales, y toda la cadena de empleos que esto generaría.

El proyecto se aprobó desde la primera mitad del año pasado, lo aprobaron los comisionados impuestos por el presidente de la república, y aprobaron el proyecto por unanimidad.  Se envió al Diario Oficial de la Federación y por alguna extraña razón, no se publicaba.

Extraña razón porque la Comisión Reguladora de Energía tiene autonomía que le permite mandar los proyectos aprobados por el cuerpo colegiado al Diario Oficial y que se publiquen, sin necesidad de la aprobación de nadie mas.

El acuerdo no se publicó por más de un año y ayer la Comisión Reguladora de Energía aprobó un acuerdo mediante el que retira los acuerdos ya aprobados, entre otros el que permitiría esto que describí arriba y que se llama Generación Distribuida Colectiva.

Habrá que revisar la legalidad del proceder del Diario Oficial y fincar responsabilidades legales.

¿Quién es el ganador? El monopolio que puede seguir teniendo cautivos a los clientes y nos vende energía cara y sucia, sin necesidad de innovar, invertir o intentar ser mejores. ¿Quién pierde?

Perdemos los ciudadanos las pequeñas y medianas empresas que ya no tendrán a la mano esa posibilidad de ser más competitivas, ahorrar y generar costos más bajos para sus productos y servicios. Pierden los instaladores de paneles solares, que verán frenados proyectos de instalación y modelos de negocios.

Pero hay un GRAN perdedor más. La regulación permitía realizar acciones con gran impacto social a más bajo costo, generar cooperativas de consumo eléctrico locales, con beneficios sociales tangibles. Instalar paneles solares en pequeños parques que alimentaran a grupos, por ejemplo, comunidades indígenas, “barrios solares”, campesinos que compartieran el mismo punto de interconexión. En resumen, el pueblo era un beneficiario. Ahora frenan la posibilidad.

Al final, esto no es más que un freno temporal que pone este gobierno. Temporal porque la tecnología terminará venciendo estas barreras. Mientras CFE rescata generadoras viejas y poco eficientes e intenta cambiar las reglas para que sea esa energía cara la que se reciba primero en la red (eso hace el memorándum del presidente del 22 de julio pasado, el acuerdo del Cenace y la política de confiabilidad de Sener), el desarrollo tecnológico permite cada vez almacenamiento más barato, al grado de que en pocos años resultará más barato comprar paneles solares, baterías, instalarlos y consumir esa energía en lugar de comprarle a la red.

Eso lo debe entender esta CFE, empoderada por este gobierno, o terminará siendo una empresa dueña de cables, torres, postes y transformadores en desuso, como la gran mayoría de los teléfonos públicos que se instalaron el siglo pasado y a principios de este.

Y tal vez el clavo en el ataúd del modelo que busca este gobierno será justo no entender la realidad del presente y futuro tecnológico. Tener otros datos”.

Nota final: los proyectos retirados ayer fueron varios; los iré explicando en las siguientes semanas.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.

 

2 comentarios en “Electricidad: el gobierno contra los privados otra vez

  1. Es terrible que este gobierno no entienda que la tecnología lo está rebasando, que los derivados de combustibles fósiles están en caída libre y que México presenta un enorme potencial para la generación de energía solar.